jueves, 28 de mayo de 2026

Gobierno de Trump infló en 10 mmdd el reembolso por aranceles.

La administración Trump corrigió cifras sobre reembolsos arancelarios. 
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The Independent
27 de mayo de 2026 18:02
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, infló el valor de sus reembolsos arancelarios en más de 10 mil millones de dólares, de acuerdo con un nuevo informe. Un documento presentado ante un tribunal por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (USBP, por sus siglas en inglés) reveló que se están devolviendo aproximadamente 20 mil 600 millones de dólares en reembolsos a los importadores que presentaron sus reclamaciones a través de un nuevo portal de la agencia, informó Bloomberg.
Estos desembolsos constituyen la primera gran oleada de devoluciones tras el histórico fallo de la Corte Suprema que anuló la autoridad arancelaria del presidente Donald Trump, asestando un duro golpe a su principal política económica.
La documentación presentada ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos también reveló que la administración había informado erróneamente sobre la magnitud de esos reembolsos al juez federal que supervisaba el proceso.
A principios de este mes, un funcionario comercial estadunidense afirmó que se estaban emitiendo reembolsos por más de 35 mil 500 millones de dólares. Esa estimación “fue exagerada en aproximadamente 10 mil millones de dólares”, y la cifra correcta se acerca más a los 25 mil millones de dólares, indicó Brandon Lord, jefe de programas comerciales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), informó The Daily Beast, citando a Bloomberg.
Los importadores presentaron sus reclamaciones a través del sistema CAPE (Administración y Procesamiento Consolidado de Entradas) recientemente lanzado por la CBP, que realiza los pagos.
“Esto no refleja ningún error en el procesamiento o los reembolsos del CAPE, sino que fue el resultado de un error involuntario en la consulta de datos utilizada para calcular la cifra”, dijo Lord.
Los reembolsos podrían llegar a 85 mil millones de dólares, incluidos los intereses sobre los aranceles. Sin embargo, solo los importadores pueden optar por ellos, dejando a los consumidores estadounidenses sin la posibilidad de obtener ayuda.
El periódico The Independent se ha puesto en contacto con la CBP para obtener comentarios.
Solicitudes, tras el fallo
El proceso de reembolso se puso en marcha en febrero, cuando el Tribunal Supremo dictaminó, por 6 votos contra 3, que los aranceles globales impuestos por el presidente se habían aplicado ilegalmente en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977.
“El presidente afirma tener la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de cuantía, duración y alcance ilimitados. En vista de la amplitud, la historia y el contexto constitucional de esa autoridad que alega, debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerla”, escribió el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.
Esta decisión abrió la puerta a miles de millones de dólares en compensaciones para las empresas que han pagado aranceles elevados desde que se implementaron por primera vez los gravámenes del llamado “Día de la Liberación” en abril de 2025.
Trump calificó rápidamente el fallo de “incorrecto” y dijo estar “avergonzado” de los jueces que votaron en su contra, varios de los cuales él mismo nombró durante su primer mandato.
“Realmente me cabrea”, dijo Trump a Fortune a principios de este mes, refiriéndose al fallo del tribunal supremo.
“¿Se imaginan?... A la gente que nos odia, a los países que nos estafaron durante años, tengo que devolverles 149 mil millones de dólares”, dijo.
Sin embargo, los economistas han afirmado que la mayor parte de los aranceles fueron pagados en realidad por las empresas y los consumidores estadounidenses.
Un informe de enero del Instituto Kiel para la Economía Mundial reveló que los consumidores estadounidenses pagaron “casi la totalidad” de los aranceles. Un análisis de febrero de la Fundación Tributaria calculó que estos impuestos costarían al hogar promedio alrededor de mil 300 dólares este año.
Al mismo tiempo, estudios de la Reserva Federal indican que los aranceles de Trump han contribuido a mantener la inflación elevada.

