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Juan Pablo Duch, corresponsal
15 de julio de 2025 11:01
Moscú. El Kremlin “necesita tiempo para analizar” el ultimato que lanzó el lunes anterior el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes a los reporteros su vocero, Dimitri Peskov.
“Las declaraciones del presidente de Estados Unidos (Donald Trump) son demasiado serias. Una parte de éstas alude directamente al presidente (Vladimir) Putin. Sin duda, necesitamos tiempo para analizar lo dicho en Washington”, comentó Peskov y agregó: “Cuando el presidente Putin lo considere necesario, si es que hace eso, sin falta él lo va a comentar”.
Esta es la primera reacción oficial de Moscú al anuncio del inquilino de la Casa Blanca de aplicar aranceles de 100 por ciento a los países que comercien con Rusia, en caso de no firmarse un tratado de paz en un plazo de 50 días, y de suministrar a Ucrania desde ya baterías Patriot, misiles y otro tipo de armamento que requiera, pagado por Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
El portavoz de la presidencia rusa restó importancia a la filtración a la prensa de que, durante la conversación que la semana pasada sostuvo el mandatario estadunidense con su colega ucranio, Volodymir Zelensky, Trump le preguntó por qué no había atacado Moscú y San Petersburgo para presionar a Putin y su interlocutor respondió que lo haría si le daba con qué hacerlo, supuestamente en el contexto de que Estados Unidos está sopesando autorizar la entrega de misiles Tomahawk con hasta mil 600 kilómetros de alcance.
“Esta retórica no es nueva. Como regla general, estas filtraciones resultan noticias falsas, casi siempre, aunque hayan salido de medios que antes creíamos respetables”, anotó Peskov en alusión al Washington Post y el Financial Times, los primeros en difundir fragmentos del supuesto contenido de la conversación de los presidentes estadunidense y ucranio.
La segunda reacción oficial de Moscú provino del vicecanciller Serguei Ryabkov, quien declaró a las agencias noticiosas locales que para Rusia “son inaceptables cualesquiera intentos de imponerle exigencias, más aún en forma de ultimato”. Según Ryabkov, Moscú “está dispuesta a llegar a acuerdos y preferimos la vía diplomática, pero –advirtió– si no nos hacen caso y no podemos conseguir los objetivos planteados a través de la diplomacia, la operación especial militar (como denomina el Kremlin su campaña bélica en Ucrania) continuará”.
Más tarde, desde Pekín donde asiste a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái, el canciller ruso, Serguei Lavrov, se pronunció en los mismos términos que Peskov: “Nosotros, desde luego, queremos saber qué hay detrás de esta declaración de 50 días. Antes hubo 24 horas, y también 100 días, ya pasamos por todo eso y de verdad queremos entender qué mueve al presidente de Estados Unidos”.
Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa, yo diría que hasta grosera, por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de (el presidente de Ucrania, Volodymir) Zelensky”.
El anuncio del republicano también generó comentarios de expertos y académicos oficialistas que, dentro de las reglas permitidas por la censura militar vigente en Rusia, pueden expresar su opinión. A modo de ejemplo, y resumido, esto es lo que dijeron tres de ellos en la edición impresa del diario Kommersant.
Para Fiodr Lukianov, director de la revista Rusia en la política global, Trump propone, al posponer hasta el otoño la aplicación de aranceles, un método de negociar que Rusia no va a aceptar debido a que no funciona presionar al Kremlin, y aunque la entrega de armamento empeore la situación del ejército ruso, Moscú no va a entrar en polémicas y hablará en los frentes de guerra.
“Puede decirse que la primera etapa de relaciones con Estados Unidos bajo Trump, que duró cinco meses, ya terminó, y cuándo empezará y cómo será la siguiente etapa no es nada claro”, concluyó el analista.
