Periódico La Jornada Jueves 11 de diciembre de 2025, p. 22
Samraong. Más de medio millón de personas fueron desalojadas y trasladadas a lugares seguros tras el recrudecimiento de los combates fronterizos entre Tailandia y Camboya, que han dejado al menos 14 muertos, informaron ayer las autoridades de ambos países.
“Los civiles tuvieron que evacuar masivamente debido a una amenaza inminente a su seguridad”, explicó el portavoz del ministerio de Defensa tailandés, Surasant Kongsiri, al anunciar el desalojo de más de 400 mil personas.
El ejército camboyano, por otra parte, informó que más de 100 mil personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares en cinco provincias donde operaban aviones de combate, drones y tanques.
Ambas naciones del sureste asiático se acusan mutuamente de la reanudación de hostilidades, en los que han perecido nueve civiles camboyanos y cinco soldados tailandeses, según los últimos balances publicados por las autoridades.
La disputa se remonta a un desacuerdo centenario sobre los 800 kilómetros de frontera común, trazados durante el dominio colonial francés. Tanto Tailandia como Camboya reclaman la soberanía de varios templos situados en la zona limítrofe.
Los dos firmaron el 26 de octubre de este año un acuerdo de alto el fuego bajo la supervisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero fue suspendido semanas después. El mandatario estadunidense afirmó esta semana que planea llamar a los líderes de Camboya y Tailandia para pedirles que detengan los combates.
El papa León XIV expresó su cercanía con las víctimas del conflicto e hizo “un llamado a las partes para que cesen el fuego de inmediato y reanuden el diálogo”.
En otro foco de tensión en Asia, Corea del Sur y Japón rechazaron los patrullajes conjuntos que realizaron aviones militares chinos y rusos cerca del espacio aéreo de ambos países y desplegaron sus propios cazas.
Seúl presentó una protesta ante los representantes de Pekín y Moscú, mientras Tokio declaró tener “graves preocupaciones” por la seguridad nacional. Japón reportó que dos bombarderos rusos Tu-95, capaces de portar armas nucleares, volaron desde el Mar de Japón para juntarse con dos bombarderos chinos H-6 en el Mar de China Oriental y realizaron un vuelo conjunto alrededor del archipiélago.
Sheinbaum, la quinta mujer más poderosa del mundo en 2025: Forbes
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue ubicada por Forbes como la quinta mujer más poderosa del mundo en 2025. Foto Presidencia Foto autor
De la redacción
10 de diciembre de 2025 09:19
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue ubicada por Forbes como la quinta mujer más poderosa del mundo en 2025.
“Sheinbaum hizo historia al ser elegida la primera presidenta de México en una victoria aplastante en junio de 2024”, indicó la publicación.
En el primer sitio entre las mujeres más poderosas del mundo, Forbes ubicó a Ursula von der Layen, presidenta de la Comisión Europea, seguida por Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo.
El tercer sitio fue para Sanae Takaichi, primera ministra de Japón y, en cuarto, Georgia Meloni, primer ministra de Italia
Es la segunda ocasión que Sheinbaum aparece en dicha lista; la primera fue el año pasado en la cuarta posición.
En su perfil, Forbes destaca que la jefa del Ejecutivo nacional es “una científica consumada con un doctorado en ingeniería energética y se encuentra entre los científicos y formuladores de políticas que comparten el Premio Nobel de la Paz de 2007 por su participación en un panel de ciencia climática de las Naciones Unidas”.
Dos mujeres mexicanas acompañan a la jefa del ejecutivo dentro de la publicación: en la posición 72 aparece Paula Santilli, directora general de PepsiCo Latinoamérica; y en el sitio 86 está Blanca Treviño, presidenta y directora general de Softek.
La presidenta de nuestro país, de acuerdo con la publicación, se encuentra por encima de mujeres como Julie Sweet, directora general de la empresa Accenture; Mary Barra, directora de General Motors, y de Jane Fraser, directora de Citigroup a nivel global. Las tres son estadounidenses.
De América Latina y el Caribe fueron incluidas en el listado la brasileña Tarciana Paula Gomes Medeiros, presidenta y directora general del Banco de Brasil, en el lugar 18; y Mia Mottley, primera ministra de Barbados, en el 99.
