lunes, 20 de abril de 2026

Tras cumbre progresista, Sheinbaum visita Centro de Supercomputación.

Destacan en Barcelona perfil científico de la presidenta
Acompaña a la mandataria equipo que pone en marcha en México a Coatlicue // Ayudará a predecir desastres
▲ El presidente de la Generalitat de Cataluña, el alcalde de Barcelona y Joan Manuel Serrat, entre quienes estuvieron con la mandataria en el recorrido por el BSC.Foto Presidencia
▲ “Hemos de cambiar la educación de los jóvenes para que hagan aquello que no pueden las máquinas: una sociedad mejor”, señaló el académico Mateo Valero, miembro del equipo que pone en marcha en México la supercomputadora Coatlicue.Foto Presidencia
Armando G. Tejeda    Corresponsal
Periódico La Jornada  Lunes 20 de abril de 2026, p. 3
Barcelona. En su último acto en Barcelona, horas antes de abordar el vuelo que la llevó de regreso a México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó el Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona (BSC, por sus siglas en inglés), con el que nuestro país mantiene un acuerdo de colaboración en varios rubros, entre ellos el de asistencia técnica para poner en marcha la supercomputadora Coatlicue, que colocará a México en la vanguardia de esta tecnología en América Latina.
Acompañaron a la mandataria durante la visita la ministra de Ciencia y Tecnología del gobierno español, la socialista Diana Morant; el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el cantautor Joan Manuel Serrat –quien expresó su “profunda admiración” por ella–, y el director de este importante centro tecnológico, el profesor Mateo Valero.
Sheinbaum decidió hacer un hueco en su apretada agenda –de tan sólo dos días en esta ciudad– para visitar el BSC por la importancia que tiene en sus planes de desarrollo tecnológico en México y para crear sistemas de ayuda que permitan predecir desastres naturales, como temblores y huracanes, y así poner en marcha sistemas de emergencia, entre otros aspectos.
Llegó al BSC alrededor de las 10:45 de la mañana, después de recorrer desde su hotel una parte de la ciudad condal hasta llegar a la conocida como zona alta, en la falda de la montaña, en el barrio de Pedralbes. A su llegada la esperaban las máximas autoridades en la comunidad autónoma: Illa, la ministra del ramo, el responsable técnico del centro y un grupo de amigos y admiradores de la Presidenta, como Serrat y el diputado y hoy aspirante a la alcaldía de Barcelona Gerardo Pisarello, quien acudió a su toma de posesión.
Morant se refirió a la primera visita de la mandataria mexicana desde que asumió el poder y al acuerdo de colaboración que mantiene con el BSC: “la ciencia pública es una manera de construir democracia y paz; de trabajar en la cooperación y el multilateralismo. Y por medio del BSC, incluso antes, ha habido colaboración de 40 años y formación de más de mil doctores entre México y España. Esperamos que el talento de ambas naciones pueda trabajar conjuntamente en retos que son comunes, porque necesitamos que las máquinas hablen como hablan las personas. O las máquinas aprenden a hablar y entender la lengua de las personas, o éstas van a tener que hablar la lengua de las máquinas, y eso no puede ser”.
Por su parte, el socialista Illa expresó: “estamos encantados de haber recibido a la Presidenta y de mostrarle el BSC, que es un ejemplo de colaboración entre los gobiernos de España y Cataluña, y la Universidad Politécnica. Hemos podido explicarle la importancia de esto y los proyectos de cooperación que tiene con instituciones científicas mexicanas. Ella es científica, es una mujer a favor de la ciencia, y nosotros compartimos eso, con lo que ha facilitado mucho tanto el curso de la reunión como el enfoque. Muy contentos, positivos, con ganas de colaborar y ayudar para dar soluciones a los problemas que tenemos hoy como humanidad y que vendrán de la mano de la ciencia”.
También informó que le hacía dos regalos a la mandataria: el acta de elección de Josep Tarradellas como presidente de la Generalitat, en 1954, firmado en la embajada de la república española en México, y la biografía del compositor del himno de México, Jaime Nunó, quien nació en Sant Joan de les Abadesses, en la provincia de Girona.
Mientras, el profesor Mateo Valero no ocultó su alegría de la visita de la mandataria, ya que él mismo suele viajar mucho a México y es recibido en Los Pinos como parte del equipo que está poniendo en marcha la supercomputadora Coatlicue. Valero explicó que “la visita implica mucho; a escala institucional es muy importante y personalmente para mí es lo máximo. He estado más de 100 veces en su país, amo su país, por tanto estoy súper contento. Esto va a ayudar mucho a México, porque hoy en día una nación sin una supercomputadora y sin inteligencia artificial no avanza, así que hemos de cambiar la educación de los jóvenes para que hagan aquello que no pueden estas máquinas: que es hacer una sociedad mejor”.
