lunes, 21 de julio de 2025

Tres noticias alarmantes.

Arturo Balderas Rodríguez
Hay semanas en que es difícil seguir las alarmantes noticias de la no menos alarmante gestión del gobierno de Donald Trump, y ésta es una de ellas.
Tres merecen atención. La primera es la aprobación del presupuesto que envió al Congreso, la segunda es la incertidumbre sobre los aranceles con que Trump amenaza imponer a los países con que Estados Unidos tiene relaciones comerciales y la tercera es la forma en que la conspiración que el propio Trump inició en torno a la existencia de un Estado secreto que, según él, promovieron los demócratas para apropiarse del gobierno, hoy se ha vuelto en su contra.
La primera tiene que ver con la aprobación del presupuesto que Trump diseñó. Una de sus propuestas es desaparecer la Secretaría de Educación, creada en 1867 durante el gobierno de Andrew Johnson como Agencia de Educación, encargada de recaudar información y estadísticas de las escuelas en todo el país. En 1979 cambió su nombre y objetivos durante la gestión de Jimmy Carter. Su nueva misión fue coordinar la enseñanza para promover la excelencia de ésta a nivel federal, así como proveer mano de obra calificada a la economía y también garantizar la igualdad de acceso a la instrucción a toda la población.
Tales propósitos desaparecerán y existen serias dudas sobre si las funciones de algunas de ellas se preservarán en otra dependencia del gobierno federal. Hay duda de que su función –la promoción de la igualdad en el acceso a la educación– se preservará como hasta ahora. De perderse podría derivar en el aumento de las desigualdades en la sociedad.
La segunda noticia es la cada vez más desproporcionada idea de imponer aranceles a diestra y siniestra sin la menor racionalidad económica. Cabe pensar que, una vez más, como lo ha hecho en las últimas semanas, Trump posponga su intención de aumentar aranceles. Es evidente que sus dudosas dotes de negociador están determinadas por el chantaje, y la amenaza como medio para obtener concesiones. Eso, en algunos casos le ha funcionado durante la mayor parte de su vida, pero esta vez las negociaciones con países soberanos no ha tenido el efecto que ha deseado.
El hecho es que la negociación que prometió con más de 90 países se ha concretado solamente con dos o tres, y es una de las razones por las que podría posponer otra vez la aplicación de aranceles. La otra es la inflación que ha ocasionado alzas en el costo de algunos insumos en la industria pesada y automovilística. A estos factores se agrega el temor de los importadores de mercancías por la forma en que se incrementarán sus costos. De hecho, algunos ya han aumentado sus precios en proporción al alza de los aranceles, en caso de concretarse su aplicación.
Por último, el escándalo que ha provocado la posibilidad de que se dieran a conocer los nombres de quienes mantenían estrechas relaciones de amistad y negocios con el depredador –como se le ha calificado en algunos medios– Jeffrey Epstein. Su fama proviene de las reuniones y fiestas que organizaba en la isla de su propiedad donde participaban menores a quienes obligaban a tener relaciones sexuales. Fue encontrado culpable de varios delitos relacionados con los excesos que ahí se cometían. Varias personas dieron cuenta de tales excesos y violaciones en el juicio en que lo encontró culpable y lo sentenció a una larga condena en prisión. Inesperadamente, a las pocas semanas de estar preso, se suicidó. Fue inexplicable la forma y el momento en que ocurrió el hecho, debido a que se ejercía vigilancia las 24 horas del día en la celda donde estaba recluido. Las sospechas sobre la veracidad de la declaración de las autoridades sobre su suicido aumentaron debido a que desaparecieron unos minutos de los videos que grabaron las cámaras instaladas en su celda.
Hoy, por órdenes de Trump, la lista que contiene los nombres de los personajes participantes en los aquelarres organizados en la propiedad de Epstein se mantiene en secreto o simplemente ha desaparecido.
Este último evento parece haberse convertido en una pesadilla para el presidente y quienes lo rodean.

