lunes, 26 de agosto de 2024

Unos 50 mil migrantes africanos llegarán a Islas Canarias este año.

Ruta preferida para arribar a Europa
España, sin medios ni programas para incorporarlos al mercado laboral
▲ Llegada de migrantes al puerto de La Restinga, en la isla del Hierro, Canarias, hace unos días.
Foto Europa Press
Armando G. Tejeda   Corresponsal
Periódico La Jornada   Lunes 26 de agosto de 2024, p. 30
Madrid. Hace ya dos años y medio que llegué a España y he podido comer gracias a que vendo cosas en la calle y a que me han ayudado amigos de mi país, pero nada más, ha sido una lucha casi en solitario, relató a La Jornada el maliense Boubbakar Jatta, de 28 años, quien vende camisetas de equipos de futbol en un tiangüis y duerme en una casa desvencijada junto con ocho compatriotas.
Su caso es un ejemplo de la falta de medios y de programas de vida, como los llaman las asociaciones del tercer sector, para incoporar a la economía laboral a decenas de miles de migrantes que llegan cada año a territorio español, ya sea por vía marítima o aérea.
Este 2024 se prevé que se pulvericen todos los registros en la llegada de africanos por la costa; si se cumplen los pronósticos superará la barrera de 50 mil personas sólo en Islas Canarias, convertidas desde hace unos años en la ruta preferida.
España, junto con Grecia, Alemania, Italia y Francia, es uno de los países con mayor concentración de migrantes sin papeles en regla. El caso de España es uno de los más delicados, ya que buena parte de la entrada de migrantes se hace por vía marítima, por la peligrosa ruta canaria, que provoca cada año miles de muertes y naufragios. Y especialmente preocupante es la situación de más de 7 mil menores, muchos de los cuales quedan huérfanos durante la travesía y viven hacinados en los centros de acogida que hay en España, sobre todo en Islas Canarias, donde ya están al borde del colapso.
Desde que llegué a la isla del Hierro, después de un viaje de más de 10 días durante el cual murieron un primo y un amigo, sólo he recibido algunas ayudas del gobierno español. Los primeros meses me dieron un sitio para dormir y algo de comer, pero en ningún momento nos ayudaron ni a aprender el idioma o resolver nuestra situación legal para poder trabajar, contó Boubbakar.
Esa es buena parte de las críticas que las ONG hacen a la política migratoria en España, que no cuenta con programas ni planes específicos para ir incorporando al mercado laboral a los miles de migrantes que se van quedando en el país. Y eso que hay una necesidad apremiante de mano de obra en varios sectores; por ejemplo, en el de la construcción se necesitan alrededor de 800 mil trabajadores y en el campo, que tiene la peculiaridad de la temporalidad en el empleo, se necesitan más de 30 mil.
El caso de Boubbakar es similar al de miles de personas en su misma situación. Si no reciben el estatuto de asilado político, que se otorga en pocos casos, tienen que sobrevivir al menos tres años sin papeles, y, por lo tanto, sin la posibilidad de optar a un empleo formal. Así que deciden vender en la calle, casi siempre productos falsificados de grandes marcas. Una vez pasados los tres años, entonces ya pueden formalizar su petición de regularización argumentando arraigo social, el cual tienen que comprobar con documentos oficiales a lo largo de esos tres años, como citas con el médico o peticiones ante la admnistración.
Según un informe reciente del ministerio del Interior, en lo que va de 2024 han llegado a España de forma irregular 31 mil 155 personas, de las cuales 22 mil 304 lo han hecho a través de las costas canarias, en pequeñas embarcaciones de madera que suelen partir desde Mali, Senegal o Mauritania. Si se mantiene esta tendencia, tomando en cuenta que agosto, septiembre y octubre son los meses más activos de estas rutas, se calcula que llegaran a España más de 70 mil personas y sólo a las Islas Canarias más de 50 mil.
