domingo, 5 de abril de 2026

México se reconfigura para elevar ventas a EU a pesar de los aranceles.

Empresas cambian cadenas de suministro.
El impacto efectivo de las cuotas, limitado a 5%
▲ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la presentación de aranceles a numerosos países en un acto denominado “Hagamos a Estados Unidos rico otra vez”, el 2 de abril del año pasado en la Rosaleda de la Casa Blanca.Foto Afp
Braulio Carbajal
Periódico La Jornada   Domingo 5 de abril de 2026, p. 11
Un año después de la aplicación de los primeros aranceles de Donald Trump, México mostró resiliencia y se reconfiguró para no sólo mantener el ritmo de exportaciones a Estados Unidos, su mayor socio comercial y principal potencia económica del mundo, sino que se las arregló para continuar aumentando sus ventas al exterior.
Las cifras más recientes dan cuenta de ello. En febrero, según datos oficiales, México exportó a Estados Unidos bienes por 44 mil 310 millones de dólares, monto superior a los 41 mil 638 millones de dólares registrados en igual mes del año previo. En el mismo periodo, las importaciones mexicanas desde ese país también crecieron de 26 mil 753 millones de dólares a 28 mil 906 millones, lo que refleja un mayor dinamismo en el intercambio bilateral pese a la política arancelaria estadunidense.
De acuerdo con la Oficina del Censo del Departamento de Comercio de Estados Unidos, entre enero y febrero de este año el comercio total entre ambos países ascendió a 147 mil 322 millones de dólares, por encima de los 138 mil millones reportados en el mismo lapso de 2025. El saldo comercial se mantuvo favorable para México por 26 mil 334 millones de dólares, ligeramente menor al de un año antes, debido al incremento de las exportaciones estadunidenses al mercado mexicano.
Esto ocurre en un entorno marcado por la imposición de aranceles por parte del gobierno estadunidense. El primero de febrero de 2025 se firmaron órdenes ejecutivas para establecer gravámenes de 25 por ciento a bienes de México y Canadá, los cuales entraron en vigor el 4 de marzo de ese año. Posteriormente, se sumaron tarifas de 25 por ciento a automóviles y camiones ligeros, así como gravámenes al acero y aluminio que alcanzaron 50 por ciento.
Las empresas mexicanas ajustaron sus procesos productivos para reducir el impacto de las tarifas. De acuerdo con un análisis de Banamex, el cumplimiento de las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se elevó de 48.6 por ciento antes de la política arancelaria a 75.1 por ciento al cierre de 2025, un incremento de 26.5 puntos porcentuales.
Las reglas de origen, estipuladas en el capítulo 4 del acuerdo, determinan el contenido regional mínimo que deben tener los productos para ser considerados como elaborados en Norteamérica y acceder a beneficios arancelarios. Para cumplir con estos criterios, las empresas reconfiguraron sus cadenas de suministro, sustituyeron provedores y rediseñaron productos, además de invertir en certificar el origen de sus insumos.
Actualmente, más de 45 por ciento de las importaciones estadunidenses provenientes de México enfrentan aranceles sectoriales; sin embargo, el impacto efectivo se reduce a cerca de 5 por ciento, debido a que una proporción significativa de bienes cumple con las disposiciones del T-MEC. De hecho, 83 por ciento de las exportaciones mexicanas se encuentran protegidas por el tratado.
En paralelo, México aplicó aranceles hasta de 50 por ciento a más de mil 400 productos de países con los que no tiene acuerdo comercial, en particular de China, como parte de una estrategia para fortalecer la industria local y atender preocupaciones de Estados Unidos sobre el ingreso de mercancías asiáticas.
De acuerdo con el economista jefe de HSBC México, José Carlos Sánchez, la incertidumbre en torno al T-MEC afectó la inversión durante 2025 y explica parte del bajo crecimiento económico; no obstante, la integración comercial entre México y Estados Unidos se mantiene sólida y el país se afianzó como su principal socio comercial.
La revisión del T-MEC, prevista para el primero de julio, será un elemento determinante para la evolución del comercio bilateral. Si se alcanza un acuerdo, prevén analistas, se recuperará la inversión y habrá mayor certidumbre en la segunda mitad del año; en cambio, la prolongación de las negociaciones podría incidir en el desempeño de la manufactura y otros sectores.