Por su parte, el director del Instituto de Investigaciones adjunto a la universidad MGIMO (siglas del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú), Maksim Suchkov, cree que el anuncio de Trump significa para Moscú dos noticias: una buena y una mala.
“La buena es que no se cumplieron los peores presagios y Trump, al no seguir por ahora las recomendaciones de los halcones de su administración, dejó abierta la puerta para el diálogo con Rusia. Y la mala es que, en medio año como inquilino de la Casa Blanca, Trump no ha podido entender la posición de Rusia respecto a Ucrania ni los argumentos del presidente Putin”, señaló Suchkov.
“Todo apunta a que estamos viendo el fin de las negociaciones sobre Ucrania. Volvemos a la situación en que Occidente confía en frenar a Rusia mediante sanciones, y Rusia aspira a lograr una derrota demoledora de Ucrania, a la vez que espera que se agraven los problemas internos de Occidente. Los tres años y medio recientes muestran lo hipotético que son esas suposiciones. Las sanciones no apartarán a Rusia del camino y las acciones bélicas recibirán un nuevo estímulo para continuar en una perspectiva de larga duración”, opina Iván Timofeyev, director del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales.
Hay aquí, asimismo, otras voces más radicales, como la del ex presidente Dimitri Medvediev, quien para las autoridades rusas manifiesta “sólo su punto de vista personal”, que utilizan las redes sociales para lanzar, muchas veces desde el anonimato, insultos y amenazas que no se corresponden con la política oficial del Kremlin.
Esta vez Medvediev, que se desempeña como secretario adjunto del consejo de seguridad de Rusia, instancia degradada a honorífica desde que la encabeza el controvertido ex ministro de Defensa, Serguei Shoigu, no denostó a nadie y sólo recurrió al sarcasmo:
“Trump lanzó un ultimato teatral al Kremlin. El mundo se estremeció, esperando las consecuencias. La Europa beligerante se decepcionó. A Rusia no le importó”, resumió Medvediev en la red X y advirtió que Rusia “seguirá avanzando hasta alcanzar sus metas” en Ucrania.
Juan Pablo Duch, corresponsal
15 de julio de 2025 11:01
Moscú. El Kremlin “necesita tiempo para analizar” el ultimato que lanzó el lunes anterior el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes a los reporteros su vocero, Dimitri Peskov.
“Las declaraciones del presidente de Estados Unidos (Donald Trump) son demasiado serias. Una parte de éstas alude directamente al presidente (Vladimir) Putin. Sin duda, necesitamos tiempo para analizar lo dicho en Washington”, comentó Peskov y agregó: “Cuando el presidente Putin lo considere necesario, si es que hace eso, sin falta él lo va a comentar”.
Esta es la primera reacción oficial de Moscú al anuncio del inquilino de la Casa Blanca de aplicar aranceles de 100 por ciento a los países que comercien con Rusia, en caso de no firmarse un tratado de paz en un plazo de 50 días, y de suministrar a Ucrania desde ya baterías Patriot, misiles y otro tipo de armamento que requiera, pagado por Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
El portavoz de la presidencia rusa restó importancia a la filtración a la prensa de que, durante la conversación que la semana pasada sostuvo el mandatario estadunidense con su colega ucranio, Volodymir Zelensky, Trump le preguntó por qué no había atacado Moscú y San Petersburgo para presionar a Putin y su interlocutor respondió que lo haría si le daba con qué hacerlo, supuestamente en el contexto de que Estados Unidos está sopesando autorizar la entrega de misiles Tomahawk con hasta mil 600 kilómetros de alcance.
“Esta retórica no es nueva. Como regla general, estas filtraciones resultan noticias falsas, casi siempre, aunque hayan salido de medios que antes creíamos respetables”, anotó Peskov en alusión al Washington Post y el Financial Times, los primeros en difundir fragmentos del supuesto contenido de la conversación de los presidentes estadunidense y ucranio.
