La meta es construir un país donde los trabajadores sean primero, señala Walz, compañero de fórmula de Harris
▲ Aspecto del tercer día de la Convención Nacional Demócrata, que se celebra en el United Center de Chicago.Foto Afp
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada
Jueves 22 de agosto de 2024, p. 28
Chicago. Fue la noche del gobernador Tim Walz, el recién coronado candidato a la vicepresidencia, en el tercer día de la Convención Nacional Demócrata, la cual giró entre la nostalgia representada por el ex presidente Bill Clinton a visiones de un futuro multiétnico y cultural que de cierta manera enarbola la candidata presidencial Kamala Harris.
Derechos gays, derechos de las mujeres, y otros derechos y libertades civiles, fueron algunos de los principales temas; todo, acompañado con una de las consignas de la campaña de Harris: no retrocederemos. Una y otra vez, se abordó la amenaza a todas las libertades civiles que representa Donald Trump, y la urgencia de frenar su agenda ultraderechista.
Estas convenciones son principalmente dedicadas a contar las historias de la candidata presidencial, y anoche, su segundo, el candidato a la vicepresidencia Walz, lo hizo de una manera sencilla para llegar a los votantes. Anoche se trazó la trayectoria de la vida de Walz, de cómo se crio en un pueblo rural, se sumó a las fuerzas armadas, después fue maestro de ciencias sociales en una preparatoria pública y fue entrenador de futbol americano antes de ser electo a la Cámara baja de un distrito conservador para llegar a ser el gobernador del estado de Minnesota.
Yo me enamoré de la enseñanza, declaró Walz al contar su historia, y de cuando decidió ser un político sin experiencia que logró ganar, advirtió: nunca subestimes a un maestro de educación pública. Subrayó que sus prioridades en esta campaña incluyen protección a los sindicatos, el acceso a la salud, defender el derecho al aborto e imponer controles sobre armas de asalto. Kamala Harris es fuerte. Kamala Harris tiene la experiencia. Kamala Harris está lista. Nuestra tarea, para todos aquí y los que están observando, es entrar a las trincheras y empezar a trabajar, enfatizó.
La meta, dijo, es construir un país donde los trabajadores sean primero, donde la salud y la vivienda sean derechos humanos y donde el gobierno se quede fuera de tu recámara. Su biografía de gente común, su retórica sencilla y su defensa de la decencia son parte de lo que lo hace un político efectivo en esta coyuntura; y eso encendió la convención anoche.
Poco antes de Walz, el ex presidente Clinton declaró: si votan por este equipo, si pueden lograr que sean electos, dejarán que entre aire fresco, y ustedes estarán orgullososo por el resto de sus vidas, sus hijos estarán orgullosos, sus nietos estarán orgullosos. Agregó: “escúchenlo de alguien que una vez fue llamado ‘el hombre de Hope (esperanza, el nombre del pueblo donde fue criado).’ Necesitamos a Kamala Harris como la presidenta de la alegría”.
Ayer se incluyó una sección sobre migración, empezando con la diputada Veronica Escobar, de El Paso, quien aseguró que Donlad Trump no conoce la vida en la frontera. Harris apareció por video para repetir su historia de cómo persiguió a narcotraficanres, cómo cerró túneles en la frontera y cómo promovió una legislación bipartidista para la línea divisoria negociada entre demócratas y republicanos, pero fue frenada por órdenes de Trump a la bancada republicana.
Entre los oradores, también desfilaron gobernadores de Michigan y Pensilvania, entre otros considerados claves porque definirán el resultado final de la elección nacional. Pero también se presentaron disidentes republicanos a la convención, incluyendo a la ex vocera de Trump Stephanie Grisham, y otros políticos que ahora apoyan a Harris desencantados con las políticas del magnate.
La gran estrella sorpresa de la noche fue Oprah Winfrey, una de las celebridades afroestadunidenses más popular e influyentes de este país. Tenemos que optar por el sentido común sobre el sin sentido, declaró, al referirse a la decisión entre Harris y Trump.
De hecho, fue un contraste notable con la Convención Republicana, donde no se invitó a George W. Bush ni a ninguno de su gobierno (todos los cuales rehúsan endosar a Trump en público), mientras aquí destacó la presencia de dos ex presidentes –Bill Clinton anoche, Barack Obama el martes– más un mensaje del tercero, Jimmy Carter, quien, a sus 100 años, dice que quiere vivir hasta la elección para emitir su voto por Harris (y contra Trump).
