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martes, 13 de agosto de 2024

Fuerte presión internacional para alcanzar una tregua en Gaza.


Columnas de humo tras el bombardeo israelí en Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, el 11 de agosto de 2024, en medio del conflicto en curso entre Israel y el grupo militante palestino Hamas. 
Foto Afp   Foto autor
Afp
12 de agosto de 2024 12:06
Franja de Gaza. La presión internacional aumentó este lunes para lograr un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamas en la franja de Gaza, al día siguiente de que el movimiento islamista pidiera aplicar el plan de tregua del presidente estadunidense Joe Biden.
Francia, Alemania y Reino Unido afirmaron el lunes que "no puede haber más demora" en las negociaciones para un alto el fuego en el territorio palestino, donde el ejército israelí lleva a cabo desde hace diez meses una devastadora ofensiva de represalia por una letal incursión de comandos islamistas en el sur del país.
"Los combates tienen que cesar inmediatamente", afirmaron los dirigentes de estos tres países en una declaración conjunta, exhortando asimismo a la liberación de los rehenes capturados por los milicianos en esa incursión, el 7 de octubre.
Los países mediadores --Estados Unidos, Egipto y Qatar-- pidieron reanudar a partir del 15 de agosto las negociaciones indirectas sobre una tregua asociada a la liberación de los rehenes.
Israel confirmó este lunes que participará en estas negociaciones. El objetivo es "finalizar los detalles de la aplicación del acuerdo marco", declaró el portavoz del gobierno, David Mencer.
Estas conversaciones tienen como marco el plan que a fines de mayo presentó el presidente Joe Biden, que prevé en una primera fase una tregua de seis semanas y una retirada israelí de las zonas densamente pobladas de Gaza, así como un canje de rehenes por presos palestinos detenidos en Israel.
Hamas pidió el domingo a los mediadores "presentar una hoja de ruta" para "aplicar" el plan de Biden y "las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU".
Continuar negociando significa "dar cobertura" a los bombardeos israelíes, agregó.
"Periodo de alerta"
Tras el ataque del 7 de octubre, Israel prometió destruir a Hamas, que gobierna Gaza desde 2007 y al que considera una organización terrorista.
Ese día, los milicianos islamistas mataron a mil 198 personas, en su mayoría civiles, en el sur de Israel, según un balance basado en datos oficiales israelíes.
También tomaron 251 rehenes, de los cuales 111 siguen secuestrados en Gaza aunque 39 de ellos habrían muerto, según el ejército israelí.
La ofensiva israelí en Gaza dejó hasta ahora 39 mil 897 muertos, según el Ministerio de Salud del gobierno de Hamas.
Los llamamientos a un alto el fuego se sucedieron desde el asesinato el 31 de julio en Teherán del jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, atribuido a Israel, y la muerte un día antes del jefe militar de Hezbollah libanés, Fuad Shukr, en un ataque cerca de Beirut reivindicado por Israel.
Irán y sus aliados amenazaron a Israel con una respuesta "severa", generando temor a que la guerra se extienda al resto de Medio Oriente.
El ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, afirmó el lunes que su país estaba "en un periodo de alerta".
"Las amenazas de Teherán y Beirut podrían materializarse", añadió y aseguró que Israel había "reforzado sus defensa" y preparado "acciones ofensivas de represalia".
El portavoz de la Casa Blanca, John Kirby, dijo por su parte que Irán podría lanzar "una serie de ataques" importantes contra Israel esta semana.
El jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz, urgió el lunes al presidente iraní, Masud Pezeshkian, a "hacer todo lo posible para evitar una escalada militar" en la región.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, que administra parcialmente Cisjordania ocupada, viajará este lunes a Rusia donde se reunirá con su homólogo Vladimir Putin para abordar la situación en Gaza.
"Cuerpos despedazados"
El ejército israelí continúa su ofensiva en la franja de Gaza, en especial en las regiones que afirmaba controlar pero donde hubo un resurgimiento de Hamas y de grupos aliados.
Jan Yunis, en el sur, fue blanco de bombardeos el lunes, según habitantes. El brazo armado de Yihad Islámica --otro grupo armado-- aseguró que combatía a soldados en esta localidad.
La guerra provocó una catástrofe humanitaria en el territorio palestino y la casi totalidad de sus 2.4 millones de habitantes han sido desplazados.
