Foto: Afp Foto autor
Ap y Reuters
31 de marzo de 2026 21:13
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, arremetió contra los países que no ayudaron a su país en su operación bélica contra Irán y los instó a que compren petróleo estadunidense y a “reunir el valor que les falta” para dirigirse al estrecho de Ormuz y “simplemente tomarlo…vayan a conseguir su propio petróleo” agregó el mandatario republicano, en momentos en que Francia a Italia se sumaron a España en su oposición a operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En ese contexto, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth se negó a reafirmar el compromiso de Washington con la defensa colectiva de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al alegar que la decisión corresponde a Trump, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró con relación al eventual final de la guerra, que “podemos ver la línea de meta. No es hoy, no es mañana, pero se acerca”.
Antes, indicó que Washington “va a tener que rexaminar” su relación con el mecanismo trasatlántico cuando la guerra contra Irán haya concluido y en última instancia tendrá que hacerlo el mandatario republicano.
Al criticar a sus aliados, Trump agregó que proteger el estrecho “no es asunto nuestro”, y dijo que Estados Unidos “no tendrá nada que ver con” lo que ocurra en el estrecho de Ormuz, al destacar ante reporteros que la responsabilidad de mantener abierta la vital vía marítima recaerá en los países que dependen de ella.
“No hay razón para que nosotros hagamos esto”,“eso no es asunto nuestro. Eso será para Francia. Eso será para quien esté usando el estrecho”, indicó Trump.
En redes sociales, el magnate continuó su alegato contra los aliados como Reino Unido y Francia que se han negado a entrar en una guerra sin un final claro y sobre la que no fueron consultados.
“Tendrán que aprender a luchar por ustedes mismos, Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros. Irán ha sido, esencialmente, diezmado. La parte difícil ya está hecha. Vayan a conseguir su propio petróleo”, escribió Trump en Truth Social.
Señaló en particular a Francia por no permitir que aviones que transportan suministros militares a Israel sobrevuelen territorio francés.
“Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados con suministros militares, sobrevolaran su territorio. Francia ha sido muy poco colaboradora con respecto al “Carnicero de Irán”, ¡que ha sido eliminado con éxito! ¡Estados Unidos lo recordará! Presidente DJT”, reprochó el magnate.
La oficina del presidente francés, Emmanuel Macron. expresó su sorpresa y señaló que “Francia no ha cambiado su postura desde el primer día”, en alusión a los sobrevuelos militares estadunidenses.
España dijo el lunes que había cerrado su espacio aéreo a aviones estadunidenses involucrados en el conflicto, a lo que se sumó Italia.
El gobierno italiano de la primera ministra, Giorgia Meloni, defendió que actuó de acuerdo al tratado con Estados Unidos que regula el uso de las bases militares, cuando bloqueó el aterrizaje de varios bombardeos estadunidenses en la base de Sigonella, en Sicilia, en el marco de la guerra contra Irán, al no contar con las autorizaciones correspondientes y no cumplir con las directrices del acuerdo bilateral.
Ap y Reuters
31 de marzo de 2026 21:13
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, arremetió contra los países que no ayudaron a su país en su operación bélica contra Irán y los instó a que compren petróleo estadunidense y a “reunir el valor que les falta” para dirigirse al estrecho de Ormuz y “simplemente tomarlo…vayan a conseguir su propio petróleo” agregó el mandatario republicano, en momentos en que Francia a Italia se sumaron a España en su oposición a operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En ese contexto, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth se negó a reafirmar el compromiso de Washington con la defensa colectiva de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al alegar que la decisión corresponde a Trump, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró con relación al eventual final de la guerra, que “podemos ver la línea de meta. No es hoy, no es mañana, pero se acerca”.
Antes, indicó que Washington “va a tener que rexaminar” su relación con el mecanismo trasatlántico cuando la guerra contra Irán haya concluido y en última instancia tendrá que hacerlo el mandatario republicano.
Al criticar a sus aliados, Trump agregó que proteger el estrecho “no es asunto nuestro”, y dijo que Estados Unidos “no tendrá nada que ver con” lo que ocurra en el estrecho de Ormuz, al destacar ante reporteros que la responsabilidad de mantener abierta la vital vía marítima recaerá en los países que dependen de ella.
“No hay razón para que nosotros hagamos esto”,“eso no es asunto nuestro. Eso será para Francia. Eso será para quien esté usando el estrecho”, indicó Trump.
