Siguen los combates en Kursk, Kramatorsk y Belgorod
Afp, Ap y Sputnik Periódico La Jornada
Lunes 26 de agosto de 2024, p. 29
Kiev. Ucrania acusó ayer a Bielorrusia, país vecino aliado de Rusia, de concentrar tropas en la frontera común, y advirtió que Minsk debería evitar acciones inamistosas.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania señaló en un comunicado que los servicios de inteligencia detectaron que Bielorrusia concentra un número significativo de personal en la región de Gomel, cerca de la frontera noreste de Ucrania, con el pretexto de realizar ejercicios, e instó a las fuerzas armadas bielorrusas a frenar las acciones inamistosas.
Advertimos a los funcionarios bielorrusos que no deberían cometer errores trágicos para su país por la presión de Moscú, mencionó la cancillería ucrania.
Afirmó que constató la presencia de combatientes del grupo de paramilitares rusos Wagner, algunos de los cuales se exiliaron en Bielorrusia tras la rebelión fallida de su líder el año pasado.
En 2022, Belorrusia permitió que tropas rusas se estacionaran en su país durante lo que esa nación y Rusia denominaron ejercicios, antes de que empezara la invasión, a finales de febrero de ese año.
Más aún, Bielorrusia permitió a las tropas rusas utilizar su territorio como plataforma de lanzamiento para su invasión de Ucrania.
En el frente bélico, las tropas ucranias continúan su incursión en la región rusa de Kursk, donde ingresaron el pasado día 6, y las tropas rusas mantienen su avance en el este de la ex república soviética.
Reuters pierde a un trabajador en bombardeo
Un asesor de seguridad que trabajaba con la agencia de noticias Reuters murió y otros dos empleados resultaron heridos en el bombardeo del hotel en el que se hospedaban en Kramatorsk, localidad del este de Ucrania.
El asesor formaba parte de un equipo de Reuters que se hospedaba en el hotel Sapphire en Kramatorsk cuando fue alcanzado por un misil, informó Reuters en un comunicado en X.
Cinco personas murieron en una ofensiva ucrania contra la región fronteriza rusa de Belgorod, dieron a conocer funcionarios, mientras 12 resultaron heridas en la aldea rusa de Rakitone, a 38 kilómetros de la frontera ucrania. Otro hombre falleció en un ataque con drones en la aldea fronteriza de Solovevka, de acuerdo con autoridades.
El papa Francisco fustigó la ley promulgada por Ucrania para proscribir a la Iglesia ortodoxa vinculada a Moscú en el país. Las iglesias no se tocan, afirmó el Papa argentino durante el ángelus.
Zelensky promulgó antier la ley que prohíbe las actividades de la Iglesia ortodoxa ucrania del Patriarcado de Moscú, durante mucho tiempo el principal culto del país.
Por lo pronto, el templo-sepulcro del diócesis de Chernovtsí-Bucovina de lengua rumana, en el oeste de Ucrania, que pertenece a la Iglesia ortodoxa ucrania, fue cerrado ayer.
Es la primera parroquia que ha sido precintada después de la aprobación de la ley.
American curios
David Brooks
▲ Studs Terkel (1912-2008), voz icónica de Chicago, fue un locutor que conversó lo mismo con obreros anónimos que con estrellas de música, teatro y cine. Su gran talento fue saber escuchar. También fue escritor, su último libro, Más pensamientos de una vida de escuchar, se publicó en 1988.Foto tomada de X
Studs Terkel (1912-2008), voz esencial de Chicago, donde se acaba de realizar el gran espectáculo de la Convención Nacional Demócrata, tenía un talento sin igual (que políticos y no pocos periodistas deberían imitar): escuchar. Pero escuchar como parte de un diálogo, en el cual como periodista la palabra del otro escribe la nota. Regalaba los cuentos de los demás a una audiencia masiva, sobre todo a través de sus programas de radio, pero también por escrito en sus libros.
