sábado, 30 de mayo de 2026

Guerra en Medio Oriente amenaza suministro energético mundial.

Esta fotografía, tomada el 28 de mayo de 2026, muestra la central eléctrica de Delimara en Marsaxlokk, al sureste de la isla de Malta. Foto Afp   Foto autor
Reuters
29 de mayo de 2026 18:37
Los responsables de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtieron el viernes que la guerra en Medio Oriente está poniendo a prueba el suministro energético mundial y afectando con mayor dureza a las economías más vulnerables.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha perturbado el comercio, ha sacudido los mercados financieros y ha suscitado preocupación por el suministro energético mundial, especialmente a través del estrecho de Ormuz, una importante ruta para el transporte de petróleo y gas.
Las instituciones mundiales dijeron que la economía global está resistiendo, pero destacaron que el conflicto está afectando de manera desproporcionada a los países más pobres debido al aumento de los precios del combustible y los fertilizantes, la mayor incertidumbre y los riesgos para el empleo.
Los responsables de los organismos se reunieron el jueves para debatir cómo deberían responder al impacto económico de la guerra, indicaron en un comunicado conjunto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el viernes tomará una decisión sobre un posible acuerdo con Irán para prorrogar el alto el fuego, que debería incluir la apertura de la vía marítima y el desmantelamiento de la capacidad de Teherán para fabricar armas nucleares.
“Si los flujos de transporte marítimo no vuelven a la normalidad, el rápido agotamiento continuado de las reservas mundiales de petróleo antes del pico de demanda estival en el hemisferio norte supondría un riesgo creciente para la seguridad del abastecimiento de combustible, las condiciones del mercado y la resiliencia económica en general”, dijeron sobre Ormuz.

Economía de Brasil crece 1.1% en primer trimestre
El PIB de Brasil creció 1.1 por ciento en el primer trimestre de 2026 frente al periodo previo y alcanzó unos 660 mil millones de dólares, impulsado por los sectores agropecuario, industrial y de servicios. Foto redes sociales   Foto autor
Xinhua
29 de mayo de 2026 21:34
Río de Janeiro. El Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció 1.1 por ciento en el primer trimestre de 2026 frente al periodo previo y alcanzó 3.3 billones de reales (unos 660 mil millones de dólares), impulsado por los sectores agropecuario, industrial y de servicios, informó este viernes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
De acuerdo con los datos del IBGE, la economía brasileña –la mayor en América Latina– avanzó en el periodo de referencia 1.8 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2025, mientras que en los últimos cuatro trimestres acumuló un crecimiento de dos por ciento.
El resultado estuvo respaldado por el crecimiento del sector agropecuario, que avanzó dos por ciento frente al trimestre previo, además de la expansión de la industria, con un alza del uno por ciento, y de los servicios, que crecieron 0.5 por ciento.
Entre las actividades industriales destacaron la extracción mineral (3.6 por ciento) y la construcción (2.9 por ciento), mientras que la industria manufacturera se mantuvo prácticamente estable.
En el sector servicios, que representa cerca de 70 por ciento de la economía brasileña, sobresalieron las actividades de información y comunicación con un crecimiento de 2.4 por ciento, así como las actividades inmobiliarias, el comercio y otros servicios.
El coordinador de Cuentas Nacionales del IBGE, Ricardo Montes de Moraes, afirmó que el sector agropecuario fue uno de los principales motores del crecimiento económico en el trimestre referido en Brasil.
Según el funcionario, el consumo de las familias también tuvo una contribución relevante al desempeño de la economía brasileña en el periodo mencionado.
El gasto de consumo de las familias aumentó uno por ciento frente al trimestre anterior, mientras que la formación bruta de capital fijo, indicador de inversiones, avanzó 3.5 por ciento.
En el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 1.7 por ciento respecto al cuarto trimestre de 2025, en tanto que las importaciones crecieron 4.4 por ciento.
En la comparación anual, las exportaciones aumentaron 7.4 por ciento, impulsadas sobre todo por las ventas de petróleo y gas natural, alimentos y equipos de transporte.
El desempeño del sector agropecuario estuvo favorecido por el aumento de la producción y de la productividad agrícola, en especial de la soya, cuya cosecha alcanzó un récord histórico gracias a las condiciones climáticas favorables y a la expansión del área cultivada.

La Comisión Europea promete tomar medidas más estrictas en materia de comercio con China
La Comisión Europea afirmó el viernes que las relaciones comerciales y de inversión de la Unión Europea con China “no son sostenibles” y prometió una respuesta más firme. 
Foto Afp   Foto autor
Reuters
29 de mayo de 2026 22:22
Bruselas. La Comisión Europea afirmó el viernes que las relaciones comerciales y de inversión de la Unión Europea con China “no son sostenibles” y prometió una respuesta más firme, mientras los comisarios debaten la mejor manera de proteger a las industrias europeas del aumento de las importaciones chinas.
Los comisarios están aportando ideas de cara a la cumbre de líderes de la UE del 18 y 19 de junio y entre las posibles propuestas podrían estar obligar a las empresas comunitarias a diversificar sus cadenas de suministro o introducir mecanismos comerciales para frenar el acceso de China al mercado del bloque en los sectores de productos químicos, metales y tecnologías de energía limpia.
“A medida que los intereses económicos ‌y ‌de seguridad se entrelazan cada vez más, ambas dimensiones requerirán una respuesta más sólida y coherente”, afirmó la Comisión.
No se espera que se anuncien propuestas concretas para la respuesta hasta el tercer trimestre de este año.
Los gobiernos occidentales están tratando de revertir parte de la deslocalización ‌a China, que alcanzó su punto álgido a principios de la década de 2000, lo que mermó los conocimientos técnicos y los centros industriales de sus países, especialmente en Estados Unidos y los estados miembros de la UE.
El Grupo de los Siete (G7), integrado por las naciones más ricas, también abordará los desequilibrios comerciales y el exceso de capacidad en una cumbre a mediados de junio, en un momento en que China ejerce cada vez más ‌su dominio sobre las tierras raras y otros metales que son críticos para sectores como la defensa, la tecnología, la energía y la industria automovilística.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino acusó el jueves a la UE de usar los datos comerciales de forma selectiva para justificar sus afirmaciones sobre desequilibrios y ha amenazado repetidamente con “contramedidas contundentes” si el bloque adopta la política “Compra europeo” y las políticas revisadas de soberanía tecnológica.
La industria europea se enfrenta a un clima más difícil que sus rivales estadunidenses, limitada por unos costos energéticos más elevados y una regulación más ‌estricta.