En redes sociales, el magnate continuó su alegato contra los aliados como Reino Unido y Francia que se han negado a entrar en una guerra sin un final claro y sobre la que no fueron consultados.
“Tendrán que aprender a luchar por ustedes mismos, Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros. Irán ha sido, esencialmente, diezmado. La parte difícil ya está hecha. Vayan a conseguir su propio petróleo”, escribió Trump en Truth Social.
Señaló en particular a Francia por no permitir que aviones que transportan suministros militares a Israel sobrevuelen territorio francés.
“Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados con suministros militares, sobrevolaran su territorio. Francia ha sido muy poco colaboradora con respecto al “Carnicero de Irán”, ¡que ha sido eliminado con éxito! ¡Estados Unidos lo recordará! Presidente DJT”, reprochó el magnate.
La oficina del presidente francés, Emmanuel Macron. expresó su sorpresa y señaló que “Francia no ha cambiado su postura desde el primer día”, en alusión a los sobrevuelos militares estadunidenses.
España dijo el lunes que había cerrado su espacio aéreo a aviones estadunidenses involucrados en el conflicto, a lo que se sumó Italia.
El gobierno italiano de la primera ministra, Giorgia Meloni, defendió que actuó de acuerdo al tratado con Estados Unidos que regula el uso de las bases militares, cuando bloqueó el aterrizaje de varios bombardeos estadunidenses en la base de Sigonella, en Sicilia, en el marco de la guerra contra Irán, al no contar con las autorizaciones correspondientes y no cumplir con las directrices del acuerdo bilateral.
“No somos parte de esta guerra”: Francia y GB, tras amago de Trump de dejar la OTAN
Las consecuencias del conflicto durarán toda una generación, indica Starmer
Reuters, Afp, Ap y The Independent
Periódico La Jornada Jueves 2 de abril de 2026, p. 18
Tokio. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Gran Bretaña, Keir Starmer, reiteraron su rechazo a involucrar a sus naciones en la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, al responder a nuevas amenazas del presidente Donald Trump, quien advirtió que evalúa retirar a su país de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La alianza, que incluye a países europeos, Estados Unidos y Canadá, se fundó en 1949 con el objetivo de contrarrestar el avance belicista de la Unión Soviética. Desde entonces ha sido la piedra angular de la seguridad de Occidente.
El amago de Trump se conoció un día después de que su secretario de Guerra, Pete Hegseth, se negó a reafirmar el compromiso de Estados Unidos con la defensa colectiva de la OTAN, un concepto que constituye el núcleo de la alianza.
“Nunca me impresionó la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel y (el presidente ruso, Vladimir) Putin también lo sabe, por cierto”, declaró Trump al diario británico Daily Telegraph, al afirmar que había ido “más allá de la reconsideración” de la pertenencia de Estados Unidos a la alianza.
“Es totalmente cierto que Francia, a la que no se consultó y que no forma parte de esta ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel, no participa. No hay nada nuevo, es así desde el primer día, por lo que no hay de qué sorprenderse”, declaró Macron en una entrevista emitida por la cadena japonesa NHK, durante la visita del mandatario a Tokio.
El gobernante francés insistió en su llamado “a la paz, a la de-sescalada y a la reanudación de las negociaciones, que son las únicas que pueden permitir resolver los problemas de fondo”.
También abogó por “la reapertura ordenada, de forma pacífica y en concertación con todas las partes implicadas, del estrecho de Ormuz” y aseveró que no se trataría “en absoluto de una opción militar”.
Agregó que Francia y Japón, “junto con otros países de Asia, Medio Oriente y Europa pueden de-sempeñar un papel que consiste en garantizar que el tránsito se realice sin problemas a través de Ormuz.
“Podemos hacerlo precisamente porque no somos parte de esta guerra”, reflexionó Macron.
El premier británico prometió no ceder a la “presión estadunidense” para unirse a la guerra.
A la pregunta sobre las declaraciones del jefe de la Casa Blanca sobre la OTAN, Starmer señaló: “sea cual sea la presión que recibamos yo o los demás, sea cual sea el revuelo, voy a actuar en aras del interés nacional británico en todas las decisiones que tome. Y por eso he dejado absolutamente claro que esta no es nuestra guerra”, y añadió que las consecuencias del conflicto con Irán durarán toda una generación.
