martes, 7 de abril de 2026

Mercados reaccionan con cautela ante posible alto el fuego con Irán.

Los mercados reaccionaron a la expectativa de un posible acuerdo en Medio Oriente. 
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Clara Zepeda
06 de abril de 2026 16:58
Ciudad de México. Los mercados financieros operaron con la expectativa de una posible propuesta de alto el fuego por parte de Irán, pues mientras Wall Street subió, los precios del petróleo mantuvieron sus cotizaciones al alza y el dólar se debilitó este lunes.
El petróleo WTI subió este lunes 0.78 por ciento, hasta los 112.41 dólares el barril, moderándose así de los casi 114 dólares el barril que alcanzó hoy mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comparecía sobre la situación en Medio Oriente.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI, el crudo de referencia en Estados Unidos sumaron 0.87 centavos de dólar con respecto al cierre de la sesión anterior.
El barril de petróleo Brent para entrega en junio subió este lunes 0.68 por ciento, hasta 109.77 dólares, en el mercado de futuros de Londres, en una jornada marcada por la cautela ante la evolución del conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, avanzó 0.74 centavos de dólar respecto al cierre del jueves en el ICE londinense, cuando terminó en 109.03 dólares.
Al inicio de la semana, los mercados accionarios presentan un desempeño mixto, en un entorno de bajo volumen tras el feriado de Pascua y con varios mercados de Europa y Asia aún cerrados, mientras que el S&P avanzó 0.45 por ciento, hasta los 6 mil 611.99 puntos; el Nasdaq subió 0.54 por ciento, a los 21 mil 996.34 enteros. El Dow Jones, por su parte, avanzó 0.35 por ciento, a 46 mil 669.39 enteros.
A la espera del mensaje de este martes del mandatario estadunidense, el índice del dólar, por su parte, que sugiere el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocedió 0.03 por ciento, a 99.83 puntos.
Ante la debilidad de la moneda estadunidense, el peso mexicano cerró este lunes con una apreciación diaria de 0.36 por ciento, a los 17.7669 pesos por dólar spot. La moneda nacional alcanzó cuatro cierres al alza frente al dólar.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.8180 unidades y un mínimo de 17.7620 unidades.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en tanto, retrocedió este lunes 1.03 por ciento, para cerrar en las 68 mil 986.63 unidades, afectado por la caída de la mayoría de las empresas de alta bursatilidad como América Móvil, 1.49 por ciento; Asur, 1.29 por ciento; Cemex, 2.60 por ciento; Volaris, 2.91 por ciento; Banorte, 1.05 por ciento; Peñoles, 1,39 por ciento,  Walmart, 1.13 por ciento, principalmente.
La sesión estuvo marcada por la volatilidad tras las declaraciones del presidente estadunidense, quien señaló que las negociaciones con Irán avanzan de forma positiva, pero advirtió que de no alcanzarse un acuerdo antes del martes por la noche, el conflicto podría continuar.
Por su parte, Irán reafirmó su propuesta de cese al fuego a través del mediador Pakistán, exigiendo un fin permanente de la guerra, el levantamiento de sanciones y esfuerzos de reconstrucción.

Economía mexicana bajó su ritmo de crecimiento al inicio de 2026
La Bolsa Mexicana de Valores continúa recibiendo flujos de capital de otros países, interesados en empresas mexicanas. Foto ‘La Jornada’   Foto autor
Clara Zepeda
06 de abril de 2026 11:16
Ciudad de México. La economía mexicana mostró una ralentización durante el inicio de 2026, sugiere el Sistema de Indicadores Compuestos: coincidente y adelantado, que calcula el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Inegi precisó que el indicador adelantado, el cual sugiere el comportamiento de la economía en el corto plazo, se posicionó en 100.8 puntos en febrero por arriba de su tendencia de largo plazo, y presentó una variación positiva de 0.09 puntos, con relación a enero de 2026, su onceavo avance mensual consecutivo, pero fue su menor avance en 10 meses.
Por su parte, el indicador coincidente, que refleja el comportamiento de la economía en curso, se ubicó en 99.6 puntos en enero, por debajo de su tendencia de largo plazo, y no registró una variación con respecto a diciembre. Lo que demostró que la economía nacional inició el año con debilidad.