Los estados como traficantes de carbono
Silvia Ribeiro
Al negocio de los mercados de carbono se suma ahora el mercado de carbono entre países, mediante sus estados. Ya no se trata sólo de comercio de carbono entre o con empresas, sino que también los países pueden vender cuotas de contaminación a otros países. Es grave por muchos motivos. No son reducciones reales de emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que se sigue empeorando la crisis climática con esta nueva excusa.
Además, los estados, como “dueños” del carbono, disponen de la fuerza pública para garantizar las transacciones, por ejemplo, contra comunidades que defiendan sus territorios.
El informe de Grain “La fiebre del carbono de los estados: más amenazas para las comunidades y el clima”, explica esta nueva tendencia y cómo los estados del Sur Global ven una nueva fuente de ingresos en la venta de la capacidad de sus ecosistemas de absorber carbono a los países del Norte Global, que lo contabilizan como si fuera su propia acción climática. (https://grain.org/e/7368)
El nuevo mecanismo, bautizado con el críptico nombre de “resultados de mitigación transferidos internacionalmente” (ITMO, por sus siglas en inglés), se enmarca en el artículo 6 del Acuerdo de París sobre cambio climático. Este artículo trata sobre cómo negociar, intercambiar o compensar emisiones, no sobre reducir emisiones. El artículo 6.2 establece el marco para intercambiar entre países el secuestro de carbono y otras medidas de mitigación del cambio climático, algo novedoso en el contexto.
El artículo 6.4 refiere a las demás formas de mercado de carbono, similares a las que ya existen, pero con supuestas nuevas metodologías y reglas. Es el artículo preferido de las trasnacionales petroleras y otras grandes industrias causantes del cambio climático, porque remoza a los desprestigiados mercados de carbono, agrega nuevas áreas que pueden ser objeto de esos mercados –como suelos agrícolas, mares y costas– y, además, le da una apariencia de “integridad” a esos mercados, al estar sancionados por normas de la ONU, aunque éstas sean voluntarias.
La limpieza de imagen les urge a los comerciantes del carbono porque el mercado está atravesando la falta decredibilidad, luego de una secuela de escándalos en años recientes que revelaron que la mayor parte de los créditos de carbono, materia prima de esos mercados, no tienen una base real, sino que son créditos fraudulentos porque no generan nueva captación de carbono y, en muchos casos, favorecen el aumento del cambio climático (https://tinyurl.com/ycy8jx8p). Por ello, se quiere dar la imagen de que los proyectos que se aprueban bajo las normas del artículo 6 del Acuerdo de París garantizan créditos de carbono de “alta integridad”. No obstante, la organización Carbon Market Watch analizó el primer lote de proyectos aprobados a inicios de 2025 y descubrió que sólo uno de cada 26 créditos emitidos sobre esos proyectos podrían ser reducciones reales de emisiones de carbono (https://tinyurl.com/42mme7v3).
México es un país muy buscado para proyectos de carbono, de los cuales casi 90 por ciento son forestales y se trata de contratos con comunidades o ejidos.
No es extraño, porque –además de la riqueza de sus ecosistemas– hay un gran marco de ambigüedad legal, la vasta mayoría de proyectos son con mercados voluntarios y las empresas verificadoras y certificadoras ponen sus condiciones tanto en contenidos como en los precios a pagar, además de quedar sujetos a la volatilidad de los mercados financieros.
Las ganancias de esas transacciones van en su gran mayoría (hasta 90 por ciento) a los intermediarios (https://tinyurl.com/mr4yyxzs).
Grain anota que la mayoría de proyectos de los nuevos mercados de carbono se enfocan en monocultivos de árboles a gran escala, delimitación de zonas forestales para su conservación y en la modificación de las prácticas tradicionales de agricultores, pastores y ganaderos, lo cual es probable que se traduzca en más acaparamiento de tierras a fin de destinar más áreas al secuestro de carbono.
El informe constata que entre 2016 y 2024 más de 9 millones de hectáreas de tierras en el Sur Global ya habían sido expropiadas para proyectos de monocultivos de árboles y otros cultivos destinados a la producción de créditos de carbono. Esto ocurrió antes de que los créditos de carbono contemplados en el artículo 6 comenzaran a implementarse. La fiebre de acaparamiento de tierras comunitarias podría empeorar considerablemente, así como el cercado de tierras y de áreas públicas, ahora con la intervención de los estados.
Crear “un mayor número de créditos de carbono sólo nos alejará de las reducciones reales de emisiones que se necesitan con urgencia. “Este nuevo mercado de cumplimiento es potencialmente más peligroso para las comunidades que el mercado voluntario. Otorga a los gobiernos un interés financiero en los proyectos que autorizan, involucrándolos directamente en cualquier conflicto territorial entre los promotores de proyectos y las comunidades” (https://grain.org/e/7368).