Por último, Joan Manuel Serrat también decidió dedicar su habitual domingo familiar para encontrarse con su “amiga”: “llevo muchos años de conocer a la presidenta de México, cuando estuvo en el Gobierno de la Ciudad de México. Es una mujer a la que admiro y respeto profundamente. Es una científica, por tanto una mujer preparada y que ha tenido cargos públicos anteriormente. Ha estado gobernando anteriormente, con lo cual en su proyecto de futuro sabe lo que debe hacer y esperamos que pueda llevarlo a cabo con la fuerza y la colaboración de todos los mexicanos”, señaló.
Después de esta visita, que se prolongó más de dos horas, la presidenta Sheinbaum se trasladó junto con su comitiva al aeropuerto Barcelona-El Prat, donde abordó el vuelo que la llevó de vuelta a México.
A lo largo de esta visita a España, la primera que realiza a un país europeo desde su llegada al poder, la acompañaron el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco; Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, y el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel.
En redes sociales, la mandataria federal compartió un video con aspectos de su recorrido en el Centro de Supercomputación de Barcelona.
En tanto, el canciller calificó de “éxito” la visita de trabajo de la presidenta a Barcelona, a la par que informó de su traslado a Bruselas para dialogar con representantes de la Unión Europea, con miras a la actualización del Acuerdo Global Modernizado entre México y ese bloque de países.
“Culmina con éxito la visita de trabajo de la presidenta @Claudiashein por Barcelona, España. En el contexto de la cuarta Cumbre en Defensa de la Democracia sostuvo importantes encuentros con líderes, donde hizo un llamado a la paz, instó a redoblar esfuerzos por quienes más lo necesitan e invitó a la siguiente Cumbre por la Democracia y Bienestar Económico, que se realizará en nuestro país el próximo año”.
Con información de la Redacción

Tecnología y sociedad
Foto: Cuartoscuro / Archivo  Foto autor
León Bendesky
20 de abril de 2026 00:06
Entre los economistas dedicados al estudio del cambio tecnológico prevalece la idea de que el desplazamiento de trabajadores que éste provoca tiende a absorberse, en el curso del tiempo, con la creación de otras ocupaciones en distintos sectores de la economía. Tal argumento se sostiene, aunque con salvedades relevantes, en la consideración de la experiencia histórica al respecto. 
La cuestión es si tal apreciación general se mantendrá en el caso de la tecnología asociada con la inteligencia artificial (IA), dada la naturaleza misma esta innovación, del alcance de su pretendido potencial productivo y las repercusiones esperadas de su uso generalizado. 
La industria de la IA tiene rasgos especiales, expresados en su misma esencia tecnológica y en la forma en que se ha configurado su desenvolvimiento funcional y sus modalidades económicas y financieras. 
Una instancia sobresaliente, sirva de ejemplo, es la elevada valuación que han alcanzado las empresas tecnológicas y lo que representa en cuanto al flujo de ingresos que hoy son relativamente reducidos y presionan los márgenes de ganancia. 
Un poco de contexto es útil. La revista The Economist dedicó en su versión electrónica el pasado día 16 un segmento titulado: “Cinco hombres controlan la inteligencia artificial. ¿Quién debería controlarlos a ellos? La pregunta es relevante sin duda, pues el poder que concentran es enorme y no sólo en términos económicos. El asunto destaca de distintas maneras desde hace ya un largo tiempo. La línea del argumento trazada por la citada revista apunta a que: “El trato más bien despreocupado, y visiblemente cada vez más irresponsable, de las empresas parece haber llegado a su límite”. A esto añade que, el rápido avance de los modelos de la IA ha alcanzado unas capacidades que bordean diversos riesgos para la sociedad y, aun, para los gobiernos y se extienden incluso hasta el campo de la seguridad nacional. 
La empresa Anthropic avisó hace unos días que durante las pruebas de su modelo Claude Mythos se encontró que éste: “Es capaz de identificar y luego aprovechar una serie de vulnerabilidades que se encuentran en todos los sistemas operativos y en los más importantes buscadores de la red cuando se le dirige para hacerlo”. Se trata, pues, de una capacidad notable para afectar las pautas de la seguridad cibernética y en un entorno cada vez más riesgoso. Anthropic emitió al respecto una extensa nota técnica y decidió no liberar el modelo en cuestión de modo general al público. 
El asunto es que existe un área de vulnerabilidad de una magnitud incierta de la IA en materia de seguridad para las personas, las instituciones y los gobiernos. En el caso de las otras empresas de ese sector, éstas no han actuado de modo tan abierto con respecto al entorno de inseguridad que pueden tener los modelos que han desarrollado. Cabe esperar un entorno de riesgo en toda esa tecnología y en los productos que se ofrecen en el mercado. 
