jueves, 19 de febrero de 2026

El clero de EU ha pagado miles de millones de dólares en acuerdos por abusos sexuales.

En el último acuerdo logrado entre la Iglesia de EU y las víctimas de agresiones sexuales ocurrió en una diócesis católica de Nueva Jersey, donde el clero pagó 180 mdd a víctimas de hace más de 20 años. 
Foto Afp / Archivo   Foto autor
Ap
18 de febrero de 2026 14:20
Washington. Una diócesis católica de Nueva Jersey, en las afueras de Filadelfia, aceptó pagar 180 millones de dólares en un acuerdo por abusos sexuales del clero, el caso más reciente de un escándalo eclesiástico desatado hace más de dos décadas.
El acuerdo, que aún debe ser aprobado por un tribunal de quiebra, se produce después de que la diócesis se opusiera durante años a una investigación de un jurado investigador estatal, antes de ceder el año pasado.
La diócesis de Camden, al igual que otras en todo el país, se declaró en bancarrota en medio de un aluvión de demandas después de que se flexibilizara el plazo de prescripción. Esta es una lista de algunos de los grandes acuerdos por abusos del clero alcanzados por la Iglesia católica en Estados Unidos.
En 2024, la Arquidiócesis de Los Ángeles aceptó pagar 880 millones de dólares a más de mil víctimas de abusos sexuales del clero ocurridos décadas atrás.
La arquidiócesis, que abarca los condados de Santa Barbara, Ventura y Los Ángeles, ya había pagado más de 740 millones de dólares a víctimas, lo que eleva el desembolso total a más de mil 500 millones de dólares.
La Arquidiócesis de Nueva Orleans aceptó pagar al menos 230 millones de dólares a cientos de sobrevivientes de abusos sexuales del clero, en virtud de un acuerdo aprobado en diciembre por un juez federal.
El acuerdo se produjo tras años de negociaciones e incluyó políticas destinadas a evitar que los abusos ocurran en el futuro. La arquidiócesis se declaró en quiebra en 2020 para evitar tramitar por separado cada una de las más de 500 reclamaciones por abuso.
La Diócesis Católica Romana de San Diego aceptó en 2007 pagar 198 millones de dólares para resolver más de 140 reclamaciones por abusos sexuales del clero.
La diócesis se declaró en quiebra en 2024 en respuesta a unas 400 demandas adicionales que alegan que sacerdotes y otras personas abusaron sexualmente de niños décadas antes. Las demandas se presentaron después de que California eliminara en 2019 el plazo de prescripción para reclamaciones por abuso sexual infantil.
En 2011, la Provincia de Oregon de la Compañía de Jesús, una orden jesuita, aceptó pagar 166 millones de dólares a más de 450 nativos estadunidenses y nativos de Alaska que sufrieron abusos en las escuelas de la orden en todo el noroeste de Estados Unidos. La orden también aceptó pagar 50 millones de dólares para resolver otras 110 reclamaciones por abuso sexual en Fairbanks, Alaska, en 2007.
La Diócesis Católica Romana de Orange alcanzó en 2004 un acuerdo de 100 millones de dólares con unas 90 víctimas de abuso sexual. Tres años después, aceptó pagar otros 7 millones de dólares para resolver cuatro demandas adicionales por abuso sexual.
La arquidiócesis de Portland fue la primera diócesis católica en declararse en quiebra en 2004 por acusaciones de abuso sexual, tras alcanzar acuerdos en más de 100 casos. Para cuando concluyó la quiebra, tres años después, la arquidiócesis había resuelto más de 300 reclamaciones y pagado casi 90 millones de dólares en indemnizaciones y honorarios de abogados. En 2019, la arquidiócesis aceptó pagar casi 4 millones de dólares para resolver ocho reclamaciones adicionales por abusos sexuales del clero.
La Arquidiócesis Católica Romana de Boston aceptó pagar 85 millones de dólares para resolver más de 500 demandas por abuso sexual del clero en 2003. El alcance de la crisis de abusos sexuales en Boston llevó a la publicación de reportajes en Estados Unidos y el mundo sobre abusos generalizados por parte de sacerdotes y los esfuerzos de la Iglesia por ocultarlos.
