La insolente visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien al final del día convalidó, en tiempo real, que los liberticidas nacionales que nos quieren vender son más canallas que los desalmados foráneos que nos quieren comprar. Foto Luis Castillo
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José Steinsleger/I
13 de mayo de 2026 00:04
Uno. Las frases cortas y presuntamente sabias pueden decir poco o nada. Verbigracia: “el fin justifica los medios”, “sólo sé que no sé nada”, etcétera. Y a veces, mucho. En el muro de Tijuana, leí una de mis favoritas: “¡Viva la raza, abajo la migra!”. Sin faltar las ingeniosas, como la de Carlos Monsiváis cuando deconstruyó la del comunicólogo MacLuhan: “el medio es el mensaje”. El gran cronista, enmendó: “el medio es el masaje”.
Dos. Otra: “una imagen vale por mil palabras”. Frase implícita en las aterradoras Pinturas Negras (1820-23) de Goya, hasta que la publicidad moderna la frivolizó un siglo después. ¿Y los moneros? Sin esperar “el diario del lunes”, los buenos moneros consiguen transmitir, en un sólo cartón, coyunturas políticas altamente complejas.
Tres. A Hernández, por ejemplo, le bastó con mostrar las entrepiernas rayadas del Tio Sam ascendiendo por una escalera cuyos peldaños se llaman “CIA en Chihuahua”, “Rocha Moya”, “Drug Control Policy”, y el cuarto… quien sabe (La Jornada, 6/5/26). Y El Fisgón le hace decir a un personaje del PAN: “Bueno, si de plano nos les gusta Hernán Cortés, nuestra otra propuesta es Donald Trump” (íd. 9/5/26).
Cuatro. ¿Mero humor? Puede ser. Pero hete ahí, en ambas obras, el quinteto de asuntos nodales que acechan a nuestra América: intervencionismo, corrupción, geopolítica, narcotráfico y desprecio a las luchas emancipadoras de los pueblos. De paso, no se pierda la excelente entrevista del periodista franco-estadunidense Cole Strangler con El Fisgón: https://www.youtube.com/watch?v=VwDMAC_qhzo.
Cinco. En todo caso, y fuera de lo que mañana traten Trump y Xi Jinping en Pekín, Washington no moverá el dedo del renglón: desestabilizar a México y la Cuarta Transformación. Una política injerencista que empezó con el agente Joel R. Poinsett (enviado del presidente James Monroe), durante el primer gobierno de la República (Guadalupe Victoria, 1824-1829).
Seis. Revisemos, suscintamente, el rol de algunos embajadores gringos que dieron de qué hablar. De lejos, el más tóxico fue Henry Lane Wilson (1910-1913), involucrado en el magnicidio del presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez.
Siete. Hace varios años, en el restaurante La india bonita de Cuernavaca, el politólogo Luis Javier Garrido (1941-2012) me dijo: ¿sabías que en este restaurante nació el PRI? En su libro El partido de la revolución institucionalizada (Siglo XXI, 1982), Garrido sostiene que la idea de “partido único de la Revolución”, surgió de la estrecha amistad entre el presidente Plutarco Elías Calles y el embajador Dwight Morrow (1927-30), socio de la banca JP Morgan.
Ocho. Fulton Freeman (1964-1969) representó a su país durante la masacre de Tlatelolco y los Juegos Olímpicos (1968). Y John Gavin (1981-1986) fue, quizá, el menos tóxico tras entender algo de nuestra realidad, cuando protagonizó nada menos que a Pedro Páramo en la película homónima de Carlos Velo (1967, con guion de Carlos Fuentes).
Nueve. En el último decenio del siglo pasado, mientras México ingresaba al Tratado de Libre Comercio por la puerta de la cocina, y Chiapas cimbraba el país con otro grito (“¡Nunca más un México sin nosotros!”), Washington sentó en la embajada a dos asesinos de la CIA: John Negroponte (1989-1893) y Jeffrey S. Davidow (1998-2002). Y en febrero pasado, en los tenebrosos archivos Epstein, el Departamento de Justicia apuntó el nombre del embajador Earl Anthony White (2011- 2015) por haber violado y embarazado a una niña de 11 de años, oriunda de Ciudad Juárez.
Diez. Hábil para la intriga, Poinsett se dedicó a pescar en los ríos revueltos que venían de la primera transformación (del grito de Hidalgo a la caída de Iturbide). Pero a Poinsett y al embajador Ronald Johnson les cabe el dicho: “dime con quién andas…”. Así, antes de entregar sus cartas credenciales a la presidenta Claudia Sheinbaum, Johnson asistió a una cena privada organizada por el payaso ultraderechista Eduardo Verástegui, a quien llamó su “hermano” (Arturo Sánchez Jiménez, La Jornada, 18/5/25).
Once. Por ahora, un globo de ensayo: la insolente visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien al final del día convalidó, en tiempo real, que los liberticidas nacionales que nos quieren vender son más canallas que los desalmados foráneos que nos quieren comprar.
