jueves, 16 de febrero de 2023

Jurado inicia este jueves deliberaciones en caso García Luna.

David Brooks, corresponsal
Interrogatorio de Jesús El Rey Zambada. Genaro García Luna aparece a la derecha. Ilustración de Jane Rosenberg
Nueva York. La fiscalía y la defensa presentaron sus últimos argumentos para tratar de convencer al jurado que declare a Genaro García Luna culpable o no culpable de recibir sobornos multimillonarios del cártel de Sinaloa y con ello condenar a quien fue la “cara pública” de la guerra contra las drogas en México y Estados Unidos como un cómplice del crimen organizado o absolver a un ex policía nacional acusado injustamente por sus enemigos.
Este jueves, el juez Brian Cogan entregará el caso al jurado para que de inmediato inicie sus deliberaciones a puerta cerrada para buscar el consenso unánime sobre cada uno de los cinco cargos criminales. Vale recordar que es el jurado de 12 ciudadanos (más seis suplentes en caso de que uno de los 12 deba ser sustituido por alguna razón imprevista), y no el juez, quien finalmente determina el resultado de los juicios criminales. Hasta que se conozca el veredicto, hay presunción de inocencia del acusado.
En este decimosexto dia de sesiones de este juicio, los fiscales y después la defensa presentaron ante el jurado el resumen de los argumentos de cada lado.
“La evidencia ha demostrado que el acusado fue un oficial político corrupto… quien tomó millones de dólares en sobornos del cártel de Sinaloa” para asistir en el tráfico internacional de drogas, y que el acusado “es una político inteligente, ambicioso, poderoso y egoísta”, afirmo la fiscal Saritha Komatireddy en un podio frente al jurado, con el acusado sentado en la mesa de defensa directamente atrás de la sala.
“La hora ha llegado para obligar a que el acusado rinda cuenta por sus delitos”, subrayó.
Resumiendo el caso, recordó que los fiscales presentaron un total de nueve testigos cooperantes quienes ofrecieron declaraciones con conocimiento directo y específico de los actos criminales del acusado. Hiló fragmentos de las declaraciones durante este juicio de los ex narcotraficantes, funcionarios públicos, agentes de seguridad pública estadunidenses y mexicanos y hasta un ex embajador estadunidense en México, enfatizando que “todos han dicho una sola cosa: el acusado aceptó millones de sobornos repagando el favor asistiendo al cártel de Sinaloa”.
La fiscal recordó que varios de los testigos cooperantes repitieron que el negocio del cártel requiere del apoyo de los gobiernos a todos los niveles, y que “el acusado era uno de esos funcionarios corruptos” que traicionaron sus obligaciones de servir al público para hacerse ricos coludiéndose con aquellos a quienes juraron combatir.
Resaltó partes de las declaraciones de figuras como El Rey Zambada, El Grande, El Lobo Valencia, Veytia, El Conejo y otros que ofrecieron “evidencia específica y creíble” sobre el pago de sobornos al acusado y sus socios, la asistencia que oficiales y funcionarios corruptos brindaban al cártel, y cómo el negocio del narcotráfico estaba protegido por esas relaciones corruptas con los más altos niveles del gobierno, citando a uno de los testigos recodando que le dijo a otro: “cabrón, no te preocupes, todo está arreglado”, gracias en parte al acusado.
Después de más de tres horas de la ponencia de cierre por la fiscalía, fue turno de la defensa para ofrecer su resumen del caso y reiterar su argumento ante el jurado de que la fiscalía sólo cuenta con testigos cooperantes criminales para comprobar los cargos contra García Luna, y que esto es insuficiente si no hay pruebas que puedan corroborar esas acusaciones.
El abogado César de Castro declaró que el caso se reduce “a la palabra de los testigos cooperantes” ya que la fiscalía “ha fracasado en presentar pruebas… la falta de evidencia es impactante… y no hay nada para corroborar las afirmaciones de los testigos contra García Luna…. No hay grabaciones, no hay fotos, textos, correos, libros de contabilidad, nada”.
Cuando el juez Cogan entregue el caso al jurado la mañana del jueves, ni él, los fiscales o la defensa cuentan más, y el caso de García Luna -con todas sus implicaciones binacionales- estará ahora en manos de 12 ciudadanos.

Asegura Sedena en Culiacán narcolaboratorio más grande en México
la Redacción 
Elementos del Ejército mexicano durante el aseguramiento. Foto Sedena
Efectivos del Ejército Mexicano localizaron en Culiacán, Sinaloa, el laboratorio ”de mayor capacidad de producción de droga sintética que se tenga registrado históricamente y durante la presente administración”, y aseguraron más de 629 mil pastillas de fentanilo.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dio a conocer que el pasado martes, los militares llevaron “a cabo el aseguramiento de un centro de manufactura de pastillas de fentanilo y el laboratorio con mayor capacidad de producción de metanfetamina en el municipio de Culiacán.
“Al realizar trabajos de inteligencia para fortalecer el Estado de derecho en el país y detectar organizaciones criminales con presencia en citada entidad federativa, personal militar obtuvo información de un inmueble y un área en el terreno que se ocupaba como laboratorio para la producción de droga”.
Los efectivos castrenses aseguraron en un inmueble de la comunidad de Pueblos Unidos, 128 kilos aproximadamente de fentanilo granulado; 629 mil 138 pastillas de fentanilo, 100 kilos aproximadamente de metanfetamina; 750 kilos de ácido tartárico, 275 kilos de manitol; 225 kilos aproximadamente de sosa cáustica y 28 reactores de síntesis orgánica.
“Por la cantidad de reactores, el laboratorio es el de mayor capacidad de producción de droga sintética que se tenga registrado históricamente y durante la presente administración”.
Lo asegurado fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal.

