Foto: Afp Foto autor
Ap
22 de julio de 2025 16:40
Atenas. Un crucero que transportaba turistas israelíes zarpó este martes de la isla griega de Syros sin que sus pasajeros pudieran desembarcar, después de que más de 150 manifestantes se congregaron en el puerto de la isla, desplegando banderas palestinas y pidiendo el fin de la guerra en Gaza.
Portando pancartas que decían: "Detengan el genocidio" y "No hay aire acondicionado en el infierno" (una referencia a las condiciones que enfrentan los palestinos en la franja de Gaza), los manifestantes corearon consignas en el muelle cerca de donde estaba atracado el crucero, el Crown Iris, informaron medios locales. No se reportaron actos de violencia.
El barco es operado por la empresa israelí, Mano Cruise, que informó que había alrededor de mil 700 pasajeros a bordo y que se dirigía a Chipre. La guardia costera de Grecia informó que el barco zarpó alrededor de las 3 de la tarde, antes de lo programado originalmente, pero no tenía más detalles de inmediato.
"La dirección de Mano Cruise decidió, a la luz de la situación en la ciudad de Syros, navegar ahora hacia otro destino turístico", compartió la empresa en un comunicado de prensa. "Todos los pasajeros y miembros de la tripulación están descansando y pasando tiempo en el barco mientras se dirigen al nuevo destino".
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, contactó a su homólogo griego, George Gerapetritis, sobre el incidente. No se dieron a conocer detalles de su conversación.
Ap
22 de julio de 2025 16:40
Atenas. Un crucero que transportaba turistas israelíes zarpó este martes de la isla griega de Syros sin que sus pasajeros pudieran desembarcar, después de que más de 150 manifestantes se congregaron en el puerto de la isla, desplegando banderas palestinas y pidiendo el fin de la guerra en Gaza.
Portando pancartas que decían: "Detengan el genocidio" y "No hay aire acondicionado en el infierno" (una referencia a las condiciones que enfrentan los palestinos en la franja de Gaza), los manifestantes corearon consignas en el muelle cerca de donde estaba atracado el crucero, el Crown Iris, informaron medios locales. No se reportaron actos de violencia.
El barco es operado por la empresa israelí, Mano Cruise, que informó que había alrededor de mil 700 pasajeros a bordo y que se dirigía a Chipre. La guardia costera de Grecia informó que el barco zarpó alrededor de las 3 de la tarde, antes de lo programado originalmente, pero no tenía más detalles de inmediato.
"La dirección de Mano Cruise decidió, a la luz de la situación en la ciudad de Syros, navegar ahora hacia otro destino turístico", compartió la empresa en un comunicado de prensa. "Todos los pasajeros y miembros de la tripulación están descansando y pasando tiempo en el barco mientras se dirigen al nuevo destino".
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, contactó a su homólogo griego, George Gerapetritis, sobre el incidente. No se dieron a conocer detalles de su conversación.
Hambrientos y exhaustos, los periodistas de Afp cubren la guerra en Gaza a duras penas
Foto Afp Foto autor
Afp
22 de julio de 2025 18:37
Gaza. Varios periodistas de Agence France-Presse (Afp) en la franja de Gaza afirman que cada vez les resulta más difícil cubrir la guerra entre Israel y Hamas debido a la grave escasez de alimentos, hasta el punto de no tener fuerza "a causa del hambre".
Estos redactores, fotógrafos y videógrafos palestinos citan el hambre extrema, la falta de agua potable y la creciente fatiga física y mental, que en ocasiones les obligan a reducir su cobertura de la guerra, iniciada el 7 de octubre de 2023 tras el ataque del movimiento islamita Hamas contra Israel.
"No nos quedan fuerzas a causa del hambre", asegura uno de ellos.
ImagenAfp
En junio, la Organización de Naciones Unidas (ONU) denunció lo que calificó como uso de la falta de alimentos con fines militares por parte de Israel, calificándolo de crimen de guerra, tras un creciente número de informes alarmantes de ONG sobre la desnutrición en el territorio palestino.
Israel, que mantiene sitiada Gaza y deja entrar la ayuda a cuentagotas, acusa a Hamas de aprovecharse de la angustia de los civiles, en particular desviando la ayuda para venderla a precios elevados o disparando contra quienes esperan la ayuda.
Sin embargo, testigos y la Defensa Civil del territorio acusaron repetidamente a las fuerzas israelíes de disparar contra personas que esperan ayuda, y la ONU afirma que el ejército mató a más de mil palestinos que intentaban conseguir alimentos desde finales de mayo.
ImagenAfp
"Completamente abatido"
Bashar Taleb, uno de los cuatro fotógrafos de Afp seleccionados este año para el premio Pulitzer, vive en las ruinas de su casa en Jabaliya al Nazla, en el norte de Gaza.