En una conferencia de prensa en Downing Street, en medio de crecientes temores por una nueva crisis por el costo de la vida en Reino Unido, aseveró que “ahora está claro que el impacto de esta guerra afectará al futuro de nuestro país... Tengo que ser sincero con la gente. Esto no será fácil. La forma en que salgamos de este conflicto nos definirá”.
Trump ha insultado repetidas veces a Starmer, tachándolo de “cobarde” por su renuencia a unirse a la guerra de Estados Unidos contra Irán, al asegurar que “no es Winston Churchill” y calificar a los portaviones británicos de “juguetes”.
En una señal de que la política exterior británica se aleja de Estados Unidos, tradicionalmente su aliado más cercano, Starmer señaló que ve el futuro de su país más alineado con Europa.
Muchos líderes europeos han sentido la presión política por la guerra, que enfrenta oposición en sus países y que ha disparado los precios del petróleo, después de que la república islámica cerró de facto el estrecho de Ormuz, la angosta vía marítima entre Irán y Omán por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
El primer expansionismo estadunidense
Foto Wikimedia Commons Foto autor
Felipe Ávila*
02 de abril de 2026 00:03
Este 2 de febrero, el gobierno de Estados Unidos publicó un comunicado en el que se vanagloriaba por la guerra contra México con la que nos despojó de más de la mitad de nuestro territorio. Trump calificó esa guerra de “una victoria legendaria” que ratificaba el Destino Manifiesto: “Nuestra nación estaba destinada por la divina providencia a expandirse hasta las doradas costas del océano Pacífico…”
El comunicado reproduce la versión oficial de la historiografía estadunidense que ha tergiversado lo que realmente ocurrió. Trump repite que tropas mexicanas emboscaron a soldados estadunidenses en el río Grande, como llaman ellos al río Bravo, por lo que el presidente James Polk tuvo que actuar para defender la seguridad, la dignidad y la soberanía estadunidense declarando la guerra a México.
Aunque una personalidad como la de Donald Trump no debería ya sorprendernos, es difícil entender cuál es su objetivo con un comunicado que ofende y lastima a nuestro país, así como el infame mensaje racista que publicó en su red social días después burlándose de Barack y Michelle Obama, pero esto es motivo de otra reflexión.
Conviene recordar el antecedente directo de la guerra en la que perdimos más de la mitad de nuestro territorio: el despojo de Texas.
Una constante en la historia de Estados Unidos es la expansión territorial. Desde sus orígenes, los grupos anglosajones que llegaron al noroeste del continente americano se asentaron y extendieron sus dominios mediante la ocupación, la compra, la guerra y el despojo de tierras que no eran suyas. Infinidad de pueblos indígenas fueron desplazados, muchos de ellos aniquilados, de los lugares en los que vivían desde siglos atrás. Otros territorios habían sido conquistados y colonizados por España, Portugal, Inglaterra, Holanda, que habían llegado antes que los estadunidenses, aunque habían seguido el mismo patrón de despojo de los territorios indígenas.
Una vez que las 13 colonias anglosajonas se independizaron de Inglaterra en 1776, su ambición por expandirse al sur, al oeste y al norte se exacerbó. La nueva nación inició su expansión al noroeste del río Ohio. Tan sólo entre 1795 y 1809 se apoderaron de 20 millones de hectáreas indígenas. Surgieron así los estados de Ohio, Michigan, Indiana e Illinois.
Con el presidente Thomas Jefferson, la expansión territorial se convirtió en una política de Estado. Jefferson aprovechó una coyuntura internacional favorable, pues las guerras europeas de Napoleón Bonaparte hacían apremiante conseguir recursos para financiarlas y porque la defensa de las colonias americanas de Francia era cada vez más difícil. Así, en 1803, Napoleón ofreció vender a Estados Unidos la Luisiana, un vasto territorio que duplicaba la superficie de la Unión Americana, cuya frontera norte lindaba con Canadá y en el sur llegaba hasta el Golfo de México. Por ese territorio corría el caudaloso río Misisipi, estratégico para el comercio fluvial, y estaba la ciudad de Nueva Orleans, que se convirtió en el segundo puerto más importante de la joven nación.
La compra de la Luisiana significó un vuelco en la historia de ese país. Atrajo a miles de colonos, amplió y diversificó su economía y avivó la ambición por apoderarse de los territorios al sur y al oeste pertenecientes al imperio español. Jefferson fue el mandatario que alentó el expansionismo estadunidense, creó una mística de conquista y apropiación de los territorios en manos de indígenas y novohispanos, promovió la colonización y fijó los límites que debían alcanzarse: por el sur, hasta el río Bravo; por el oeste, hasta el litoral del Pacífico; por el Atlántico, Cuba y Puerto Rico.