Consejo económico alemán rebaja previsiones de crecimiento por impacto de precios de la energía
Analistas advirtieron una pérdida de competitividad industrial. 
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Reuters
27 de mayo de 2026 19:31
El Consejo Alemán de Expertos Económicos ⁠rebajó el miércoles sus previsiones de crecimiento para la mayor ⁠economía de Europa, al considerar el impacto del conflicto en Medio Oriente, el aumento de los precios de la energía y la política comercial de Estados Unidos.
Los economistas esperan ahora un crecimiento de 0.5 por ciento este año, por debajo de la previsión de 0.9 por ciento realizada en noviembre, de acuerdo con su informe de primavera presentado al gobierno. Para 2027, el panel prevé un crecimiento de 0.8 por ciento.
El Ministerio de Economía rebajó en abril sus previsiones de crecimiento para 2026 y 2027 y elevó la de inflación. El gobierno espera ahora un crecimiento de 0.5 por ciento para 2026, frente a una previsión anterior de uno por ciento, y ha rebajado sus perspectivas de crecimiento para 2027 de 1.3 a 0.9 por ciento.
El aumento de los precios de ‌la energía ‌está reduciendo el poder adquisitivo de los hogares y lastrando el consumo, según los economistas. Se espera que la inflación promedie 3 por ciento en 2026, frente a 2.2 por ciento de 2025, antes de moderarse a 2.8 por ciento en 2027.
En un escenario de riesgo en el que los precios del petróleo suban a 120 dólares por ‌barril y se mantengan elevados hasta octubre de 2026, los asesores señalaron que el crecimiento alemán podría desacelerarse a 0.2 por ciento en 2026 y 0.5 por ciento en 2027, mientras que la inflación repuntaría a 3.5 por ciento en 2026 y se mantendría en 3.2 por ciento en 2027.
Fortaleza se debilita
La tradicional fortaleza exterior de Alemania se está debilitando: se prevé que el superávit por cuenta corriente caiga de casi 6 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2024 a alrededor de 3 por ciento en 2027, un “dramático deterioro en un periodo de tiempo muy breve”, señaló ‌el miembro del consejo Gabriel Felbermayr.
La creciente competencia de los proveedores chinos en los sectores de exportación tradicionales de Alemania, como la ingeniería mecánica, es claramente visible, señaló Felbermayr, quien indicó que “esto supone una pesada carga para la industria alemana tanto ⁠en el mercado nacional como en los mercados de terceros”. El consejo también advirtió que la prolongada debilidad económica de Alemania refleja problemas estructurales, entre ellos una menor competitividad industrial y presiones demográficas. “La debilidad de la economía alemana, que persiste desde hace siete años, no es solo cíclica, sino que también tiene causas estructurales”, afirmó Veronika Grimm, otra integrante del consejo.

Apuntan políticas de AL a contener subida de precios de los combustibles: Fitch
Fitch analizó el impacto regional de la crisis petrolera. 
Foto Europa Press / Archivo   Foto autor
Jessika Becerra
27 de mayo de 2026 20:01
A tres meses del inicio de la crisis petrolera mundial, los gobiernos latinoamericanos siguen políticas de precios de combustible muy dispares, pero todas buscan un equilibrio entre proteger a los consumidores y mantener la estabilidad de las finanzas públicas, comentó hoy la calificadora Fitch en un informe. 
Mencionó que Chile, Paraguay y Perú, han trasladado la mayor parte del aumento de los precios del combustible a los consumidores. “Argentina lo hizo hasta su reciente congelación”, señaló.
Guatemala y Panamá lo hicieron mediante subsidios pequeños o específicos.
“Varios países han mantenido los precios prácticamente congelados, con un costo fiscal considerable, como Bolivia, Colombia, México y Nicaragua”, comentó. 
Agregó que el resto ha moderado los aumentos de precios mediante medidas discrecionales o reglas de suavización de precios, lo que implica un subsidio explícito dentro del presupuesto o uno implícito generalmente asumido por las empresas estatales. 
Por otra parte, señaló que los gobiernos que permiten una mayor transmisión de la inflación han experimentado mayores repuntes, lo que supondrá un obstáculo para el consumo en 2026. 
Sin embargo, Fitch dijo que la dinámica inflacionaria favorable previa a la crisis y la credibilidad de los bancos centrales les otorgan margen de maniobra para gestionarla y evitan la necesidad de endurecer la política monetaria o de desanclar las expectativas de inflación.
“Los gobiernos que opten por subvencionar los precios de los combustibles incurrirán en un coste fiscal”, advirtió.
Sin embargo, quienes lo hagan de forma más agresiva son países principalmente productores de petróleo, que recibirán un aumento extraordinario de ingresos. 
Los importadores de petróleo no se beneficiarán de esta medida, pero muchos cuentan con cierto margen para subvencionar a los consumidores gracias a su sólida situación fiscal y sus bajos niveles de deuda, según explicó la calificadora.
“Algunos países son más vulnerables que otros”, indicó. 
Por ejemplo, la firma cambió la perspectiva de la República Dominicana de positiva a estable, dadas las difíciles disyuntivas que enfrenta como importador de petróleo, que subsidia fuertemente a los consumidores y que ya enfrenta una alta inflación y un crecimiento decepcionante”, dijo. 
A su vez, la crisis del petróleo está intensificando la presión sobre los déficits gemelos de Bolivia, que lidia con un creciente malestar social, lo que complica las perspectivas de una mayor mejora en su calificación tras la reclasificación de enero.