La segunda reacción oficial de Moscú provino del vicecanciller Serguei Ryabkov, quien declaró a las agencias noticiosas locales que para Rusia “son inaceptables cualesquiera intentos de imponerle exigencias, más aún en forma de ultimato”. Según Ryabkov, Moscú “está dispuesta a llegar a acuerdos y preferimos la vía diplomática, pero –advirtió– si no nos hacen caso y no podemos conseguir los objetivos planteados a través de la diplomacia, la operación especial militar (como denomina el Kremlin su campaña bélica en Ucrania) continuará”.
Más tarde, desde Pekín donde asiste a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái, el canciller ruso, Serguei Lavrov, se pronunció en los mismos términos que Peskov: “Nosotros, desde luego, queremos saber qué hay detrás de esta declaración de 50 días. Antes hubo 24 horas, y también 100 días, ya pasamos por todo eso y de verdad queremos entender qué mueve al presidente de Estados Unidos”.
Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa, yo diría que hasta grosera, por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de (el presidente de Ucrania, Volodymir) Zelensky”.
El anuncio del republicano también generó comentarios de expertos y académicos oficialistas que, dentro de las reglas permitidas por la censura militar vigente en Rusia, pueden expresar su opinión. A modo de ejemplo, y resumido, esto es lo que dijeron tres de ellos en la edición impresa del diario Kommersant.
Para Fiodr Lukianov, director de la revista Rusia en la política global, Trump propone, al posponer hasta el otoño la aplicación de aranceles, un método de negociar que Rusia no va a aceptar debido a que no funciona presionar al Kremlin, y aunque la entrega de armamento empeore la situación del ejército ruso, Moscú no va a entrar en polémicas y hablará en los frentes de guerra.
“Puede decirse que la primera etapa de relaciones con Estados Unidos bajo Trump, que duró cinco meses, ya terminó, y cuándo empezará y cómo será la siguiente etapa no es nada claro”, concluyó el analista.
Por su parte, el director del Instituto de Investigaciones adjunto a la universidad MGIMO (siglas del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú), Maksim Suchkov, cree que el anuncio de Trump significa para Moscú dos noticias: una buena y una mala.
“La buena es que no se cumplieron los peores presagios y Trump, al no seguir por ahora las recomendaciones de los halcones de su administración, dejó abierta la puerta para el diálogo con Rusia. Y la mala es que, en medio año como inquilino de la Casa Blanca, Trump no ha podido entender la posición de Rusia respecto a Ucrania ni los argumentos del presidente Putin”, señaló Suchkov.
“Todo apunta a que estamos viendo el fin de las negociaciones sobre Ucrania. Volvemos a la situación en que Occidente confía en frenar a Rusia mediante sanciones, y Rusia aspira a lograr una derrota demoledora de Ucrania, a la vez que espera que se agraven los problemas internos de Occidente. Los tres años y medio recientes muestran lo hipotético que son esas suposiciones. Las sanciones no apartarán a Rusia del camino y las acciones bélicas recibirán un nuevo estímulo para continuar en una perspectiva de larga duración”, opina Iván Timofeyev, director del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales.
Hay aquí, asimismo, otras voces más radicales, como la del ex presidente Dimitri Medvediev, quien para las autoridades rusas manifiesta “sólo su punto de vista personal”, que utilizan las redes sociales para lanzar, muchas veces desde el anonimato, insultos y amenazas que no se corresponden con la política oficial del Kremlin.
Esta vez Medvediev, que se desempeña como secretario adjunto del consejo de seguridad de Rusia, instancia degradada a honorífica desde que la encabeza el controvertido ex ministro de Defensa, Serguei Shoigu, no denostó a nadie y sólo recurrió al sarcasmo:
“Trump lanzó un ultimato teatral al Kremlin. El mundo se estremeció, esperando las consecuencias. La Europa beligerante se decepcionó. A Rusia no le importó”, resumió Medvediev en la red X y advirtió que Rusia “seguirá avanzando hasta alcanzar sus metas” en Ucrania.
