domingo, 19 de abril de 2026

Cierre del estrecho de Ormuz, sin impacto inmediato en los precios del petróleoMapa con las rutas.

alternativas propuestas por Irán en el estrecho de Ormuz. 
Foto Europa Press   Foto autor
Julio Gutiérrez
18 de abril de 2026 10:05
El cierre del estrecho de Ormuz no tuvo un impacto inmediato en los precios del petróleo en los mercados donde las operaciones se realizan las 24 horas, pese a la relevancia estratégica de este punto para el comercio energético global.
Este paso marítimo, ubicado entre Irán y Omán, concentra una parte significativa del tránsito mundial de crudo, por lo que cualquier interrupción suele generar presiones al alza en los precios. Sin embargo, en las primeras horas tras el anuncio, las cotizaciones se mantuvieron estables.
La última cotización del WTI, el referente energético para América, se situó en 83.85 dólares por barril, mientras que la del Brent –referencia del mercado europeo—se situó en 90.38 dólares por barril.
Irán anunció este sábado que reforzó el control sobre el estrecho de Ormuz y advirtió a los navegantes de que la vía, vital para el transporte de energía, volvía a estar cerrada.
Fuentes del sector marítimo reportaron que al menos dos buques informaron que fueron objeto de disparos ‌al intentar atravesar la vía navegable.
Teherán dijo que respondía al bloqueo de Estados Unidos a los puertos iraníes, lo que calificó de violación del alto el fuego, mientras que el líder supremo Mojtaba ‌Jamenei anunció que la armada iraní estaba preparada para infligir "nuevas y amargas derrotas" a sus enemigos.

Instan a bancos europeos a prepararse contra ataques con IA
Reuters
Periódico La Jornada   Domingo 19 de abril de 2026, p. 15
París. Los bancos europeos tienen capacidad suficiente para enfrentar las crisis financieras y geopolíticas actuales, pero deben prepararse para futuros riesgos, incluidos ataques cibernéticos con inteligencia artificial (IA), advirtió François-Louis Michaud, nuevo director de la Autoridad Bancaria Europea.
El Banco Central Europeo (BCE) advirtió el mes pasado que los mercados estaban subestimando las presiones derivadas de los riesgos geopolíticos, que se han convertido en la principal preocupación de los bancos centrales.
El BCE ha insistido en fortalecer a las entidades crediticias frente a los riesgos geopolíticos este año y someterá a pruebas de resistencia a los bancos más grandes.
Una preocupación creciente para los supervisores es la ciberseguridad, ya que los reguladores bancarios se enfrentan a un nuevo modelo de inteligencia artificial, Mythos, de Anthropic, que, según expertos, podría lanzar ataques complejos y poner en riesgo al sector bancario.
Los especialistas advirtieron que Mythos ha encendido las alarmas entre los reguladores financieros de Reino Unido y Estados Unidos. Las autoridades estadunidenses se reunieron la semana pasada con los directores ejecutivos de los bancos para tratar el asunto.
Michaud dijo que los riesgos y oportunidades derivados de las nuevas tecnologías son una de las prioridades del organismo supervisor. Además, la Unión Europea busca proteger a su sector financiero ante su dependencia de proveedores de tecnología externos.

