Alfredo Jalife-Rahme
▲ Escena cerca de un expendio de gasolina de Shell, la semana pasada en Londres.Foto Ap
En México existe un axioma penalista a confesión de parte, relevo de pruebas que no tuvo más remedio que practicar el Financial Times (FT), portavoz de la monarquía globalista neoliberal, hoy en franca retirada, al publicar en un artículo especial (https://on.ft.com/3S1r6q5) las fabulosas ganancias históricas de seis petroleras occidentales: tres anglosajonas BP, ExxonMobil y Chevron; la angloholandesa Shell; la francesa Total y la noruega Equinor, que obtuvieron más de 200 mil millones de dólares en 2022: sus mayores ganancias de cualquier año en la historia (sic) de la industria.
El globalista y palafrenero de la etérea energía verde, FT –adonde en forma ignominiosa fueron Videgaray y Peña a regalar a sus oficinas (sic) el petróleo soberano de México–, se lamenta de la falta de compromiso de los ejecutivos, políticos e inversionistas (sic) con el acuerdo climático de París. Los productores y los políticos de Occidente (sic) padecen el efecto Rashomon –de confusas narrativas contradictorias sobre un mismo fenómeno–, ya que tras años de presionar al Big Oil (nota: las trasnacionales petroleras de Occidente) para disminuir su producción, los líderes políticos de Londres, Berlín y Washington cambiaron su giro (sic) el año pasado conforme aumentaban los precios, exhortando a las empresas a estimular su producción para paliar los faltantes hidrocarburos de Rusia (https://bit.ly/3YNM3qB). ¿No será la teóricamente idílica energía verde toda una estratagema de la propaganda geopolítica anglosajona para someter a Rusia que depende de sus ingresos: algo así como un dumping teórico y práctico, como derrotó a la URSS en 1989 (https://bit.ly/3jTySpA)?
Lo más políticamente incorrecto que puede existir en Occidente a escala transregional y, en menor medida, en el resto del planeta, es atreverse a poner en tela de juicio a la energía verde con la que la dupla anglosajona de EU/Gran Bretaña –con el apoyo irreductible del grupo Soros, Bloomberg y Davos, más la agenda 2030– impuso su pensamiento único mediante el concomitante exorcismo de cualquier escepticismo aséptico, como el del temerario ingeniero en computación rusoestadunidense Dmitry Orlov (https://bit.ly/3I3LyCf).
Mientras el jázaro (https://amzn.to/2MR0PfM) Larry Fink, mandamás de Black Rock, se lamentaba en Davos del desplome del simplista acrónimo de tres letras ESG (environment, social, governance: ambiente, social, gobernanza; https://bloom.bg/40WrOsL), la más fanática trasnacional anglosajona, BP, es la segunda vez que revierte su plan para alejarse del petróleo en favor de la producción de energía limpia (sic). Ya desde “inicios de 2000, su mandamás lord John Browne lanzó su estrategia Más allá del petróleo que sucumbió en 2008 ante el pico del barril a 150 dólares”. Por cierto, la farisea ambientalista BP contaminó el Golfo de México con la derrama de su plataforma Deep Water Horizon en 2010 que cobró 11 (sic) vidas y dañó el ecosistema, también de la parte mexicana (sic) en la etapa aciaga del entreguista y hoy prófugo Felipe Calderón (https://bit.ly/3Ys4vW6), quien se hizo de la vista gorda de las incobrables indemnizaciones.
FT admite que el petróleo domina al mundo cuando los productores de petróleo/gas esquisto/lutita de EU dominó la lista con el mejor desempeño de S&P 500 de 2022. La frase clave la profiere Mike Wirth, mandamás de Chevron: El petróleo controlará (sic) al mundo mañana y cinco años desde ahora, 10 años desde ahora, 20 años (¡megasic!) desde ahora.
Cabe recordar la degradante imagen de Condoleezza Rice –asesora en Seguridad Nacional y secretaria de Estado con Baby Bush, y luego alta funcionaria de Chevron– aleccionando a los antimexicanos entreguistas Enrique Krauze Kleinbort y Emilio Lozoya Austin (https://bit.ly/3lxspB0).
