lunes, 12 de agosto de 2024

Migrantes piden a Sheinbaum proyecto de gobierno para connacionales en EU

El Movimiento Nacional Consular exige, entre otras cosas, mejores atenciones y línea de comunicación en la Red de Consulados de México en EU. 
Foto Tomada de X @angelnoriega62  Foto autor
Alfredo Valadez Rodríguez, corresponsal
11 de agosto de 2024 18:03
Zacatecas, Zac. Un grupo de mujeres migrantes radicadas en Estados Unidos, simpatizantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en México, y quienes pertenecen a la organización Movimiento Nacional Consular, enviaron una carta dirigida a la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo, donde le plantean, “¿cuál es el proyecto que el gobierno de la Cuarta Transformación tiene para con sus connacionales en Estados Unidos? Los migrantes nos sentimos aislados y deseamos romper esta percepción”.
En la misiva –cuya copia fue enviada a representantes de distintos medios de comunicación en la Unión Americana y en nuestro país-, las trabajadoras migrantes: Rosalinda Martínez Nieves, Rosalba Castañeda Cornelio y Martina Grifaldo, se manifestaron de entrada contentas con el triunfo de Claudia Sheinbaum por la presidencia de México:
“A quien saludamos la consecución de los planes del segundo piso de la Cuarta Transformación, como lo decidió la voluntad popular, apoyada también por nuestra comunidad migrante mexicana”.
En este contexto, las mujeres migrantes solicitaron a la presidenta electa de México, la elaboración de un proyecto específico del gobierno mexicano para la comunidad migrante radicada en Estados Unidos.
El triunfo de Sheinbaum, “acontece en un tiempo de mujeres, por el que se promueve la equidad sustantiva y la perspectiva transversal de género. Pedimos ser incluidas, que se escuche nuestra voz y que las peticiones que aquí expresamos sean tomadas en cuenta con la seriedad con que nosotras hemos tomado a cuestas el compromiso de apoyar a nuestro México desde el exilio”.
Las connacionales -que radican en California, Arizona y Texas-, plantearon a la presidenta electa de México qué, tomando en cuenta la numerosa población de origen mexicano radicada en Estados Unidos, conformada por millones de migrantes que “fácilmente podrían constituir otros tres estados más”, señalan comparativamente que, “si los núcleos poblacionales asentados en México, empezando por sus municipios, cuentan con planes de gobierno para su desarrollo, creemos justo y urgente que se nos desglose punto a punto el plan que el segundo piso de la 4T nos reserva a quienes vivimos fuera del país”.
“Conocemos nuestro derecho y creemos justo subrayar que hemos sido resilientes, sobreviviendo en este país (Estados Unidos), al tiempo que sostenemos hogares –con el envío de remesas-, también en México. Si tal es nuestra batalla, hoy, queremos hacerla valer”.
Entre otras demandas, las mujeres migrantes piden la realización de un foro que reúna a diputados federales y senadores mexicanos que alcanzaron su cargo representando a los migrantes, “pedimos que tal ejercicio se realice mediante un foro que les reúna a todos, de todas las afiliaciones partidistas, que se transmita en cadena nacional a lo largo de la Unión Americana (vía zoom) y nos permita conocer sus trayectorias vitales”.
Además, las mujeres migrantes –quienes exigen en términos generales una mejora sustancial en la atención consular que reciben los mexicanos radicados en Estados Unidos-, urgieron a la próxima administración federal, a construir un nuevo sistema de comunicación e interlocución con los paisanos, para corregir deficiencias y vacíos de comunicación en que incurren los consulados:
“Urge erradicar por vías tecnológicas y con métodos de difusión estratégicos, una limitante que coarta de raíz nuestra capacidad para enterarnos, comunicarnos y organizarnos: este problema no solo impide enterarnos de políticas que pretenden solucionar problemas de la comunidad, por ejemplo, los anuncios consulares, siendo esto, solo un ejemplo”.
Sobre ésta misma petición, plantean las mujeres, la instauración de un nuevo medio o vía de comunicación, urge para que la población migrante “pueda enterarse desde la condición migratoria que involucra, jornadas laborales múltiples, distancias, dispersión y dificultad para tener un domicilio fijo… una vía de comunicación, eficaz, accesible, popular, ubicua, resulta insoslayable”.