El indicador coincidente se estancó en enero, señalando la ralentización de la economía nacional; mientras que el indicador adelantado dejó de caer en marzo de 2025 y regresó a su tendencia en junio del año pasado, lo que es una señal de avance de la economía de México para los primeros meses de 2026, pero de manera moderada, prevén dichos indicadores.
Dentro de los componentes del adelantado, cuatro de seis componentes contribuyeron a su debilidad de febrero; en donde el S&P 500 con una baja de 0.13 puntos; el tipo de cambio cedió 0.25 enteros; indicador de confianza para invertir, 0.08 por ciento.
El empleo manufacturero, 0.01 puntos, apoyaron al indicador; el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con un avance de 0.19 puntos.
El indicador coincidente cayó continuamente desde septiembre de 2023, señalando la desaceleración de la economía nacional; sin embargo, ya sumó tres lecturas positivas y un estancamiento, proyectando un débil arranque de año.
En tanto, en coincidente, tres de seis componentes contribuyeron a su caída de enero, en donde asegurados en el IMSS cayó 0.02 enteros; la actividad industrial retrocedió 0.03 por ciento y el indicador global de la actividad económica (IGAE) cayó 0.10 puntos. Las ventas al por menor se estancaron en el periodo de referencia; las importaciones, por su parte, subieron 0.08 puntos.

Desde el TLCAN, la importación de maíz de EU se multiplicó por 90
Amaga el agro nacional con más paros si no recibe apoyo
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada   Martes 7 de abril de 2026, p. 17
Más de tres décadas después de la apertura comercial con Estados Unidos y Canadá con el entonces Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en México las importaciones de maíz estadunidense se han multiplicado por 90 (9 mil por ciento), de acuerdo con datos oficiales. Ahora, las compras desde el exterior superan la producción nacional, al punto de que uno de cada dos kilogramos de maíz que se consumen en el país es de origen estadunidense.
De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), en 1993 –año previo a la entrada en vigor del tratado– México compró a estadunidenses 286 mil 874 toneladas de maíz, mientras en 2025 se ubicaron en 26 millones 112 mil 845 toneladas. Casi la totalidad de este maíz es transgénico y amarillo; es decir, aquel que se utiliza en la industria y como alimento para ganado, no en la cadena de la masa y la tortilla.
En 1993, el negocio de la venta de maíz a México representaba para Estados Unidos sólo 35 millones de dólares y ahora supera 5 mil 900 millones de dólares.
El TLCAN, ahora T-MEC, entró en vigor el 1º de enero de 1994. Dentro del mismo, específicamente en el capítulo VII, se promovió la liberalización total de comercio del sector agropecuario y forestal de la región. Su comienzo, señala un análisis de Grain y Bilaterals.org, se dio justo después de la contrarreforma al artículo 27 constitucional, que impulsó el acaparamiento y la privatización de las tierras de los pueblos originarios, así como de toda posesión colectiva campesina.
El organismo internacional resalta, entre otras cosas, que el tratado comercial generó impunidad en las importaciones desleales, obedeciendo intereses de trasnacionales. Lo anterior, a su vez, impulsó las compras de maíz al extranjero, pese a ser un producto básico en la alimentación mexicana.
En este contexto, como ya lo han hecho en otras ocasiones, diversas organizaciones de productores agrícolas realizan un paro nacional e indefinido con bloqueos en carreteras estratégicas de México, protestando por la crisis en el campo, bajos precios del maíz, inseguridad en las carreteras (robos y extorsión) y la falta de cumplimiento del gobierno federal a los acuerdos firmados en noviembre de 2025.
Entre las exigencias destaca que el maíz blanco y otros granos básicos queden excluidos del T-MEC, argumentando que el dumping, o competencia desleal, del maíz estadunidense ha desplomado los precios nacionales afectando a miles de pequeños productores en todo el país.
Ana de Ita, directora del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, subraya que Archer Daniels Midland, Bartlett y Cargill, gigantes agroindustriales mundiales, son responsables de casi la mitad de las importaciones de maíz desde Estados Unidos.