En 2006, la Diócesis de Covington pagó más de 81 millones de dólares a más de 200 víctimas de abuso sexual en un acuerdo judicial. En un informe de la diócesis publicado en 2020 se determinó que 59 sacerdotes católicos y otras 31 personas vinculadas a la Iglesia habían abusado sexualmente de niños desde la década de 1950.
Hasta 2022, la Arquidiócesis de Filadelfia había pagado más de 78 millones de dólares para resolver 438 reclamaciones por abusos sexuales del clero, según un informe. En 2023, la arquidiócesis aceptó pagar 3,5 millones de dólares para alcanzar un acuerdo en un caso adicional de abuso sexual.
En 2011, la Diócesis Católica de Wilmington, que atiende a católicos de Delaware y de la costa este de Maryland, aceptó pagar 77 millones de dólares a aproximadamente 150 víctimas de abusos sexuales del clero.
La Diócesis de Oakland alcanzó en 2005 un acuerdo de 56 millones de dólares con 56 sobrevivientes de abuso sexual. La diócesis se declaró en quiebra en 2023 después de que se presentaran más de 300 demandas por abuso sexual infantil tras una nueva ley estatal que amplió temporalmente el plazo de prescripción para litigios por abuso sexual infantil.

Fusión de Netflix y Warner Bros impactaría en las taquillas de cines
Expertos prevén cambios en distribución global, elegibilidad a premios y estrategias de contenido premium. Foto Gemini   Foto autor
The Independent
18 de febrero de 2026 17:54
La propuesta de adquisición de Warner Bros. por parte de Netflix es un acontecimiento impactante en el mundo del entretenimiento que ha suscitado muchas preguntas sobre el futuro del cine y la televisión.
El lucrativo acuerdo, valorado en 72 mil millones de dólares, aún no se ha cerrado, pero si se concreta, el panorama del streaming será muy diferente en los próximos dos años.
Netflix ha dejado claro a sus suscriptores que nada va a cambiar por el momento, ni durante mucho tiempo. Pero existe una creciente preocupación por el destino de los proyectos de Warner Bros., así como por los de su filial HBO, entre otras cosas por los comentarios anteriores del codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, sobre los estrenos en salas de cine.
¿Habrá más películas que no se estrenen en cines y se emitan directamente en streaming?
Sarandos ha señalado en el pasado que no cree que la experiencia de ir al cine sea vital, pues considera que las películas pueden disfrutarse con la misma eficacia desde el sofá en casa.
Después de que Oppenheimer y Barbie superaran los $1.000 millones en taquilla gracias al fenómeno de Barbenheimer de 2023, Sarandos sugirió que las películas habrían tenido el mismo impacto cultural si se hubieran podido ver directamente en streaming.
“No hay razón para creer que una película determinada sea mejor en un tamaño específico de pantalla”, dijo, y señaló que su hijo Tony, un editor, “[había visto] Lawrence de Arabia en su teléfono” y había disfrutado de la experiencia tanto como lo habría hecho en una pantalla grande.
A raíz del posible acuerdo con Warner Bros., Sarandos abordó estas opiniones, pero echó más leña al fuego. Afirmó que no se oponía “a que las películas [se estrenaran] en los cines”, pero dijo que su “oposición se [había] centrado sobre todo” en el tiempo que estas películas permanecían en los cines. En palabras de Sarandos, los periodos de estreno largos no favorecen al consumidor y las películas deberían estar disponibles antes en los hogares.
Este comentario provocó un pánico generalizado ante la idea de que las futuras películas de Warner Bros. verían reducidos drásticamente sus tiempos de estreno; sin embargo, días después, Sarandos intentó calmar los ánimos diciendo que las películas se estrenarían con normalidad, y con la misma duración.
“Estas películas se estrenarán en Netflix a través de las salas de cine como lo hacía antes Warner Bros., pero con la entidad operativa de Warner Bros.”, dijo, y prosiguió: “Los estrenos en cines son muy importantes por el valor que crean y aportan. No compramos esta empresa para destruir ese valor”. Queda por ver si estos comentarios resultan ser solo un ejercicio de relaciones públicas, ya que estos futuros títulos quedarán a merced de Netflix.