Renovar fondo y ruta.
Morena, un organismo antes rozagante, comenzó a dar preocupaciones al acercarse la temporada electoral de medio tiempo. Foto Cristina Rodríguez / archivo Foto autorLuis Linares Zapata
13 de mayo de 2026 00:01
Se ha presumido desde hace ya tiempo, aun ante presiones externas y ataques opositores, un binomio positivo. Éste se expresa diciendo que se cuenta con estabilidad política y bienestar económico. Se logró, también, alcanzar sustancial justicia distributiva, algo que siempre se había prometido y siempre pospuesto.
Varios años de luchar contra el crimen iban mostrando frutos por esforzados trabajos. En ninguno de esos amplios campos se podía hablar con entera satisfacción por las tareas desarrolladas, pero no se dejó de buscar su mejoría. Hasta estos atribulados días. La fábrica nacional, al inicio del segundo año del segundo sexenio, muestra claros signos de estancamiento y hasta debilidad. Morena, un organismo antes rozagante, comenzó a dar preocupaciones al acercarse la temporada electoral de medio tiempo. La súbita petición del aparato de justicia vecino para detener al gobernador sinaloense y otros tantos colaboradores de su gobierno estrelló el cuadro y destapó fallas que no cierran.
La renovación no se solicita superficial. Es imperativo ir al fondo y recomponer la perspectiva, nublada de repente. Con la prontitud posible se dio inicio a la indispensable restructuración de la dirigencia de Morena, partido que pudo ganar, con solvencia, la gobernabilidad del país hace apenas un año. Su liderazgo, en entredicho, ha sido restaurado y ahora se espera pronta eficacia y amplia visión. Buena parte del tiempo de la cúpula decisoria nacional se ha empeñado en la búsqueda de palancas para agilizar el crecimiento económico.
Hacienda pronostica un alentador avance del PIB de 2.4%. Se trata de encontrar los medios para vigorizar la básica inversión privada, complementándola con la pública, que se ve bastante magra. Aunque este esfuerzo no haya aportado lo necesario, y los indicadores trimestrales sean bastante preocupantes. De 1.4 por ciento de mejoría en el PIB, durante 2025, se publicó un lento 0.6% en el inicio de 2026. Datos, ciertamente, de poco aliento. La tasa de inversión no sólo es menor a la necesaria, sino que viene cayendo: de un 14% hace dos años a 1.7% en 2025. Bien puede decirse que se ha fracasado en su impulso.
La inflación no ha podido entrar en la zona de seguridad prometida. Los efectos de la guerra en Oriente hacen temer en su empeoramiento debido al cerco petrolero y de otros ingredientes básicos. En tiempos recientes se han hecho públicos varios logros en seguridad. La reducción continua de crímenes ha sido notoria, pero la población requiere de más experiencias para confiar. A ello se opone el persistente hecho de las dolorosas desapariciones de hombres y mujeres jóvenes.
La reciente propuesta federal, de crear un organismo de vigilancia continua y expedita a las desapariciones, va en dirección correcta. Lo que todavía no encaja con la debida prontitud es la correspondencia entre las detenciones de los llamados provocadores de violencia, respecto de los funcionarios de cobertura. Investigaciones que abarquen distintos niveles de gobierno.
Precisamente ahí es, donde el gobierno del presidente Trump ha puesto la mira. No ha sido una táctica inesperada. Él mismo ha venido insistiendo, desde hace un año, en certificar resultados pronto. Han sido detenidos varios funcionarios, todos menores, salvo los dos almirantes. Es por ello que la súbita petición neoyorquina causó sorpresa. Continuidad que se ha sumido en un silencio a partir de la solicitud de licencia del Rubén Rocha y del alcalde de Culiacán.
En efecto, se ha puesto empeño en combatir a los delincuentes del crimen organizado y, al respecto, son varias y notables las capturas. Pero se desconocen los empeños en auscultar, con severidad, la conducta de dignatarios estatales y federales. La presunción es clara: no hay progreso en el crimen organizado sin cobertura oficial. Bien se sabe, empero, que tal protección se concreta, principalmente, en niveles municipales. Pero, lo que ya acontece en México apunta también a los altos escalones de responsabilidad. Esto es así dado los enormes volúmenes alcanzados por ciertas operaciones criminales.
Por último, será deseable que las venideras elecciones sean punto de confluencia de candidaturas que cumplan exigentes estándares de conducta. La justificación empleada en el pasado, para incluir cuadros partidarios de dudosa honestidad y visiones parcas, debe corregirse y no volver a insistir en ello. Por tanto, la depuración en las filas militantes, con experiencias y perfiles cuestionables, tendrán que ser constantes. Evitar la parsimonia habida en los recambios de aquellos personajes que han dejado de ser apreciados por la ciudadanía. En fin, la hora de revitalizar la práctica política y de gobierno se impone. La continuidad del movimiento de Morena es la prioridad actual.
El hantavirus: ¿un nuevo atentado?