En los últimos días, más de 75 mil personas fueron desplazadas en el suroeste de la franja, según la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos.
Responsables gazatíes indicaron el lunes que se identificaron 75 cuerpos de los 93 muertos en un bombardeo israelí el sábado de una escuela que albergaba a desplazados en Ciudad de Gaza, al norte del territorio.
Las labores de identificación del resto continúan, precisaron.
"Los otros no fueron identificados ya que los cuerpos están despedazados, otros quedaron calcinados en el bombardeo", declaró a Afp el portavoz de la Defensa Civil palestina, Mahmud Basal.
El ejército israelí, que afirmó que esta escuela era utilizada por Hamas y Yihad Islámica, aseguró que el bombardeo había "eliminado" a 31 combatientes de los dos movimientos palestinos.

Mueren 142 palestinos en ofensivas israelíes: ministerio gazatí de Salud
Reuters, Afp y Europa Press   Periódico La Jornada
Martes 13 de agosto de 2024, p. 24
El Cairo., Las fuerzas israelíes continuaron ayer sus operaciones cerca de la ciudad de Jan Yunis, en el sur de Gaza, que se saldaron con al menos 16 muertos, en un escenario de presión internacional para alcanzar un acuerdo que ponga fin a los combates y evite un conflicto regional más amplio con Irán y sus aliados.
Hamas afirmó antier que los mediadores deben obligar a Israel a aceptar una oferta de alto el fuego de acuerdo con las propuestas del presidente estadunidense, Joe Biden, en lugar de seguir con más rondas de negociaciones o nuevos planteamientos que den cobertura a la agresión de la ocupación.
Las Brigadas Ezzedin Qasam, brazo armado de Hamas, informaron que en dos incidentes por separado, dos combatientes (de Hamas) asignados a custodiar a los prisioneros enemigos dispararon contra un reo sionista (israelí) que murió al instante e hirieron de gravedad a dos prisioneras, en dos hechos distintos en la franja de Gaza.
El ejército israelí indicó, poco después, que no dispone por el momento de información que le permita confirmar o negar el reporte del grupo armado.
El ministerio de Salud de Gaza reportó ayer que 142 palestinos perecieron y 150 resultaron heridos por acciones militares israelíes en las últimas 24 horas, balance que sitúa en 39 mil 897 fallecidos y 92 mil 152 heridos la cifra de víctimas desde que comenzó el conflicto el pasado 7 de octubre.
Militares israelíes dieron a conocer ayer la muerte de un palestino de 18 años a quien identificaron como Tariq Ziad Dawud, que disparó e hirió a un ciudadano israelí y a dos palestinos en la ciudad de Qalqilya, en Cisjordania reocupada.
De acuerdo con el medio israelí Haaretz, Tariq Ziad Dawud quedó libre en un acuerdo de rehenes entre Hamas e Israel en noviembre.
Matthew Miller, vocero del Departamento de Estado, aseveró que Estados Unidos no restringirá la ayuda militar a la unidad Netzah Yehuda del ejército israelí, acusada de violaciones a los derechos humanos de palestinos en Cisjordania reocupada, tras determinar que dichas violaciones fueron efectivamente remediadas, de acuerdo con CNN.
El ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, calificó ayer de disparate el objetivo de guerra del premier Benjamin Netanyahu de lograr una victoria total, a lo que el mandatario replicó: cuando Gallant adopta la narrativa antisraelí, perjudica las posibilidades de llegar a un acuerdo sobre los rehenes.

Una recesión aguarda
José Blanco
El pasado lunes 5 agosto despertamos con una crisis financiera: oro, petróleo, metales, acciones se desplomaron. Se esfumaron ese día más de 6.4 billones de dólares en todo el mundo en una de las peores sesiones financieras desde 1987. El día 7 se hicieron correcciones y, averiadas, las velas del barco cobraron la vertical. El suceso fue enterrado ipso facto en el olvido ayudado por el fragor de la Olimpiada de París, que también pronto estará enterrada en la amnesia: ya viene el Mundial de Futbol.
Algunos sucesos vuelven porque ciertas condiciones de la vida social los reproducen. Como las crisis económicas y financieras. La cosa está que trina, pero por ahora no se nota. El follón que asomó entre el 5 y el 7 de agosto quedó ya fuera de la memoria, pero el hecho sin duda volverá por sus fueros.