Brasil: crisis a la vista
Eric Nepomuceno
Si el ambiente interno ya estaba tenso, Donald Trump se encargó de hacerlo aún más tirante.
El lunes 7 de julio el mandatario estadunidense emitió un mensaje de apoyo a Jair Bolsonaro, el desequilibrado ultraderechista que presidió Brasil entre 2019 y 2022, exigiendo la suspensión de los juicios y acusaciones contra éste, y el miércoles 9 anunció que a partir del 1º de agosto las exportaciones brasileñas pagarán un arancel de 50 por ciento para entrar a Estados Unidos.
Trump exige –no pide, exige– que Bolsonaro sea declarado inocente en el juicio donde aparece como reo por haber intentado un golpe de Estado luego de perder las elecciones presidenciales de 2022 que Lula da Silva ganó.
De esa manera, se fue de frente contra la posición del Supremo Tribunal Federal –instancia máxima de la justicia en Brasil–, que no sólo reconoció el resultado electoral, sino que ahora impuso penas a Bolsonaro.
El viernes 18 de julio le instaló una tobillera y determinó que no podía usar redes sociales, acercarse a embajadas ni comunicarse con su hijo Eduardo, quien desde marzo está en Estados Unidos en feroz y permanente campaña exigiendo junto a la Casa Blanca que su padre sea declarado inocente, así como defendiendo que a Brasil se le impongan penalidades mientras su objetivo no se logre.
Entre otros éxitos de Bolsonaro junto a la extrema derecha en su campaña, logró que el mismo Trump pasara a exigir declaración de inocencia, amenazando –en caso de que no se les atienda– con imponer una tarifa de 50 por ciento a las exportaciones brasileñas a Estados Unidos. La medida haría inviable el comercio entre ambos países.
Trump optó por decretar esas sanciones comerciales y con fecha: el primero de agosto. Queda por ver si cambia de idea.
Si no lo hace, los ciudadanos de Estados Unidos comenzarán a sentir sus efectos a partir del desayuno, pues tanto el jugo de naranja como el café tienen como principal provedor precisamente a Brasil. También buena parte de la carne vacuna que consume sale de ganaderías brasileñas.
Por ahora queda en el aire la duda de si Trump cumplirá con lo que anunció e impondrá esos aranceles tan elevados a Brasil.
Lula reaccionó de manera dura en un primer momento, mencionando la posibilidad de aplicar sanción una recíproca, pero luego –y sin mirar atrás– optó por dejar el tema en manos de la diplomacia.
No queda otra que esperar al viernes primero de agosto para ver qué pasa y cómo quedarán las relaciones entre los dos países.

Amplía EU hasta febrero de 2026 beneficio migratorio para 500 mil haitianos
Previo a la decisión del juez Brian M. Cogan, la designación de Haití al Estatus de Protección Temporal y los beneficios relacionados estaban programados para terminar el 2 de septiembre de 2025. 
Foto Afp / Archivo   Foto autor
De la redacción
20 de julio de 2025 12:24
Ciudad de México. El gobierno de Estados Unidos extendió hasta febrero de 2026 la protección estipulada bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para más de 500 mil migrantes originarios de Haití, después de que un juez bloqueara la decisión del presidente Donald Trump de poner fin al programa.
La designación de Haití al TPS y los beneficios relacionados estaban programados para terminar el 2 de septiembre de 2025. Sin embargo, el pasado 15 de julio de 2025, sólo el juez Brian M. Cogan, en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, emitió una sentencia final en la Asociación del Clero Evangélico Haitiano contra Trump, que establece la fecha efectiva de cualquier terminación no antes del 3 de febrero de 2026, indicó una alerta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El juez lo hizo a pesar de que el Departamento de Seguridad Nacional prevaleció recientemente en la Suprema Corte de los Estados Unidos en un caso similar. El DHS declaró que “está vehementemente en desacuerdo con esta decisión y está trabajando para determinar los próximos pasos”.
"Es una victoria", aseguró el abogado Ira Kurzban, quien formó parte del equipo legal que presentó la demanda en nombre de los haitianos, al celebrar la decisión del juez de bloquear la orden de Trump de suspender el beneficio migratorio.
El DHS anunció en junio su intención de terminar las protecciones de deportación y los permisos de trabajo para unos 521 mil haitianos que estaban protegidos por este amparo, después de que el gobierno del ex presidente Joe Biden (2021-2025) ampliará el beneficio hasta 2026.