Esas corporaciones inciden en la definición de los precios internacionales a partir de movimientos reales o especulativos. Las tres, sostiene de Ita, crecieron y se fortalecieron aprovechando el vacío en el mercado que dejó la Conasupo y la liberalización total de la agricultura que implicaron el TLCAN y el T-MEC.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, dijo recientemente en una entrevista con La Jornada (bit.ly/3QnZwq9), que la petición de los agricultores es inviable, ya que eso pondría en riesgo partes del acuerdo, especialmente productos de exportación como berries y aguacates. “No nos conviene. La vía es acelerar la competitividad donde sea posible y amortiguar daños donde no”.
Carlos Bautista, especialista en comercio internacional de la Universidad La Salle, explicó que si en esta nueva revisión del T-MEC México llegara a insinuar aranceles en el tema agropecuario, Estados Unidos pediría algo a cambio; por ejemplo, en el sector automotriz o manufacturero, lo que ocasionaría otras afectaciones. “Es muy difícil cambiar las reglas del juego a estas alturas”.
No obstante, México puede negociar aplicación de “cupos de importación” para permitir el ingreso de granos con aranceles preferenciales hasta una determinada cantidad, y luego, una vez pasado el límite, se pague el arancel normal, aconsejó.

Hacienda pierde 5 mil mdp a la semana por subsidiar combustibles
Busca reducir la afectación al bolsillo popular
Insta la Presidenta a no comprar en gasolineras que no cumplen el acuerdo voluntario de precios bajos
▲ El precio acordado como tope para el diésel es de 28.28 por litro.Foto Roberto García Rivas
Emir Olivares, Lilian Hernández y Jessika Becerra
Periódico La Jornada   Martes 7 de abril de 2026, p. 18
El subsidio para evitar el incremento en el precio de los combustibles cuesta al erario 5 mil millones de pesos semanalmente, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Ante ello, demandó que los gasolineros “no se pasen de lanza”, dado que el tope a los precios del diésel se ha vuelto letra muerta en diversas estaciones de servicio, donde el combustible, que por acuerdo voluntario se vendería en un máximo de 28.30 pesos, cuesta hasta 6 pesos más, de acuerdo con los registros de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
Por ejemplo, en el expendio Desarrolladora Marina Puerto Escondido, en Baja California Sur, el diésel se comercializa en 34.74 pesos por litro, pese a que el gobierno federal llegó a un acuerdo con el sector privado para acolchonar el encarecimiento de los combustibles, en medio de una crisis de precios en los energéticos que azota a escala global por el conflicto en Oriente Medio.
Durante la mañanera de ayer, la presidenta subrayó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sancionará a las estaciones de servicio que vendan la gasolina magna por encima de 24 pesos por litro.
A su vez, precisó que el precio máximo del litro de diésel se fijó en 28 pesos con 28 centavos, y se busca bajarlo aún más.
“Es un apoyo muy importante que se está haciendo a las familias mexicanas. Y no puede ser que los gasolineros, pues, se pasen de lanza y aumenten el precio cuando se les está apoyando”, reprochó.
“No podemos permitir que los gasolineros se pasen, porque esa reducción de 5 mil millones de pesos que podría ingresar al erario público para destinarlo a los programas de Bienestar, o a todo lo que se requiere en nuestro país, que nos hemos comprometido con el pueblo de México, pues no puede ser que haya gasolineros que de manera tramposa estén subiendo el precio a pesar de que se está dando el apoyo para que no suba tanto el precio ni de la gasolina magna ni del diésel.”
La mandataria pidió a la Profeco intensificar inspecciones y exhibir a incumplidos con mantas colocadas en sus instalaciones advirtiendo que vende el combustible por arriba de lo acordado, como se hizo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum Pardo enfatizó que el subsidio por conducto del impuesto especial sobre producción de servicios (IEPS) para que no suban los combustibles, ha resultado en que las arcas de la hacienda pública dejen de percibir 5 mil millones de pesos a la semana.
Sin embargo, acotó que hay una compensación de 3 mil millones de pesos, que es lo que ingresa semanalmente a Petróleos Mexicanos. “Son como 2 mil millones de pesos a la semana lo que se está dando como apoyo”.
