martes, 12 de mayo de 2026

Cuba 1960-2026. Paralelos de atención.

Desde el segundo año de la revolución, el sabotaje y los actos contrarrevolucionarios promovidos por Estados Unidos contra Cuba establecieron el patrón de la relación. 
Foto Jair Cabrera Torres   Foto autor
Hallier Arnulfo Morales Dueñas*
12 de mayo de 2026 00:01
Charles Wright Mills, en el libro Escucha, yanqui, publicado en 1960, reconoce que apenas al correr el primer año del triunfo revolucionario encabezado por Fidel Castro a partir de su entrada a La Habana el 1 de febrero de 1959, al dirigir la segunda liberación del país caribeño, aquella que después de Playa Girón se reconoció como la primera revolución socialista del continente, poco se había escuchado en Estados Unidos la palabra del pueblo cubano, la de los soldados rebeldes, intelectuales, funcionarios, periodistas, profesores, entre otros, y esa voz merecía escucharse antes que juzgarla con fundamento en la ignorancia o, peor aún, mantenerla en silencio.
Desde el segundo año de la revolución, el sabotaje y los actos contrarrevolucionarios promovidos por Estados Unidos contra Cuba establecieron el patrón de la relación. El gobierno estadounidense declaró la guerra económica y comenzó a practicarla, y las compañías petroleras norteamericanas se negaron a refinar el crudo comprado a la Unión Soviética; así como sucedió en 1960, ahora, en 2026, se recrudece la escena. Como entonces, ahora, muchas voces se elevan para exigir el fin del bloqueo y la amenaza contra el pueblo cubano.
El entusiasmo despertado por la Cuba revolucionaria de 1959 pronto fue visto como amenaza y mal ejemplo ante los ojos de lo que el Che describió como la bestialidad imperialista, que la agredió hasta provocar que los vientos del poder soplaran ansiosos a otros puertos; no obstante, la izquierda se mantuvo junto a Fidel y la Revolución. Cuba se convirtió en clavo ardiente que gobiernos latinoamericanos no querían tomar, pero los pueblos no dudaron en asumir como propio.
El espionaje mexicano históricamente ha caminado de la mano de los intereses extranjeros promovidos por Estados Unidos. Baste recuperar el espíritu de la Doctrina Monroe, que busca preservar el interés de Estados Unidos en el continente. La primera mitad del siglo XX mexicano estuvo marcada por la tendencia preventiva contra todo aquello que oliera a izquierdismo. Al socialismo, el comunismo, la Unión Soviética, se buscó mantenerlos tan lejos como la distancia geográfica de procedencia.
La Dirección Federal de Seguridad (DFS) guardaba registro de las actividades políticas en el país; de manera especial, construía la imagen del enemigo en las sombras con quienes expresaban “ideas izquierdistas”; con el triunfo revolucionario en Cuba, acrecentó su atención en el cada vez mayor activismo de los elementos comunistas, quienes “a últimas fechas han incrementado sus actividades dentro de los diferentes sectores”. Ejemplo al respecto fue el espionaje desplegado en el norte del país.
El 26 de febrero de 1961, se realizó una nutrida congregación en Torreón, Coahuila; desfilaron destacados oradores y líderes promotores de la Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz, entre ellos, Juan Cervantes, Arturo Orona, Jorge Bassols Batalla y José Santos Valdés. Este último en su alocución, de acuerdo con el capitán Raúl Lemuel Burciaga, quien le informa al director de la DFS, expuso sobre la emancipación económica, atacó duramente a Estados Unidos y a las naciones que dependen de él, elogió al general Cárdenas, a la revolución cubana, a Fidel Castro y, en particular, a la China comunista; criticó al ingeniero Pascual Gutiérrez Roldán por el proyecto de gasoducto que correrá de Reynosa hasta Tijuana, con beneficio a favor de los norteamericanos, ya que se llevarían un porcentaje mayor de sus productos en el gas.
Entre la multitud ondeaban mantas con leyendas que brindaban tono a lo que se defendía: “Defender a Cuba es defender a México”; “Cuba sí, yanquis no”; “Libertad de los presos políticos”; “Fuera de México la base militar yanqui instalada en Guaymas”; “Que la reforma agraria sea integral, tierra, agua, crédito, sanidad, viviendas rurales”; “A un mundo sin armas”; “Por el intercambio social, económico y cultural de los pueblos. Unión de sociedades ejidales 40-61”, “Por la no intervención en los asuntos internos de cada país”, “Lagunero, Lázaro Cárdenas te llama”.
