
Han fallecido más de 327 mil personas
La OMS teme por los países pobres, mientras las naciones ricas salen del confinamiento
▲ Después de estar internado 61 días en el Centro Médico UCSF, en Monte Zion, California, Ronald Temko fue dado de alta tras superar la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus.Foto Afp
Afp, Reuters, Europa Press y Ap
Periódico La Jornada. Jueves 21 de mayo de 2020, p. 2
Ginebra. El saldo global se acercaba ayer a 5 millones de contagios y más de 327 mil muertes por la pandemia de coronavirus, que registró 106 mil nuevos casos, la mayor cifra en 24 horas, reportó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El organismo expresó su temor por los países pobres, mientras las naciones ricas salen de manera gradual de sus confinamientos.
El director general de la OMS, el médico etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que cerca de dos tercios de estos (nuevos) casos han sido declarados en cuatro países. Aunque no precisó las naciones, el informe más reciente de la organización reporta que son Estados Unidos, Rusia, Brasil y Arabia Saudita, seguidos por India, Perú y Catar.
Estamos muy preocupados por el número creciente de casos en los países con ingresos bajos o medios, donde los sistemas de salud tienen dificultades o son inexistentes y las medidas de distanciamiento físico son más difíciles de aplicar, subrayó Tedros.
Manifestó que estos países son más vulnerables, en el plano económico, al desmoronamiento de los intercambios comerciales y a los desplazamientos internacionales que les privan, en particular, del maná turístico indispensable.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó en un informe que el índice de desarrollo humano, que mide la educación, la salud y el nivel de vida, retrocede este año por primera vez en varias décadas debido a las consecuencias sanitarias, sociales y económicas provocadas por la pandemia.
Nos queda un largo camino por recorrer en esta pandemia de Covid-19. En las últimas 24 horas, 106 mil casos fueron reportados a la OMS, la cifra más alta en un solo día desde el inicio de la pandemia, destacó Tedros.
Hasta ayer la pandemia había dejado 327 mil 642 muertos registrados, 5 millones 115 mil contagiados y un millón 895 mil 834 pacientes recuperados en el mundo, de acuerdo con un reporte de la Universidad Johns Hopkins.
Mike Ryan, director del programa de emergencias de la OMS, anticipó: Alcanzaremos muy pronto el trágico hito de los 5 millones de casos. Agregó que cualquier interrupción de los fondos que Estados Unidos aporta a la agencia sanitaria tendrá consecuencias importantes para la prestación de servicios de salud esenciales a las personas más vulnerables del mundo.
Este hito se produce cuando varios países comienzan a aliviar las restricciones sobre las poblaciones que han estado bloqueadas durante meses con la finalidad de contener al virus.
La ciudad italiana de Codogno fue la primera de Europa que fue confinada por el coronavirus. Ahora, tras más de dos meses, la vida en esa urbe vuelve gradualmente a la normalidad, pero las cicatrices dejadas por la pandemia tardarán en sanar.
Las tiendas, los restaurantes, las cafeterías y peluquerías de Italia abrieron desde el lunes y el país emerge lentamente de un bloqueo total que paralizó su economía para detener al virus, que ha dejado más de 32 mil decesos.
Mientras la península comienza a recuperar la tendencia a la baja en muertes y contagios, el Ministerio de Transporte informó que todos los aeropuertos abrirán el 3 de junio tras el prolongado cierre.
La compañía de aviación Alitalia, que será nacionalizada debido a las dificultades económicas provocadas por los confinamientos, anunció que aumentará sus vuelos 36 por ciento a partir de ese mes.
Por otro lado, en Francia, tres ciudades de la prefectura de Morbihan, en la costa atlántica, cerrarán nuevamente las playas unos días después de su reapertura, debido a que la gente no está respetando el debido distanciamiento físico, anunciaron el miércoles las autoridades locales.
El primer ministro Boris Johnson aseguró que Reino Unido contará el 1° de junio con un sistema eficaz para el rastreo de las personas que hayan estado en contacto con alguien infectado de coronavirus. Este proyecto, que será acompañado con una campaña masiva de pruebas para la detección, centra la estrategia del Ejecutivo británico para poder levantar progresivamente el confinamiento impuesto desde el 23 de marzo.
La temporada turística en Grecia comenzará el 15 de junio con la apertura de hoteles, al tiempo que los vuelos internacionales llegarán directamente a los destinos turísticos en forma gradual a partir del 1° de julio.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la pandemia amenaza el progreso logrado en materia de nutrición y salud en África, además de que agrava las desigualdades, por lo cual llamó a adoptar medidas ahora que el coronavirus aún está en sus primeras etapas en el continente más pobre del mundo, que superó los 90 mil casos y está a punto de rebasar los 2 mil 900 decesos.
Cientos de estudiantes hicieron fila para los controles de temperatura corporal y recibieron desinfectantes para las manos antes de entrar a las escuelas en el reingreso a clases en Corea del Sur, después de permanecer cerrados más de dos meses a raíz de la pandemia.