En cuanto al asunto que se debate de modo creciente y que tiene que ver con el impacto de la IA sobre los empleos, se han propuesto progresivamente muy diversas consideraciones. Estas se vinculan con el tipo de tareas que se aplican en muy distintas actividades. En esta fase de implementación de la IA se advierte que en la realización de un gran conjunto de tareas es imaginable que exista un grado de imprecisión que no siempre se establece de modo patente. Hay, por su puesto actividades sustituibles de modo más rápido que otras, pero apenas un seguimiento de las discusiones indica la magnitud del impacto que puede esperarse. 
La IA, junto con otros desarrollos como la robótica, por ejemplo, apuntan a tener un impacto muy grande y por ahora difícil de calificar y cuantificar. Algún día habrá un catálogo de tareas afectables y su incidencia en el mercado laboral. Mientras convendría mantener que el proceso es, hoy, muy dinámico y abarca un ámbito amplio de actividades y de comportamientos. 
Ojo, que hasta los creadores de la IA se sorprenden de lo que ésta puede hacer…y se espantan, tal y como ha dejado ver de modo explícito y reiterado Dario Amodei, jefe de Anthropics. Ha declarado en distintas ocasiones que existe un riesgo real de que una inteligencia super humana podría causar un daño a gran escala a la civilización si no se establece una clara y rápida intervención. No es poca cosa. Pero no se advierte un correspondiente sentido de urgencia al respecto. En ningún caso de innovación tecnológica transformacional se ha dicho algo semejante. Una referencia sobre el tema nos remite al caso de Henry Ford y la producción en masa de automóviles del Modelo T. 
En otro aspecto de este mismo asunto, si la IA desplaza trabajadores más rápido de lo que estos pueden absorberse en otras tareas podría tener un impacto negativo en la demanda de la que dependen las empresas. El problema, como se ha asentado, es que esta circunstancia no es suficiente para que las empresas se detengan. 
Tal y como se formulan los modelos de competencia en la teoría económica, la tendencia apunta a que las empresas tenderán a sustituir empleados más allá de lo que sería óptimo de manera colectiva. Con esto, cualquier tipo de ajuste representará mayores costos sociales. De nueva cuenta llegamos al cuestionamiento de la fluidez del proceso en el que la reinstalación de trabajadores desplazados por la incorporación de nuevas tecnologías conseguirá hacerlo de modo suficiente en el caso de la IA. Esto lleva a distintos cuestionamientos. 
Apunto aquí uno de ellos: aun si la reinstalación ocurre, hay un problema en el transcurso; los trabajadores desplazados son también consumidores y cuando el ingreso que pierden no se repone, entonces, cada ronda de despidos mina el poder de compra del que dependen las empresas. Pretender que la IA provocará muy grandes avances en la productividad entraña, así, una contradicción con la fuerza del desplazamiento y la erosión del poder de compra. 
Se trata de los ajustes que se provocan en los mercados de bienes y de trabajo en cuanto a su forma y el tiempo en que se consigue. Los mercados existen y su funcionamiento exige de ciertos ajustes. Los más simples son en los precios y las cantidades. Ese asunto funciona hasta que deja de hacerlo, lo que ocurre cuando se generan excesos –ese fue el caso en la gran crisis de 2008–. 
Sobre esta cuestión pueden verse los trabajos de David H. Author del MIT.

Pepe Revueltas
Foto: Archivo   Foto autor
Felipe Ávila*
20 de abril de 2026 00:04
José Revueltas, destacado militante comunista, luchador social, escritor, pensador político y humanista, dedicó toda su vida a luchar junto a los más necesitados para construir una sociedad más justa, igualitaria, sin explotación ni opresión. Fue un ejemplo de honestidad intelectual, compromiso social, congruencia con sus principios, que jamás se doblegó ante el poder a pesar de los múltiples encarcelamientos, torturas y persecución de que fue objeto a lo largo de su vida. 
Nació el 20 de noviembre de 1914 en Santiago Papasquiaro, Durango. Junto con su familia, se trasladó en 1920 a la Ciudad de México. Estudió la primaria en el Colegio Alemán, pero al morir su padre, cuando tenía nueve años, se cambió a una escuela pública. Su familia se mudó a La Merced. José abandonó la escuela. Rechazaba la dura disciplina escolar. Quería ser libre y entender el mundo de pobreza que lo rodeaba. Se hizo autodidacta. Era muy inquieto. Su hermana Consuelo contó que cuando tenía siete u ocho años, Pepe jugaba a ser periodista y entrevistaba a su mamá: “¿Cree usted en Dios? ¿Cree que algún día seremos iguales, que no habrá ricos ni pobres y todos tendremos de qué vivir?”. Leía mucho, se encerraba en la Biblioteca Nacional. Su hermano Fermín, más grande, trabajaba en el Partido Comunista con Diego Rivera y José Clemente Orozco. José devoraba el periódico El Machete y ahí fue adquiriendo una consciencia política. 