La Comunidad del Caribe condena medidas de EU contra Cuba y advierte crisis humanitaria
La Habana, Cuba, durante la crisis energética de 2026. 
Foto: Marco Peláez / Archivo
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Arturo Sánchez Jiménez
27 de mayo de 2026 10:17
Guyana. La Comunidad del Caribe (CARICOM) expresó este miércoles su “profunda preocupación” por el endurecimiento de las medidas económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos contra Cuba, al considerar que agravan la crisis humanitaria que enfrenta la isla y afectan también a ciudadanos caribeños que estudian y viven allí. Subrayó que Cuba “no representa ninguna amenaza para ninguna nación”.
En una declaración difundida por el Consejo de Relaciones Exteriores y Comunitarias (COFCOR), el organismo regional sostuvo que las restricciones vigentes desde hace más de seis décadas han tenido “un efecto perjudicial” sobre la vida y los medios de subsistencia del pueblo cubano.
El COFCOR afirmó “inequívocamente” el derecho soberano de Cuba a importar y recibir combustible, y condenó las acciones que obstaculizan el suministro energético a la isla, situación que, señaló, ha precipitado una grave crisis humanitaria.
La organización también manifestó alarma ante recientes declaraciones que plantean la posibilidad de una agresión militar contra Cuba. Advirtió que cualquier acción de ese tipo provocaría “sufrimiento humano innecesario”, además de desestabilizar la arquitectura de seguridad de toda la región caribeña.
El organismo reiteró además la necesidad de preservar al Caribe como “Zona de Paz” y sostuvo que Cuba “no representa ninguna amenaza para ninguna nación”, al tiempo que la describió como un miembro “pacífico y cooperativo” de la comunidad internacional.
En su posicionamiento, el COFCOR consideró que la continuidad de las medidas coercitivas unilaterales contra la isla constituye “una violación injustificable de los derechos humanos, los principios del libre comercio y las normas fundamentales” que rigen las relaciones entre Estados soberanos.
La declaración recordó que la postura de CARICOM coincide con las resoluciones aprobadas año tras año por la amplia mayoría de los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas contra el embargo impuesto a Cuba.
El documento precisó que Guyana y Trinidad y Tobago reservaron sus posiciones respecto al contenido de la declaración.

T-MEC: carrera de obstáculos
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó el inicio de las negociaciones del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que arrancó ayer en la capital mexicana y seguirá hasta mañana. Según informó el titular de la Secretaría de Economía (SE), Marcelo Ebrard, en esta primera ronda formal de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos se abordarán la industria automotriz, el acero y el aluminio, así como dispositivos médicos, avances en materia laboral, minerales críticos y seguridad de las cadenas de suministro. Además de los trabajos de la SE con sus pares de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), la agenda de los tres días de reuniones incluye conversaciones entre empresarios de ambos países, y encuentros de congresistas estadunidenses con diputados y senadores mexicanos.
Sin duda, el gobierno de Donald Trump ha convertido la negociación actual en la más complicada en el marco del espacio de libre comercio de América del Norte. A la dificultad que conlleva negociar con interlocutores bravucones y ajenos a todas las normas de la etiqueta diplomática, se suma la imposibilidad de confiar en el magnate y su equipo. En el ámbito comercial, como en todos los otros, el trumpismo deshonra de manera sistemática su palabra e incluso su firma, aprovechando el poderío estadunidense para quedar impune en la violación de acuerdos y compromisos. Para colmo, despliega una conducta contradictoria en la cual puede imponer sanciones ilegales a quien elogió minutos atrás, por lo que ningún entendimiento con la Casa Blanca puede considerarse en firme.
Frente a éstas y otras dificultades, México dispone de ventajas que sería erróneo ignorar. En contraste con lo que ocurre al norte del río Bravo, aquí hay un gobierno que goza de un amplio respaldo popular y, por lo tanto, dispone de legitimidad para representar al país en éste y otros asuntos. Mientras Trump se ha dedicado a enajenarse la voluntad ciudadana y a dinamitar su capital político y la viabilidad de su gobierno, aquí los esfuerzos oficiales han logrado mantener la estabilidad. Como efecto de la guerra contra Irán, en Estados Unidos los precios subieron en abril a un ritmo 58 por ciento mayor al registrado en enero; en México, la aceleración fue de 17 por ciento. En cuanto al precio de la gasolina –que tal vez sea el dato económico más seguido por la inmensa mayoría de los estadunidenses–, allá saltó 46 por ciento en apenas tres meses, lo que se traduce en un gasto adicional de 706 dólares al año en combustibles. En los surtidores de la Ciudad de México, el precio de la gasolina Premium subió 10 por ciento de enero a mayo, pero la Magna apenas aumentó 1.24 por ciento.
Sin minimizar las complicaciones, las autoridades mexicanas, coordinadas por el secretario Ebrard, han de aplicarse a fondo para obtener los mejores resultados posibles, dado el contexto. Su tarea es asegurarse de que las conversaciones culminen en acuerdos positivos para ambos países, incluso cuando ello implique explicar a los funcionarios trumpistas que el interés superior de Washington no reside en satisfacer los caprichos y delirios de su jefe, sino en mantener una relación constructiva con su principal socio comercial. Para México, está en juego la consolidación del proyecto de transformación en curso, el cual sufriría un duro golpe si el T-MEC quedara en entredicho hasta que Estados Unidos recupere cierto grado de funcionalidad institucional.
En suma, el desafío radica en defender la soberanía y el principio de igualdad que debe regir los acuerdos entre estados, al mismo tiempo que se evita dar a Trump y los suyos pretextos para reventar las negociaciones y apostar por la destrucción mutua..