Insta DEA a México a "hacer más" contra tráfico de fentanilo
la Redacción 
Droga asegurada en un operativo en Tijuana, Baja California. Foto FGR / Archivo
Washington. La agencia antidrogas estadounidense (DEA) exhortó este miércoles a México a "hacer más" contra los cárteles que controlan el tráfico de fentanilo, un opioide sintético que puede comprarse en las redes sociales y ha causado decenas de miles de muertos en Estados Unidos.
"Creemos que México tiene que hacer más para parar el daño que estamos viendo" porque el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) "están dominando y controlando toda la cadena de suministro global de fentanilo, y operan en todo México", el primero de ellos en 19 de los 32 estados y el segundo en 23, afirmó la directora de la DEA, Anne Milgram, durante una audiencia en el Senado.
El tema escuece en Estados Unidos, sumido en la peor crisis de drogas de su historia, con 107 mil 735 muertos por sobredosis o envenenamiento accidental entre agosto de 2021 y agosto de 2022.
"Un estadounidense muere cada cinco minutos. Es inaceptable", afirmó Rahul Gupta, director de la Oficina de Política de Control de Drogas de la Casa Blanca.
Milgram explicó el proceso. Todo comienza en China, donde los cárteles compran los precursores químicos para fabricar fentanilo y los llevan a México para producirlo en polvo. Luego lo preparan en forma de pastillas falsificadas que se parecen a medicamentos recetados en Estados Unidos como Oxycontin, Percocet, Adderall o Xanax.
Una vez vendido, añade, los cárteles buscan la manera de que las ganancias regresen a México y suelen lograrlo "a través de organizaciones chinas de lavado de dinero".
La prioridad de la DEA es "derrotar a estos dos cárteles", pero "ya no podemos simplemente apuntar" a los líderes, sino que hay que enfocarse en "toda la red", desde las empresas de precursores químicos hasta los transportistas, detalla su directora.
La DEA considera que México debe dar máxima prioridad a los cárteles responsables del tráfico de fentanilo y metanfetaminas, como hizo desde 2012 hasta 2015 para desmantelar Los Zetas.
El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador puede actuar, según ella, de tres maneras: intercambiando información, desmantelando laboratorios clandestinos y extraditando a personas acusadas de tráfico de droga.
La audiencia del Senado coincide con el juicio en Nueva York por narcotráfico de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública mexicano. Un proceso judicial que recuerda los tentáculos del crimen organizado, que ha llegado a infiltrar gobiernos.
El año pasado, México extraditó a 24 acusados de narcotráfico a Estados Unidos, pero hay más de 200 en espera, reprochó la directora de la DEA.
Todd Robinson, subsecretario de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, fue más comedido en sus críticas al gobierno de López Obrador.
"Diría que en las conversaciones que hemos tenido, México está dispuesto a hacer más" -afirmó- y Washington le ha pedido que destine "más recursos" a combatir esta droga 50 veces más potente que la heroína.
López Obrador impulsa una política de "abrazos, no balazos" que plantea aumentar la inversión social en zonas donde operan los cárteles para atacar las causas del narcotráfico, pero mantiene operaciones que se han saldado con la detención de narcotraficantes.
La autopista de la droga
Robinson fue mucho más crítico con China. "Hay pasos básicos que podrían tomar que no están tomando en este momento", como monitorear y hacer más transparente el etiquetado de precursores químicos que salen del país, intercambiar más información y asegurarse de que las empresas que exportan estas sustancias "sepan a quién van dirigidas", en particular en el caso de México.
El tráfico de droga ha sufrido una metamorfosis con el desarrollo de las redes sociales.
"En algún lugar de Estados Unidos, hoy, un adolescente encontrará drogas ilícitas simplemente abriendo una aplicación de redes sociales en su teléfono", alertó Ruhal, para quien esta "nueva era" necesita un cambio de políticas".
Para la directora de la DEA las redes sociales son "la autopista de las drogas".
Hace 20 años si alguien vendía droga "tenía una relación más personal con la persona que compraba", pero ahora "los cárteles son conscientes de que aunque alguien muera por tomar su letal fentanilo, hay otros 100 millones de usuarios en Snapchat" a los que pueden vendérselo y cientos de millones en Facebook e Instagram, explica.
Y por encima "no hay límite a la cantidad" de fentanilo y metanfetaminas "que se pueden fabricar", advierte, a no ser "la cantidad de precursores químicos a los que los cárteles pueden tener acceso".