Metralla militar desfigura a niña, mata a 15 menores y a otros 25 adultos en la franja, en la más reciente ofensiva que Tel Aviv asegura es contra milicianos
▲ Dolientes cargan el cuerpo del palestino Rasheed Mahmoud Sadah, de 23 años, asesinado durante un ataque de colonos israelíes, durante su funeral en la aldea cisjordana de Jit, cerca de Nablus.Foto Ap
Afp, Ap y Reuters Periódico La Jornada
Sábado 17 de agosto de 2024, p. 21
Jit. Vinieron a quemar, matar y destruir, afirmó ayer un habitante del pueblo de Jit, en Cisjordania reocupada, donde colonos israelíes realizaron una mortal incursión la víspera.
El ataque realizado la noche del jueves por los colonos contra el poblado de Jit, que se ubica cerca de la ciudad de Nablus en el norte deCisjordania, provocó la muerte de un palestino de 23 años y dejó gravemente heridos a otros más, informaron las autoridades de salud palestinas.
Testimonios de otros residentes coinciden en que al menos 100 colonos enmascarados entraron en la localidad, dispararon municiones reales, quemaron casas y autos y dañaron camiones cisterna. En un video se muestra cómo las llamas consumen el pequeño poblado que, según los habitantes, tuvieron que defenderse por sí mismos sin ayuda militar durante dos horas.
Primero incendiaron una casa, luego vinieron aquí, prendieron cocteles Molotov y los arrojaron dentro de las habitaciones, relata Muawiya al Sada, quien muestra su sala y lo que queda de su sofá reducido a cenizas.
Arman los vio llegar: Unos cien colonos surgieron, todos iban vestidos igual, con cuchillos y armas de fuego, cuenta.
Terrorismo de Estado
Incendiaron una a una las casas de mis vecinos y luego se dirigieron hacia la nuestra. Quemaron otras casas también. Después escuchamos que un joven murió baleado por ellos, añade.
El ejército (israelí) llegó después, señala Sada.
Para la Autoridad Nacional Palestina, los hechos constituyen actos de terrorismo de Estado organizado.
La Comisión de Resistencia al Muro y a la Colonización de Jit indica que cuatro casas y seis coches fueron incendiados y acusa al ejército israelí de proteger a los colonos y disparar balas, granadas aturdidoras y gases lacrimógenos contra los habitantes del pueblo.
La portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, afirmó que se trató de un ataque horrendo y llamó a cesar este tipo de agresiones.
Las fuerzas de seguridad israelíes permanecen pasivas mientras ocurren ataques. Incluso hay informes de que se están distribuyendo armas a los colonos. Claramente hay una responsabilidad del Estado en este aspecto, destacó.
Los cancilleres de la Unión Europea, Josep Borrell; de Francia, Stephane Sejourne y David Lamy, de Gran Bretaña , quienes se encontraban de visita en Israel, se sumaron a la cascada de críticas sobre el ataque, mientras la Casa Blanca calificó de inaceptable esta violencia.
Grupos defensores de derechos humanos afirmaron que los arrestos a causa de la violencia de los son poco frecuentes, y los procesos legales, aún más.
En tanto en Gaza, los sepultureros, sobrepasados, apilan unas tumbas sobre otras y crean espacios para los próximos muertos de la franja. Antes de la guerra, cada semana teníamos uno o dos entierros, cinco como máximo. Actualmente, hay semanas en las que entierro a 200 o 300 personas, es inimaginable, confiesa Saadi Hassan Barakeh, quien lidera el equipo de sepultureros en el cementerio de Deir al Balah.
Mientras, en uno de los pocos hospitales que aún funcionan en el territorio palestino, una madre intenta que su hija de 7 años no vea sus propias heridas de metralla tras un ataque israelí que le desfiguró la cabeza.
Cuando la pequeña Sila le pregunta a su madre por su salud, Um Sila le dice que es preciosa. Es una de los más de 92 mil palestinos que, según las autoridades sanitarias de Gaza, han resultado heridos en los más de 10 meses de ofensiva israelí.
Ahora no quiero hablarle de su situación, no dejo que vea nada porque es guapa y si Dios quiere son heridas leves que pueden sanar y cicatrizar, dice la madre.
El ataque que hirió a la niña, que según Israel iba dirigido contra milicianos de Hamas que utilizaban el recinto, mató al menos a 30 palestinos, con 15 niños y ocho mujeres entre los fallecidos, e hirió a más de 100 personas, según la oficina de prensa de Gaza.
Antes de la guerra, Sila era extrovertida y activa, con una sonrisa y un sentido del humor que ayudaban a sus hermanos, según su madre. Ahora es diferente y le aterrorizan las escuelas.