Fiesta para los delegados
Durante estos tres días, el Partido Demócrata ha logado crear una fiesta para los delegados en un encuentro del que ya todos sabían cuál sería el resultado. Sin duda, el legendario músico Stevie Wonder fue una de las estrellas más brillantres de la fiesta; ofreció un discurso lleno de lírica y culminó con su canción Higher Ground. Otros músicos incluyeron a John Legend y la estrella de country Maren Morris, quienes ofrecieron sus ritmos al público. Pero tal vez el uso más imaginativo de la música fue la presentación de las delegaciones estatales con canciones relacionadas a cada estado. Así, Michigan lo hizo con una rola de Eminem, California con una de Tupac Shakur, y la más gozada fue la del rapero Lil Jon en vivo al introducir a su estado, Georgia.
Pero no todos compartían en la oda a la alegría. Delegados que demandan a Harris para que apoye un alto el fuego inmediato en Gaza y suspender el envío de armas a Israel obligaron a que se registrara su descontento al no otorgar sus votos a favor de la nominación de la candidata en protesta simbólica, y cada día han realizado sesiones con medios donde, por ejemplo, médicos reportan las consecuencias de las bombas estadunidenses que Israel arroja sobre Gaza todos los días.
Pequeñas agrupaciones de activistas como Código Rosa han logrado interrumpir brevemente el programa y otros actos paralelos a esta convención, dejando caer mantas o gritando consignas. Dejen de matar a mujeres. Dejen de matar a niños, corearon activistas en un acto de campaña con Walz, mientras otros interrumpieron una entrevista en vivo de la ex presidenta de la Cámara baja Nancy Pelosi realizada por Stephen Colbert. En los hoteles donde pernoctan los delegados y otros invitados, varios activistas se paseaban con camisetas anaranjadas con leyendas: Israel mata a niños. Impuestos estadunidenses pagan por eso. En un parque a unas pocas cuadras del perímetro de seguridad alrededor de la arena donde se realiza la convención, banderas palestinas ondean con cientos de manifestantes, asegurándose de que sus gritos de protesta se escuchen en las afueras de este espectáculo político.
De hecho, la oposición dentro y fuera del partido ha obligado que el tema de Palestina tenga que ser abordado dentro de la convención y cada noche –aunque no siempre en hora pico– por lo menos un orador lo hace. Por ejemplo, ayer le tocó al procurador general de Minnesota, Keith Ellison, afirmar que Harris y Walz están escuchando, están de acuerdo con nosotros, sobre la urgencia de un alto el fuego.
Pocos minutos después, los padres de un ciudadano estadunidense rehén de Hamas en Gaza contaron su sufrimiento ante un coro de: que los regresen a casa. Pero anoche nadie contó del sufrimiento de los padres de los miles de niños que han muerto por bombas estadunidenses en Gaza.
Súper halcones siguen dominando política exterior demócrata: Mearsheimer
Foto cortesía Universidad de Chicago. Foto autor
David Brooks y Jim Cason, corresponsales
21 de agosto de 2024 19:56
Chicago. Los súper halcones del gobierno de Joe Biden están ahora trabajando intensamente para asegurar que la candidata presidencial Kamala Harris continúe canalizando miles de millones de dólares a las guerras que están fracasando en Ucrania y Gaza mientras amenazan un mayor conflicto con China, afirma el profesor politólogo John Mearsheimer de la Universidad de Chicago.
“Joe Biden es un belicista. Cree que Estados Unidos es ‘la nación indispensable’, y cree que deberíamos ser el policía mundial y usar la fuerza militar para hacerlo”, explicó Mearsheimer en una entrevista con La Jornada en su oficina en la universidad mientras llegaba la cúpula del Partido Demócrata para su Convención Nacional en esta ciudad.
El reconocido profesor, cuyos discursos trasmitidos por YouTube han captado hasta más de 30 millones de visitantes, explica que “en Estados Unidos hay mucha gente que favorece una política exterior de moderación más realista, con objetivos más limitados… Y hay gente que cree que Estados Unidos debería dominar el planeta, que deberíamos estar aquí y allá y en todos lugares. Que tenemos un derecho y una responsabilidad para ser policía del mundo”. Estos halcones han mantenido el control del Partido Demócrata en el gobierno y hoy son los que están detrás del apoyo incondicional a Israel y Ucrania
Progresistas y sobre todo los jóvenes, dentro y fuera del partido, argumentan contra esta política bélica, y de hecho, tienen el apoyo de una mayoría en la opinión pública, pero Mearsheimer señala que “han sido rechazados categóricamente en cada momento por los súper halcones del Partido Demócrata”.