Meta planea iniciar en mayo primera ronda de despidos del año
La empresa tiene previsto realizar más despidos en la segunda mitad del año, según las tres fuentes, aunque los detalles de esos recortes, incluidas la fecha y la magnitud, aún no se han concretado. 
Foto Afp   Foto autor
Reuters
17 de abril de 2026 18:52
Nueva York, San Francisco. Meta tiene previsto realizar el 20 de mayo una primera oleada de despidos masivos, prevista para este año, a la que seguirán otras más adelante, informaron a Reuters tres fuentes familiarizadas con los planes.
La empresa propietaria de Facebook e Instagram despedirá a alrededor de diez por ciento de su plantilla global, es decir, cerca de 8 mil empleados, en esa ronda inicial, según una de las fuentes.
La empresa tiene previsto realizar más despidos en la segunda mitad del año, según las tres fuentes, aunque los detalles de esos recortes, incluidas la fecha y la magnitud, aún no se han concretado. Los ejecutivos podrían ajustar sus planes a medida que observen la evolución de las capacidades de inteligencia artificial (IA), agregaron las fuentes.
Reuters informó el mes pasado de que la empresa tenía previsto despedir a 20 por ciento o más de su plantilla global.
Meta se negó a comentar sobre el calendario o el alcance de los recortes previstos.
El presidente ejecutivo, Mark Zuckerberg, está invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en IA en su intento por remodelar drásticamente el funcionamiento interno de su empresa con base en esta tecnología, lo que refleja una tendencia generalizada entre las principales empresas estadounidenses este año, especialmente en el sector tecnológico.
Amazon también ha recortado 30 mil puestos de trabajo en los últimos meses, lo que representa casi diez por ciento de sus empleados administrativos, mientras que en febrero la empresa de tecnología financiera Block redujo casi la mitad de su plantilla.
En ambos casos, los ejecutivos atribuyeron los recortes a las ganancias en eficiencia derivadas de la inteligencia artificial.
Layoffs.fyi, un sitio web que realiza un seguimiento de los recortes de empleo en el sector tecnológico en todo el mundo, informó que 73 mil 212 empleados han perdido su trabajo en lo que va de año. En todo 2024, la cifra fue de 153 mil.
Los mayores despidos desde 2022
Los despidos de Meta de este año serán los más significativos del gigante de las redes sociales desde la reestructuración de finales de 2022 y principios de 2023, que denominó el “año de la eficiencia”, cuando eliminó unos 21 mil puestos de trabajo.
En aquel momento, las acciones de Meta estaban en caída libre y la empresa luchaba por corregir las previsiones de crecimiento de la era de la pandemia de covid que, en última instancia, resultaron insostenibles.
La empresa se encuentra en una situación financiera más cómoda en esta ocasión, pero los ejecutivos prevén un futuro con menos niveles jerárquicos y una mayor eficiencia gracias a los trabajadores asistidos por IA.
Meta, con sede en Menlo Park, California, empleaba a casi 79 mil personas al 31 de diciembre, según su último informe.
En las últimas semanas, Meta ha reorganizado los equipos de su división Reality Labs y ha trasladado a ingenieros de toda la empresa a una nueva organización denominada “Applied AI” (IA aplicada), encargada de acelerar el desarrollo de agentes de IA capaces de escribir código y llevar a cabo tareas complejas de forma autónoma.
Una de las fuentes afirmó que algunos empleados también serían trasladados a Meta Small Business, una unidad creada el mes pasado, como parte de la reestructuración.

