domingo, 25 de agosto de 2024

Traición a nuestros valores, declinación de Bobby por Trump: familia Kennedy.

▲ Robert F. Kennedy Jr. participaba como candidato independiente.Foto Ap
Prensa Latina y Ap   Periódico La Jornada
Domingo 25 de agosto de 2024, p. 21
Washington. “La decisión de nuestro hermano Bobby de apoyar a (Donald) Trump es una traición a los valores de nuestro padre y nuestra familia”, sentenció ayer en un comunicado la familia Kennedy tras la suspensión de la campaña electoral de Robert F. Kennedy Jr. y el anuncio de su alianza con Donald Trump.
Kennedy y Trump tienen en común el mismo megadonante multimillonario que ha invertido más de 165 millones de dólares en la campaña de 2024, destacó un artículo del medio digital Common Dreams.
Timothy Mellon, nieto de Andrew Mellon, invirtió decenas de millones de dólares en las dos campañas, lo que convierte al multimillonario en el principal donante individual de ambas, reseñó el medio.
Según documentos expuestos por la Comisión Federal Electoral estadunidense, el mes pasado Mellon hizo una inyección de efectivo de 50 millones de dólares al súper PAC pro-Trump Make America Great Again, Inc.
Antier, Kennedy aseguró que una de las razones para declinar su candidatura fue que encuestas internas mostraron que su presencia en la contienda afectaría a Trump y ayudaría a la demócrata Kamala Harris.
Sin embargo, las últimas encuestas públicas no muestran un indicio claro de que esté teniendo un impacto muy grande en el apoyo a cualquiera de los candidatos de los principales partidos, indicó Ap.
Kennedy mencionó la libertad de expresión, la guerra en Ucrania y una guerra contra nuestros niños como las principales causas que me persuadieron para abandonar el Partido Demócrata y postularme como independiente, y ahora brindo mi apoyo al presidente Trump, dijo durante un mitin en Phoenix.

Resultados verificables de elección presidencial, exige la UE a Caracas
Cuba respalda a Maduro ante las acciones injerencistas e intervencionistas
▲ La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, acusó a los opositores Machado y González de planear asaltar el poder político.Foto Ap
Europa Press y Sputnik
 Periódico La Jornada
Domingo 25 de agosto de 2024, p. 21
Bruselas. Los 27 países miembros de la Unión Europea (UE) instaron ayer a las autoridades venezolanas a publicar los resultados verificables de las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio.
En un comunicado, indicaron también que el Consejo Nacional Electoral es el organismo legalmente responsable del proceso electoral, y no el Tribunal Supremo de Justicia, que ratificó el triunfo del presidente Nicolás Maduro.
Sólo se aceptarán y reconocerán unos resultados verificables de forma independiente para garantizar que se respeta la voluntad del pueblo venezolano, agregaron los socios de la UE en el texto publicado por la oficina del alto representante de la política exterior, Josep Borrell.
La UE también recordó que la comisión de expertos de la Organización de Naciones Unidas ha confirmado que la muestra de las actas publicadas por la oposición contiene las medidas de seguridad de los protocolos originales, por lo que se confirma su veracidad.
Según las copias de las actas disponibles públicamente, Edmundo González Urrutia parece que ha ganado las elecciones presidenciales con una mayoría significativa, resaltaron desde Bruselas.
Además, exigen que se respete el derecho de todos los venezolanos a manifestarse pacíficamente y a expresar libremente sus opiniones políticas sin miedo a represalias, así como evitar un uso excesivo de la fuerza, poner fin a la represión y al acoso de la oposición y la sociedad civil, al tiempo que pidió la liberación de todos los presos políticos.
El gobierno de Venezuela repudió el mensaje de la Unión Europea y lo tildó de panfleto burdo.
Estas declaraciones hunden nuevamente a ese bloque en el fango putrefacto, donde estuvieron por mucho tiempo cuando siguieron el estrafalario experimento fracasado de Juan Guaidó (en referencia al ex diputado opositor que se autoproclamó presidente de Venezuela en enero de 2019), dice un comunicado oficial que difundió en Telegram el canciller de ese país, Yván Gil.
El gobierno venezolano consideró que esta postura de la UE se puede convertir en un nuevo salto al vacío que afectará de manera considerable las relaciones diplomáticas, políticas y económicas.
Por su parte, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, advirtió que los dirigentes opositores María Corina Machado y Edmundo González pretendían asaltar el poder político luego de las elecciones.
Ellos quieren a Venezuela para entregársela a los poderes hegemónicos, para entregársela a los Estados Unidos, a los gobiernos de Europa, para regalar nuestras riquezas naturales, para convertir a Venezuela en una oveja de las otras tantas que tiene el gobierno de Estados Unidos, aseguró Rodríguez durante un acto que transmitió el portal oficialista Últimas Noticias.
En tanto, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reafirmó el apoyo de Cuba al gobierno venezolano y su presidente relecto, Nicolás Maduro, calificando de injerencia las acciones internacionales para desconocer los resultados de las elecciones. Ante las acciones injerencistas, intervencionistas e imperialistas, la revolución bolivariana y chavista seguirá victoriosa como eligió su pueblo, expresó el jefe de la diplomacia cubana en la red social X.