La denuncia de Wright, la rebeldía de los revolucionarios cubanos, la resistencia del magisterio mexicano que, en voz de José Santos Valdés, sonó contundente en Torreón, Coahuila; a pesar de la agresión imperial, de la desinformación, mentiras y calumnias, el sur global se une en la sentencia que aún perdura: ¡Viva Cuba libre!
*Doctor en historia y autor del libro La semilla en el surco: José Santos Valdés y la escuela rural mexicana (1922-1990)

Redadas dejan sin trabajo a migrantes y a estadunidenses
La reducción de la fuerza laboral extranjera deprime las economías locales y provoca despido de residentes, concluye reporte de expertas
Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada
Martes 12 de mayo de 2026, p. 21
Washington y Nueva York., Las políticas antimigrantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han buscado frenar el flujo de extranjeros y deportar a miles de indocumentados bajo la justificación de que están “robando empleos” a la población local, ha tenido el efecto opuesto al reducir el número de fuentes de trabajo disponibles para ciudadanos estadunidenses, concluyó un informe de un destacado y no partidario centro de análisis económico.
El nuevo reporte del National Bureau of Economic Research socava una premisa central de la política del republicano, quien afirma que mexicanos y otros inmigrantes quitan empleo a estadunidenses y minan a la sociedad. “Deportaciones masivas igual a más empleo”, afirmó la Casa Blanca en un comunicado de prensa en enero.
Las economistas Chloe East y Elizabeth Cox, que encabezaron esta investigación, compararon regiones afectadas por el incremento de los arrestos por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y las que no han resultado tan perjudicadas por las redadas durante los primeros 10 meses del año pasado.
Lo que descubrieron es que en donde se realizaron redadas y detenciones masivas la oferta de trabajo para inmigrantes indocumentados se desplomó, pero también los empleos disponibles para ciudadanos estadunidenses sin educación universitaria.
“Por cada arresto del ICE, seis personas probablemente indocumentadas dejaron de trabajar”, reporta el informe, pero la pérdida de estos puestos en construcción, agricultura y manufactura también resultó en que un trabajador estadunidense dejara de laborar.
“Estamos demostrando, usando los datos en tiempo real del segundo gobierno de Trump, que un incremento en la actividad del ICE ha sido realmente dañina para el mercado laboral, no sólo para los trabajadores inmigrantes que permanecen en Estados Unidos, también para los nacidos en el país”, resaltó East a The Washington Post.
La reducción de la fuerza laboral inmigrante deprimió a las economías locales en zonas donde se realizan las redadas y detenciones y con ello disminuyeron las ganancias de las empresas de la región. Eso resultó en que estas compañías cesaron a empleados que eran ciudadanos estadunidenses.
“En otras palabras, deportar a trabajadores que respetan la ley reduce las oportunidades de empleos para estadunidenses”, argumentó The Wall Street Journal, rotativo conservador proempresarial, en un editorial.
“Esto no es un descubrimiento novedoso, pero demuestra cómo deportar a inmigrantes no criminales es económicamente contraproducente”, concluyó.

Retoman juicios a autores de muertes y desapariciones en la dictadura argentina
Procesan a teniente que se apropió de bebé // Recuperan los restos de padres de la periodista Paula Mónaco Felipe
Stella Calloni   Corresponsal
Periódico La Jornada  Martes 12 de mayo de 2026, p. 20
▲ Ester Felipe y Luis Mónaco, cuyos restos fueron identificados esta semana en Argentina, en una imagen publicada en Instagram por su hija Paula Mónaco Felipe, que reside en México.
Buenos Aires., A 50 años de la cruenta dictadura militar en Argentina (1976-1983), en un año dedicado a la recuperación de la memoria, la verdad y la justicia por los organismos de derechos humanos, se activaron juicios sin concluir y la justicia federal del municipio de San Martín procesó al teniente retirado Alberto Raúl Cazoux, quien estuvo al frente de un gran operativo realizado en septiembre de 1976, en Martínez, conurbano bonaerense, donde decenas de militares y policías rodearon la casa de la familia Lanuscou, asesinaron a la pareja de Roberto y Amelia, a sus hijos de tres y cinco años y se apropiaron de una niña llamada Matilda, de seis meses, aún sin aparecer y que figura en la lista de menores buscados por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Milei pretende dar amnistía a responsables de crímenes
Esto sucede mientras el gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei intenta otorgar amnistía a los detenidos por crímenes de lesa humanidad y la semana anterior envió a prisión domiciliaria a Eduardo Ruffo, agente de inteligencia que se apropió de la niña Carla Artés Company, que fue entregada con su madre en Bolivia, en el marco de la operación Cóndor, y trasladada al centro clandestino de detención de Orletti, en esta capital, desapareciendo a los padres y encontrada por su abuela en 1985 en poder de este oficial.