Notablemente también hay un debate interno en el Partido Republicano sobre estas políticas bélicas, indica el analista experto, el cual se puede ver en la renuencia entre algunos líderes en el Congreso como el propio candidato a la vicepresidencia J.D. Vance de seguir enviando armas a Ucrania. Pero las líneas del debate entre los republicanos son menos claras y predecibles porque Donald Trump vacila entre amenazas de uso de fuerza militar y el aislacionismo en el plano internacional.
Quien sea que gane la elección presidencial, todo esta dinámica política no cambiará, y hasta podría empeorar. “Creo que Estados Unidos está en apuros en tres áreas diferentes del mundo. Uno es Europa, y aquí estamos hablando de la guerra en Ucrania. Segundo es Asia del este, y ahí estamos hablando de la competencia entre Estados Unidos y China.
Tercero es Medio Oriente, y ahí estamos hablando principalmente sobre el apoyo estadunidense del genocidio en Gaza realizado por Israel”, afirma Mearsheimer.
En torno a Ucrania, hay el potencial de un triunfo militar significante para Rusia. “Si suponemos que el ejército ucraniano en Donbás se colapsa y que Ucrania perderá aún más territorio del 20 por ciento ya perdido, ¿qué hará Estados Unidos? ¿Estamos dispuestos a enviar a tropas estadunidenses a combatir y morir?”, pregunta Mearsheimer. Concluye que este conflicto es resultado de decisiones erróneas de sucesivos presidentes estadunidenses.
Indica que la guerra en Ucrania es consecuencia de la expansión de la OTAN iniciada después del fin de la guerra fría. El entonces presidente Bill Clinton creía que Estados Unidos era “la nación esencial” que tenía que imponer su voluntad sobre el mundo, y fue la decisión de su gobierno de ampliar a la OTAN hacia el este. Años más tarde, la decisión de abril de 2008 de ampliar la OTAN a Ucrania y Georgia fue el antecedente de la guerra actual. Mearsheimer enfatiza que el gobierno ruso había dejado más que claro que percibía la expansión de la OTAN a Ucrania como una amenaza existencial y explícitamente dijo que no lo podría permitir. De hecho, en 2008 tanto Francia como Alemania se opusieron a la expansión de la OTAN porque entendían la posición de Rusia.
Sin embargo, el gobierno estadunidense, entonces bajo Barack Obama, persistió en lograr la integración de Ucrania a la alianza occidental. Para Mearsheimer, fue predecible el resultado. “Al final, los rusos anexaron a Crimea y brotó una guerra civil en el Donbás en 2014. Estados Unidos reaccionó a eso redoblando su esfuerzo, lo cual eventualmente llevó a que Rusia invadiera a Ucrania el 24 de febrero de 2022”.
Preguntado del por qué de la insistencia de Estados Unidos de continuar con estas políticas a pesar de los resultados, respondió: “Estados Unidos pensó que es tan poderoso que podría hacer que Rusia tragara la expansión adicional de la OTAN”. Agregó que “los estadunidenses no entendieron la política del equilibro de poder y sobre estimaron lo que se puede lograr con fuerza militar”, explicó, “Y el resultado final es que ahora están perdiendo esa guerra”.
Los problemas para un gobierno potencial de Harris no se limitan a Ucrania en el plano internacional. El gobierno de Israel no sólo está llevando a cabo un genocidio en Gaza con armas estadunidenses, señala Mearsheimer, también está intentando ampliar la guerra a Líbano e Irán. “Esta es un guerra que no queremos, una guerra que no quiere Irán, pero Israel sí. Entonces la pregunta es, ¿cómo fue que permitimos ser involucrados en ese conflicto? Y la respuesta es muy sencilla: los israelíes pueden hacer lo que quieran y nosotros los vamos a apoyar”, critica Mearsheimer.