Terkel, como locutor de radio en Chicago durante 45 años, se volvió una voz icónica de esa ciudad, pero también a nivel nacional. La diversidad de sus audioentrevistas y sus historias orales que integran libros sobre el trabajo, la Gran Depresión, sobre la raza, entre otros, son fundamentales para cualquier estudiante de Estados Unidos. Su voz rasposa conversaba igual con obreros anónimos como con algunas de las estrellas de música, teatro y cine más famosas; era un locutor y autor realmente democrático. Para él, la historia de cada quien era igual de importante.
Como entrevistador –a diferencia de tantos otros–, Terkel casi desaparecía. “Hablar con otra gente era una aventura, un viaje de descubrimiento, una fuente de sorpresas encantadoras… (sus entrevistas) reflejan su convicción de que si trata a sus sujetos con respeto, escucha cuidadosamente lo que tienen que decir, y toma en serio sus preocupaciones (pero nunca sin humor), ellos le retribuirán con honestidad”, comenta Anthony DeCurtis sobre Terkel al introducir una colección de sus entrevistas con músicos, And They All Sang. Esa colección, junto con The Spectator, entrevistas con artistas de cine y teatro, además de ofrecer voces maravillosas y apasionadas, revelan algo en común entre todos estos artistas: su compromiso con la humanización a través del arte.
Un director de teatro inglés le cuenta sobre el trabajo necesario con Shakespeare, y cómo sólo dos personajes en todas las tragedias son los únicos que dicen la verdad: el rey o reina, porque ya lo tiene todo, y el bufón, quien nada tiene. Todos los demás tienen que mentir, engañar y más para tratar de escalar hacia el rey y también para evitar caer tan bajo como el bufón.
O el director de orquesta de Viena que cuenta cómo inmediatamente después de la guerra, y cómo hambrientos, sin calefacción y desechos, él y sus músicos tenían una misión urgente: tocar Mozart porque esa música era lo único grandioso que nos quedaba.
Leonard Bernstein, Louis Armstrong, Bob Dylan, Andrés Segovia, Janice Joplin, entre los músicos; Lotte Lenya, Marlon Brando, Marcel Marceau, Vittorio de Sica, Buster Keaton, entre los actores y directores.
Terkel escribió tal vez el libro más importante de la sociología (no era sociólogo) estadunidense: Working. “Este libro, que se trata de trabajo, es, por su propia naturaleza, sobre violencia; al espíritu como también al cuerpo… es, sobre todo (o debajo de todo) sobre las humillaciones cotidianas. Sobrevivir un día es triunfo suficiente para los heridos ambulantes entre la gran mayoría de nosotros… También es sobre una búsqueda, por un significado cotidiano como para el pan diario, por reconocimientos y también por lana, por asombro más que sopor; en breve, por algo de vida en lugar de algo de muerte de lunes a viernes. Tal vez la inmortalidad también es parte de la búsqueda. Ser recordado era el deseo, explícito o implícito, de los héroes y heroínas de este libro”. Lo que sigue son historias orales de todo tipo de trabajadores, desde mineros y siderúrgicos, hasta obreros de construcción, maestros, atletas profesionales, editores y periodistas, policías, vendedores, azafatas y más, un universo de los que trabajan todos los días contando lo que que hacen todo el día y cómo se sienten; un viaje de autonarrativas contadas a la grabadora del escuchador.
Su ultimo libro, Más pensamientos de una vida de escuchar, se publicó en 1988. Ganó el Pulitzer y la Medalla Presidencial de Artes entre muchas más premiaciones, las cuales aceptaba sin ego en medio.
