Páginas

sábado, 18 de febrero de 2023

Puerto Peñasco, apuesta de la CFE por energías limpias.

Inaugura el presidente primera etapa de la planta fotovoltaica
La actual política del sector no impide participar a la IP
▲ La central de energía solar fotovoltaica de Puerto Peñasco será la más grande en América Latina.Foto CFE
Alonso Urrutia  Enviado
Periódico La Jornada  Sábado 18 de febrero de 2023, p. 14
Puerto Peñasco, Son., Como parte del viraje en la política energética y el rescate de las empresas públicas en el sector, se inauguró la primera etapa de la central de energía solar fotovoltaica de Puerto Peñasco, que será la más grande en América Latina y la quinta a nivel mundial, con una capacidad de mil megavatios. Significa el inicio de una nueva política de la Comisión Federal de Electricidad y del gobierno del país, celebró el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Cientos de trabajadores electricistas acudieron a la cita con López Obrador, quien rememoró las luchas sindicales y sus primeras incursiones en la movilización social. Evocó a Rafael Galván y su Tendencia Democrática, que en los años 70 encabezó un movimiento democratizador emblemático en el sindicalismo.
Ese movimiento no ha sido reivindicado ni por los electricistas, ni por el sector obrero. Yo quiero hacerles una propuesta, que no es de ninguna manera una imposición, que esta planta lleve el nombre de Rafael Galván, que lo tome en cuenta el Suterm, porque es una actitud de reconciliación. Ya no está con nosotros Rafael, pero tenemos siempre que recordar a quienes luchan por la justicia, por la democracia, por los trabajadores de manera auténtica y luchan por el pueblo, propuso el mandatario.
Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), explicó los alcances técnicos de la planta con una capacidad de mil megavatios y 192 megavatios con baterías de respaldo, integrada a una red de transmisión de 290 kilómetros: será una de las más importantes de la red nacional de transmisión, y como un hecho histórico integrará a Baja California, entidad que por años ha tenido un sistema eléctrico aislado. Se prevé que cuando la planta entre en operación evitará la emisión de 1.4 millones de toneladas de dióxido de carbono anuales, lo que equivale a sacar de circulación 320 mil automóviles.
Mencionó que esta primera fase suministrará energía eléctrica a Puerto Peñasco, Caborca, Pitiquito, Altar y Sonoyta. La segunda fase, cuya construcción ya está en proceso, lo hará a Ensenada, Tecate, Tijuana y Mexicali y se proyecta concluirla en junio de 2024. Subrayó que esta planta conforma una de las vertientes de la apuesta por energías limpias de la CFE, que incluye, además, la regeneración de las plantas hidroeléctricas que tiene, con lo cual su utilidad se prolongará 50 años.
López Obrador hizo evidente el contraste entre la situación actual y el desmantelamiento que estaba en marcha tanto en la CFE como en Pemex, apostándole a la privatización.
Vaya que habían avanzado en la aplicación de esta política privatizadora del sector energético. Había la intención de ir socavando las empresas públicas al grado de que si se continuaba como se estaba haciendo, de entregar concesiones a particulares e ir cerrando las plantas de la CFE, de no invertir, a finales de este sexenio la CFE estaría generando, cuando mucho, 10 o 20 por ciento de la energía que demanda el país.
El Presidente también lamentó el desmantelamiento de la industria petroquímica, pero fue enfático en que con esta reorientación de la política energética no se está impidiendo la participación de las empresas privadas, lo que estamos buscando es que no desaparezcan las empresas públicas y que se mantenga un equilibrio con las particulares y que no imperen prácticas monopólicas, como lo hizo la española Iberdrola y otras. Esa empresa tuvo el descaro de llevarse a un ex presidente como empleado, una ofensa para nuestro país.
Destacó que cuando se concluyan las tres etapas se alcanzará la integración total del sistema eléctrico mexicano que permitirá atender en todo el territorio nacional emergencias como las heladas que hace años ocurrieron en Nuevo León y Tamaulipas. Entonces se echaron a andar las plantas hidroeléctricas de Chiapas para generar la energía suficiente para restaurar el servicio en el norte, gracias a la red nacional de la CFE.
Por su parte, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, subrayó la importancia que tendrá esta maravilla tecnológica, porque lo que se inaugura es mucho más que una planta de energía solar... es la vinculación de miles de jóvenes a la industria más avanzada, no a la maquila de bajo valor, sino de vanguardia, la mejor pagada”.
Por la mañana, en Hermosillo, López Obrador adelantó que hoy visitará una mina de litio en Bacadéhuachi, donde comenzarán a hacer valer la ley de nacionalización del litio, este mineral estratégico para beneficio de Sonora, para que se establezcan las plantas de creación de baterías.
Reunión con aduaneros
Por la noche, al continuar su gira por el estado, el Presidente sostuvo una reunión con autoridades aduaneras de la cual dio cuenta en sus redes sociales: Hoy evaluamos en Nogales, el trabajo de obras y aduanas que realizamos en coordinación con el gobierno de Estados Unidos. En la reunión estuvo la gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, y el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, además de funcionarios de ambos países.