Cabe destacar que la razón principal de Sarandos para querer que las películas de Netflix estén en los cines parece estar vinculada al deseo de ser elegible para nominaciones a los premios (si una película no se exhibe durante al menos siete días consecutivos en una sala de cine, no podrá ser nominada). Esta es la razón por la que numerosas películas de gran repercusión se estrenan en las salas de cine hasta 17 días antes de ser añadidas a Netflix —un modelo de negocio que ha provocado el boicot de varias cadenas de cines estadounidenses, entre ellas AMC y Cinemark.
¿Qué pasará con los programas de televisión de HBO Max?
La otra incertidumbre en medio de estos acontecimientos gira en torno a la plataforma HBO Max, propiedad de Warner Bros. desde 2020. El servicio de streaming es el hogar exclusivo de los extensos programas de la cadena de cable premium que se remontan a la década de 1990, y hasta ahora era el único lugar donde se podían encontrar dichas series.
Pocos días antes de que se anunciara la adquisición de Netflix, se celebró un acto de presentación del nuevo servicio de streaming de HBO Max en el Reino Unido, que llegará a finales de este año. Asistieron el presidente de la cadena, Casey Bloys, el creador de Euphoria, Sam Levinson, y Lisa Kudrow, que promocionaba la tercera temporada de The Comeback. Durante el acto, Bloys señaló que Richard Gadd, estrella de Bebé reno, había optado por llevar su próxima serie,Half Man, a HBO en lugar de a Netflix —un acontecimiento notable después de que Netflix estrenara la serie de Gadd, ganadora de un premio Emmy, en 2024. Dos días más tarde, Gadd tal vez se habría sorprendido al descubrir que Netflix podría terminar estrenando su nuevo programa después de todo.
HBO Max seguirá funcionando como hasta ahora, y el estreno de la plataforma en el Reino Unido tendrá lugar en marzo de 2026, según lo previsto. Pero si la adquisición por parte de Netflix se lleva a cabo, ¿qué podría significar esto a largo plazo? Parece probable que los títulos históricos de HBO, como Juego de Tronos y Los Soprano, tengan una presencia cada vez mayor en Netflix, mientras que los nuevos programas estrenados en exclusiva en HBO Max, como The Pitt y Hacks, seguirán estrenándose allí.
Se trata de un servicio que se enorgullece de ser el centro neurálgico de la producción de HBO, parte de la cual no tiene cabida en varios territorios del mundo, por lo que su propósito podría verse algo mermado si muchos de los proyectos pueden encontrarse de repente en otro servicio de streaming. Por eso, Gregory Peters, codirector ejecutivo de Netflix, ha sugerido la posibilidad de ofrecer paquetes de suscripción, lo que sugiere que los clientes podrían tener HBO Max si no quieren Netflix.

El futuro nos alcanzó: las neuronas artificiales ya están aquí
La neurona artificial cabe dentro de un transistor, el cual mide apenas 4 micrómetros cuadrados. 
Imagen Gemini   Foto autor
Carolina Aranda Cruz
18 de febrero de 2026 20:52
Las neuronas son consideradas las células más complejas del cuerpo, nos permiten percibir, interpretar y responder a nuestro entorno. Incluso si solo disfrutamos de un paseo por el parque ellas están trabajando: ayudándonos a ver por dónde caminamos, escuchando las aves, oliendo las flores, pensando en algún recuerdo agradable, moviéndonos sin perder el equilibrio y si nos encontramos con un buen amigo una sonrisa se dibujará en nuestro rostro. Todas estas acciones requieren de una gran red neuronal.
La manera en que las neuronas se comunican para cumplir sus funciones es mediante señales electroquímicas. Sin embargo, un equipo de investigadores de la University of Southern California acaba de conseguirlo: han logrado reproducir este complejo tipo de comunicación en un dispositivo creado por el ser humano.
Por ejemplo, si tocamos con la mano una hornilla caliente, automáticamente levantaremos el brazo para no quemarnos en un segundo. Ante una acción tan simple, esto ocurre en nuestro cerebro.
En condiciones normales, una neurona en reposo se comporta como una pequeña batería cargada negativamente. Cuando la señal de calor llega a la célula se abren unos poros (canales iónicos) de la membrana, capaz de cambiar el voltaje. El cambio ocurre cuando una masiva cantidad de iones (átomos cargados eléctricamente que han perdido un electrón) de sodio y potasio entra a la membrana celular, liberando energía.