"Tuve que interrumpir varias veces mi trabajo para buscar comida para mi familia", cuenta el periodista, de 35 años. "Por primera vez, me siento completamente abatido".
Su compañero Omar al Qattaa, también fotógrafo de 35 años y también candidato al Pulitzer, dice estar agotado.
"Debo cargar con material pesado, caminar durante kilómetros (...) Ya no podemos llegar a los lugares sobre los cuales debemos informar, no nos quedan fuerzas a causa del hambre", cuenta Al Qattaa, que depende de analgésicos para aliviar su dolor de espalda, aunque señala que los medicamentos básicos ya no se encuentran en las farmacias.
ImagenAfp
Khadr al Zanoun, de 45 años y basado en la ciudad de Gaza, afirma haber perdido 30 kilos desde el comienzo de la guerra. El periodista menciona desmayos, "fatiga extrema" y dificultad para trabajar. "Mi familia también está al límite de sus fuerzas".
El fotoperiodista Eyad Baba, de 47 años, desplazado desde el sur de Gaza a Deir al Balah -en el centro-, donde el ejército israelí lanzó esta semana una ofensiva terrestre, abandonó un campamento superpoblado e insalubre para alquilar un alojamiento a un precio desorbitado donde refugiar a su familia.
"No puedo aguantar más este hambre, está afectando a mis hijos", confiesa.
"El hambre impide pensar"
"En nuestro trabajo nos enfrentamos a todas las formas posibles de muerte. El miedo y la sensación de muerte inminente nos acompañan a todas partes", añade.
Sin embargo, "el dolor del hambre es más fuerte que el miedo a los bombardeos", explica Baba. "El hambre impide pensar".
En la ciudad de Gaza, el director del hospital Al Shifa, Mohammed Abu Salmiya, advirtió este martes de los "alarmantes niveles de mortalidad" por la falta de alimentos, y afirmó que 21 niños murieron de hambre y malnutrición en tres días.
La periodista de Afp Ahlam Afana, de 30 años, subraya otra dificultad: una agotadora "crisis de efectivo", ligada a las exorbitantes comisiones bancarias y a la inflación.
ImagenAfp
Sacar dinero en efectivo puede suponer una tasa de hasta 45 por ciento, explica Khadr al Zanoun, mientras que el precio del combustible se dispara, allí donde aún queda, lo que hace imposible viajar en auto.
"Los precios son desorbitados", lamenta Ahlam Afana. "Un kilo de harina se vende a entre 100 y 150 séqueles israelíes (entre 25 y 38 dólares), que es más de lo que podemos permitirnos, incluso para comprar un solo kilo al día".
"Prefiero la muerte a esta vida"
Reporteros sin Fronteras (RSF) declaró este martes que más de 200 periodistas han muerto en Gaza desde el ataque del 7 de octubre de 2023.
El videógrafo Youssef Hassouna, de 48 años, afirma que la pérdida de sus compañeros, amigos y familiares le afectó "de todas las maneras posibles".
A pesar de un "profundo vacío interior", sigue ejerciendo su profesión. "Cada imagen que capto puede ser el último rastro de una vida sepultada bajo los escombros", explica.
Zuheir Abu Atileh, de 60 años y antiguo colaborador de la oficina de Afp en Gaza, comparte la experiencia de sus compañeros y califica la situación de "catastrófica".
"Prefiero la muerte a esta vida", asegura. "No nos quedan fuerzas, estamos agotados, nos derrumbamos. Ya basta".
México SA
Contra el genocidio, 25 países // Cómplices, cínicos y tardíos // Venden armas a Netanyahu
Carlos Fernández-Vega
Desde luego que su decisión no es atribuible a una suerte de humanismo redescubierto, a un arranque ético, pero el hecho es que (tras 21 meses de genocidio, hasta ahora con un saldo de 60 mil palestinos asesinados, entre ellos 20 mil niños, la hambruna inducida y la destrucción total de infraestructura) parece que, por fin, un grupo de países de cuatro continentes (entre los que no se cuenta México) ha pedido “poner fin inmediatamente a la guerra contra la franja de Gaza”.
De entrada no se trata de una guerra, sino de un genocidio (orquestado y ejecutado por Israel, con el criminal de guerra Benjamín Netanyahu a la cabeza, siempre respaldado y financiado por la Casa Blanca) en Palestina, pero, según dice, ese grupo de países manifiesta que el sufrimiento de los civiles en Gaza ha alcanzado nuevas profundidades y reconoce las horrendas muertes de más de 800 palestinos abatidos por tropas israelíes mientras buscaban comida. Ante este tétrico panorama, destaca que es inaceptable que Tel Aviv no proporcione asistencia humanitaria esencial a la población civil; Israel debe cumplir con sus obligaciones de acuerdo con el derecho humanitario.