“A pesar de todos los reveses que sufrieron las mujeres del mundo en 2025 (pérdidas de empleos comparables a las de la pandemia, el empeoramiento de la toxicidad de la machoesfera en línea, cierta reprimenda presidencial dirigida a una periodista que invocó a un animal de granja), las líderes y vanguardias de la lista Forbes Power Women de 2025 fueron ejemplos de resiliencia en tiempos turbulentos”, mencionó Forbes.
La vigésima segunda lista anual de Forbes de las 100 Mujeres Más Poderosas del Mundo se determinó con base en cuatro métricas principales: dinero, medios de comunicación, impacto y esferas de influencia.
Para las lideresas políticas, consideró el producto interno bruto y la población; para las directoras corporativas fueron cruciales los ingresos de sus compañías, las valoraciones y el número de empleados, explicó la publicación.
Previo a la aparición de Sheinbaum, Santilli y Treviño, la empresaria mexicana María Asunción Aramburuzabala fue puesta en dicho listado en la edición de 2004 y de 2015.
Trump: el contexto de las agresiones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la Guardia Costera de su país incautó frente a las costas de Venezuela “el petrolero más grande jamás confiscado”, aunque, como es habitual en su gobierno, no lo identificó ni especificó el lugar de la intercepción. La medida se produjo en medio de una masiva acumulación militar estadunidense en la región, que incluye un portaviones, aeronaves de combate, buques de desembarco y decenas de miles de tropas. Asimismo, el magnate amenazó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, con que “podría ser el siguiente”, en referencia a que Washington iría por él tras deponer, por medio de la fuerza militar, al gobierno de Venezuela.
El ataque contra la principal fuente de ingresos del Estado venezolano hace pensar que el despliegue bélico estadunidense en torno a la nación caribeña no tiene y nunca tuvo la intención de combatir el narcotráfico, sino el de consumar el anhelo compartido por los pasados cinco inquilinos de la Casa Blanca: expulsar al chavismo del poder e instalar en Caracas un régimen títere que entregue a las corporaciones occidentales el control sobre las mayores reservas petroleras del planeta.
Esa ansia de hidrocarburos, que debería haberse mitigado conforme el mundo transita hacia fuentes de energía renovables y bajas en emisiones de gases de efecto invernadero, ha vuelto al primer plano con el trumpismo y su determinación de extraer y quemar tanto petróleo como le sea posible. Por ejemplo, en julio la administración republicana eliminó una norma que limitaba emisiones contaminantes de autos y plantas energéticas y hace una semana relajó los topes de consumo de combustible de los vehículos. Se estima que esta última medida provocará un aumento en el uso de gasolinas y diésel de alrededor de 380 mil millones de litros hasta 2050, así como un alza de 5 por ciento en la producción de dióxido de carbono.
De manera complementaria, cabe preguntarse si los embates contra Caracas y Bogotá forman parte de un plan de Washington para apoderarse de las rutas de trasiego de cocaína existentes y abrir nuevas, por ejemplo, a través de Venezuela, por donde en la actualidad no pasa ni la vigésima parte de la que se produce en su vecino occidental. En este sentido, debe recordarse que la Casa Blanca y sus agencias de inteligencia han trabajado una y otra vez con gobiernos que usan un discurso de mano dura contra el crimen a fin de ocultar su carácter delictivo, como ocurrió con el calderonato en México y el narcoparamilitarismo de Álvaro Uribe en Colombia. En el primer caso, los mismos estadunidenses han reconocido que su hombre fuerte en nuestro país, Genaro García Luna, fue el gran dirigente del narcotráfico mientras encabezaba las instancias encargadas de combatirlo. Las perspectivas de que Uribe vuelva a gobernar Colombia por medio de testaferros tras las elecciones del año entrante sin duda incentivan a Washington a cerrar la pinza en torno a Venezuela, la última ficha que les faltaría para tener un dominio total sobre el lucrativo negocio de los estupefacientes en Centro y Sudamérica.
Al mismo tiempo, los niveles de agresión contra la soberanía de América Latina y el Caribe reflejan la confianza del trumpismo en su posibilidad de perpetrar cualquier atrocidad con total impunidad, impresión confirmada por la ausencia de consecuencias en el genocidio que lleva dos años ejecutando de la mano de Israel sobre el pueblo palestino. La presencia de gobiernos de derecha y de ultraderecha alineados con Washington en Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú, República Dominicana, El Salvador, Trinidad y Tobago, aunada a la probable llegada al poder de un grupo político abiertamente pinochetista en Chile y la amenaza del uribismo en Colombia, es otro factor que envalentona al trumpismo al mostrarle que la región se encuentra dividida y sin posibilidad alguna de resistir el injerencismo, venga en forma de sanciones ilegales, de actos de piratería como el cometido ayer contra el petrolero o de bombardeos y masacres.
