Detalle del mural 'Presencia de América Latina', pintado por el mexicano Jorge González Camarena entre 1964 y 1965 en la Universidad de Concepción, en Chile.
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Jorge Durand
05 de abril de 2026 00:03
Hace siglo y medio que empezó a utilizarse el término Latinoamérica o América Latina y todavía no nos ponemos de acuerdo en quiénes pertenecen a ese colectivo. Se atribuye a el colombiano José María Torres Caicedo ser el primero en usar el término en 1856 y se disputa la primogenitura con el intelectual chileno Francisco Bilbao, que lo utilizó en ese mismo año.
Se dice que hay una influencia francesa de la época en esos autores y que la tesis engloba a los países con origen de habla latina como los franceses, españoles, portugueses e italianos. Y, por ende, se le atribuye el sentido de confrontarse con los anglos.
No obstante, el gentilicio de latinos se utiliza únicamente en Estados Unidos, para designar a los que tienen origen latinoamericano y viven en Estados Unidos. En América Latina el gentilicio sería latinoamericano, que incluye un contexto geográfico que va de la Patagonia al río Bravo y que incluye a los países del Caribe insular hispano, como Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, que de hecho está excluido de la Unión Americana por no ser anglos y haber resistido el colonialismo, hasta la actualidad.
Si utilizamos el criterio anglo, para definir la identidad, lo que se conoce como WASP, (White Anglo Saxon Protestant) en nuestro caso habría que considerar los criterios de raza, origen nacional y religión, para definir nuestra identidad, lo que daría el acrónimo de la MES-C-LA, es decir, de raza mestiza, de cultura religiosa católica y de origen nacional y lingüístico latinoamericano.
Está claro que los mexicanos se identifican con el mestizaje, incluso se habla de la raza de bronce, aunque el término no llegó a cuajar. Lo mestizo viene de dos raíces ancestrales, la indígena y la hispana. Ese mestizaje incluye a los esclavos de origen africano en los países que recibieron esclavos africanos durante el periodo colonial. También debemos incluir a los chinos, con presencia en muchos países como Perú, Panamá, Cuba, México y otros; a los japones en Perú y Brasil, a finales del siglo XIX. Incluso se podría incluir a los turcos del imperio otomano –sirios, libaneses y palestinos– relevantes en países como Chile, Argentina y otros, a comienzos del siglo XX.
Y si queremos llevar el mestizaje más allá, con las migraciones intrarregionales actuales, habría que incluir a los peruanos y bolivianos en Chile; paraguayos, bolivianos y orientales en Argentina; guatemaltecos en México; nicaragüenses en Costa Rica; argentinos en Chile, Brasil y México; colombianos en Panamá y, lo más reciente, a cubanos, haitianos y venezolanos en todos los confines de Latinoamérica.
Curiosamente, algunos argentinos no se consideran latinos y aducen que son europeos, con fuerte ascendencia española e italiana, lo que es mucho decir, ya que españoles e italianos son países latinos por antonomasia y muy recientemente europeos. Pero lo que es peor, es la supuesta ausencia de mestizaje con la población originaria, lo que delata el exterminio de población nativa en Argentina. Y también olvida y hace caso omiso de la presencia y resistencia colla, en la zona andina del norte, Jujuy y Salta. Pero recientes estudios genéticos demuestran lo contrario, se ha descubierto un nuevo componente genético “sudamericano”, que todavía persiste en el centro y norte de Argentina.
En el caso de Chile, el mestizaje con la población indígena fue limitado, dado que la presencia inca en la zona, aunque ha sido documentada arqueológicamente, no era muy relevante. Por el contrario, la población autóctona estaba en el sur, con los mapuches, que defendían su independencia e identidad. No hubo mestizaje, por el contrario, hubo guerra, colonización y anexión de la Araucanía (1851-1883). Salvo casos aislados, los chilenos sí se consideran parte de Latinoamérica, pero curiosamente no participan de los dos acuerdos regionales del Mercosur y la Comunidad Andina, van a su aire en asuntos comerciales.
En Brasil el mestizaje es profundo, los portugueses eran igual que los españoles al relacionarse con la población nativa. Pero es la llegada de negros esclavos la que colorea el mestizaje. De manera tardía se incorporaría y mezclaría la población amazónica. También hay importantes colonias de alemanes y japoneses. Su integración con Latinoamérica se da por el lado sur en la frontera con Uruguay, Paraguay y Argentina. Y el esfuerzo mayor de integración con Latinoamérica, se dio con una ley que hacía obligatoria la oferta del español en las escuelas secundarias. Duró poco el intento: 12 años, de 2005 a 2017. En la actualidad el inglés es un curso obligatorio y el español opcional.