El segundo presidente, John Adams, expresó sin pudor en 1804 ese propósito expansionista: “La gente de Kentucky está llena de ansias de empresa, y aunque no es pobre, siente la misma avidez de saqueo que dominó a los romanos en sus mejores tiempos. México centellea ante nuestros ojos. Lo único que esperamos es ser dueños del mundo”.
Y en efecto, los estadunidenses iniciaron lo que años más tarde sería el Destino Manifiesto: invadieron la Florida Occidental entre 1810 y 1814. En plena guerra de Independencia de México, trataron de sacar provecho de la inestabilidad ocasionada por la lucha entre insurgentes y realistas, y plantearon al monarca español Fernando VII la adquisición de la Florida Oriental. En 1819, la corona española cedió y los estadunidenses ocuparon completa la península de Florida. Fernando VII pensó que con eso aplacaría su espíritu expansionista y que abandonarían su deseo de quedarse con Texas.
Muy pronto, la nueva nación mexicana se dio cuenta de que los estadunidenses no olvidaron esas pretensiones. Durante la década de 1820 y los primeros años de la siguiente, los miles de colonos que ocuparon Texas se empeñaron afanosamente en lograr la independencia texana. La estrategia fue similar a la empleada en la Florida: ocupar el territorio, invadiéndolo con miles de familias, obtener concesiones de tierras, reclamar derechos que no existían, promover la sublevación de los residentes y dar un ultimátum: la cesión territorial por compra o la guerra.
Los gobiernos mexicanos, en la inestabilidad política y la bancarrota financiera, fueron incapaces de aumentar la colonización de Texas y controlarla militarmente. Entretanto, aumentó el arribo de familias anglosajonas que prometían respetar las leyes y la autoridad del gobierno mexicano. En todos los territorios anexionados por Estados Unidos desde la adquisición de la Luisiana, la esclavitud de los afrodescendientes era la columna vertebral de su economía. Por eso, la abolición de la esclavitud, una de las mayores conquistas de nuestra Independencia, fue rechazada por los colonos texanos y fue una de las causas que alentaron la separación.
*Director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México
Arribo de petrolero a Matanzas, “victoria del sentido común”: Rusia
Juan Pablo Duch Corresponsal
Periódico La Jornada Jueves 2 de abril de 2026, p. 22
Moscú. El ministro de Transporte de Rusia, Andrei Nikitin, enfatizó que “Cuba es nuestro socio estratégico, lo apoyamos en el pasado, ahora lo estamos apoyando y lo seguiremos apoyando”.
Desde San Petersburgo, y en declaraciones a agencias noticiosas de este país, Nikitin se refirió a la llegada del petrolero Anatoly Kolodkin al puerto cubano de Matanzas, que el martes pasado empezó a descargar 100 mil toneladas de crudo que abastecerán el sistema eléctrico de la isla por casi 10 días.
Tras decir que Rusia cumple la legislación marítima internacional, el ministro afirmó: “un buque cisterna nuestro, navegando bajo bandera rusa, llevó suministros humanitarios a Cuba. Y no puede haber ninguna razón para restringir la navegación, nada debe afectar este principio básico de la economía mundial”.
Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Ryabkov, declaró a la agencia TASS que Rusia no tiene derecho a abandonar a su suerte a la mayor de las Antillas, su socio más cercano y fiable en el Caribe, y seguirá ayudando a Cuba.
El diplomático destacó que la llegada del petrolero a Matanzas “es una victoria del sentido común”.
Recordó que “durante los decenios en que Estados Unidos ha ejercido una presión cada vez mayor sobre nuestra hermana Cuba, nunca ocultamos nuestra intención de apoyar incondicionalmente a La Habana y brindarle asistencia”.
En relación con la misión solidaria del Anatoly Kolodkin, agregó: “actuamos, por supuesto, teniendo en cuenta consideraciones humanitarias, pero también de acuerdo con la convicción de que Cuba es nuestro socio más cercano, nuestros socio más fiable en el Caribe, y sencillamente no tenemos derecho a abandonarlo a su suerte”.
Ryabkov subrayó: “la ayuda a Cuba continuará y ahora es más necesaria que nunca en el contexto de la crisis energética extremadamente aguda y las consecuencias del bloqueo estadunidense que sufre la población cubana”.