El Brent promediará 113 dólares de marzo a junio: Oxford Economics
El Impacto económico se extenderá más allá de la guerra
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada   Domingo 5 de abril de 2026, p. 13
El conflicto en Medio Oriente ya impacta al mercado energético global y sus efectos podrían extenderse más allá del frente militar.
La consultora internacional Oxford Economics estimó que el precio del crudo Brent –referente en Europa–promediará 113 dólares por barril en el segundo trimestre del año, por la interrupción del suministro y la persistente incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
El centro de análisis señaló que, aunque el discurso político apunta a una posible resolución del conflicto en el corto plazo, los tiempos económicos siguen otra lógica.
En particular, apuntó la consultora internacional, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, lo que ha reducido de manera drástica el flujo de petróleo a los mercados internacionales.
De acuerdo con sus estimaciones, el tránsito de buques petroleros por la zona cayó alrededor de 98 por ciento respecto a los niveles previos al inicio de las hostilidades, lo que ha generado una disrupción relevante en la oferta global de crudo.
Oxford Economics prevé que esta interrupción alcance en promedio 7.5 millones de barriles diarios durante el segundo trimestre, lo que mantendrá presiones al alza en los precios internacionales del petróleo, incluso si el conflicto militar se modera en las próximas semanas.
La firma advirtió que la liberación de reservas estratégicas y la reducción de inventarios perderán efectividad si se prolonga el cierre del estrecho, lo que podría incrementar los costos a escala global.
El principal riesgo identificado es la ausencia de una ruta clara para reabrir el estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio energético mundial.
Aunque se anticipa una recuperación parcial del tránsito marítimo hacia mayo o junio, los pronósticos aún se inclinan a una mayor restricción de la oferta.
Oxford Economics es una firma de análisis macroeconómico con sede en Reino Unido, especializada en proyecciones globales y evaluación de riesgos económicos. Sus estudios son utilizados por empresas, instituciones financieras y gobiernos para la toma de decisiones.
Las consideraciones del análisis están firmadas por su economista en jefe global, Ryan Sweet.
El análisis también advierte que una posible escalada del conflicto armado –luego del anuncio de intensificación de operaciones militares por parte de Estados Unidos– podría afectar infraestructura energética y extender las presiones sobre el mercado petrolero, con efectos en la inflación, los costos de transporte y actividad económica a nivel global.

Petroleras, las únicas ganadoras
Clara Zepeda
Periódico La Jornada   Domingo 5 de abril de 2026, p. 13
En cinco semanas de guerra en Irán, casi ningún activo accionario se ha librado de las ventas en bolsa, pero como industria sólo hay una ganadora: los grandes productores de petróleo, dejando muy rezagados el consumo discrecional, industrial, tecnológico y financiero.
Las petroleras se han fortalecido impulsadas por el precio del crudo, que en la guerra contra Irán ha escalado cerca de 60 por ciento, el mayor repunte de su historia. Los beneficiarios son magnates que apoyaron a Donald Trump, según especialistas.
La rentabilidad del exchange traded fund (ETF) de Energy Select –instrumento de inversión que agrupa diversos activos, como acciones, bonos, y materias primas, cotiza en bolsa y permite comprar y vender participaciones en tiempo real, como acciones individuales– en las últimas cinco semanas ha sido de 5.76 por ciento, y es el único sector que ha repuntado.
El estrecho de Ormuz (la ruta de tránsito más importante del mundo para el petróleo crudo y punto vital para la distribución de 20 por ciento del petróleo global y fundamental para el fin de la guerra) está cerrado desde hace más de un mes. El temor al desabasto eleva el precio del petróleo y, por ende, el valor de las empresas que lo producen.
Además, un alza prolongada y fuerte del petróleo puede afectar la inflación y a las tasas de interés más adelante.
Golpe al consumo básico
Del otro lado de la moneda, el ETF de consumo básico (XLP) cayó 9.18 por ciento en las últimas cinco semanas. Las empresas de consumo suelen caer durante una guerra debido a una combinación de aumento de los costos de producción, interrupción de cadenas de suministro y reducción del gasto de los hogares por la incertidumbre.
En lo que respecta a la industria (XLI), este instrumento ETF ha cedido 7.52 por ciento desde el 27 de febrero. El conflicto desaceleró la economía manufacturera, lo que afecta tanto la producción industrial como los nuevos pedidos.
En el sector financiero, el ETF (XLF) ha perdido 3.79 por ciento, pues la prolongación de conflictos aumenta la probabilidad de que empresas y personas no puedan pagar sus préstamos, lo que obliga a los bancos a aumentar sus reservas para pérdidas.
A su vez, el ETF de tecnología (XLK) ha retrocedido 2.29 por ciento, por posibles efectos en producción y transporte de componentes electrónicos.