En cuanto al otro componente, el catolicismo, podríamos decir que es dominante, aunque también las iglesias cristianas han ganado terreno. Pero en términos generales hay una cultura católica muy enraizada, especialmente en las tradiciones y los sectores populares. Y este es un contraste cultural importante con el mundo anglo protestante.
Nos une nuestro pasado indígena y colonial, la religión, la cultura, el idioma y la vecindad geográfica. Paradójicamente, lo que nos separa es la nacionalidad, los nacionalismos y las fronteras.
Fueron expulsados solos siete de cada 10 menores mexicanos deportados por gobierno de Trump
Suman 8 mil 444 niños y adolescentes repatriados en el último año
Néstor Jiménez
Periódico La Jornada Domingo 5 de abril de 2026, p. 6
Desde el inicio del gobierno de Donald Trump, el gobierno de Estados Unidos ha deportado a 8 mil 444 mexicanos menores de edad. Aunque en 2024 –aún en la administración de su antecesor, Joe Biden– se registraron cuatro veces más deportaciones de connacionales menores de 18 años, durante la gestión del republicano hay una variante: siete de cada 10 niños o adolescentes no estaban acompañados, es decir, que fueron repatriados sin sus padres.
Las estadísticas de enero de 2025 a enero de 2026 –cuando la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación realizó el último corte estadístico– muestran que hubo 5 mil 798 menores no acompañados que fueron deportados, lo que representa 68 por ciento a lo largo de esos 13 meses. En contraste, durante el último año de Biden, 40.6 por ciento fueron menores no acompañados.
Expertos independientes en derechos humanos, designados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), han expresado “su preocupación por las violaciones de los derechos de los niños durante los procedimientos de inmigración en Estados Unidos”.
Los relatores recalcaron que desde el 18 de febrero de 2025, el Departamento del Interior de Estados Unidos ordenó a los proveedores de servicios legales sin fines de lucro suspender su actividad, y puso fin a la financiación de los abogados que representaban a menores no acompañados.
También se han documentado testimonios sobre presiones a menores de edad para aceptar un pago en efectivo de 2 mil 500 dólares para deportarse voluntariamente, con la amenaza de que, de no hacerlo, serán detenidos de manera indefinida y al cumplir la mayoría de edad serían puestos bajos custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos.
Organizaciones sociales han denunciado, además, que niños y adolescentes son retenidos en celdas sin ventanas, se les niega atención médica adecuada y son separados de sus padres por periodos prolongados.
A lo largo de 2025 y en enero de 2026, de acuerdo con los reportes de la Unidad de Política Migratoria, sólo 69 menores fueron repatriados vía aérea al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), mientras 540 fueron trasladados al aeropuerto de Tabasco y 562 directamente al aeropuerto de Tapachula, Chiapas.
El resto, 7 mil 293 niñas, niños y adolescentes, fueron repatriados a territorio nacional vía terrestre por 13 puntos fronterizos en Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California.
Desde los primeros meses del gobierno de Trump se reabrió el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, sitio adonde son trasladadas familias de migrantes y que fue cerrado en la administración de Biden.
En febrero pasado, la organización humanitaria Raíces reportó a agencias informativas los testimonios de quienes han sido trasladados luego de ser detenidos en redadas. Se han reportado complicaciones que van desde brotes de sarampión y carencia de agua y comida hasta falta de atención médica.
Lula es la única posibilidad para la supervivencia de la democracia en Brasil
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Emir Sader
05 de abril de 2026 00:04
El regreso de Lula al gobierno representó la derrota de Bolsonaro y el bolsonarismo, el mayor riesgo para la democracia en Brasil. Por si fuera poco, se produjo un nuevo intento de golpe de Estado, en el que el ex presidente quedó totalmente comprometido, al punto de ser condenado y encarcelado, acusado precisamente de su compromiso con el intento de un nuevo golpe contra la democracia.