Ruffo fue condenado por otros casos de apropiación de bebés y crímenes de lesa humanidad a prisión perpetua.
En el caso de la familia Lanuscou se procesó a Cazoux, como “partícipe necesario” de homicidio agravado en cuatro hechos y de la privación ilegítima de Matilda, la bebé a la que el ejército hizo pasar por muerta, cuando los restos de las víctimas de uno de los crímenes emblemáticos de la dictadura fueron encontrados y el cajón de la niña estaba vacío, en una simulación ante los vecinos que fueron testigos del crimen, como los soldados que entonces cumplían la conscripción obligatoria.
Cazoux era jefe de la sección tercera de la escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo, pero nunca fue juzgado hasta ahora.
En Córdoba, el tribunal federal que encabeza el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja anunció el pasado 11 de marzo que fueron identificados los cuerpos de 12 detenidos-desaparecidos en el mismo predio donde funcionó el centro clandestino de detención de La Perla, uno de los más grandes del país, por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de la provincia, lo que nuevamente puso en escena los horrores cometidos en ese lugar de exterminio, cuando el gobierno actual intenta minimizar los crímenes de la dictadura.
La Perla funcionó entre 1976 y 1978 bajo el control del Tercer Cuerpo de Ejército, dependiendo del destacamento de Inteligencia 141 de Córdoba, por donde pasaron se calcula unos 2 mil 500 secuestrados , la mayoría desaparecidos.
Los testimonios de sobrevivientes y familiares son sobrecogedores.
“Es una noticia que confirma la importancia de la búsqueda encarada por parte de los parientes y los organismos de derechos humanos. Para las familias que lograron el hallazgo es la confirmación de la existencia del plan sistemático. Para otras, es un punto de partida para seguir buscando. La desaparición de personas es un delito que se continúa cometiendo y, a 50 años del golpe, es una responsabilidad inexorable del Estado seguir en la búsqueda”, afirmó el abogado querellante Ramiro Fresneda en diálogo con Página/12.
“Asesinados por el terrorismo de Estado”
Entre los restos identificados esta semana figuran Ester Felipe y Luis Mónaco. Su hija Paula, periodista que reside en México desde 2004, publicó una foto de ellos en Instagram con el mensaje: “los buscamos tanto, los esperamos tanto. Hoy vuelven con nosotres y estamos flotando, con el corazón al galope, descubriendo una nueva y maravillosa forma de felicidad. Bienvenidos de regreso Ester y Luis, mamá y papá”.
La cantautora y pianista Liliana Felipe, hermana de Ester y quien también vive en México, publicó en redes sociales: “Ester Felipe y Luis Mónaco dejan de ser desaparecidos y toman el estatus de asesinados por el terrorismo de Estado. Presentes, ahora y siempre”.
El EAAF continuó laborando y desde el pasado 4 de mayo comenzaron los trabajos de excavación y prospección arqueológica de esta segunda etapa en la zona denominada Loma del Torito, dentro de la reserva natural militar de la Calera, donde se recuperaron un gran número de restos óseos humanos dispersos y desarticulados.
Los trabajos del EAAF se extenderán hasta finales de septiembre.
Quedan aún muchos juicios abiertos, pero que eso sucede en estos momentos en que el país está en una grave crisis y sigue sobreviviendo con una fuerza arrolladora la lucha por los derechos humanos que tuvo su expresión en la más grandes de las movilizaciones de los últimos tiempos encabezadas por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como se expresó el 24 de marzo pasado.
Asistieron miles de jóvenes, ahora también luchando por los derechos humanos del pueblo humillado y hambreado.

Otra vez Hernán Cortés
Los falsificadores de la historia que alimentan el discurso de la derecha española (que acá retoman sin originalidad el PAN y los voceros del usurero evasor) parten de un fanatismo religioso, consciente o inconsciente, que justifica, minimiza o de plano niega las atrocidades de la Conquista. Foto Colección Munal
Foto autor
Pedro Salmerón Sanginés
12 de mayo de 2026 00:01
A propósito del sainete protagonizado por una política madrileña y sus aplaudidores mexicanos (el usurero evasor, una alcaldesa de poca monta y los cuatro gobernadores que le quedan al PAN, entre las que destaca la que acoge a agentes de la CIA), se volvieron a poner de moda Hernán Cortés y sus hazañas. Encontré, otra vez, que los falsificadores de la historia de allende y aquende el Atlántico son profundamente ignorantes: no hay uno que trabaje en los archivos ni con fuentes primarias, son panfletistas y mercachifles. 