¿Para quiénes trabaja el gobierno de Estados Unidos?
Antonio Gershenson
Hace 20 días se conmemoró un aniversario más de la catástrofe ocasionada por las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Prácticamente fue desapercibida tan importante fecha, con excepción de algunos programas de televisión que mostraron videos y películas transmitidos en años anteriores. También reconocemos la publicación de noticias al respecto en diversos medios impresos y, especialmente, en redes sociales. Sin embargo, no fue suficiente.
Sería muy grave olvidar esta fecha, independientemente de la posición política o de la relación diplomática que se mantenga con Japón. Fue un crimen contra la humanidad. Crimen que ninguno de los responsables ha pagado hasta el momento.
Agradezco el material sugerido y las reflexiones que Mijaíl Blandino, de la carrera de Filosofía de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, me hizo llegar. Es un tema que no podemos dejar de estudiar, ya que las políticas belicistas están a la orden del día.
Lo sucedido en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki el lunes 6 y el jueves 9 de agosto de 1945 se ha mantenido en todo el mundo como una permanente alerta del peligro que se corre si las corrientes belicistas siguen adelante.
Para quienes nos hemos dedicado al estudio de la energía nuclear, la divulgación del uso y su aprovechamiento, en beneficio de la sociedad, es una tarea obligada y permanente. La información tiene que darse a conocer en todos los sectores de la población, así como en todos los grados escolares, incluidos los más elementales, para valorar la importancia de la paz mundial y las relaciones diplomáticas y comerciales sanas.
Sería imperdonable que, a estas alturas del desarrollo tecnológico, continúe la manipulación del conocimiento para seguir beneficiando a empresas que no tengan como objetivo el aprovechamiento de esta fuente limpia de energía.
La detonación de las primeras bombas en las ciudades japonesas ha sido uno de los capítulos imperdonables en contra de los derechos elementales, como es el de la vida y el de la oportunidad de vivir sin amenazas de ningún tipo, mucho menos las bélicas.
No se trató de una estrategia militar para acabar con la amenaza nazi ni de un método para lograr el fin de una guerra, o el castigo a un régimen como el del imperio japonés, sino de un masivo asesinato de gente inocente que ni siquiera sabía que existía un artefacto de tales proporciones de destrucción.
Lo imperdonable es que se lanzaron las bombas para demostrar un poderío bélico que, de hecho, ya estaba demostrado. Alemania ya se había rendido y Japón, aunque su emperador irresponsable defendía su absurdo honor imperial, fue sometido también, a base de múltiples bombardeos que causaron profundo daño entre la población de diversas ciudades. Lanzar una bomba de tal magnitud lo único que demostró fue la enorme irresponsabilidad, barbarie y falta de todo sentido humano.
Lo que vino después de la rendición de Japón, también fue sumamente destructivo. La política estadunidense se dedicó a esconder los desastres que dejó su criminal determinación de lanzar las bombas y los daños a la salud física y mental de miles de personas y el desastre ambiental que perduraron por décadas. Trataron de ocultar las secuelas que dejó el uso de la energía atómica.
Por las circunstancias bajo las que se dio la orden desde el Pentágono y de la Casa Blanca con Harry Truman al frente, y cuando, prácticamente, la Segunda Guerra Mundial había terminado con la rendición de Alemania, la masacre en Japón debió considerarse como crimen de guerra, pero hasta la fecha, Estados Unidos se ha mantenido impune ante ese hecho.
¿Por qué lo hicieron? Para los interesados en detonar las bombas fueron más importantes los 2 mil millones de dólares invertidos y la demostración del alcance destructivo. Fueron cuatro toneladas de material explosivo que acabaron en segundos con la vida de alrededor de 120 mil personas. Se considera que más de 130 mil fueron heridas y mutiladas durante la explosión. Las personas afectadas sufrieron posteriormente las secuelas de la contaminación nuclear.
¿Es esto motivo de orgullo para la política exterior de Estados Unidos? ¿Para quiénes trabajan los gobiernos demócratas y los republicanos que se han perpetuado en el poder?
La conducta política de nuestros vecinos del norte sigue en la mira de la comunidad internacional. Para el historial de destrucción de dicha política el Ni perdón ni olvido debe continuar. No se trata de mantener una enemistad irracional, se trata de no olvidar que tenemos un compromiso ético: seguir pugnando a fin de que los avances en la industria de la energía nuclear se apliquen absolutamente para fines pacíficos y en beneficio de la población mundial.
Ojalá que el embajador de Estados Unidos en México revise la historia belicista de su país y se dé cuenta de los estragos que acarrean una política injerencista. Ya es hora de que el país más guerrerista de la historia de la humanidad ponga fin a su política bravucona.
Colaboró Ruxi Mendieta
X: @AntonioGershens     antonio.gershenson@gmail.com