Me dice que no quiere ir a ninguna escuela, explica su madre a la prensa.
Israel afirma que hace todo lo posible por evitar víctimas civiles. Ha atacado varias escuelas, alegando que los milicianos y comandantes de Hamas operaban desde ellas y utilizaban a civiles como escudos humanos, acusación que el grupo niega. La Oficina de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas ha registrado al menos 21 ataques contra escuelas bajo su gestión y otras en Gaza desde el 4 de julio de este año.
Mientras, en uno de los pocos hospitales que aún funcionan en el territorio palestino, una madre intenta que su hija de 7 años no vea sus propias heridas de metralla tras un ataque israelí que le desfiguró la cabeza.
Cuando la pequeña Sila le pregunta a su madre por su salud, Um Sila le dice que es preciosa. Es una de los más de 92 mil palestinos que, según las autoridades sanitarias de Gaza, han resultado heridos en los más de 10 meses de ofensiva israelí.
Ahora no quiero hablarle de su situación, no dejo que vea nada porque es guapa y si Dios quiere son heridas leves que pueden sanar y cicatrizar, dice la madre.
El ataque que hirió a la niña, que según Israel iba dirigido contra milicianos de Hamas que utilizaban el recinto, mató al menos a 30 palestinos, con 15 niños y ocho mujeres entre los fallecidos, e hirió a más de 100 personas, según la oficina de prensa de Gaza.
Antes de la guerra, Sila era extrovertida y activa, con una sonrisa y un sentido del humor que ayudaban a sus hermanos, según su madre. Ahora es diferente y le aterrorizan las escuelas.
Me dice que no quiere ir a ninguna escuela, explica su madre a la prensa.
Israel afirma que hace todo lo posible por evitar víctimas civiles. Ha atacado varias escuelas, alegando que los milicianos y comandantes de Hamas operaban desde ellas y utilizaban a civiles como escudos humanos, acusación que el grupo niega. La Oficina de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas ha registrado al menos 21 ataques contra escuelas bajo su gestión y otras en Gaza desde el 4 de julio de este año.
Rechaza Hamas nuevas condiciones para alto el fuego en el enclave
Reuters, Afp, Ap y Sputnik Periódico La Jornada
Sábado 17 de agosto de 2024, p. 21
Gaza. Hamas rechazó ayer las nuevas condiciones presentadas por Israel en las negociaciones en Doha para una tregua en Gaza, al tiempo que el presidente estadunidense, Joe Biden, afirmó que un acuerdo nunca estuvo tan cerca de lograrse tras más de 10 meses de guerra.
Las condiciones referidas plantean mantener tropas israelíes en el enclave a lo largo de la frontera con Egipto, indicó uno de dos dirigentes de Hamas –bajo anonimato– tras dos días de negociaciones indirectas en Doha. No aceptaremos nada que no sea un alto el fuego completo, una retirada total de las tropas israelíes de la franja, el retorno de los desplazados y un acuerdo de canje de rehenes israelíes por presos palestinos, agregó.
Hamas no participó en las negociaciones que el jueves y el viernes reunieron en Doha a altos funcionarios egipcios y cataríes y a los jefes de los servicios de inteligencia estadunidenses e israelíes, pero está en contacto regular con los mediadores, que ayer le enviaron lo que presentaron como una propuesta de compromiso para la implementación de un alto el fuego en Gaza.
Hamas reclama la aplicación de un plan de tres fases anunciado por Biden a fines de mayo. La primera fase prevé seis semanas de tregua y la retirada de las tropas israelíes dezonas densamente pobladas de Gaza, así como un intercambio de rehenes israelíes por presos palestinos.
La propuesta de compromiso, que según la Casa Blanca fue presentada por Estados Unidos y refrendada por Qatar y Egipto, plantea, sin embargo, mantener tropas israelíes en Gaza a lo largo de la frontera con Egipto, señaló uno de los dirigentes de Hamas.
Otra fuente declaró a Afp que Hamas se opone también a conferir a Israel el derecho de vetar la liberación de ciertos presos palestinos y a la posibilidad de impedir que los liberados regresen a Gaza.
Las conversaciones se reanudarán en El Cairo, indicó la Casa Blanca. El lunes, el secretario de Estado estadunidense, Antony Blinken, se reunirá con el primer ministro Benjamin Netanyahu en Israel para concretar un acuerdo.Sami Abu Zuhri, alto cargo de Hamas, declaró que Washington intenta crear una atmósfera falsamente positiva sin intención de terminar con la guerra, sino sólo de ganar tiempo.