Trabajadores esenciales, pero desechables, al rescate de EU
Son los más afectados por la pandemia
Enfrentan ola de racismo, retórica antimigrante del gobierno y falta de equipo de protección sanitaria
David Brooks. Corresponsal
Periódico La Jornada- Jueves 21 de mayo de 2020, p. 23
Nueva York. Millones de trabajadores esenciales, muchos de los cuales provienen de las comunidades más afectadas por la pandemia y la crisis económica, están arriesgando sus vidas para rescatar a este país todo los días, a pesar de la ola de racismo y retórica antimigrante que proviene desde la Casa Blanca.
La lucha por el futuro político, económico y social se está librando en cada esquina del país mientras continúa la emergencia de salud. Lo más notable, más allá del heroísmo de los trabajadores de salud, es la revelación de que los más invisibles y marginados ahora son reconocidos como esenciales.
Esenciales, pero desechables, repiten varios dirigentes de estas comunidades al señalar que la gran mayoría de estos trabajadores; los que atienden a los residentes en asilos para la tercera edad, los trabajadores de almacenes, procesadores de alimentos, choferes, los que hacen entregas de comida, medicinas y pedidos a supermercados a domicilios, los que brindan servicios en los edificios; todos siguen estando entre los peor pagados, carecen de beneficios y prestaciones laborales y, con la pandemia, ni se les ofrece equipo básico de protección personal.
Entre los sectores esenciales, uno de los más afectados es el del trabajo doméstico, incluidas nanas, asistentes de la población de edad avanzada –5 millones trabajan en asilos para ancianos o como cuidadores de éstos en casa– y aquellos que se dedican a limpiar casas.
Ai-jen Poo, directora de la Alianza Nacional de Trabajadores Domésticos (NDWA, por sus siglas en inglés), sector conformado por mujeres migrantes (la concentración más grande de trabajadores indocumentados) y de minorías estadunidenses, señala que 82 por ciento de esas filas no ganan el salario mínimo, carecen de seguros médicos y no cuentan con vacaciones pagadas u otros beneficios. “Esas trabajadoras tan invisibles por tanto tiempo ahora son designadas como ‘esenciales’… y eso es una oportunidad en esta coyuntura en la que de pronto ese sector es reconocido, lo cual puede desatar un movimiento”, afirmó en un foro cibernético de The Nation.
La NDWA, junto con otras organizaciones de defensa de migrantes, de mujeres y políticos progresistas están impulsando una legislación local y nacional por un nuevo programa de cuidado universal como una ley de derechos de trabajadores esenciales para otorgar por primera vez ingresos justos y beneficios garantizados a éste y otros sectores desprotegidos, y con ello, llevar hacia la luz a los que viven en las sombras, comentó.
Por otro lado, trabajadores esenciales están denunciando la falta de protección personal en sus trabajos en medio de la pandemia, y están brotando cientos de paros y protestas laborales en diferentes partes del país, desde almacenes de Amazon y tiendas de Walmart, hasta rastros y procesadores de carne, entre otros. Este miércoles trabajadores de McDonald’s en 20 ciudades realizaron un paro en demanda de condiciones más sanas y seguras. Esta semana, cientos de empacadores de manzana en el estado de Washington comenzaron una huelga para exigir mayor protección sanitaria y pago extra por trabajar en condiciones peligrosas.
El reverendo William Barber, líder de el Movimiento de los Pobres, reiteró que “es evidencia de qué tan inmorales son algunos de nuestros políticos y empresarios que hacen que las personas entren a situaciones letales sin abordar el problema… esa no es manera de gobernar un país”.
La pandemia revela cada vez más la grave fragilidad de algunos de los sectores más vulnerables de este país. La tasa de mortalidad por Covid-19 de los afroestadunidenses es 2.4 veces mayor que la de los blancos, según una nueva investigación.
En Arizona, la tasa de mortalidad de los indígenas es más de cinco veces mayor que todos los otros grupos, en Nuevo México es de siete veces mayor, según esta misma investigación (https://www.apmresearchlab.org/covid/deaths-by-race). La nación navajo, cuyo territorio está en partes de Arizona, Nuevo México y Utah, recientemente superó al estado de Nueva York con la tasa más alta de contagio en Estados Unidos, reportó CNN.
Mientras, con el constante ataque antimigrante de la Casa Blanca junto con la retórica oficial declarando al Covid-19 el virus chino y proclamando como enemigo a China, se reporta un incremento dramático en crímenes de odio contra inmigrantes en general, pero sobre todo contra asiáticos.
Peor aún, médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud de origen asiático están reportando un incremento en incidentes racistas, reporta el Washington Post. Una doctora china-estadunidense comentó que saliendo de su turno en la unidad de cuidado intensivo de un hospital en Boston, un hombre la acusó: ustedes los chinos nos están matando, dejándola con la ironía de que dedica sus días y noches atendiendo a los contagiados y salvando sus vidas sólo para ser agredida en la calle por su apariencia.