Desde entonces, el gobierno de Lula ha consolidado la democracia, mientras la oposición se mantiene fiel al bolsonarismo, al punto de apoyar al hijo de Bolsonaro, a quien él mismo señaló como su sucesor. Los arduos intentos de lanzar un candidato que represente una tercera vía encuentran enormes dificultades porque los espacios para la polarización están ocupados. Incluso si el candidato de esta vía anuncia que vendrá a pacificar el país, comenzando con una amnistía para el propio Bolsonaro, termina siendo una variante, aunque moderada, de la derecha.
Así, el presente y el futuro de Brasil dependen de la relección de Lula, que podría representar el fortalecimiento y la continuidad de la democracia o un nuevo riesgo. Todos los sectores, desde los principales medios de comunicación hasta las fuerzas políticas que se oponen a Lula, se oponen, de hecho, a la continuidad de la democracia.
Este es el dilema: Lula y la democracia, o la derecha y una nueva ruptura democrática. El futuro de Brasil y su democracia se reduce a estos dilemas.
No se trata, por lo tanto, de una simple disputa electoral entre Lula y algunos adversarios. Se trata del destino de la democracia en Brasil.
Una democracia que aún es precaria porque coexiste con las extremas desigualdades que todavía caracterizan al país, así como con el papel del capital especulativo en la economía, debido a las altas tasas de interés que aún prevalecen.
Estos son los desafíos para el probable cuarto mandato de Lula. ¿Cómo piensa enfrentarlos? El Partido de los Trabajadores (PT) siempre ha luchado contra las altas tasas de interés, que favorecen e impulsan la especulación financiera y el capital especulativo.
La necesidad de afrontar los riesgos –reales e imaginarios– de la inflación llevó al gobierno a mantener las tasas de interés más altas del mundo, bloqueando no sólo la posibilidad de que la economía retome un crecimiento sostenible, sino también la entrada en un nuevo ciclo económico expansivo prolongado.
Este es el mayor desafío para un probable nuevo gobierno de Lula, para el cual el gobierno no parece estar preparado. Tendría que romper con una presidencia del Banco Central que mantuvo y sigue abogando por tasas de interés elevadas. Los gobiernos del PT siempre han mantenido esta dualidad, con presidentes conservadores del Banco Central.
En cualquier caso, la disputa más importante persiste. Lula está haciendo un buen trabajo, pero está perdiendo la batalla de la comunicación. ¿Cómo abordarán Lula y su gobierno este problema?
Lula confía en que la campaña electoral presentará sus propuestas concretas, basadas en resultados muy reales y efectivos en los ámbitos económico y social, en contraste con la casi total ausencia de propuestas de la oposición. La oposición, como se vio en la manifestación “Fuera Lula” en la avenida Paulista, centra sus propuestas sin proponer qué implementaría en su lugar si lograra ese objetivo.
Por lo tanto, nos enfrentamos al dilema entre Lula y la democracia, o la oposición y el fin de la democracia en Brasil.
Países de la UE piden impuesto a empresas energéticas por alza en precios de combustibles
Los precios de la gasolina se muestran en una estación de patrulla en Múnich, Alemania, el 4 de abril de 2026. Foto Ap Foto autor
Reuters
04 de abril de 2026 11:52
Berlín. Cinco países de la Unión Europea (UE) reclaman un impuesto sobre las utilidades extraordinarias de las empresas energéticas como respuesta al alza de los precios del combustible provocada por la guerra de Irán, según una carta de los ministros de Finanzas a la Comisión Europea a la que Reuters tuvo acceso el sábado.
Los ministros de Finanzas de Alemania, Italia, España, Portugal y Austria hicieron un llamamiento conjunto a favor de un impuesto a escala de la UE en una carta fechada el viernes. Tal medida podría ayudar a financiar ayudas para los consumidores ante los elevados precios de la energía y ser una señal de que "estamos unidos y somos capaces de actuar", afirmaron.
"Permitiría financiar ayudas temporales, especialmente para los consumidores, y frenar el aumento de la inflación, sin imponer cargas adicionales a los presupuestos públicos", escribieron los ministros.
"También enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben aportar su granito de arena para aliviar la carga que recae sobre la población en general", afirmaron.
Los precios del petróleo y el gas se han disparado desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, lo que ha provocado una crisis de precios similar a la que sufrió Europa tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, a pesar de que los países de la UE obtienen ahora más energía de fuentes renovables.
Distorsiones del mercado
En la carta dirigida al comisario de Acción por el Clima de la UE, Wopke Hoekstra, los ministros señalaron un impuesto de emergencia similar aplicado en 2022 para hacer frente a los elevados precios de la energía.