Para escuchar a Terkel y algunos de sus invitados: https://studsterkel.wfmt.com/
Días claves
David Penchyna Grub
Ha sido una semana tensa en la relación México-Estados Unidos. Es la reforma judicial, pero también El Mayo, en medio de la transmisión del poder en México, y los días claves de la elección presidencial al norte de la frontera. Dos administraciones cerrando y el factor que recorre Norteamérica es la incertidumbre. Incertidumbre política, económica y social. Comentaba en mi artículo pasado la concentración inédita de efectivo en el fondo de inversión más importante del mundo, el de Warren Buffet. En estos días, otro factor que nos recuerda la aversión del mercado al riesgo político y las suspicacias frente al entorno: el precio del oro, tres veces mayor que hace apenas unos meses. No debemos olvidar que el capital, los mercados, asimilan mejor las malas noticias que aquellas que no conocen; asimilan mejor los golpes que la incertidumbre y hoy eso es lo que sobra en la atmósfera política. Hace apenas un mes, la elección del presidente de Estados Unidos estaba decidida. Joe Biden había tenido un debate de pesadilla y Donald Trump sobrevivió providencialmente a un intento de asesinato. La inmediata convención republicana fue la apoteosis de eso que se autodenomina MAGA Nation, por el acrónimo de Make America Great Again. Pero, hay que reconocerlo, Biden entendió que no podía ganar la partida de ajedrez y cambió de tablero. Cambió por completo el escenario político y hoy las encuestas nacionales promedian tres puntos de ventaja para Kamala Harris, quien desde su encumbramiento como candidata demócrata ha jugado a la perfección sus cartas, eligiendo magistralmente a su compañero de fórmula y haciendo de la convención demócrata eso para lo cual nuestros vecinos se pintan solos: un enorme, emotivo y rentable espectáculo.
La Convención Nacional Demócrata, celebrada en Chicago la semana pasada, recordó varios momentos cumbre de la política estadunidense en el último medio siglo. Bill Clinton dio un dato demoledor: de los 51 millones de empleos creados después de la Guerra Fría en Estados Unidos, 50 han sido en administraciones demócratas. Frente al ataque personal y la burla infantil de la dupla republicana Trump-Vance, fue claro que los demócratas quisieron ponerse en el rol de los que sí saben hacer política, políticas públicas y tienen algo más de sustancia y seriedad que sus rivales.
Por la convención pasaron Hillary Clinton, con quien la historia y la política tienen una deuda; Nancy Pelosi, clave en la decisión de Biden de abandonar la contienda; Tim Waltz, convertido en un rock star con esa mezcla de imagen familiar, coach, maestro y midwestern; Bill Clinton, Oprah Winfrey, y los indiscutibles reyes del show business de la política estadunidense: Barack y Michelle Obama. El presidente número 44 sigue siendo un paradigma de la comunicación política. No ha envejecido un ápice y mantiene este halo de predicador magnético que conjuga con palabras sencillas e historias que resultan familiares. Su discurso esta semana es una verdadera joya para el análisis político, pues habló de la nostalgia, de las familias, pero no en el tono que ha monopolizado Donald Trump, que siempre arguye que ese Estados Unidos ha sido borrado del mapa por los inmigrantes; no, Obama habló nostálgicamente de las familias y de los valores que persisten, que siguen ahí para quien quiera verlos, y de por qué Estados Unidos solamente tiene viabilidad si se reconoce la libertad del otro, se comulgue o no con él.
Con esta antesala, Kamala Harris juró como candidata demócrata ante su familia, y ante millones de mujeres que la ven como un hito más en la ruta de la igualdad social y política. La hija de inmigrantes de Jamaica e India es, al cabo de una generación, candidata –puntera– a la Casa Blanca. Veremos si el momentum le alcanza para remontar desventajas en cuatro o cinco estados clave. El debate del 10 de septiembre podría ser, como si se tratara de un guion digno de Hollywood, el factor que incline la balanza para millones de electores, muchos de ellos indecisos ante la tentación de votar por Trump, no porque se reflejen en él, sino porque piensan que la economía estadunidense caminaría mejor y porque sería más duro e inflexible con el fenómeno migratorio; o aquellos que dudan de los demócratas, de su capacidad de dar resultados, pero que encuentran en Kamala Harris la forma de hacer lo correcto por su país, en una coyuntura de amenaza democrática y regresión a lo más oscuro (racismo, supremacismo blanco, fanatismo) de la historia de Estados Unidos.