Cuando la salud deja de ser archipiélago: el nacimiento del Servicio Universal de Salud
Presentación del Servicio Universal de Salud durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 7 de abril. Foto Presidencia   Foto autor
Alejandro Svarch*
19 de abril de 2026 00:02
Durante décadas, organizamos la salud como si el hospital fuera el centro del universo. Todo giraba alrededor de él: los recursos, las decisiones, incluso la imaginación de lo que significa cuidar. Hoy comenzamos a aceptar algo más cercano a Copérnico: el centro no es la institución, es la persona. Y ese desplazamiento, que en apariencia parece simple, obliga a repensarlo todo. Porque un sistema que pone a las instituciones en el centro tiende a fragmentarse; uno que pone a las personas necesita articularse. El nuestro, desde su fundación en 1943, se pareció más a un archipiélago que a un país, con islas de atención separadas por mares de desconexión. 
En ese contexto, la Presidenta de México anunció la creación del Servicio Universal de Salud, que nacerá por decreto presidencial. No como un programa más, sino como una decisión de Estado para reorganizar la manera en que cuidamos la vida. 
Durante años, el sistema funcionó bajo una paradoja silenciosa: buenos médicos, buenos hospitales, incluso más recursos… y, sin embargo, resultados desiguales, discontinuos, a veces injustos. La explicación no está en la falta de capacidad individual, sino en la falta de articulación colectiva. Porque en salud, más no siempre significa mejor. Mejor organizado, sí. No era un problema de esfuerzo, era un problema de diseño. 
Pero integrar el sistema no es una consigna, es una tarea concreta. Supone que los servicios dejen de operar como compartimentos estancos y comiencen a funcionar como partes de un mismo proceso de cuidado continuo. 
En términos simples, el Servicio Universal de Salud busca que cualquier persona, en cualquier lugar del país, pueda atenderse donde lo necesite, con los mismos criterios, sin importar su condición laboral o la institución a la que esté afiliada, y que su atención no se interrumpa entre un nivel y otro. 
Por eso, se comienza con una credencial única que permita ordenar el acceso y reconocer a las personas dentro del sistema, y que permitirá avanzar progresivamente en la integración de servicios y atenciones específicas. Es apenas el punto de partida. 
Esa transición empieza a tomar forma en dos acciones concretas. 
La primera es la integración digital. IMSS-Bienestar avanza en ese camino. En Chiapas, los 41 hospitales ya están completamente digitalizados y operan con el mismo expediente clínico electrónico que el IMSS. No se trata de un dato técnico, sino de un cambio en la experiencia de las personas. Pensemos en una trabajadora que cotiza en el IMSS y que, al viajar o regresar a su comunidad en la Selva Lacandona, requiere atención en un hospital del IMSS-Bienestar. Ya no llega como desconocida. Su historia clínica (sus estudios, sus diagnósticos, sus tratamientos) viaja con ella. 
El médico que la recibe no empieza de cero, continúa el cuidado. Eso es integración. 
Este mismo año, ese modelo llegará a todo el país. Con 15 células de implementación trabajando de manera simultánea, se avanzará a un ritmo cercano a 10 hospitales cada tres semanas, hasta digitalizar los 582 hospitales del IMSS-Bienestar. No es sólo tecnología, es la base para que el sistema deje de fragmentarse y empiece a acompañar trayectorias completas de atención. 
La segunda acción es la integración del modelo médico. No basta con compartir información; hay que compartir criterios. Por eso avanza la implementación de los Protocolos Nacionales de Atención Médica (Pronam), que permiten que, ante un mismo problema de salud, exista una misma respuesta clínica en todo el país. Que no importe en qué estado o en qué unidad se atienda una persona, el tratamiento debe ser el mismo, basado en la mejor evidencia y organizado como parte de una línea de cuidado continua. Eso no resta; al contrario, eleva el estándar para todos. Porque la desigualdad también se expresa en lo clínico, cuando ante una misma enfermedad se ofrecen tratamientos distintos. 
El Servicio Universal de Salud propone justamente eso: organizar. Darle sentido a un conjunto de esfuerzos que ya existen, pero que muchas veces operan de forma aislada. Implica definir con claridad qué le corresponde a cada nivel de atención, pero, sobre todo, cómo se conectan entre sí. Que el primer nivel deje de ser la antesala del hospital y se convierta en el centro de gravedad del sistema. Que los hospitales dejen de ser destinos finales y se vuelvan nodos de una red que acompaña trayectorias completas de cuidado. 
Eso cambia incluso la manera de entender la atención. La salud deja de ser un evento (una consulta, una cirugía, una receta) y se convierte en un proceso continuo. Antes, el sistema respondía cuando el paciente llegaba. 
Ahora, la red se organiza para estar antes, durante y después: para prevenir, para detectar a tiempo, para tratar, pero también para acompañar. Porque la responsabilidad no termina con el alta médica, empieza mucho antes y continúa mucho después. 
Ese cambio exige ordenar la forma en que se gobierna el sistema, la manera en que se toman las decisiones clínicas y el modo en que se asume el territorio. Significa dejar de planear hospital por hospital y empezar a planear como red. Significa que la atención se organice en rutas claras, desde la comunidad hasta la alta especialidad y que, ante un mismo problema de salud, exista una misma respuesta, viva donde viva la persona. Y significa, sobre todo, asumir que la salud no es sólo una reacción frente a la demanda, sino una responsabilidad sobre una población concreta: conocida, nombrada y acompañada. 
Hablar de Servicio Universal de Salud no es hablar sólo de cobertura. Es hablar de igualdad. Que una persona en la Montaña de Guerrero reciba el mismo tratamiento que alguien en una ciudad. Que el acceso no dependa del empleo, del ingreso o de la institución a la que esté afiliada. Que la gratuidad no sea una promesa, sino una experiencia cotidiana. Y que el sistema deje de estar centrado en sí mismo para orientarse, de una vez por todas, a las personas. 
Durante mucho tiempo, creímos que el sistema de salud se sostenía en grandes hospitales, en tecnologías de punta o en presupuestos crecientes. Hoy empezamos a entender otra cosa. 
Como escribió Italo Calvino, un puente no se sostiene por una piedra, sino por la forma en que todas se articulan. El Servicio Universal de Salud es eso, dejar de discutir las piedras y comenzar a construir el arco. 
Porque al final, no se trata sólo de reorganizar instituciones, sino de algo más profundo: que el lugar donde una persona nace no determine sus posibilidades de vivir. 
*Director general del IMSS-Bienestar