miércoles, 21 de agosto de 2024

Estima Rusia apoyo de EU, Reino Unido y Polonia en ataque a Kursk.

Un soldado ucraniano pasa por delante de un ayuntamiento en Sudzha, región de Kursk, Rusia, el viernes 16 de agosto de 2024. Esta imagen fue aprobada por el Ministerio de Defensa de Ucrania antes de su publicación. 
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Sputnik
20 de agosto de 2024 17:06
Moscú. El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) desveló que Estados Unidos, Gran Bretaña y Polonia participaron en la organización del ataque de Ucrania en la provincia fronteriza de Kursk el pasado 6 de agosto.
"Según las informaciones disponibles, los servicios especiales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Polonia tomaron parte en la preparación de la operación del Ejército de Ucrania en la región de Kursk", reveló el SVR, según recoge el periódico Izvestia​​​.
El 6 de agosto, las tropas ucranianas irrumpieron en la región fronteriza rusa de Kursk. Los ataques ucranianos dejaron al menos 12 civiles muertos y más de 120 heridos, entre ellos diez niños, y miles de civiles se vieron obligados a abandonar la zona.
De acuerdo con el SVR, los asesores militares de la OTAN ayudan a las tropas ucranianas que invadieron el territorio ruso.
Los países de la OTAN, consignó la inteligencia rusa, entregan a los militares ucranianos datos satelitales de la posición de las fuerzas de Rusia en Kursk.
El Ejército ucraniano ha perdido más de 4 mil 130 soldados y 58 tanques hasta el momento en la operación en Kursk, según un informe del Ministerio de Defensa de Rusia publicado este martes.

Fuerzas rusas y ucranias reportan avances en Donietsk y Kursk
Cada bando intenta bloquear vías de suministro
Cerca de 3 mil soldados de Putin corren el riesgo de quedar rodeados por el ejército de Kiev en Glushkovo
Juan Pablo Duch  Corresponsal
Periódico La Jornada  Miércoles 21 de agosto de 2024, p. 26
Moscú. De acuerdo con la información disponible de ambos bandos, en los tres días recientes tanto rusos, en Donietsk (Ucrania), como ucranios, en Kursk (Rusia), reportaron avances de sus tropas del orden de uno o dos kilómetros diarios, siendo el aparente objetivo de unos y de otros dar un golpe de efecto, pues todo indica que están tratando de cortar las vías de suministro de víveres, municiones, equipos militares y unidades de refuerzo del enemigo, aunque se trata de un sector muy localizado del extenso frente de combates.
Así interpretan analistas militares que Rusia, en lugar de trasladar desde Donietsk y Lugansk más tropas a Kursk y otras regiones rusas fronterizas, el Estado Mayor del ejército ruso haya decidido concentrar la mayor parte de los ataques en un solo lugar en torno a la ciudad de Pokrovsk (en la actualidad tiene 53 mil habitantes), que se considera un importante nudo logístico en esa zona de Donietsk bajo control ucranio.
Según datos recopilados por el ucranio DeepState, proyecto OSINT (Acrónimo en inglés de Inteligencia de Fuente Abierta), mientras la actividad bélica disminuyó en intensidad en las direcciones Sur, Bakhmut y Svatovo (Lugansk) o se detuvo en Járkov, el ejército ruso ocupó la semana pasada las localidades de Nikolayevka, Zhelannoye, Orlovka, Lisichnoye, Ivanovka, Zalizne y Spiridonovka, un total de 80 kilómetros cuadrados, de los cuales casi 59 se encuentran en las cercanías de Pokrovsk.
Las tropas rusas están a unos 10 kilómetros de Pokrovsk, distancia que hizo al jefe de la administración militar de Donietsk (equivalente a gobernador del territorio bajo control de Ucrania), Vadym Filashkin, decir el lunes anterior que el frente (de combates) está demasiado cerca y ordenar la evacuación de las familias con hijos menores (cerca de 4 mil niños), al tiempo que Sergiy Dobryak, en funciones de alcalde de Pokrovsk, advirtió a sus habitantes que tienen una o dos semanas como máximo para abandonar la ciudad y los instó a hacerlo cuando todavía es posible.