Fernando Clavijo, presidente autonómico de las Islas, va más allá y calcula que de aquí a fin de año llegarán a sus costas más de 70 mil personas, con lo que terminarán 2024 casi con 100 mil. Sólo la última semana, más de 700 migrantes llegaron a las Islas Canarias a bordo de varios cayucos con al menos una docena de menores.
A raíz de la crisis humanitaria, el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, accedió a reunirse con el mandatario canario para abordar la situación, aprovechando que el gobernante ibérico eligió la isla de Lanzarote para sus vacaciones de 25 días. En la reunión, Sánchez anunció una ayuda extraordinaria de 50 millones de euros y confirmó que su viaje la próxima semana a Mauritania, Senegal y Gambia busca abordar esta situación y frenar la llegada masiva de cayucos a las costas.
Nosotros salimos de nuestro país porque pasamos hambre y queremos una vida mejor, pero es muy difícil lograrlo porque una vez que logramos llegar a Europa nos encontramos con muchas barreras para poder simplemente ponernos a trabajar, que es lo único que queremos, explicó Boubbakar.

Más de 230 mil migrantes transitaron por Panamá en lo que va de 2024
En la imagen, migrantes irregulares cruzan la peligrosa selva del Darién en su camino rumbo a Estados Unidos. 
Foto Ap / ArchivoFoto autor
Prensa Latina
25 de agosto de 2024 18:51
Panamá. En lo que va de año, más de 230 mil migrantes irregulares transitaron por Panamá con rumbo a Estados Unidos, precisó este domingo el Ministerio de Seguridad (Minseg).
De acuerdo con el comunicado, entre los caminantes que utilizan la selva de Darién como ruta terrestre predominan los venezolanos, seguidos por colombianos, ecuatorianos, chinos y haitianos, en ese orden.
Hasta julio pasado llegaron al istmo 133 menores de edad no acompañados y un total de 42 personas murieron en la peligrosa travesía, añade el informe.
Según las autoridades panameñas, el control de esos flujos corre a cargo de la banda criminal Clan del Golfo, de Colombia, al tiempo que alertan que los viajeros ilegales son víctimas de asaltos y violaciones, además de enfrentar los rigores de la jungla.
Foto Ap 
Como regla, al llegar al istmo, los migrantes reciben atención de salud, alimentación y alojamiento en estaciones receptoras, donde también les toman datos biométricos.
Minseg precisó que en enero pasado entraron al país 36 mil migrantes, en febrero 37 mil 176, en marzo 36 mil 841, en abril 29 mil 259, en mayo 30 mil 747, en junio 31 mil 49, en julio 20 mil 519, y en lo que va de agosto nueve mil 497.
La reducción en la cifra de viajeros la atribuyen a medidas adoptadas por el corriente gobierno de José Raúl Mulino que cerró unos cinco pasos no autorizados en la jungla y comenzó la deportación de caminantes a sus países de origen en vuelos chárter, los tres últimos hacia Colombia, pagados por Estados Unidos, como resultado de un memorando suscrito el pasado 1 de julio.
El Servicio Nacional de Migración anunció que las próximas operaciones de este tipo se realizarán el 29 de agosto, con el retorno de ecuatorianos, y el 3 de septiembre hacia la India.

México SA
Colaboración = injerencia // México: no, gracias, socio // Casa Blanca: largo historial
Carlos Fernández-Vega
Desde hace casi 250 años, los habitantes de este planeta padecen el verdadero significado de la frase espíritu de colaboración cuando sale de la boca de un presidente estadunidense, de alguno de sus funcionarios y/o de sus agentes disfrazados de embajadores, que la Casa Blanca tiene regados por todo el mundo (se supone que los destinados a la inteligencia permanecen en la sombra).
Aunque sus zarpazos han golpeado hasta en el rincón más apartado de la geografía internacional, en el caso de América Latina el intervencionismo, imposición y golpismo, más el placer orgásmico de invadir, guerrear y chantajear permanentemente de los gobiernos estadunidenses han sido más que practicados –de hecho nunca han sacado sus garras de la región– en el contexto de lo que llaman colaboración.