La razón de esto, enfatiza, es el poder del “lobby israelí” en Estados Unidos. Mearsheimer es coautor del libro The Israel Lobby and U.S. Foreign Policy publicado en 2007 que documenta a fondo la enorme influencia política de este cabildeo sionista a lo largo de 50 años. “Estados Unidos tiene una relación con Israel sin paralelo en la historia. Estados Unidos otorga apoyo incondicional a Israel a quien le ofrece un monto notable de apoyo económico, diplomático y militar”, dijo. Aunque reconoce que la brutal guerra de Israel en Gaza ha obligado a políticos en Estados Unidos a adaptar sus posiciones, sigue pensando que Israel sigue teniendo un cheque en blanco y que eso podría llevar a Estados Unidos a una guerra más amplia y peligrosa en Medio Oriente.
El reto más grande, opina Mearsheimer, tal vez está en Asia donde los fracasos tanto de demócratas como republicanos están llevando a una peligrosa confrontación con China. La lógica de la competencia con China es diferente a la que hubo durante la guerra fría con la Unión Soviética, pero en ambos casos el riesgo de errores que están llevando a un conflicto no serían sólo una guerra más, sino el fin del mundo.
Casi como para comprobar este punto, el New York Times reportó esta semana que el presidente Biden aprobó un “plan nuclear estratégico altamente clasificado para que Estados Unidos, por primera vez, reoriente su estrategia de disuasión para enfocarse sobre la rápida expansión del arsenal nuclear de China”.
Para Mearsheimer, todo esto demuestra que dentro de la cúpula encargada de política exterior, “es que casi nadie entiende la lógica realista básica, lo cual es otra manera de decir que no entienden cómo funciona el mundo”.
Nuevo fracaso de Blinken en lograr un alto el fuego en Gaza
Más órdenes de evacuación en las regiones de Deir Balah y Jan Yunis
▲ Un menor palestino descansa sobre los escombros de un edificio cerca de un centro de distribución de alimentos en Jabaliya.Foto Afp
Reuters, Ap, Afp, Europa Press, Prensa Latina y Sputnik
Periódico La Jornada Jueves 22 de agosto de 2024, p. 31
Jerusalén. Al menos 50 palestinos muertos fue el saldo de la última jornada de bombardeos israelíes sobre Gaza, en momentos en que el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, terminó sin éxito un nuevo viaje por Medio Oriente para impulsar un acuerdo de paz entre Israel y Hamas.
Mientras proseguían los esfuerzos diplomáticos desesperados por detener la guerra de 10 meses entre Israel y Hamas, el ejército israelí dijo que sus aviones atacaron unos 30 objetivos en toda la franja, incluidos túneles, bases de lanzamiento y un puesto de observación.
Según el ejército israelí, sus tropas mataron a decenas de combatientes y decomisaron explosivos, granadas y rifles automáticos.
El ejército emitió nuevas órdenes de evacuación en la superpoblada zona de Deir Balah y Jan Yunis que afectaron a más de 150 mil palestinos en Gaza, advirtió la Organización de Naciones Unidas.
En Deir Balah, las órdenes de evacuación fueron seguidas poco después por disparos de tanques que causaron al menos un muerto y varios heridos por ametralladoras, informaron médicos y residentes.
En las conversaciones que Blinken mantuvo con los líderes mediadores del alto el fuego, Egipto y Qatar, así como en Israel, advirtió que el tiempo es esencial, aun cuando Hamas e Israel indicaron que todavía hay desafíos.
Horas después de concluida la gestión de Blinken, el presidente estadunidense, Joe Biden, presionó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para que alcance un acuerdo de alto el fuego con Hamas en Gaza, durante una llamada telefónica ayer, informó la Casa Blanca.
La conversación incluyó a la vicepresidenta Kamala Harris, informó The Jerusalem Post.
Mientras, la sede del Foro de Familias Rehenes acusó a Netanyahu de ser responsable directo del fracaso de las negociaciones con Hamas para poner fin a la guerra en la que Israel ha matado a 40 mil 223 palestinos.
En tanto, un ataque israelí mató a Jalil al Maqdah, dirigente del movimiento palestino Fatah, cerca de la ciudad de Sidón, en el sur de Líbano.
La muerte de Maqdah es una prueba más de que Israel quiere desencadenar una guerra a gran escala en la región, acusó Fatah, partido del presidente palestino, Mahmoud Abbas.
Israel acusó a Jalil Maqdah, dirigente de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa –brazo armado de Fatah–, de trabajar para Irán y estar implicado en ataques terroristas.

