Carlos Fazio
21 de julio de 2025 00:01
Mientras representantes de Israel y Hamas prosiguen en Doha, Qatar, las conversaciones de proximidad –negociaciones indirectas– para alcanzar un alto el fuego de 60 días en Gaza, y el régimen colonial subimperialista de Benjamin Netanyahu practica metodologías del genocidio y la limpieza étnica propias del necrocapitalismo de hoy, sin perder el tiempo, en un nivel paralelo casi invisible, con financiamiento inicial del Departamento de Defensa de EU, la corporación RAND y el Boston Consulting Group afinan su plan de reconstrucción y urbanización para una “Palestina económicamente próspera”, uno de los sueños dorados de Donald Trump para la Riviera mediterránea. La primera fase del proyecto, la demolición, ya se puede dar por terminada. De eso se encargaron los bombardeos de los F-35, las excavadoras D9 y la maquinaria blindada de Caterpillar, HD Hyundai y JBC contratada bajo programas del Pentágono.
De modo complementario, según el llamado plan Smotrich (el ministro de Finanzas israelí), Tel Aviv pretende concentrar y confinar a 600 mil gazatíes en un campo de concentración sobre los escombros de Rafah, en el sur de la franja, cínicamente llamado “ciudad humanitaria cerrada”, medida que ha sido considerada no sólo como un reposicionamiento militar, sino como una hoja de ruta para el desplazamiento forzado masivo. Como zona de contención transitoria y reasentamiento para la expulsión forzada a Egipto o al mar. O a terceros países como Etiopía, Indonesia y Libia, según propuso en Washington, el director del Mossad, David Barnea, al enviado presidencial para Medio Oriente, Steve Witkoff, sugiriéndole que Trump ofrezca “incentivos” a esos países para que acepten el traslado.
Como señaló en 2006 Achille Mbembe, la ocupación colonial de Palestina exhibe el encadenamiento de poderes múltiples: disciplinar, biopolítico y necropolítico. Pero a su capacidad de decidir quién vive y quién muere –que remite a la deshumanización del sádico comandante del campo de concentración de Cracovia-Plaszow, el austriaco Amon Göth–, Israel añade una nueva sensibilidad cultural en la que eliminar al enemigo se convierte en la prolongación de un juego cruel y terrorífico: según declaró a BBC Radio 4 el cirujano británico Nick Maynard, las tropas israelíes y los mercenarios de la Fundación Humanitaria de Gaza (organización paramilitar financiada por EU y el Mossad que sustituyó de facto a la agencia de la ONU para refugiados palestinos y convirtió la distribución de raciones de comida en trampa mortal), disparan deliberadamente a niños gazatíes en diferentes partes del cuerpo según el día de la semana. “Un día todas son heridas de bala abdominales, otro día en la cabeza o el cuello, y otro día en el brazo o la pierna”; un patrón de lesiones, dijo Maynard, que “es casi como un juego”. Un deporte macabro, pues. Así, a la militarización de la vida cotidiana, signada por los estados de excepción, el castigo colectivo, la política de tierra arrasada y la inanición como arma de guerra, el derecho a matar del apartheid israelí se convierte en un asunto de alta precisión.
El 7 de julio el ministro de Defensa del régimen sionista, Israel Katz, propuso agrupar a la población de Gaza en una “ciudad humanitaria cerrada”, lo cual evoca al “inventor” de los campos de concentración, el militar español Valeriano Weyler, durante la guerra de contrainsurgencia en Cuba (1896), y, particularmente, al general británico Kitchener en la segunda guerra contra los boers (1899); al exterminio de los nativos en la hoy Namibia por el general Lothar von Trotha (1904-08), y al campo-gueto de Theresienstadt, la “ciudad balnearia” en Bohemia usada por los nazis para ocultar la naturaleza de las deportaciones; combinado con el castigo colectivo estilo nazi contra la población de Lídice, que fue aniquilada. La iniciativa se alinea con los objetivos de los ministros de extrema derecha Bezalel Smotrich (Finanzas) e Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional), socios claves de la coalición de Netanyahu, que promueven la construcción de colonias judías en el enclave palestino. Según Katz, si se firma una tregua con Hamas, el nuevo bantustán acogería primero a unos 600 mil desplazados del sur de Gaza, y más adelante a toda la población civil estimada en 2 millones de personas.
El plan fue fustigado por el jefe de la oposición israelí, Yair Lapid, quien dijo que Netanyahu deja que Smotrich y Ben Gvir se hundan en sus delirios extremistas sólo para preservar su coalición. Ehud Olmert, ex premier de Israel, declaró al diario británico The Guardian, que si los palestinos son deportados a la “ciudad humanitaria”, ésta adquirirá la forma de un “campo de concentración” como engranaje para la “limpieza étnica”. Dado que en Israel cualquier comparación con los Lager nazis –campos de exterminio en la Alemania hitleriana– se consideran casi impensables, la crítica de Olmert, a quien no pueden acusar de antisemita, resulta devastadora. Dijo Olmert: “Cuando construyes un campamento donde planean ‘limpiar’ más de la mitad de Gaza, la interpretación de la estrategia es que no se trata de salvar a los palestinos. Se trata de deportarlos, expulsarlos y desecharlos”.