A lo largo de esos años, tales prácticas se han registrado desde el Río Bravo, en el norte, hasta el Canal de Beagle, en el sur, y, por si a estas alturas alguien todavía dudara, el gobierno estadunidense lo ha hecho una y otra y otra vez: permanentemente ha metido la mano en todas partes, pero lo institucionalizó como parte toral de su política exterior a partir de que, en 1823, al presidente en turno, James Monroe, se le ocurrió la brillante idea de justificar el intervencionismo y la expoliación mediante una doctrina que lleva su nombre (con la ayuda de su secretario de Estado, John Quincy Adams), la cual pregona que América es de los americanos, en el entendido, el suyo, de que América es Estados Unidos y al que no le guste que se aguante.
Entonces, siempre con espíritu de colaboración, a partir de esa muy democrática doctrina en América Latina se han registrado –oficialmente– no menos de 33 intervenciones, golpes de Estado, invasiones, intervenciones, anexiones, expoliaciones y demás (aparte las extraoficiales, que resultan infinitas), sin olvidar la permanente injerencia en asuntos que sólo corresponden a terceros países.
En el caso concreto de México, el muy gringo espíritu de colaboración le ha costado carísimo. En días pasados, el presidente López Obrador lo recordó así: nosotros fuimos invadidos dos veces, de manera injusta, en forma prepotente: la primera vez fue un zarpazo que nos dejó sin la mitad de nuestro territorio en la guerra de intervención de 1846-1848; nueve estados (se los anexó) Estados Unidos: todo California hasta San Francisco, pertenencia a Sonora; Texas pertenencia a Coahuila. Nuestro héroe, cuando otra intervención, la francesa, se produjo en nuestro país y se defendió a México, el general Zaragoza nació en un pueblo que hoy es de Texas, pero que pertenecía a Coahuila, fue muy triste para nosotros; imagínense un 15 de septiembre de 1847 tomaron la ciudad e izaron la bandera estadunidense aquí, en el Palacio Nacional. Y luego, en 1914 volvieron a invadirnos en Veracruz, que estuvo siete meses tomado nuestro territorio.
El mandatario pasó por alto el tercer espíritu de colaboración: en 1916, el general John Pershing invadió México (los gringos le llamaron expedición punitiva) con el pretexto de capturar a Francisco Villa (quién a su vez atacó el pueblo de Columbus, en Nuevo México), a quien el militar y su tropa nunca vio y menos encontró en los 11 meses que se prolongó esa invasión. ¿Y Doroteo Arango? Muerto de la risa.
Siempre con espíritu de colaboración, nuestro país tuvo varios presidentes, secretarios de Estado, procuradores, embajadores, la Dirección Federal de Seguridad, etcétera, etcétera, al servicio del gobierno gringo, de sus agencias–como la CIA y la DEA–, otros organismos de inteligencia y muchas historias más, entre las que se cuenta la primera generación de estadunidenses nacidos en México, como Carlos Salinas de Gortari y su pandilla de tecnócratas.
Por eso, cuando a Ken Salazar, actual embajador estadunidense en México, se le ocurre meter las narices donde no debe, muestra sus habilidades injerencistas, abiertamente rechaza la reforma judicial que se analiza en el Congreso, que sólo a nuestro país corresponde decidir, y asegura que sólo se trata de espíritu de colaboración, la respuesta obligada es vete a bañar a Colorado, con todo y sombrero.
Las rebanadas del pastel
De plano, la autodenominada oposición ya no siente lo duro, sino lo tupido: circo, maroma, teatro; impugna aquí, allá y acullá, y la pandilla de la derecha no ata ni desata. Ahora va al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación… Ya regresó el pollito en fuga: Ricardo Anaya (canalla, canallín), abrazado al fuero que le da su plurinominal.
Twitter: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com