Detalló que, debido al conflicto bélico en Medio Oriente, los precios internacionales del petróleo y de los combustibles se han disparado. En el caso de México, puntualizó, el litro de gasolina magna debería ser de 33 pesos, pero gracias al subsidio se mantiene por debajo de 24. Así que exhortó a los consumidores de combustibles escoger “mejores gasolineras” que ofrezcan precios justos.
En Nuevo León, en el municipio de García, el litro de diésel se vende en 28.69 pesos en una estación ubicada en Calzada de Los Corceles 300. En la Ciudad de México, el nivel llega a 28.99 en las gasolineras de avenida Revolución 1649 y Calzada de las Águilas 912.
En Guadalajara, Jalisco, la venta del litro de ese combustible en el expendio de avenida José Tomás Cuéllar 3 tiene un tope de 29.69 pesos por litro.
El encarecimiento del diésel, por fuera del acuerdo voluntario, coincide con una movilización de agricultores y transportistas que tienen en el consumo de este combustible uno de sus principales costos de operación.

Urge reforma fiscal para alcanzar metas de Hacienda, afirma BBVA
Los precriterios de política económica de 2027 “descansan en los supuestos más optimistas”
Clara Zepeda
Periódico La Jornada   Martes 7 de abril de 2026, p. 16
Los precriterios de política económica 2027, presentados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la semana pasada, mantienen una postura fiscal responsable, pero descansan en supuestos más optimistas que los del mercado, lo que eleva el riesgo de incumplimiento de los objetivos.
Además, mantener esa prudencia será cada vez más complicado, debido al limitado espacio fiscal que, en ausencia de una reforma, se acotará más cada año, alertó el área de estudios económicos de BBVA México.
De acuerdo con el estudio Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027, elaborado por los analistas económicos Arnulfo Rodríguez y Carlos Serrano, el gobierno federal avanza en la consolidación fiscal, al establecer una meta de menos 3.5 por ciento del PIB para los requerimientos financieros del sector público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal en México, en 2027.
No obstante, será necesario que el gobierno federal logre un superávit primario de 1.1 por ciento del PIB en 2027. Ello representaría una política fiscal ligeramente más restrictiva a la de este año, la cual proyecta un superávit primario de 0.5 por ciento del PIB para 2026.
La continuación de la consolidación fiscal ubicaría el saldo histórico de los RFSP –la medida más amplia de la deuda– en 55 por ciento del PIB al cierre del próximo año.
En tanto, el área de estudios económicos de Banamex sostiene que una reducción del déficit público el próximo año, vía contracción del gasto, no sería suficiente para evitar que la deuda siga aumentando como proporción del PIB.
“La estabilización futura de la deuda se volvería más urgente y difícil y se frenaría el proceso de corrección del déficit sin haber convergido a niveles cercanos al promedio histórico o a los previos al deterioro observado desde 2024”, aseveró Banamex.
En 2027, estimó Banamex, la deuda pública neta se ubicaría en 56.2 por ciento del PIB y la deuda bruta en 61.6 por ciento del PIB.
La consolidación fiscal seguida desde 2025 no solamente se apoya en una reducción de alrededor de un punto porcentual del PIB en la inversión física, sino también en menores presupuestos para los rubros de salud y educación, comentó el área de estudios económicos de BBVA México.
Por ejemplo, el presupuesto planeado para salud será solamente de 1.5 por ciento del PIB en 2027 contra 1.6 por ciento en 2026, mientras los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos destinan en promedio entre 6 y 7 por ciento a este rubro.
Lo anterior seguirá limitando el crecimiento potencial del país y las oportunidades individuales de bienestar y progreso, explicaron las financieras.
“Para lograr la inversión que requiere el país en salud, educación e infraestructura, es necesario implementar una reforma fiscal que reduzca la informalidad y, sobre todo, salir de la trampa de bajo crecimiento económico”, aseveró BBVA.
Sin embargo, Banamex recordó que perder la consistencia en la trayectoria fiscal podría deteriorar la percepción de sostenibilidad de las finanzas públicas, disminuir los márgenes de maniobra ante choques y, en última instancia, elevar los riesgos para la evaluación de la calificación crediticia soberana.