Según fuentes del equipo palestino en Doha, la delegación israelí parece haber sido enviada con la misión de exigir la capitulación total de Hamas, como demanda imposible para fingir la posibilidad de un acuerdo para ganar tiempo y culpar a los grupos de la resistencia de su fracaso. Con su “locura de la guerra eterna” –según denunció el 19 de junio la madre del cautivo Matan Zanguaker, en un mitin en Tel Aviv–, y aferrado a sus objetivos colonialistas, Netanyahu no persigue la paz; quiere una rendición incondicional como camino a la limpieza étnica. Aunque golpeados, los movimientos de liberación nacional palestinos, organizados en pequeñas células y armados con artefactos explosivos improvisados extraídos de decenas de miles de municiones israelíes sin detonar, desarrollan tácticas guerrilleras y libran una verdadera guerra de la pulga contra el sionista, convirtiendo los escombros del enclave asediado en fuente de resistencia.
En medio de esa guerra de desgaste, mientras Katz sueña con su orwelliana “ciudad humanitaria cerrada”, que bien podría ser bautizada “ciudad balnearia Theresienstadt II”, sin esperar el cese de la carnicería de Netanyahu, la RAND y el Boston Consulting Group, con apoyo del Instituto Tony Blair y el gobierno de Bélgica, siguen con el proyecto de convertir a Palestina ocupada en un “fantástico” y “maravilloso” centro turístico a orillas del Mediterráneo: la “Riviera Trump”.
Potencias europeas dialogarán sobre cuestiones nucleares con Irán en Estambul
Los tres países europeos, junto con China y Rusia, son las partes restantes de un acuerdo nuclear alcanzado en 2015 con Irán. Foto: Afp Foto autor
Reuters
20 de julio de 2025 17:47
Dubai. Irán, Reino Unido, Francia y Alemania mantendrán conversaciones sobre cuestiones nucleares el próximo viernes en Estambul, informó un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, tras las advertencias de los tres países europeos de que, de no reanudarse las negociaciones, se volverían a imponer sanciones internacionales a Irán.
"La reunión entre Irán, el Reino Unido, Francia y Alemania tendrá lugar a nivel de viceministros de Asuntos Exteriores", afirmó Esmaeil Baghaei, citado por los medios estatales iraníes.
Las conversaciones programadas para el viernes se producen después de que los ministros de Asuntos Exteriores de los países del llamado E3, así como el responsable de Política Exterior de la Unión Europea, mantuvieron el pasado jueves su primera llamada con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, desde que Israel y Estados Unidos atacaron las instalaciones nucleares iraníes hace un mes.
Los tres países europeos, junto con China y Rusia, son las partes restantes de un acuerdo nuclear alcanzado en 2015 con Irán (del que Estados Unidos se retiró en 2018) que levantó las sanciones al país de Oriente Medio a cambio de restricciones a su programa nuclear.
El E3 sostuvo que restablecerá las sanciones de la ONU a Teherán a través del llamado "mecanismo de snapback" a finales de agosto si las conversaciones nucleares que estaban en curso entre Irán y Estados Unidos antes de la guerra aérea entre Israel e Irán no se reanudan o no producen resultados concretos.
"Si la UE y los E3 quieren desempeñar un papel, deben actuar con responsabilidad y dejar de lado las políticas de amenaza y presión, incluida la "retirada", para la que carecen de todo fundamento moral y jurídico", declaró Araghchi a inicios de esta semana.
Rusia desea la paz, pero no renunciará a sus objetivos en Ucrania
Reuters, Ap y Sputnik
Periódico La Jornada Lunes 21 de julio de 2025, p. 26
Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, está dispuesto a avanzar hacia un acuerdo de paz para Ucrania, pero la prioridad de Moscú es lograr sus metas, sostuvo ayer el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, a la televisión estatal.
Peskov señaló que el mundo ya está acostumbrado a la retórica a veces dura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero indicó que el magnate también subrayó en comentarios sobre Rusia que seguiría buscando un acuerdo de paz.
El presidente Putin ha hablado en repetidas ocasiones de su deseo de llegar a una conclusión pacífica lo antes posible. Se trata de un proceso largo; requiere esfuerzo y no es fácil, dijo Peskov al periodista de la televisión estatal Pavel Zarubin. Lo principal para nosotros es lograr nuestros objetivos. Nuestros objetivos son claros, resaltó.
Trump anunció hace una semana una postura más dura hacia Rusia, así como una nueva oleada de ayuda militar a Ucrania, incluidos sistemas de defensa antimisiles Patriot. También dio a Rusia 50 días para acordar un alto el fuego o enfrentar sanciones adicionales
El Kremlin insiste en que cualquier acuerdo de paz pasa por el retiro de Ucrania de las cuatro regiones que Moscú se anexó en 2022, que Kiev renuncie a su intento de unirse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte y acepte límites estrictos en sus fuerzas armadas, demandas que el presidente Volodymir Zelensky y sus aliados occidentales han rechazado.
Derriban drones
En el terreno, la fuerza aérea de Ucrania aseveró que derribó 18 de 57 drones tipo Shahed y señuelos lanzados por Rusia.
Dos mujeres resultaron heridas en Zaporiyia cuando un dron se estrelló contra su casa. Otros dos civiles resultaron lesionados en la provincia nororiental de Járkov, después de que un dron chocó contra un edificio, apuntaron funcionarios locales.
Drones impactaron una plaza arbolada en el centro de Sumy, hiriendo a una mujer y a su hijo de siete años, agregaron funcionarios. El ataque también dañó una línea eléctrica y dejó sin servicio unas 100 viviendas, según Serhii Krivosheienko, de la administración militar municipal.
El Ministerio de Defensa de Rusia refirió que sus fuerzas derribaron 93 drones ucranios que apuntaban al territorio ruso.