El ministerio ruso de Defensa informó ayer que New York (hasta 2021, Novgorodskoye, en el distrito de Bakhmut) ya está bajo control completo de sus tropas, aunque la parte ucrania sostiene que sus combatientes mantienen todavía cerca de 20 por ciento de esa localidad. New York, llamada así por sus fundadores en el siglo XVIII, un grupo de menonitas que llegaron al imperio zarista en tiempos de Catalina la Grande, es parte de la aglomeración urbana de Toretsk, a 50 kilómetros de Pokrovsk.
Para llegar a la siguiente línea de defensa ucrania, el ejército ruso tiene que tomar primero Pokrovsk y Toretsk, para centrar su ofensiva hacia Konstantinovka, ya en el distrito de Kramatorsk, que junto con Sloviansk son los baluartes ucranios en Donietsk.
Y del otro lado de la frontera, al cumplirse ayer dos semanas desde que las tropas ucranias invadieron la región rusa de Kursk, cerca de 3 mil soldados de Rusia corren el riesgo de quedar rodeados por las tropas de Ucrania en el distrito de Glushkovo, al ser atacados desde tres flancos, sin poder recibir suministros de ningún tipo.
Destruidos, presumiblemente con bombas de la aviación ucrania y misiles del sistema estadunidense Himars, los tres puentes que había sobre el río Seim, faltan 2 kilómetros 600 metros para que las unidades ucranias cierren esa suerte de trampa que atraparía a los efectivos rusos entre el Seim y la frontera con la región ucrania de Sumy, considera el experto Yan Matveyev, quien concluye que Rusia carece de instrumentos para revertir la situación ahí: o se retira o manda más soldados que, tarde o temprano, estarán condenados a morir o a caer prisioneros.
En palabras del analista militar Yuri Fiodorov, si se cierra el círculo la única vía para la retirada de los soldados rusos serán pontones (con base en imágenes de satélite los expertos hablan de dos o tres improvisadas construcciones de ese tipo en la zona de Glushkovo, uno de las cuales quedó destruida ayer) o, de perdida, cruzar a nado el río bajo el fuego de drones y artillería.
El comandante en jefe del ejército ucranio, Oleksandr Syrskyi, al intervenir ayer por videoconferencia ante los delegados del congreso de autoridades regionales y locales, afirmó que su ejército controla 93 localidades rusas y un área de mil 263 kilómetros cuadrados.
Syrskyi mostró por primera vez –fragmento ampliamente difundido por la televisión y las agencias noticiosas ucranias– un mapa del territorio ruso ocupado y reveló que Rusia, desde el 6 de agosto, cuando las tropas ucranias cruzaron la frontera, lanza al día 44 mil 500 proyectiles, tres veces más que Ucrania (14 mil 600).
De acuerdo con el general, desde febrero de 2022, de los casi 10 mil misiles que disparó Rusia pudo interceptar Ucrania uno de cada cuatro. Y de los 14 mil drones usados como bomba la defensa antiaérea ucrania derribó 9 mil 200.

El terrorismo del que nadie habla
Nikolay Sofinskiy*
El 21 de agosto se celebra el Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, destinado a rendir homenaje a las víctimas de los actos terroristas, así como a proteger los derechos de quienes han sufrido por estos crímenes.
El terrorismo representa una seria amenaza para la paz y la seguridad internacionales de la que ningún país está protegido. Cada año, miles de personas sufren y mueren a manos de terroristas.