Hamas también advirtió que Israel lleva 20 años intentando que Estados Unidos se involucre en una lucha contra Irán, lo cual espera conseguir ahora, declaró el responsable de relaciones exteriores del movimiento palestino, Basem Naim, a Newsweek. El canciller israelí, Israel Katz, declaró que espera que sus aliados Francia y Reino Unido encabezados por Estados Unidos apoyen en la defensa y también en un ataque si Teherán ataca.
Por otra parte, Hezbollah difundió un video que muestra túneles subterráneos y lanzadores de misiles, lo que aumenta las preocupaciones de una escalada en el conflicto.
Bombardeo contra Líbano
Al menos ocho civiles libaneses murieron y cuatro más fueron heridos, incluidos varios niños, la madrugada del sábado –tiempo local– a consecuencia de un bombardeo aéreo israelí en el sur del Líbano, en la zona de Wadi al Kfour, en la gobernación de Nabatieh, informó la cadena de televisión libanesa Al Manar, vinculada a Hezbollah.
Israel: fascismo impune
Esta semana la operación de limpieza étnica perpetrada por Israel en la franja de Gaza alcanzó el macabro hito de 40 mil personas asesinadas y más de 90 mil heridas. Junto a esta devastación humana, las fuerzas armadas israelíes han destruido la práctica totalidad de los edificios residenciales y de todo tipo de infraestructuras con el propósito explícito de volver inhabitable el territorio donde se apiñan más de dos millones de palestinos.
Cada día que pasa se vuelve más difícil negar la intención genocida de Tel Aviv, pero ningún nivel de violencia, ninguna expresión de odio y defensa del exterminio hacen variar un ápice la complicidad criminal de políticos, medios de comunicación y en general de toda la clase dominante occidental con el mayor crimen contra la humanidad cometido en el siglo 21.
Desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza hace 10 meses, el primer ministro Benjamin Netanyahu exhortó a las fuerzas armadas a replicar la venganza hebrea contra los amalecitas referida en la Biblia: ahora vayan y hiéranlos y destruyan absolutamente todo lo que tengan y no los perdonen, sino mátenlos, tanto a hombres como a mujeres, infantes y lactantes, bueyes y ovejas, camellos y burros.
También en agosto de 2023, se filtró un documento del Ministerio de Inteligencia, en el cual se propone bombardear a los civiles palestinos hasta que no les quede otro recurso que huir a Egipto, para posteriormente sellar la frontera e impedirles el regreso a sus hogares a perpetuidad.
En días recientes, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, instó a cortar el flujo de combustible y ayuda humanitaria a los civiles palestinos, mientras su colega de la cartera de Finanzas, Bezalel Smotrich, consideró justificado y moral dejar morir de hambre y sed a los 2 millones de habitantes de Gaza, y expresó que lo único que frena a su gobierno de emprender la aniquilación total es que la comunidad internacional no se lo permitiría.
Estos funcionarios no son excepciones ni casos extremos dentro de la sociedad israelí, sino un reflejo de la mentalidad forjada por décadas de adoctrinamiento fascista en las escuelas, los medios, el ejército, y en cada ámbito de la vida pública y privada de los ciudadanos israelíes. En ese país, padres, maestros, líderes religiosos, dirigentes políticos y figuras de la cultura y el espectáculo enseñan a los niños a mirar a la población árabe como subhumana, a sentirse parte de una raza superior y a creer que sus creencias religiosas son base suficiente para legitimar el robo de tierras iniciado en 1948 y que no se ha detenido desde entonces.
Son, también, el resultado de saberse absolutamente impunes, de que ninguno de sus crímenes será juzgado o siquiera señalado ni dentro del país ni en Occidente. Los Juegos Olímpicos celebrados en París hasta este domingo exhibieron al mundo la monumental hipocresía del veto a los atletas rusos por la invasión de su país a Ucrania, mientras los israelíes no tuvieron inconveniente para competir en los mismos momentos en que Tel Aviv lanzaba bombas sobre mujeres, niños y hombres inermes. No sólo no se ha impuesto una sola sanción pese a estar comprobado que la limpieza étnica es una política de Estado, sino que en Occidente se arresta o se veta a quien proteste contra la masacre del pueblo palestino.
Lamentablemente, puede que Smotrich se equivoque y que la comunidad internacional esté dispuesta a mirar hacia otro lado si ejecuta su solución final. Así lo sugiere el hecho de que la Casa Blanca aprobó una nueva venta de armamento a Israel por más de 20 mil millones de dólares menos de una semana después de que el ministro pronunció sus deseos genocidas. Pase lo que pase a partir de hoy, el gobierno de Netanyahu y las fuerzas armadas de Israel son ya los mayores criminales de guerra de este siglo, y Washington, Bruselas y sus aliados jamás podrán sacudirse la ignominia de haber apoyado el descenso a la barbarie.
