viernes, 29 de mayo de 2020

Dinero.

FotoEstados Unidos: 40.6 millones de desocupados // ¿Debería extenderse la cuarentena en México? // Los extraditables
Enrique Galván Ochoa
Dos realidades chocan cuando la actividad económica recomienza en Estados Unidos: por un lado, la salud: hay 103 mil muertos y un millón 75 mil contagios, con lo que ocupa el primer lugar mundial. En el lado opuesto están las cifras de empleo: 40.8 millones han quedado sin trabajo y en necesidad de solicitar el seguro de desempleo, o ya lo solicitaron. De acuerdo con Reuters, los recientes despidos corresponden a oficinas de gobiernos estatales y locales, y a una segunda ola de cierres en el sector privado. El PIB se contrajo 5 por ciento en el primer trimestre y se anticipa que en el segundo la caída será de 30.3. La lógica dice que si mientras duró el confinamiento se registró la espeluznante cifra de más de 100 mil muertos, irá en aumento ahora que está terminando gradualmente. No hay vacuna ni tratamiento. La frontera con México permanece cerrada desde hace más de un mes al tránsito de personas que no tienen papeles de ciudadanía de Estados Unidos o mexicanos sin green cards.
La Sana Distancia
El gobierno mexicano enfrenta un desafío semejante al de Estados Unidos. Al comenzar la campaña de Sana Distancia, el 23 de marzo, el número de contagios era de 367 y cuatro fallecimientos. A dos días de su terminación, los infectados suman 81,400 y las muertes 9,044. En el plano económico, el Banco de México presentó tres escenarios probables: el gris, el oscuro y el negro.
Ninguno es bueno, describe caídas estrepitosas de la producción. Y en el plano del empleo, anticipa que un millón 400 mil personas se quedarán sin trabajo en la economía formal. Ya quedó desempleado en este momento un millón. ¿Pudieran ser mejores los registros? Probablemente sí, pero han fallado dos factores: los recursos de la Secretaría de Salud y la participación de los ciudadanos. Siguen viéndose sin cubrebocas en las calles de la República a millares de personas, familias completas, que deberían estar en casa y sólo salir por alguna razón de fuerza mayor. El sentido común nos dice que deberíamos dar un voto de confianza a Hugo López-Gatell, extender la cuarentena y seguir trayendo equipo médico y medicinas del extranjero. Sin embargo, la presión económica es mucha.
Los extraditables
Tanto Emilio Lozoya como Alonso Ancira han venido impugnando en tribunales españoles la petición del gobierno mexicano para que sean extraditados a México. Aquí delinquieron, aquí deben ser juzgados. Se reporta que el empresario, ex presidente de Altos Hornos de México, perdió la apelación y en fecha próxima será trasladado a nuestro país. Goza de libertad bajo fianza mediante el depósito de un millón de euros. El expediente del ex director general de Pemex no ha sido resuelto. Para Lozoya, la experiencia de la prisión ha sido muy terrible, ya que ha vivido tras las rejas la pandemia que ha sido particularmente dura en España. ¿Habrá aprendido la clase política en cabeza ajena? Lo más probable es que no. Lo que ha aprendido es a no dejar que llegue otro López Obrador al gobierno.
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Pese a la emergencia sanitaria EU ha deportado en lo que va del año a 73 mil 997 connacionales
Fabiola Martínez
Periódico La Jornada.           Viernes 29 de mayo de 2020, p. 16
Pese a la emergencia sanitaria mundial, durante 2020 Estados Unidos ha deportado a 73 mil 997 mexicanos en operativos constantes. Las autoridades del vecino país enmarcan esta política como parte de la protección a sus ciudadanos.
Datos obtenidos por La Jornada muestran que tan sólo de la semana del 20 al 26 de mayo, México recibió de vuelta a mil 742 conacionales, incluidos 84 niños no acompañados y 18 acompañados, así como a 113 mujeres.
Por estados sobresale Tamaulipas, con 37.1 por ciento de las deportaciones; le sigue Baja California, con 23.6 por ciento, una de las entidades más afectadas por el Covid-19 en 2020.
Sin embargo, en la semana del 20 al 26 de mayo, Baja California superó a Tamaulipas, al registrar 789 y 767 deportaciones, respectivamente.
En tanto, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) subrayó que no ha suspendido la recepción y atención a los solicitantes de refugio. Aun cuando hay aplazamientos administrativos para emitir las resoluciones, a causa de la emergencia sanitaria, los extranjeros pueden realizar diversas, gestiones, incluso por Internet.
Precisó que la continuidad de recepción de casos, y sobre todo el derecho de no devolución, ha sido reconocido por organismos como la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados. Dijo que continúa el apoyo social, los alojamientos, entrevistas y análisis de expedientes.
Mientras tanto, como producto de la política migratoria estadunidense, durante 2019 fueron deportados 211 mil 383 mexicanos; en el año en curso subió el promedio mensual de repatriados respecto al anterior.
En enero, 18 mil 217 mexicanos fueron devueltos; en febrero, 18 mil 998, y para marzo –ya frente a la pandemia– 20 mil 260. Del primero de abril al 26 de mayo la suma es de 16 mil 522 deportados.
Resalta la presencia de mujeres y niños. Tan sólo en un día, el martes pasado, las autoridades mexicanas reportaron la repatriación de 107 hombres, 15 mujeres y 18 niños (tres acompañados y 15 no acompañados).
En lo que va del año, los 73 mil 997 se clasifican de la siguiente manera: 62 mil 735 hombres, 6 mil 248 mujeres, mil 616 niños acompañados y 3 mil 398 solos, devueltos sin la compañía de un familiar adulto.
Organizaciones civiles y académicos advierten que las repatriaciones se dan en un contexto de controles sanitarios no suficientes y sin tomar en cuenta que ya hay saturación en albergues fronterizos.
Asociaciones dedicadas a la protección de los migrantes y los derechos humanos, como Amnistía Internacional, Oxfam y el Instituto para las Mujeres en la Migración, advirtieron que Estados Unidos debería suspender inmediatamente las deportaciones.
Además, liberar de manera segura a las personas migrantes actualmente en centros de detención; anular la prohibición de solicitar asilo y brindar ayuda humanitaria, no condicionarla.