Aranceles dañarían las economías de México y EU
José Murat
Tan pronto se gana una batalla, sobreviene otra. Apenas se pudo reducir el gravamen a las remesas de 5 a uno por ciento en el programa fiscal de Estados Unidos, cuando ya pende una nueva amenaza: aranceles generalizados de 30 por ciento a las importaciones provenientes de México, a partir del 1º de agosto, igual que las que pretende aplicar a la Unión Europea, y apenas 5 por ciento menos que las provenientes de Canadá.
Este gravamen se sumaría al que ya se aplica a algunos materiales específicos, como el de 25 por ciento a las importaciones de acero y aluminio, igual que a los automóviles y algunas autopartes. Son insumos que entran y salen, y que finalmente terminarán afectando la cadena de producción en ambos lados de la frontera y restando competitividad a la industria bilateral frente a otros bloques económicos.
Se añadiría también al arancel de 17.09 por ciento a las importaciones de jitomate mexicano, unilateralmente impuesto apenas la semana pasada, el lunes 14 de julio, que es una reversión del acuerdo comercial establecido en 2019 durante la primera administración del actual presidente. Se trata de una medida comercial injusta para beneficiar a los productores de Florida; sin embargo, la calidad del producto mexicano hará que aun con un incremento del precio para el consumidor final, mantenga su cuota de mercado.
Lo grave en el caso de las importaciones provenientes de México y Canadá es que son socios comerciales de Estados Unidos desde 1994, en el marco del TLC primero y del T-MEC después. Gravarlas por el gobierno estadunidense, que no ha definido si serán respetados o no los que se inscriban en él, sería abiertamente violatorio del derecho internacional. Es como si Francia impusiera aranceles a España o viceversa, pasando por alto el mercado común que tienen, la Unión Europea.
El T-MEC, con todas sus contrahechuras, que hemos sido los primeros en exponer, ha sido un instrumento valioso para promover el comercio e incentivar la economía de los tres países. Ha sido un esquema de suma positiva. Lo que una parte ha ganado, no lo ha perdido la otra: los tres países han resultado beneficiados en sus economías internas y ante otros bloques económicos.
En 2025, el T-MEC, ya de por sí el mayor mercado común del mundo, obtuvo un crecimiento significativo en el comercio entre los tres países. Se estima que el comercio total de bienes en América del Norte llegó a 1.6 billones de dólares, lo que representa un aumento de 1.3 por ciento con respecto al año anterior.
El primer beneficiario ha sido Estados Unidos que, gracias al bloque económico que encabeza, entre otros factores, se mantiene como la primera economía mundial. El tamaño de una economía se mide por el volumen de su PIB, que en el caso de Estados Unidos fue de 26 billones de dólares en 2024, un crecimiento de 2.8 por ciento respecto de 2023. Todavía mantiene alguna distancia del segundo lugar, China, que logró un PIB de 19 billones de dólares.
En tanto, las exportaciones totales de México registraron un aumento de 4 por ciento en 2024 para alcanzar un récord de más de 617 mil millones de dólares. De ese total, México exportó a Estados Unidos, su principal socio comercial, productos por un valor superior a 420 mil millones de dólares, con miles de mercancías libres de aranceles. A su vez, la mayoría de los productos importados por México provienen de Estados Unidos (79.6 por ciento) y Canadá (3 por ciento). Hasta ahora, el cambio de política comercial de éste no ha afectado a nuestro país: en marzo de 2025, las exportaciones totales subieron 9.6 por ciento (55 mil 527.3 millones de dólares), a pesar de la presión arancelaria.
Mientras, las exportaciones canadienses de bienes en 2024 alcanzaron más de 780 mil millones de dólares, de los cuales más de 90 por ciento se dieron en el marco del T-MEC, es decir exportaciones a Estados Unidos y México.
De cumplirse la amenaza del gobierno de Estados Unidos a Canadá y México, de imponerles aranceles de 35 y 30 por ciento, respectivamente, ese enorme mercado de exportaciones e importaciones recíprocas y trilaterales de bienes primarios y manufacturados sería gravemente lesionado, en perjuicio de los tres países, incluido el que pretende aplicar la medida proteccionista, inhibidora del crecimiento económico. Para empezar, el pago de aranceles a estas mercancías importadas impactaría en el precio final de los productos y también seriamente al consumidor.
No es teoría. En Estados Unidos la inflación, que había estado contenida el año pasado, en junio subió a su nivel más alto desde febrero y tuvo un aumento de 2.7 por ciento en junio con respecto al año anterior, ya que los aranceles generalizados a las importaciones están aumentando el costo de una serie de productos, entre ellos muebles, ropa y electrodomésticos grandes.
Por eso esperemos que la cordura impere de nuevo; que el gobierno de Estados Unidos pondere los elevados costos en ambos lados de la frontera por dos vías, encarecimiento del producto final para los consumidores y pérdida de competitividad ante otros mercados internacionales.
La amenaza a la hegemonía económica y comercial de Estados Unidos proviene de Oriente, de China específicamente, ya la principal potencia manufacturera del mundo, no de sus socios comerciales. El mercado común de América del Norte debe fortalecerse, no socavarse con golpes autoinfligidos, por el bien de las tres naciones.