Así que decidí recordar el meollo del asunto: los falsificadores de la historia que alimentan el discurso de la derecha española (que acá retoman sin originalidad el PAN y los voceros del usurero evasor) parten de un fanatismo religioso, consciente o inconsciente, que justifica, minimiza o de plano niega las atrocidades de la Conquista. Guy Rozat muestra que en las fuentes del siglo XVI la cultura mesoamericana es hija del diablo y, por tanto, hay que extirparla. Y los discursos de la derecha actual repiten sin ambages los argumentos de hace 500 años, desde el mismo fanatismo que cree que hay un solo Dios y una sola manera de adorarlo. Esa es la única manera de creer que la civilización occidental liberó o civilizó Mesoamérica (claro, salvaron sus inmortales almas a costa de sus mortales cuerpos). Así que recordemos un clásico. 
Acercarnos a fray Toribio de Benavente, “Motolinía” (que en náhuatl significa “humilde” o “pobrecito”), nos permite entender esa idea: por un lado fue, con sus compañeros franciscanos, un destructor de escuelas, códices y templos para extirpar esa religión del diablo y, por otro lado, fue un hombre bueno y generoso, defensor de las comunidades indígenas ante la arbitrariedad y violencia de los españoles. Fray Toribio escribió sobre las plagas que azotaron estas tierras como “castigo divino”, así como bíblicamente 10 plagas azotaron Egipto. Lo importante del texto es que nos muestra las razones por las que entre 1520 y 1600 murieron ocho o nueve de cada 10 indígenas. 
La primera plaga fue la epidemia de viruela de 1520: “tan grande enfermedad y pestilencia mortal en toda la tierra, que en algunas provincias morían la mitad de la gente”. La segunda plaga “fue los muchos que murieron en la conquista de esta Nueva España, en especial sobre México… En la primera plaga castigó Dios por la mayor parte a los pobres y pequeños, y en esta segunda hirió Dios a los señores y principales, que son gente de guerra (…) La tercera plaga fue una muy grande hambre que sucedió en siendo ganada México, ca como no pudieron sembrar con las grandes guerras (…) De esta gran hambre murieron muchos de los pobres y que poco pueden”. La cuarta plaga fueron los encomenderos y sus agentes. 
“La quinta plaga fue los tributos grandes y servicios que los indios hacían… los tributos eran continuos, para los cumplir vendían los hijos y las tierras a los mercaderes, y faltando de cumplir el tributo, hartos murieron por ello, unos a tormentos, otros en prisiones, de las cuales salían tales que muchos morían, porque los trataban bestialmente, y los tenían en menos estima que a sus bestias y caballos, y no sin causa esta plaga se puede comparar a la quinta de Egipto.” 
“La sexta plaga fue las minas del oro, que demás de los tributos y servicios de los pueblos a los españoles encomendados, luego comenzaron a buscar minas, que los indios que hasta hoy en ellas han muerto no se podría contar; y fue el oro de esta tierra, como otro becerro por Dios adorado, ansí en las islas como en la tierra firme y de otros más devotos (de los) que los reyes magos porque desde Castilla lo vienen a adorar. La plaga que a esta responde fue la quinta con que Dios hirió a los egipcianos, en la cual Moysén echó la ceniza en alto, y derramada por el aire salieron heridas y plagas”. “La séptima plaga fue la edificación de la gran ciudad de México”, pero este tema me lo reservo para otro artículo. 
“La octava plaga fue los esclavos que se hicieron para echar en las minas: fue tanta la priesa que los primeros años dieron a hacer esclavos, que de todas partes entraban en México grandes manadas como de ovejas para echarlos el hierro (…) La nona plaga fue el servicio de las minas, a las cuales de sesenta y setenta leguas y aún más los indios cargados iban con mantenimientos e la comida que para sí mismos llevaban a unos se les acababa en llegando a las minas (…) o se morían allá en las minas o por el camino; otros volvían tales que no podían escapar”. Me ahorro la décima plaga. 
El colapso de la civilización mesoamericana y la muerte de ocho o nueve de cada 10 de sus habitantes aparece en todas las fuentes del siglo XVI y no solo en Motolinía (o en Bartolomé de las Casas, a quien odian los hispanchistas): Bernardino de Sahagún, Jerónimo de Mendieta, Diego Durán, Alonso de Zorita, Alonso de la Veracruz, Diego de Landa, Pedro de Gante, Vasco de Quiroga. Terminemos con una cita de fray Francisco de Aguilar en 1580, sobre el altepemeh que inició la alianza con Cortés: “La provincia de Sempoal, ya dicha, que en el casco de ella se hallaron 20 mil casas, y ahora tiene 20 casas”. 
El texto de fray Toribio, aquí: 
https://historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/lecturas/T1/ LHMT1_024.pdf