La electricidad creada durante el proceso viaja en forma de onda, la cual llega al axón, cruza el espacio, donde se transforma en una sustancia química y “encienden” la siguiente neurona, generando una nueva onda eléctrica en ella.
Una vez que este proceso electroquímico se repite miles de veces a lo largo de una cadena de neuronas, el impulso llega a una neurona motora que ordena a los músculos del brazo contraerse y retirar la mano de la hornilla.
En la investigación el proceso se mantuvo, pero eligieron plata incrustado en un material de óxido. Al parecer este metal actúa de manera similar a los iones de sodio y potasio. Y la razón para replicar el transporte neuronal fue porque el movimiento físico dentro de la neurona artificial, forman parte del proceso de aprendizaje y comunicación en una neurona humana.
Además, la neurona artificial cabe dentro de un transistor, el cual mide apenas 4 micrómetros cuadrados. ¡Tan pequeña como una bacteria Escherichia coli! El diminuto tamaño no solo promete reducir el tamaño de los chips, también disminuye la cantidad de energía requerida.
Aun cuando la investigación es sorprendente, es interesante cómo necesitamos emular a la naturaleza para seguir haciendo nuestras propias creaciones. Es la naturaleza la verdadera madre de la innovación.

Comercio en línea, el sexto sector más importante de la economía nacional
Valor agregado bruto de $2.31 billones en 2024
Crece a tasas mayores al PIB, sobre todo por pago de servicios
▲ Valentina Pankan escanea el código de barras de un artículo antes de empacarlo para su envío en un centro de distribución de Amazon en Sacramento, California.Foto Ap
Clara Zepeda
Periódico La Jornada   Jueves 19 de febrero de 2026, p. 14
En medio del uso creciente de plataformas digitales y redes sociales, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) identificó un aumento sin precedente del valor del comercio electrónico y su participación en el producto interno bruto (PIB) durante 2024.
De acuerdo con el Inegi, el valor agregado bruto del comercio electrónico alcanzó 2.31 billones de pesos en 2024, equivalentes a 6.9 por ciento del PIB. Tanto su saldo nominal como su proporción de la actividad económica lograron cifras récord, pese a que el consumo privado disminuyó.
El valor agregado bruto del comercio electrónico aumentó 12.75 por ciento en 2024 frente a los 2.05 billones de pesos que representó un año antes.
De acuerdo con Inegi, 51.3 por ciento del total del comercio electrónico se relaciona con la adquisición de servicios, desde alquileres hasta la hotelería y el transporte.
A la par, el comercio al por mayor aportó 19.6 por ciento del valor agregado bruto de este sector, mientras las ventas al menudeo contribuyeron con 29.1 por ciento.
El valor del comercio electrónico creció durante la pandemia y posteriormente su aumento ha sido paulatino, siempre por encima del avance del PIB.
En 2024, este indicador, que refleja el valor de los bienes y servicios producidos menos los impuestos indirectos y los consumos intermedios, creció 7.1 por ciento en términos reales, mientras el PIB lo hizo sólo en 1.3 por ciento.
Lo mismo ocurrió en 2023, cuando el crecimiento del valor agregado bruto del comercio electrónico fue de 8.5 por ciento, frente a 2 por ciento de la economía en su conjunto.
La estructura productiva del país está integrada por 20 sectores de actividad; si se considera el valor bruto que aporta el comercio electrónico a la economía, éste ocuparía el sexto lugar
El 6.9 por ciento que representa el comercio electrónico en el PIB sólo se encuentra por debajo de lo generado por las industrias manufactureras (20.1 por ciento), comercio minorista (9.5 por ciento); comercio al mayoreo (9.2 por ciento); servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles (8.5 por ciento), y transportes, correos y almacenamiento (7.6 por ciento).
Así, mientras el consumo privado en general se desaceleró en 2023 y 2024, de 2 a 1.3 por ciento, el valor del comercio electrónico lo hizo de 8.5 a 7.1 por ciento en el mismo periodo, destacó Inegi.
Los resultados reflejaron el comportamiento del comercio vía Internet en la economía, con un aumento en el uso de servicios por medio de transacciones, argumentando, a su vez, que este incremento fue consecuencia del alza en las compras desde redes sociales y mensajería instantánea.