En México fueron reivindicados el presidente López Obrador (https://bit.ly/3K4CmzZ) y sus aliados (https://bit.ly/3xks9bh) en materia energética: desde la recuperación del petróleo hasta la soberanización del litio (https://bit.ly/3I2TG60 y https://bit.ly/40NByWa).
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EU no sabe si los globos derribados son chinos o espías, dice John Kirby
El Kremlin pide a Washington investigar estos objetos
Los aparatos forman parte de un patrón de Pekín y Moscú en labores de vigilancia: OTAN
Afp, Europa Press y Ap Periódico La Jornada
Miércoles 15 de febrero de 2023, p. 23
Washington. Estados Unidos no tiene ningún indicio hasta ahora de que los tres objetos voladores derribados recientemente fueran de origen chino o tuvieran funciones de espionaje, indicó ayer el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.
Hasta ahora las autoridades estadunidenses no han visto nada que apunte en específico a la idea de que estos tres objetos formaban parte del programa de globos espías de China o estaban involucrados en esfuerzos de recopilación de inteligencia externa, señaló.
La comunidad de inteligencia está estudiando como hipótesis principal que simplemente se trate de globos vinculados con algún fin comercial o benigno, declaró el portavoz.
No obstante, subrayó que China tiene un programa deliberado y bien financiado con globos de gran altitud y difíciles de detectar para espiar a Estados Unidos y otros países.
Un globo de este tipo, según funcionarios estadunidenses, fue derribado el 4 de febrero sobre la costa este de Estados Unidos, incidente que llevó a la destrucción preventiva de los siguientes tres objetos voladores no identificados.
Pekín niega que use globos espías y asegura que el enorme globo derribado en costas estadunidenses tenía fines de investigación meteorológica.
El Pentágono y la Casa Blanca sostienen que conocer a ciencia cierta la naturaleza de los tres objetos voladores no identificados es difícil debido a las complejas condiciones para los equipos enviados a recuperar los restos.
Al citar condiciones climáticas y geográficas bastante duras en los tres casos, Kirby reconoció que podría pasar tiempo antes de ubicar y recuperar los restos. Todavía no los hemos encontrado.
En tanto, Pekín instó a Washington a realizar una investigación exhaustiva después de que denunció incursiones en su espacio aéreo de objetos estadunidenses.
China acusó antier a Estados Unidos –sin presentar pruebas– de haber enviado cerca de 10 dispositivos voladores a su territorio desde el año pasado.
El portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin, aseguró que las incursiones comenzaron en mayo de 2022. Antes había dicho que éstas habían sido en enero de ese año.
Estados Unidos niega las afirmaciones de Pekín de que envió objetos de observación al espacio aéreo del país asiático.
A su vez, el Kremlin recomendó al gobierno estadunidense investigar la supuesta presencia de globos y otros objetos voladores no identificados en su espacio aéreo sin culpar a otros países. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, pidió precauciones a la hora de tratar el tema, en un mensaje que extendió tanto a la administración de Joe Biden como a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, ya que su secretario general, Jens Stoltenberg, apuntó a Rusia al hablar ayer de la creciente polémica.
Stoltenberg afirmó que la detección de presuntos aparatos de vigilancia en Estados Unidos forma parte de un patrón por el cual China y Rusia aumentan sus actividades de inteligencia y vigilancia contra aliados de la OTAN.
Para Peskov este tipo de declaraciones confirman que la Alianza Atlántica es hostil. Dicha organización, añadió, se esfuerza cada día por dejar lo más claro posible su implicación en el conflicto de Ucrania, informó la agencia de noticias Interfax.
Mike Pompeo, secretario de Estado durante la pasada administración de Donald Trump, criticó a Joe Biden por su respuesta a la aparición del globo. En entrevista con el periódico The Hill, Pompeo acusó a Biden de ser una vergüenza mundial por su tibia respuesta a la aparición del globo, que sobrevoló durante días el país y finalmente fue derribado el 4 de febrero en costas de Carolina del Sur.