"Dadas las actuales distorsiones del mercado y las restricciones fiscales, la Comisión Europea debería desarrollar rápidamente un instrumento de contribución similar a escala de la UE, basado en una base jurídica sólida", escribieron.
La carta no ofrecía detalles sobre el nivel del impuesto sobre los beneficios extraordinarios que proponían los ministros, ni sobre a qué empresas debería aplicarse.
La Asociación Alemana de Combustibles y Energía, que representa a refinerías y gasolineras, afirmó que la impresión de que las empresas se estaban beneficiando injustificadamente era inexacta y que no había justificación para un impuesto sobre los beneficios extraordinarios.
"Nuestro objetivo principal es mantener el suministro de combustibles y carburantes en Alemania en unas condiciones cada vez más difíciles", afirmó en un comunicado enviado por correo electrónico.
El responsable de energía de la UE dijo el martes que se estaba considerando reactivar las medidas de crisis energética utilizadas en 2022, incluidas propuestas para limitar las tarifas de la red y los impuestos sobre la electricidad.
La UE introdujo un conjunto de políticas de emergencia en 2022, después de que Rusia cortó el suministro de gas. Entre ellas se incluían un límite máximo a los precios del gas en toda la UE, un impuesto sobre las ganancias extraordinarias de las empresas energéticas y objetivos para frenar la demanda de gas.
La fuerte dependencia de Europa de los combustibles importados la deja expuesta al impacto del conflicto de Oriente Medio en los precios mundiales de la energía. Los precios del gas en Europa han subido más de 70 por ciento desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
El comisario de Energía de la UE, Dan Jørgensen, dijo que Bruselas estaba especialmente preocupada a corto plazo por el suministro europeo de productos petroleros refinados, como el combustible para aviones y el diésel.
La guerra en Irán afecta a pequeñas empresas de EU
Jake Wilson, propietario de Top Class Lawn Care, posa junto al fertilizante que almacenó en el almacén de su proveedor en previsión de las subidas de precios relacionadas con la guerra de Irán, el jueves 26 de marzo de 2026, en Riverside, Missouri. Foto Ap Foto autor
Ap
04 de abril de 2026 18:44
Nueva York. La guerra con Irán está haciendo la vida más difícil para los propietarios de pequeñas empresas en Estados Unidos, lidiando con complicaciones en los envíos, costos más altos y consumidores que aprietan más el bolsillo.
Un diseñador de calzado está teniendo dificultades para importar sus zapatos desde Vietnam; un productor de pistaches tiene millones de dólares en exportaciones varadas en el agua; un paisajista residencial en Kansas City está acumulando fertilizante mientras los precios se disparan; y el dueño de una tienda de electrónica en Chicago enfrenta el golpe en la gasolinera.
Los propietarios de pequeñas empresas afirman que las graves interrupciones de la cadena de suministro durante la pandemia fueron peores, pero temen que, si la guerra se prolonga durante meses, podría igualarse.
“Los costos están subiendo, las rutas están cambiando y la capacidad se está reduciendo. Todo está ocurriendo al mismo tiempo, y eso es una tormenta perfecta para las pequeñas empresas”, manifestó Brandon Fried, director general de Airforwarders Association, un grupo comercial de empresas de Estados Unidos, que mueven carga a través de la cadena de suministro en todos los modos de transporte.
Pistaches varados
Estados Unidos es el mayor exportador de pistaches, seguido por Irán, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
En Nichols Farms, en Hanford, California, un productor y procesador de pistaches de cuarta generación, el director de operaciones Jared Lorraine comentó que las exportaciones representan 50 por ciento del negocio. Envían a Europa, China y, cada vez más, a Medio Oriente.
El cierre del estrecho de Ormuz ha hecho imposible entregar pistaches a varios clientes. Cuando comenzó la guerra, Lorraine calcula que unos 5 millones de dólares en pistaches quedaron varados en el agua, sin poder entregarse a clientes en Arabia Saudí, Irán y Emiratos Árabes Unidos.
“Si bien gran parte de la atención pública se ha centrado en el petróleo, que es importante, en realidad la destrucción del sistema alimentario creo que es igual de grave”, señaló, y agregó que entre 70 y 80 por ciento de los alimentos en Medio Oriente se importan.