En sesión del 30 y 31 de julio el Banco de Japón elevó su tasa de interés de 0 a 0.25 por ciento. Para el 2 de agosto era claro que se había sembrado el pánico. El lunes 5 el índice Nikkei cayó 12.4 por ciento, algo no visto desde aquel lunes negro de 1987, cuando cayó 14.9 por ciento. La caída del Nikkei ocurrió en el contexto de varios síntomas críticos en EU, la mayor economía del mundo. No los había en 2023: el consumo registró un crecimiento de 2.75 por ciento en 2023; frente a 1.9 por ciento en este año: se ha debilitado tras el auge (provocado) posterior a la pandemia. La tasa de desempleo ha subido a 4.3 por ciento, frente a 3.5 por ciento del año pasado. Las personas que hallan trabajo tardan más tiempo en encontrarlo. En la economía de EU hay un millón más de desempleados que en 2023. Además, crece la percepción de que la burbuja de la IA está estallando. Nvidia, la mayor empresa de microprocesadores cayó 14 por ciento el pasado lunes de agosto. Apple continuó su descenso (-7.3 por ciento) después de que Warren Buffett vendiera la mitad de sus acciones por 50 mil millones de dólares.
El 7 de agosto, desde primera hora el Banco de Japón organizó una reunión urgente con el Ministerio de Finanzas para tranquilizar a los mercados bursátiles. Comedido con las demandas de los especuladores expresadas en sus dramas, el banco rectificó sus decisiones y ellos aplaudieron de inmediato. El yen perdió más de 2 por ciento frente al dólar; el Nikkei recuperó gran parte de sus pérdidas y los mercados bursátiles ­europeos, que habían sido golpeados durante tres días, subieron.
La Reserva Federal de EU (Fed) a finales de julio decidió no reducir el tipo de interés debido a que la inflación, dijo, seguía siendo pegajosa ( sticky). Esta decisión fue el gran factor desencadenante del desplome del 5 de agosto. Esta tesis produjo un amplio consenso. Paul Krugman escribió: “… yo era partidario de un recorte de 0.5 por ciento de los tipos de interés para septiembre, no abogaba por una reunión de urgencia porque eso habría sido una señal de pánico. Pero ahora que ha llegado el pánico, mi argumento ya no es válido. Necesitamos una reunión de urgencia para bajar los tipos”. Jeremy Siegel, célebre profesor emérito de Finanzas de Wharton, afirmó el día 7 por la mañana que la Fed necesitaba hacer un recorte de emergencia en la tasa de interés, algo que no ocurre desde los primeros días de la pandemia. Pero la Fed se mantuvo en sus 13.
James K. Galbraith ve las cosas de otro modo. Escribe: “La política de la Fed finalmente está alcanzando su efecto deseado”, a saber: el aumento en la tasa de desempleo. “Después de 1984 la Fed dejó de reaccionar [frente] a la inflación…; la Fed aumentó las tasas de interés de corto plazo en respuesta a una tasa de desempleo baja o en caída –la preocupación clásica de los jefes que temen que sus empleados puedan exigir mayores salarios…–” Además, Galbraith y dos colegas suyos analizaron el ciclo de las elecciones presidenciales: Descubrimos que había un efecto claro y contundente: en los años de elecciones presidenciales la Fed implementa una política más flexible si los republicanos ocupan la Casa Blanca y una política más ajustada si el presidente es un demócrata. La Fed sigue tras su objetivo (aumentar el desempleo); por lo visto cree que aún debe emplearse más a fondo. Además, hay un presidente demócrata, y viene con fuerza una candidata del mismo partido.
Percepciones, expectativas, jugadas financieras, impactan el mercado bursátil y los precios de algunos bienes como el oro. Debajo de ese rejuego, transita la economía real de la producción, la distribución, la acumulación de capital productivo. Los determinantes de su evolución son los beneficios del sector no financiero; éstos a mediados de 2023 comenzaron a descender, pero en buena parte se recuperaron. Así que la tormenta aquí examinada puede ser una corrección que acerque las cotizaciones bursátiles al crecimiento real de los beneficios empresariales.
Según Michael Roberts, el índice del sector manufacturero de EU cayó de 48.5 en junio, a 46.6 en julio; además, la rentabilidad del capital del sector no financiero se encuentra en su nivel más bajo desde el final de la Gran Recesión en 2008-9. Eso augura recesión en el futuro.