Hoy día, el régimen de Kiev recurre abiertamente al uso de métodos terroristas. Desde 2014, cuando tuvo lugar el golpe de Estado en Kiev con el patrocinio de EU y la UE, los países occidentales han fomentado activamente la militarización y la neonazificación de Ucrania, así como numerosos crímenes terroristas del régimen de Kiev contra civiles. Desde 2014, los nazis ucranios han bombardeado ciudades pacíficas en el Donbás, matando a miles de civiles. ¿Qué han hecho los países occidentales para detener esto? Han apoyado y justificado el terrorismo ucranio contra la población civil del Donbás, sin decir ni una palabra de objeción ni condena a las acciones del régimen de Kiev.
Al mismo tiempo, los dirigentes de EU y sus satélites hacían desafiantemente la vista gorda ante los asesinatos políticos en Ucrania, la represión de la oposición, las presiones políticas no disimuladas sobre los creyentes y el terror directo de los neonazis ucranios contra la población rusoparlante.
Ahora, los nacionalistas ucranianos atacan objetivos civiles rusos a miles de kilómetros de la zona de conflicto (Bélgorod, Kursk), utilizan tácticas de terrorismo individual contra periodistas rusos. Preocupan especialmente los continuos ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la central nuclear de Zaporiyia, lo que podría tener consecuencias catastróficas.
Cabe destacar que incluso en los medios de comunicación occidentales sesgados comienzan a publicarse materiales sobre los crímenes del régimen de Kiev. En particular, The Washington Post publicó artículos sobre la implicación de los servicios secretos ucranios en el asesinato de la periodista D. Dugina, las explosiones en el puente de Crimea y otros delitos. En algunos artículos se señala que desde 2015 la CIA ha destinado decenas de millones de dólares para preparar a los servicios secretos ucranios y convertirlos en aliados para luchar contra nuestro país.
Los eventos recientes en Rusia como los ataques terroristas en Crocus City Hall y en el norte del Cáucaso muestran el interés de otros países en desestabilizar la situación en Rusia. Lo hizo el que se benefició, enseñaron los antiguos romanos, razonando sobre las causas de ciertos eventos.
Varias fuerzas geopolíticas intentaron derribar a Rusia tras la desintegración de la URSS.
Desafortunadamente, se conocen hechos en que se crearon focos de tensión en lugares donde alguien necesitaba cambiar la situación en la región. Después de eso, se crean las condiciones para que sea más fácil interferir en los asuntos internos de los diferentes países.
Al Qaeda, ISIS y similares, incluidos los grupos neonazis ucranios, son eslabones de la misma cadena. Todos han sido explotados durante mucho tiempo por las élites occidentales como instrumentos de lucha neocolonial contra las autoridades oficiales de los Estados indeseables.
El deseo de Occidente de mantener su posición dominante en el mundo fue la razón principal para la aplicación práctica de la teoría del caos controlado. La experiencia, sin embargo, muestra que los intentos de crear un caos controlado, hasta librar guerras híbridas, a menudo son un fracaso para quienes lo crean.
La creación de crisis por Estados Unidos y sus aliados se está volviendo cada vez más incontrolable, como lo demuestran los ejemplos de eventos en Afganistán, Irán, Libia, Siria y Ucrania.
En particular, la experiencia estadunidense demuestra que patrocinar organizaciones terroristas y grupos radicales para lograr objetivos políticos a corto plazo tiene consecuencias negativas a largo plazo.
Es importante recordar que el terrorismo es un delito sin justificación, independientemente de cuándo, por qué razón y por quién se cometieron los atentados. A pesar de todos los desafíos, Rusia continuará luchando contra todas las formas de terrorismo.
Rusia no cierra la puerta al diálogo con los países occidentales sobre la cooperación económica, los proyectos de infraestructura, así como la seguridad y la formación de una nueva arquitectura de seguridad en Eurasia.
Quisiera subrayar que la formación de una nueva arquitectura de seguridad y la elevación de sus principios a un nivel universal contribuirán a mejorar la situación en el escenario mundial y a poner fin a las crisis globales.
*Embajador de Rusia en México