Veinticinco son los países que dan cuerpo al citado grupo, quienes sólo hasta ahora parecen registrar el genocidio en Palestina (al que califican de guerra), aunque su pronunciamiento resulta no solo en extremo tardío, sino por demás cínico y repulsivo toda vez que algunos de ellos, en abierta complicidad (negocio de por medio), han vendido abundante armamento al régimen genocida de Netanyahu para que éste lleve a cabo el exterminio, y los que no, le han brindado todo tipo de apoyo político y diplomático para proteger al criminal de guerra, amén de permitirle utilizar su infraestructura portuaria y aeroportuaria para el trasiego de pertrechos cuyo único fin es el exterminio de palestinos.
Estados Unidos y Alemania no aparecen en el grupo de países que piden “poner fin inmediatamente a la guerra contra la franja de Gaza”. El primero, aporta a Israel 69 por ciento del armamento, y el segundo 30 por ciento, de acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés). Pero entre los 25 abajo firmantes de dicho pronunciamiento sí aparecen otras naciones que también alimentan con armas y apoyo diplomático y logístico al régimen genocida de Netanyahu. Por ejemplo, Italia, Francia, Reino Unido, España, Países Bajos, Canadá y Australia, es decir, los mismos que a lo largo de 21 meses han sido cómplices del genocidio.
De acuerdo con el SIPRI, la mayoría de los abajo firmantes se cuentan entre los 40 países con mayor gasto militar (cifras de 2024), y en el caso de Israel el aumento fue de 65 por ciento hasta llegar a 45 mil 600 millones de dólares sólo el año pasado, el mayor incremento interanual desde la Guerra de los Seis Días de 1967. Y parte de esa erogación terminó en las arcas de algunas de las naciones que hoy, cínicamente, piden “poner fin inmediatamente a la guerra contra la franja de Gaza”.
El SIPRI contextualiza: el gasto militar de Israel aumentó 135 por ciento en el decenio 2015-2024. Como porcentaje de su producto interno bruto se incrementó de 5.4 por ciento en 2023 a 8.8 en 2024, lo que a nivel mundial convierte a ese país en el segundo con mayor carga militar, solo después de Ucrania; la escalada del conflicto con Hezbolá en octubre de 2024, sumada a la guerra en curso en Gaza, provocó un aumento significativo del gasto militar: de 37 mil 100 millones de dólares en el presupuesto inicial para 2024 a un total de 45 mil 600 millones a finales de diciembre de 2024, según las cifras de los presupuestos mensuales acumulados de Israel (que no incluyen todas las categorías de gasto militar utilizadas para la estimación total del SIPRI).
Documenta que el régimen del genocida Netanyahu gastó 5 mil 700 millones de dólares en el ejército sólo en diciembre de 2024. El gasto militar de Líbano aumentó 58 por ciento en 2024, hasta alcanzar 635 millones, por las incursiones de Israel en el sur libanés durante el año.
Con 997 mil millones de dólares en 2024, el gasto militar estadunidense fue 19 por ciento mayor al de 2015, representando 37 por ciento de las erogaciones mundiales en este renglón y 66 por ciento de la OTAN. Estados Unidos se mantuvo, con diferencia, como el mayor presupuesto militar del mundo, 3.2 veces superior al segundo (China).
Las rebanadas del pastel
Eso sí, ahora, humanistas, esos 25 países dicen estar muy preocupados por la situación en Gaza. Repugnante.
X: @cafevega cfvmexico_sa@hotmail.com
Del capitalismo liberto-sicótico
Foto Wikimedia Commons Foto autor
José Steinsleger
23 de julio de 2025 00:02
Uno. Desde ya, el título escogido responde a sensaciones térmicas entrecruzadas y puntuales, en torno a las insólitas tribulaciones del gran mundillo “liberto/atlantista” que, según fuentes clínicamente confiables (y reservadas), adolece de serios trastornos mentales.
Dos. Veamos: a) salvo contadas y heroicas excepciones, esquizofrénica naturalización y negación del metódico genocidio del pueblo palestino; b) cerca de allí, en el desierto árabe saudita, primeros cimientos de una ciudad lineal que tendrá 170 kilómetros y 200 metros de ancho (sic), y costará na’ más que 500 mil millones de dólares (sic); c) acuáticas peripecias de empresarios megarricos para erigir “comunidades libertarias en el mar” (sic); d) blindaje judicial al llamado caso Epstein, ordenado por Donald Trump.