Ciberataques a dos bancos en el primer trimestre
Intrusos utilizaron Ransomware
Los usuarios no resultaron afectados
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada   Domingo 5 de abril de 2026, p. 12
▲ Además de causar pérdidas y poner información en riesgo, los ciberataques a bancos interfieren con transferencias y otras operaciones.Foto Marco Peláez
Al menos dos instituciones bancarias sufrieron dos vulneraciones informáticas que afectaron sus servicios de transferencias electrónicas en el primer trimestre, informó el Banco de México (BdeM).
Aunque las instituciones afirman que hacen cuantiosas inversiones en ciberseguridad, siguen golpeándolas con un viejo truco: algún empleado abrió un correo o enlace falso y los delincuentes secuestran información, mecanismo conocido como ransomware.
El reporte de incidentes cibernéticos en el sistema financiero nacional presentado al BdeM y a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), actualizado al 27 de marzo, indica que los dos incidentes ocurrieron en el primer bimestre.
El primero, en enero, fue una vulneración mediante “un código malicioso de tipo ransomware” que afectó las transferencias electrónicas del intermediario.
Si bien los clientes no resultaron afectados, sigue las investigaciones para calcular la pérdida que sufrió el banco, que no fue identificado.
El segundo incidente ocurrió en febrero y tuvo las mismas características que el anterior.
El ransomware es, en esencia, un secuestro digital. Un atacante entra en los sistemas de una institución –a menudo por medio de un correo falso o un enlace malicioso– y bloquea el acceso a información clave. A cambio de liberarla, el intruso exige un pago, generalmente en criptomonedas, lo que dificulta rastrear a los responsables.
No se trata de ataques sofisticados desde el inicio. En muchos casos, la puerta de entrada es un error cotidiano: un empleado que abre un archivo adjunto o hace clic en un vínculo que aparenta ser legítimo.
Así, el código malicioso se instala, se propaga dentro de la red y toma control de los sistemas críticos.
Una vez dentro, los atacantes pueden paralizar operaciones completas. En el caso de los bancos, esto se traduce en interrupciones de servicios como transferencias electrónicas, lo que afecta la operación interna más que a los usuarios, aunque el riesgo siempre está latente.
Además del posible pago del rescate, los bancos enfrentan costos por la interrupción de servicios, la recuperación de sistemas y el daño a su reputación. Es un delito que no necesariamente roba dinero de inmediato, pero genera un quebranto operativo y financiero relevante.
De acuerdo con la firma de ciberseguridad Kaspersky, en 2025 se identificaron 294 mil intentos de ataques de ransomware en México, un promedio de 805 al día.
Virus detectados
Según el BdeM, en el caso del primer banco atacado el programa de secuestro de datos identificado fue LockBit, uno de los más activos a escala global en años recientes.
Se trata de un código diseñado para infiltrarse, cifrar la información y exigir pago por su liberación. Su principal característica es la velocidad a la cual se propaga en los sistemas y su capacidad para operar de forma automatizada, lo que reduce los tiempos de reacción de las instituciones afectadas.
Además de bloquear el acceso a los archivos, LockBit suele extraer información antes de cifrarla. Esto abre la puerta a una doble presión: no sólo se exige un rescate para recuperar los datos, sino también para evitar su posible filtración.
En el segundo caso, el código detectado fue Qilin, otra variante de ransomware que ha ganado presencia. Su operación es similar: ingreso al sistema, cifrado de información y exigencia de pago.
Sin embargo, se distingue por enfocarse en ataques dirigidos; los objetivos son seleccionados y se busca el máximo impacto.
De acuerdo con el BdeM, entre 2020 y 2025 los ciberataques al sistema financiero no sólo interrumpieron operaciones, sino también generaron un impacto económico acumulado de al menos mil 79 millones de pesos.