A los 14 años ingresó al Partido Comunista. Sería el comienzo de una vocación que marcaría su vida. El Partido fue proscrito en 1929. Ese año, al participar en una manifestación organizada por ellos, al colocar una bandera roja en el Zócalo de la Ciudad de México, fue apresado por primera vez. Como era menor de edad, fue recluido en la correccional, donde pasó encerrado su cumpleaños número 15. Estuvo preso varios meses. 
Salió de la correccional en mayo de 1930. Siguió apoyando las actividades del Partido Comunista. En 1932 fue encarcelado nuevamente. El gobierno consideró que era peligroso y lo envió al penal de las Islas Marías, donde las condiciones eran infrahumanas. Salió libre a los cinco meses; en el presidio contrajo paludismo. En 1933 fue nombrado secretario juvenil de la Confederación Sindical Unitaria. Lo enviaron a apoyar una huelga de trabajadores agrícolas a Nuevo León. Fue apresado y enviado nuevamente a las Islas Marías en 1934, donde estuvo 10 meses. Fue amnistiado por el presidente Lázaro Cárdenas. 
En 1971, al hablar de su reclusión en las Islas Marías dijo: “me mostraron las relaciones humanas en su desnudez más completa, sin convenciones de ninguna especie. La cárcel tiene esa virtud. Desnuda al hombre… Entonces el hombre se ve en su propia esencia, desnuda, sin adornos, directa, patética, elevada y sucia a la vez”. 
En julio de 1935 viajó a la Unión Soviética al VII Congreso de la Internacional Comunista, como parte de la delegación mexicana. Iban Hernán Laborde, Revueltas y Miguel Ángel Velasco. Se sintió impresionado por la revolución soviética, por sus juventudes. Entrevistado por Pravda comentó: “consideramos a la juventud soviética nuestra guía, el nuevo mundo que apunta, luminoso… estamos con ella, daremos toda nuestra vida para que en nuestra patria tengamos una juventud tal, plena de optimismo, segura de su vida, amante de las fuerzas nuevas que regenerarán el mundo…” 
Estuvo seis meses en la URSS. Regresó a México convencido de que el socialismo era la alternativa para la humanidad. Mientras, el PCM había dado un viraje y apoyaba las reformas cardenistas de manera decidida. El joven Revueltas alertó el peligro de convertirse en apoyadores acríticos del gobierno. 
En mayo de 1937, se casó con la profesora Olivia Peralta, también militante comunista, Un año después nació su hija Andrea. Por entonces decidió escribir. La literatura fue para él un instrumento de creación, pero también de compromiso político, de reflexión, de denuncia y formación de consciencia. 
En 1939 murió su madre. Un año después su hermano Silvestre, a quien idolatraba. Esas pérdidas lo afectaron profundamente. Ya tenía problemas de alcoholismo, que se agudizaron en esa época. En 1941 terminó su novela Los muros del agua, donde relata su prisión en las Islas Marías. Su prosa, realista, retrata el ambiente carcelario, la persecución a los comunistas, la explotación, la miseria. Dos años después publicaría El luto humano, con la que obtendría el Premio Nacional de Literatura. En ella ahonda en una preocupación de escritores y filósofos de la época: cuál era la esencia del ser mexicano. La literatura se convirtió en actividad central en su vida, seguía militando, escribía artículos para revistas, folletos, mantenía su militancia. Ganó reconocimiento dentro de la cultura nacional. 
Al comenzar la década de 1940, el PCM, siguiendo la línea dictada por la URSS, se hizo más dogmático y sectario. Enviados de la URSS llegaron a México, hicieron una investigación que concluyó con la expulsión de dos dirigentes históricos del partido, Valentín Campa y Hernán Laborde. Revueltas no estuvo de acuerdo y un grupo dentro del partido entre quienes estaban Efraín Huerta, Enrique Ramírez, Vicente Fuentes Díaz y otros firmaron en marzo de 1943 una resolución en la que desconocían al secretario general Dionisio Encina. Fueron expulsados. Revueltas estaba desarrollando una crítica al partido que se había alejado de los principios revolucionarios y de los trabajadores del campo y la ciudad. Para él, el partido no había sabido colocarse a la vanguardia de la clase obrera. Sus críticas al dogmatismo y sus errores siguieron en los años siguientes, desde una posición de izquierda. Desde entonces, sostuvo un debate intenso con el partido, buscando transformarlo, buscando crear el partido que debía ser como vanguardia de la clase obrera. 
*Director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México