Renuncia primer ministro de Ucrania; se espera significativa restructuración
"Estoy presentando mi renuncia al cargo de primer ministro de Ucrania", escribió Denys Shmyhal en una carta publicada en su página de Telegram.
Foto tomada de X @Denys_Shmyhal / Archivo Foto autor
Ap
15 de julio de 2025 11:29
Kiev, Ucrania. El primer ministro de Ucrania anunció su dimisión el martes, en el primer paso formal de lo que se espera sea una significativa reorganización del gobierno del presidente Volodymyr Zelenskyy, en la que también podría darse el reemplazo de la embajadora ucrania en Washington.
"Estoy presentando mi renuncia al cargo de primer ministro de Ucrania", escribió Denys Shmyhal en una carta publicada en su página de Telegram.
Zelenskyy dijo el lunes que ha ofrecido el puesto de Shmyhal a Yuliia Svyrydenko, de 39 años, quien actualmente es viceprimera ministra y la primera ministra de Economía del país.
Svyrydenko desempeñó un papel clave en la negociación de un acuerdo mineral entre Estados Unidos y Ucrania. Ha representado frecuentemente a Ucrania en conversaciones de alto nivel con socios occidentales, centrándose en la cooperación en defensa, la recuperación económica y la reconstrucción.
De momento no queda claro cómo se desarrollará la reorganización en los próximos días, ya que el Parlamento ucranio debe programar una votación sobre los cambios propuestos por Zelenskyy en medio de la guerra total lanzada por Rusia el 24 de febrero de 2022.
OTAN coordinará entrega de armamento en Ucrania a través de NSATU
Civiles con uniformes militares participan en un entrenamiento militar organizado por soldados ucranios de la Tercera Brigada de Asalto Independiente en la región de Kiev el 12 de julio de 2025. Foto Afp Foto autor
Europa Press
15 de julio de 2025 09:09
Bruselas. La OTAN ha confirmado este martes que la organización jugará un papel en el suministro de armamento a Ucrania, que los países europeos adquirirán a Estados Unidos, a través de NSATU, la misión de asistencia y entrenamiento de la Alianza Atlántica con Ucrania.
"Los aliados europeos de la OTAN y Canadá asumirán el papel principal de financiación y la OTAN coordinará la entrega, incluso a través de NSATU. El equipamiento militar incluirá sistemas de defensa antiaérea, munición y otros equipos", indicaron sobre los planes anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmados por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante su visita a la Casa Blanca.
De esta forma, la OTAN mantendrá el papel de coordinación que asumió hace un año en la cumbre de Washington para centralizar la ayuda militar a Ucrania, aunque ésta depende en última instancia de las contribuciones y compras de los aliados europeos.
Las fuentes han confirmado además que Alemania, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Suecia, Reino Unido, Canadá y Finlandia han comprometido su apoyo a la iniciativa, aunque se siguen discutiendo los detalles del plan con el que Estados Unidos seguirá enviando armamento a Ucrania a través de las compras que hagan los aliados europeos.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó el lunes en declaraciones junto a Trump que un grupo de países de la OTAN comprarán armamento a Estados Unidos, incluyendo baterías antiaéreas 'Patriot', para suministrarlo a Ucrania.
Desde la Casa Blanca, el jefe político de la OTAN apuntó que la operación es "realmente importante" e implica a un buen número de aliados. Además, aseguró que los países europeos y Canadá diseñarán paquetes de asistencia militar que incluyan misiles y munición, pero también sistemas de defensas antiaéreos. "Estamos hablando de grandes números", subrayó
El ex primer ministro neerlandés valoró el plan de Trump defendiendo que, de esta forma, Washington aporta lo necesario para mantener a Ucrania en condiciones de defenderse de Rusia, pero la ayuda la pagarán los europeos, "lo cual es totalmente lógico".