Tres. Por razones de espacio, sugiero al lector que consulte el excelente artículo publicado en días pasados por Carlos Fazio, donde explica la pretensión de Tel Aviv de “concentrar y confinar a 600 mil gazatíes en un campo de concentración sobre los escombros de Rafah, en el sur de la franja, cínicamente llamado ciudad humanitaria cerrada” (https://acortar.link/Me9c8E).
Cuatro. Menos difundido, el megaproyecto urbanístico high-tech del príncipe Mohammed bin Salman, primer ministro de Arabia Saudita y sospechado del asesinato del periodista opositor Jamal Kashoggi (2018), cuyo cuerpo, recordemos, fue desmembrado en el consulado de Riad en Estambul, y sus pedazos esparcidos en parajes cercanos a la legación diplomática.
Cinco. Según el periodista argentino Julián Varsasky, la distópica urbe arábiga se llamará Neom, su construcción estará bajo la dirección del alemán Klaus Kleinfeld (ex presidente de Siemens), y hará picadillo con los cuentos de Las 1001 noches (Página 12, 15/12/24).
Seis. Neom será una ciudad sin calles, autos ni casas. Sólo una hilera de edificios de 500 metros de alto flanqueados por cigüeñas de acero, un tren bala de levitación magnética, microclima templado, taxis-dron, tecnología para generar lluvia artificial, centro de esquí con nieve de mentiritas y cultivos hidropónicos en vertical para tomar una fruta fresca desde la ventana.
Siete. En otra dimensión de la globalización realmente existente, “comunidades libertarias en el mar” (sic). Idea que brotó en 2010 de la cabeza del ingeniero de Google Patri Friedman (nieto del Nobel de Economía Milton Friedman), y compartida por Peter Thiel (dueño de Pay Pal) y Wayne Granlich, fundador del Instituto Seasteading (IS, 2018) para “defender la libertad en todas sus dimensiones […], abandonando la vida en la tierra y todas las suposiciones anticuadas sobre la naturaleza de la sociedad” (sic).
Ocho. En una extensa investigación, el politólogo colombiano Jorge Cantillo cuenta que dicho proyecto empezó en el norte de California, donde el gobierno estatal impidió la continuación de las obras. No problem. IS optó por fabricar un prototipo de isla flotante en la Polinesia francesa, en medio del Pacífico, donde sus habitantes presentaron tenaz resistencia. Mientras, en Tailandia, otra empresa similar, Ocean Builders (OB), construía una caja octogonal flotante, que Bangkok tildó de “amenaza a la independencia del país”.
Nueve. Entonces, sin perder la fe en la libertad, OB compró en Chipre un crucero rebautizado con el nombre de Satoshi (en honor a Nakamoto Satoshi, seudónimo del misterioso creador del bitcóin), con lo cual, los candidatos a vivir en el pedo libertario podían pagar con múltiples monedas: bitcoines, ethereum, digibyte, bitcoincash, litecoin, dai, dash, ethereum.classic, true USD, USD coin, tether, bitcoinSV, electroneurun, doge, eureka, coin, xem y monero.
Diez. Tras múltiples y extenuantes trámites buocráticos, el Satoshi terminó en Panamá, donde las autoridades negaron la descarga de aguas residuales, a más de preguntar, con espíritu “estatista”, acerca del abastecimiento de energía, gas, Internet, alimentos, agua, etcétera. Y todo esto agravado, pues ninguna aseguradora aceptaba avalar un crucero convertido en criptocomunidad de aguerridos libertarios flotantes.
Once. Sueños marítimos-guajiros distintos a los más terrenales de Little Saint James, islote caribeño de medio kilómetro cuadrado situado en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, y mejor conocido como “isla de las Lolitas” o “isla de la pedofilia”.
Doce. A Little Saint James (propiedad del suicidado empresario israelíestadunidense Jeffrey Epstein) arribaron durante 30 años gobernantes como Bill Clinton, Donald Trump y su esposa Melania, miembros del clan Kennedy, el príncipe Andrés de Reino Unido, y los actores Alec Baldwin, Kevin Spacey, la modelo Naomi Campbell, Michael Jackson y un largo etcétera de celebridades.
Trece. Las “Lolitas” eran adolescentes de 14 a 17 años, elegidas por la esposa de Epstein, Ghislaine Maxwell, hija del magnate de la prensa británica Robert Maxwell, dueño del influyente Daily Mirror y presunto colaborador del Mossad.
Catorce. Según Caroly, Kate, Jane y Annie Farmer (la única que dio su apellido a los fiscales que en Nueva York ventilan el asunto), la tarea de Ghislaine (hoy presa), consistía en obligarlas a tener relaciones sexuales en su presencia.