Ni de Trump ni de sus aliados cabe esperar actos de respeto a la legalidad internacional, por lo que México y las escasas democracias que se mantienen en pie en el ámbito latinoamericano deben prepararse para tiempos oscuros, de lo cual son una anticipación las constantes agresiones diplomáticas que nuestro país ha sufrido a manos de regímenes de facto y autoritarios en la región andina.
Por primera vez, una mujer gobernará Miami; acaba la era republicana
En otro revés a Trump, juez federal ordena poner fin al despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles
▲ La candidata demócrata Eileen Higgins ganó la alcaldía con una campaña electoral basada en cuestionar la represión migratoria del jefe de la Casa Blanca.Foto Ap
Ap, Afp y Reuters
Periódico La Jornada Jueves 11 de diciembre de 2025, p. 21
Miami. En dos nuevos reveses para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la demócrata Eileen Higgins ganó la alcaldía de Miami, al derrotar al candidato apoyado por el magnate, triunfo que rompió una racha republicana de casi tres décadas en esa ciudad; además, un juez federal ordenó a la administración federal poner fin al despliegue de efectivos de la Guardia Nacional en Los Ángeles.
Higgins, de 61 años, será la primera mujer en gobernar Miami, con una población de mayoría latina. En sus discursos habló frecuentemente sobre la represión migratoria de Trump y conversó con muchas personas preocupadas por la detención de sus familiares.
“Juntos pasamos la página de años de caos y corrupción y abrimos la puerta a una nueva era para nuestra ciudad, un tiempo definido por un liderazgo ético y responsable que ofrece resultados reales para la gente”, señaló.
La alcalde electa, quien habla español, representó a un distrito de inclinación conservadora que incluye al barrio cubano de La Pequeña Habana.
Se postuló como demócrata a pesar de que, oficialmente, la contienda no era partidista y venció al candidato respaldado por Trump, Emilio González, un ex administrador de la ciudad, quien admitió que la llamó para felicitarla.
La elección de la nueva alcaldesa se suma a las recientes e importantes victorias demócratas a escala estatal en Virginia y Nueva Jersey, así como la alcaldía de Nueva York.
Los resultados de esas contiendas fueron considerados como un reflejo de las preocupaciones sobre el aumento de precios y las agresivas políticas migratorias del gobierno de Trump.
La ciudad de Miami se ha caracterizado por brindar su voto al Partido Republicano, nutrido por la diáspora ultraderechista de Colombia, Cuba y Venezuela.
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, uno de los impulsores de una acción armada contra Venezuela y de línea dura contra Cuba –de donde son sus padres–, nació en Miami.
En lo que se puede considerar el segundo revés para Trump, un juez federal ordenó a la administración del magnate poner fin al despliegue de soldados de la Guardia Nacional en Los Ángeles, meses después de que comenzó a enviar tropas a ciudades de Estados Unidos gobernadas por demócratas.
En junio, Los Ángeles se convirtió en la primera ciudad en tener elementos federales en las calles cuando Trump, sin el consentimiento del gobierno local, ordenó a 4 mil efectivos de la guardia reprimir las crecientes protestas contra las redadas antinmigrantes.
En su decisión, el juez Charles Breyer del Distrito Federal en San Francisco, señaló que el control de las tropas de la Guardia Nacional debe recaer en el gobernador de California, Gavin Newsom.
La orden quedó en suspenso hasta el lunes para dar al gobierno la oportunidad de apelar.
“El fallo es suficientemente claro: la federalización de la Guardia Nacional en California es ilegal y debe terminar”, aseveró Newsom.
Visa dorada, por un mdd
Trump anunció que su tan prometida “tarjeta dorada” estaba oficialmente a la venta, la cual ofrecerá estatuto legal y un eventual camino hacia la ciudadanía estadunidense para individuos que paguen un millón de dólares y corporaciones que desembolsen el doble por cada empleado nacido en el extranjero.
El gobierno de Trump anunció sus planes de añadir otra zona militarizada a la frontera sur, esta vez en California, como parte de una importante estrategia que involucra a las fuerzas armadas en labores fronterizas con el fin de reforzar “el papel histórico que las tierras públicas han desempeñado en la salvaguarda de la soberanía nacional”.