Cuando Estados Unidos bombardeó Irán el 28 de febrero, Nichols Farms tenía unos 5 millones de dólares en pistaches en barcos que quedaron varados, indicó Lorraine. Lograron redirigir parte del cargamento: un lote se descargó en Yeda, en Arabia Saudita, para transportarlo en camión a los Emiratos Árabes Unidos. Otros dos pudieron entrar en un puerto de Omán después de ser recargados en India en un contenedor más pequeño que sí podía ingresar a ese puerto. Pero 3.5 millones de dólares aún siguen en el agua.
“Gran parte simplemente ha quedado en el limbo”, expresó Lorraine. “Literalmente llevan tres semanas inmóviles y nosotros solo decimos: OK, ¿qué hacemos?”.
Una ruta más cara para los zapatos “barefoot”
Matthew Tran es el fundador de Birchbury, una marca de calzado con sede en Los Ángeles que vende zapatos minimalistas, también conocidos como “barefoot”. La empresa los fabrica en Vietnam y los envía a clientes en todo Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá.
Por lo general, Tran paga unos 3 mil 500 dólares por contenedor enviado desde Vietnam. Pero esa cifra se ha duplicado desde que comenzó la guerra, hasta unos 7 mil dólares, mientras las navieras lidian con desvíos de rutas y mayores costos de seguro. El plazo de envío también ha aumentado entre tres y cuatro semanas.
“Es como un atasco de tráfico”, dijo sobre el tiempo de envío. “Así que, aunque no parezca que me afectaría directamente porque voy de Vietnam a América, sí me afecta cuando hay más congestión”.
Afirmó que la interrupción de la cadena de suministro fue peor durante el covid, cuando todo se detuvo. Pero le preocupa cuánto durará la guerra.
“Siempre dicen que las guerras van a ser cortas, pero nunca son cortas”, sostuvo. Le inquieta que los clientes tengan menos dinero para gastos discrecionales, ya que los precios de la gasolina se han disparado.
Paisajista acumulando fertilizante
En todo el país, Jake Wilson es dueño de Top Class Lawn Care en Kansas City, Missouri, y se encarga de casi 400 jardines en toda la ciudad. El cierre del estrecho de Ormuz ha trastocado el negocio de los fertilizantes, ya que Medio Oriente suministra 30 por ciento de las exportaciones mundiales de los principales fertilizantes, según la Asociación Internacional de Fertilizantes.
Wilson inició su negocio en 2011 y ha construido relaciones sólidas con sus proveedores. Uno o dos días después de que comenzó la guerra con Irán, dos proveedores le enviaron correos electrónicos y le dijeron que esperara pronto un aumento de precios y le sugirieron hacer pedidos antes de que subieran.
El alza de precios es una preocupación, ya que alrededor de 70 por ciento de sus clientes fija un precio por un año de cuidado del césped y paga por adelantado al inicio del año.
Lo último que quiere hacer, explicó, es volver con los clientes a mitad de año y decirles que el precio del fertilizante aumentó, por lo que tiene que pedir más dinero.
“Me toca a mí tratar de anticiparme lo mejor que pueda, para poder seguir siendo rentable mientras mantengo los precios que coticé al comienzo del año”, afirmó.
Por lo general compra fertilizante cuatro veces al año, con dos o tres meses de anticipación respecto del momento en que planea usarlo, pero actualmente está tratando de asegurar fertilizante hasta la temporada de otoño y hasta el final del año, lo que en la práctica duplica su pedido habitual.
¿Fin del envío gratis?
El aumento de los precios de la gasolina tiene a un ejecutivo de una tienda de electrónica considerando poner fin al envío gratuito.
Abt Electronics, en Chicago, utiliza en promedio 25 mil galones de diésel y 30 mil galones de gasolina cada mes para operar más de 650 furgonetas y camiones de reparto, según Jon Abt, copresidente del minorista.
Así que, con los precios de la gasolina en alza, Abt dijo que está preocupado. El envío gratis y la entrega gratuita con un pedido mínimo de 35 dólares es un beneficio que quiere mantener.
“Es un gasto que abre los ojos”, comentó Abt. “Afectará el costo de hacer entregas. Esto también golpeará a las empresas de transporte que usamos para entregas fuera del estado”.
Abt indicó que aún no ha recibido la factura de combustible de marzo, pero por ahora absorberá el costo y verá cómo evoluciona el mercado y qué hacen los competidores.
Añadió: “Nos gusta entregar cosas gratis, y creo que los clientes lo esperan”.