sábado, 17 de septiembre de 2022

Guerra y discriminación: dos caras de la violencia.

En su discurso con motivo del desfile cívico militar por el 212 aniversario del Grito de Independencia, el presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó una dura crítica a las grandes potencias globales y la Organización de Naciones Unidas por no haber hecho lo necesario para evitar la guerra entre Rusia y Ucrania.
Respecto al organismo internacional, indicó que la ONU permanece inactiva y como borrada, presa de un formalismo y una ineficacia política que la deja en un papel meramente ornamental. Pero, remarcó, más reprobable aún es el proceder de las grandes potencias que, de manera explícita o silenciosa, se posicionan ante el conflicto sólo para servir a sus intereses hegemónicos, por eso no puede evitarse la sospecha de que, aunque parezca perverso e increíble, esta guerra, como muchas otras, está siendo azuzada por los intereses de la industria bélica.
Sin dejar de condenar la agresión rusa contra su país vecino, el mandatario cuestionó el papel de Occidente al proveer a Kiev de armamento a la vez que impone sanciones económicas y comerciales a Moscú, medidas que sólo han servido para agravar el conflicto y producir más sufrimiento de las víctimas, sus familiares y refugiados; para agravar el desabasto de alimentos y energía e impulsar la inflación mundial.
Por ello, el Presidente anunció que se presentará a la comunidad internacional la propuesta de conformar un comité para el diálogo y la paz con el propósito de poner fin a esta dolorosa y absurda guerra, el cual estaría integrado por el papa Francisco; el primer ministro de India, Narendra Modi, y el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres. Anticipando las dificultades, sin cuento, que sin duda encontrará una iniciativa que rema a contracorriente de los afanes bélicos imperantes entre quienes controlan las piezas del tablero global, López Obrador señaló que suceda lo que suceda, nunca será en vano luchar por la justicia y por la paz, pues el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás.
Horas antes, el líder de la Cuarta Transformación introdujo cambios en el tradicional Grito de Independencia para arengar al pueblo de México a que se acabe con tres de las peores lacras que laceran a nuestra sociedad y desde el balcón central de Palacio Nacional, lanzó: ¡Muera la corrupción, muera el clasismo, muera el racismo!
No puede soslayarse la conexión simbólica entre estos exhortos y el llamado a la paz mundial de la mañana siguiente: si la guerra en Europa del Este genera odios que tardarán décadas en sanar (si acaso lo hacen) y siega vidas de combatientes y civiles de dos pueblos hermanos, con una larga historia compartida e imborrables lazos culturales; el clasismo y el racismo en México son fuentes de una animadversión no menor, así como mecanismos detestables de multiplicación de las desigualdades y negación de oportunidades por motivos como el color de la piel, sexo, identidad de género, preferencia sexual, pertenencia a grupos indígenas o el poder adquisitivo.
Sin caer en la ingenuidad, es necesario tener esperanza en que más pronto que tarde las sociedades darán la espalda a los poderosos que promueven la sinrazón bélica, así como a políticos, comunicadores y toda laya de personajes que enarbolan discursos de indisimulado clasismo y racismo para denostar a sus adversarios y apelar a las emociones más cavernarias de sus simpatizantes.

Mandos castrenses refrendan su subordinación al poder civil
En el desfile, arropan a la Guardia Nacional
Los titulares de la Sedena, la Semar y la SSPC aseguran que la GN ayudará a construir la paz y el bienestar social
▲ Los titulares de la Semar, José Rafael Ojeda Durán; la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, y la SSPC, Rosa Icela Rodríguez.Foto La Jornada
Gustavo Castillo, Emir Olivares y Alonso Urrutia
Periódico La Jornada  Sábado 17 de septiembre de 2022, p. 4
El desfile conmemorativo del 212 aniversario del inicio de la lucha por Independencia de México fue escenario para que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presumiera el desarrollo operativo, equipo y armamento con que se ha dotado a los más de 100 mil efectivos de la Guardia Nacional (GN). También fue la ocasión para que el secretario de la Defensa Nacional (Sedena), el general Luis Cresencio Sandoval, señalara que las fuerzas armadas están subordinadas al poder civil que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Asimismo, la titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, afirmó que se terminaron los tiempos de guerra en los que se alimentó en el país una violencia criminal, y ahora se cuenta con la GN, “un cuerpo de seguridad dedicado a la construcción de la paz (…) una corporación profesional, honesta y disciplinada. Un cuerpo de proximidad ciudadana con presencia permanente en nuestras comunidades”.
Ante miles de ciudadanos y representantes de los poderes Legislativo y Judicial, así como de invitados extranjeros, la primera mujer en la historia del país en dirigir las tareas de seguridad pública sostuvo: Tengo la certeza de que la Guardia Nacional, bajo la conducción de la Secretaría de la Defensa Nacional, se consolidará en su labor de protección de los ciudadanos en todo el territorio nacional.
El titular de Sedena señaló que desde que México surgió como país libre, siempre ha buscado crear y desarrollar instituciones de carácter permanente que trasciendan a lo largo de los años y contribuyan a garantizar el orden, la seguridad, el bienestar social y colectivo. Hoy día el Estado mexicano cuenta con la GN, institución por excelencia para garantizar la seguridad de los mexicanos.
El general Sandoval aseveró que la Guardia tiene la imperiosa necesidad de mejorar las condiciones de seguridad del pueblo de México, y por ello la Sedena asumió la responsabilidad compartida en la creación, integración y consolidación de esta fuerza de seguridad pública.
En cuanto a la lealtad hacia el Ejecutivo, aseveró: Señor presidente, esta fecha histórica y trascendental para la nación representa el marco ideal para que las mujeres y hombres que integramos las fuerzas armadas y la Guardia Nacional refrenden ante las instituciones legalmente constituidas que en el cumplimiento de las múltiples misiones, funciones y tareas encomendadas actúan en todo momento subordinadas al poder civil representado por la institución presidencial.
Rodríguez Velázquez mencionó: Antes de esta administración, desde los distintos ámbitos del poder público, se alimentó en el país una violencia criminal al emprender estrategias y guerras fallidas que, lejos de erradicar la delincuencia, exacerbaron la descomposición de elementos policiacos y generaron una crisis social sin precedentes, particularmente en materia de derechos humanos.
Apuntó que a diferencia del pasado, hoy la estrategia de seguridad del gobierno de México considera una prioridad la atención a las causas que generan la violencia y estamos comprobando, ya con resultados, que atender las causas sociales de la inseguridad es la forma más eficaz de construir la paz.
Afirmó: los tiempos de guerra han quedado atrás, porque México no está condenado a la guerra, está destinado a la paz. Hoy estamos construyendo una paz que nace del reconocimiento de la realidad, sensibilidad y humanismo que antepone como valor máximo la vida de las personas.
En tanto, el secretario de Marina, el almirante José Rafael Ojeda Durán, resaltó que en el corto plazo la GN será la corporación de seguridad que mayor confianza tenga entre la ciudadanía, y destacó que junto con instancias civiles, las fuerzas armadas han participado decididamente con recursos humanos y materiales en la consolidación de una institución que lucha por la paz y la justicia.