En 17 años, 55 mil extranjeros naturalizados
Iván Evair Saldaña
Periódico La Jornada   Lunes 12 de agosto de 2024, p. 14
De acuerdo con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México ha dado la nacionalidad a 55 mil 691 extranjeros desde el 1 de enero del 2007 hasta el 31 de julio de este año, lo que en promedio significa que a diario 8.6 personas de otros países se suman como nuevos mexicanos.
Las personas que en los últimos 17 años han recibido su carta de naturalización son originarios de 134 países, principalmente de Sudamérica, Norteamérica y el Caribe, Europa y en los últimos lugares de África.
Según los registros de la SRE, entre 2007 y 2019, las personas provenientes de Colombia ocuparon el primer lugar con 5 mil 726 beneficiarios, le siguen de Venezuela con 5 mil 60, de Cuba con 4 mil 891, de Argentina con 2 mil 642, de España con 2 mil 437 y de Estados Unidos con 2 mil 089. Los últimos cinco lugares los ocupan personas originarias de Zambia, Uganda, Singapur, Surinam y Ruanda, de cada una de esas naciones al menos uno se hizo ciudadano mexicano en ese lapso.
El pasado 31 de julio, la canciller Alicia Bárcena Ibarra informó que en el actual sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador han expedido 15 mil 229 cartas de naturalización a mujeres y hombres de diversas partes del mundo.
Ese día, entregó en una ceremonia en la sede de la SRE 200 cartas de naturalización a personas provenientes de 34 naciones, de ellas 100 eran mujeres y 100 hombres.
“México siempre ha sido un país de oportunidades… desde que nos convertimos en nación independiente abrimos las fronteras de nuestra patria.
“Espero que realmente se convierta en su patria… al convertirse en mexicanos y mexicanas van a ejercer sus plenos derechos porque de eso se trata, de llegar a México y de ser iguales”, les dijo.

El mundo que nos espera
David Penchyna Grub
El cierre de 2024 será trepidante. Cierre de administración, reforma constitucional en materia de justicia así como la extinción de los órganos autónomos, elección presidencial en los Estados Unidos, volatilidad en los mercados internacionales e inicio de un nuevo gobierno. Todo esto en un contexto global de enorme tensión, y marcado en los últimos días, por la hora más complicada del chavismo en dos décadas. Los meses siguientes serán definitorios y definitivos para la marcha del país, de la economía y de la geopolítica.
Vamos por partes. El cierre de las administraciones presidenciales es un momento de tensión, reacomodos y riesgos. La memoria colectiva tiene frescas las decisiones que, al término de una administración, han marcado la siguiente; e incluso, han marcado el destino económico de generaciones, como ocurrió en 1982 o en 1994. La cohesión política en el partido gobernante disminuye ese riesgo, sin duda, pero septiembre será tal vez, el mes más relevante en los últimos seis años. La nueva administración ha tratado de enviar señales adecuadas con los perfiles del nuevo gabinete, que, sin renunciar a su militancia o afinidad política, tienen en buen numero experiencia en cada uno de los frentes bajo su responsabilidad. Ojalá, por el país y pensando en México, que la transición sea exitosa.
Lo menciono porque inmediatamente después del arribo de la primera presidenta de México, tendremos que enfrentar la vieja relación con los Estados Unidos, con nuevas prioridades y agenda, que va mucho más allá del T-MEC, y que se entrecruza con la agenda de seguridad hemisférica, la migración y la promesa –de republicanos y demócratas– de endurecer la política contra quienes se atreven a cruzar ríos y desiertos, en busca del sueño americano.
En ese sentido, la elección en los Estados Unidos pinta para tener un final de fotografía. Algo que debemos reconocerle a Joe Biden es que, sacrificando el interés personal y su propio legado político, reconfiguró por completo el escenario electoral al dar paso a Kamala Harris, quien aparece empatada o arriba de Trump, en múltiples encuestas. Además, el momentum demócrata se ha visto fortalecido por la elección de Tim Walz como candidato a la vicepresidencia. Un candidato que, al igual que JD Vance, es del midwestern, pero a diferencia del republicano, puede convocar a electores distintos a los de su compañero de fórmula. En otras palabras, Vance alude al mismo elector que el de Trump. Walz amplía el electorado potencial de los demócratas, atacando una base que no necesariamente tendría a Kamala Harris como opción, pero que sí votará por ella por el sólo hecho de tener a Walz de mancuerna.
Trump pasó de la apoteosis posterior al intento de asesinato, a perder el dominio de la agenda mediática. De ese tamaño fue la decisión de Biden y la reconfiguración del escenario electoral. Dicho esto, la gran pregunta que queda hacer es si todo esto le alcanzará a Harris para ganar la presidencia. Al final del día, no deja de ser la candidata mujer, hija de migrantes de la India y Jamaica, con visiones progresistas y defensora de derechos civiles, en un país que ha dado una vuelta al conservadurismo, a visiones casi confesionales en lo social, a la defensa recalcitrante de la posesión de armas de fuego, y tristemente, al sur profundo de los años cincuenta en lo racial, en amplias zonas de ese país.
Ese Estados Unidos, más corrido a la derecha que el que permitió la elección de Obama en 2008, ¿va a elegir a Kamala Harris en 2024?, esa es la respuesta que no solamente definirá a quien detente el poder, sino que hablará mucho de la sociedad estadunidense, sus filias, fobias, apegos y complejos históricos.
Esto lo sabe el mercado. Tan es así, que el inversionista arquetípico de Wall Street, Warren Buffet, lleva acumulando efectivo en el fondo que preside desde el año pasado. Síntoma de la aversión al riesgo que nos espera por parte de los inversionistas, en un contexto precedido por una inflación que no cede, y una política de altas tasas de interés que empieza a agotar a todas las estructuras económicas.
Ese es el mundo que nos espera de aquí al cierre del año. Con factores de inestabilidad que parecen inconexos, pero que pueden provocar una turbulencia global preocupante.