México SA
AMLO: Internet para todos // Borolas: sólo para los cuates // Atracó a la CFE y a LFC
Carlos Fernández-Vega
▲ Instalación de torres de la Comisión Federal de Electricidad en Temascaltepec, estado de México, para el proyecto de Internet para Todos.Foto CFE
El presidente López Obrador y el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, dieron cuenta de cómo avanza el programa Internet para Todos, un compromiso de campaña tendiente a que al término de nuestro mandato dejemos conectadas a Internet a todas las comunidades, a todos los municipios del país, detalló el tabasqueño, mientras el poblano subrayó que política, social y económicamente, no es posible aceptar que 20 millones de mexicanos queden sometidos a un retraso secular, a una severa marginación.
Cuando llegó a Palacio Nacional, detalló López Obrador, alrededor de 500 municipios del país (algo así como el 20 por ciento del total) no tenían posibilidad de comunicarse por medio de Internet, ni las cabeceras municipales; no se podía siquiera hablar por teléfono celular, y ahora hemos avanzando con el citado programa. Por su parte, Bartlett enfatizó que millones de niños en México no pueden quedar en desventaja frente a sus contemporáneos porque viven en lugares a los que el acceso se considere antieconómico y no rentable. Esto es una inaceptable injusticia para el país.
El director de la CFE subrayó que en la rutina de la cotidianidad el tema puede pasar oculto para los otros millones, podía pasar inadvertido, pero el gobierno de la Cuarta Transformación sí los vio, sí los ha visto, por su estrecha vinculación con toda la sociedad y, pese a los enormes esfuerzos que se requieren, decidió integrar a estos 20 millones de mexicanos, a esos niños y adolescentes en formación, a este indispensable instrumento, Internet, pero para todos.
Bien, el gobierno de López Obrador procede como cualquier autoridad que se respete: atender las necesidades de la población y no a los jugosos negocios de un puñado de empresarios que en el festín privatizador se quedó con todo y nunca ve más allá del elevadísimo monto de sus ganancias, la mayoría de ellas, a costillas de la nación, facilitadas por el régimen neoliberal.
Tras el anuncio de López Obrador y Bar-tlett, con el alto contenido social que implica, hay que recurrir a la memoria para conocer qué hizo otro gobierno, el de Felipe Calderón, en materia de Internet. ¿Cómo procedió? Descaradamente entregó al capital privado (Televisa-Telefónica Movistar-Megacable), mediante hoteles de conexión, 34 mil 500 kilómetros (propiedad del Estado) de tendido de fibra óptica, con cobertura nacional, que en ese momento tenían la Comisión Federal de Electricidad y la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC) para dar servicio de Internet.
En mayo de 2009, como inquilino de Los Pinos Calderón presumió “la puesta en operación de una red de fibra óptica a nivel nacional con la cual México se moderniza en materia de telecomunicaciones. El objetivo del gobierno es buscar la expansión ordenada, competitiva, bajo reglas claras y no discriminatorias a los servicios de telecomunicaciones en las próximas dos décadas al menos”.
Sin embargo, para entregar al gran capital la red de fibra óptica del Estado, Borolas necesitaba deshacerse de un obstáculo: la paraestatal Luz y Fuerza del Centro, por ser la que poseía no el mayor tendido de fibra óptica, pero sí un inmejorable potencial económico. ¿Por qué? En ese momento, la red de fibra óptica de la CFE tenía un potencial de 2 mil 961 clientes por kilómetro; en cambio, el correspondiente a LFC era de 27 mil 273 clientes por kilómetro (en una de las zonas del país con mayor poder adquisitivo y desarrollo tecnológico), es decir, una diferencia cercana a 10 veces.
El ganador de la licitación (léase un traje a la medida para el único postor, es decir, el grupo Televisa-Megacable-Telefónica Movistar) tuvo pilón: no solo se quedó con la fibra óptica del Estado (concesión por 20 años, renovables), sino que se obligó a la CFE a pagar el mantenimiento del tendido de fibra óptica que Borolas privatizó.
Hasta ese momento, el tendido de fibra óptica del Estado implicó una inversión por alrededor de 30 mil millones de pesos, pero el grupo “ganador se quedó con todo por 858.6 millones, o lo que es lo mismo, 2.8 por ciento de lo que al erario costó dicho tendido.
Entonces, del descarado atraco de Borolas a un gobierno que garantiza Internet para Todos.
Las rebanadas del pastel
¿A quién debe entregar López Obrador la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico? ¿A una golpista y represora como Dina Boluarte y lo que representa? Que se pronuncien los integrantes de esa agrupación (México, Colombia, Chile y Perú).
Twitter: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com