Vilma Fuentes
Debe tener algo de verdad la idea del eterno retorno o de que las cosas se repiten al infinito y más pronto de lo que imaginamos. Se tiene la impresión de salir apenas de la pandemia que encerró al mundo entre los muros de sus casas algunos meses de 2020 y otros de 2021 cuando la amenaza de una nueva epidemia ya está a las puertas. A pesar de todas las advertencias contra la dramatización de la alerta hantavirus, la gente no puede dejar de alarmarse, pues las autoridades médicas difunden la información del peligro letal del nuevo virus ya en circulación.
En Francia, dos reuniones ministeriales tuvieron lugar el 11 de mayo alrededor del hantavirus. El Poder Ejecutivo desea hacer gala de su reactividad y su vigilancia, con el fin de evitar reanimar las críticas provocadas por la gestión del covid-19.
El hantavirus ya no es sólo una cuestión de salud: se ha vuelto poco a poco un asunto político. El actual primer ministro francés presidió el lunes una reunión gubernamental sobre el tema, antes de consultar a cuatro epidemiólogos. El motivo es mostrar al público que el gobierno se preocupa por el hantavirus y ha puesto en acción a sus ministros. Ilustrar asimismo la movilización total en el seno del Ejecutivo con una capacidad de reacción rápida y una fuerte vigilancia. “La responsabilidad del Estado es, evidentemente, estar listo. Y nosotros lo estamos. No se trata de inquietar a los franceses”, declaró el portavoz del gobierno. “Las medidas más estrictas ya fueron tomadas. Todo se desarrolla de manera normal. Es lo que puede esperarse del Estado. Seguimos la situación con la más atenta vigilancia”.
Informar sin provocar el pánico es, así, la prioridad del gobierno francés. Pero este ejercicio no deja de ser delicado, pues hablar de virus o de pandemia resucita malos recuerdos: los del covid-19. Un tema políticamente muy sensible con el recuerdo del inicio de una gestión caótica de la pandemia, que sigue estando muy presente.
Falta de previsión, penuria de máscaras, estrategia tardía para localizar el virus, comunicación confusa, fueron algunos de los tantos reproches que se hicieron al gobierno. Así, hoy día, éste desea a cualquier precio evitar una nueva polémica sobre la impreparación del Estado, pues, desde el covid-19, en materia sanitaria, el menor retardo puede convertirse en un error político.
Esta preocupación por su imagen conduce a preguntarse si el gobierno francés no da preponderancia a su publicidad sobre la gestión de una posible, si no es ya real, nueva pandemia. En política, la inquietud por la representación es casi siempre superior a la imagen que puede dar la realidad. Desde luego, este desasosiego no es particular de Francia, la atención a la imagen pública se manifiesta en todas las democracias y naciones donde existe la libertad de pensamiento, de palabra y de acción.
Aparte los peligros muy reales que representa una nueva emergencia sanitaria con el hantavirus, las consecuencias sicológicas entre las jóvenes generaciones no son menos graves. Hoy nadie puede asegurar qué fue más grave: el contagio o el encierro que se impuso a la población, en Francia y en otros países. De alguna manera, se robó la libertad a los jóvenes que atravesaban una edad cuando respirar un aire libre es vital y decisivo para el resto de la vida.
Hay situaciones en las cuales un hombre o una mujer puede decidir qué prefiere: ser libre o morir. La alternativa que presenta un contagio y consecuente enfermedad como la del hantavirus es que no deja un gran margen de libertad y elección, y más cuando la autoridad del Estado se impone.
Sin hacer un llamado a una nostalgia cualquiera de heroísmo, y menos todavía a un sentimiento en desuso, quizás existe aún un margen de libertad en el que podemos seguir siendo libres. Libres de pensar, libres de decir lo que pensamos, libres de amar a quien queremos.
vilmafuentes22@gmail.com
El Mundial, gran oportunidad para el turismo: WTTC
Armando G. Tejeda Corresponsal
Periódico La Jornada Miércoles 13 de mayo de 2026, p. 16
Madrid. La presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), la mexicana Gloria Guevara, señaló en una rueda de prensa en Madrid que el Mundial de Futbol de México, Estados Unidos y Canadá es una gran oportunidad que hay que aprovechar para potenciar el turismo, por eso es importante “hacer las cosas bien y que todo el mundo contribuya para que esos visitantes se conviertan en embajadores de nuestro país”.
Guevara presentó un informe sobre la evolución del sector turístico en España, que vive un momento de esplendor, en gran parte por la afluencia de turistas de alto poder adquisitivo procedentes de América Latina, muchos de ellos mexicanos, que en promedio gastan más que el resto de los visitantes extranjeros.
Gloria Guevara, ex secretaria de Turismo de México durante el sexenio de Felipe Calderón, asumió el cargo en la WTTC en 2017 y desde entonces se ha convertido en un referente internacional del sector. Durante un encuentro con medios de comunicación, explicó a La Jornada que “el Mundial es una gran oportunidad para México y tenemos que aprovecharla al máximo. A mí todavía hay gente que me hace referencia al México 86, al México 70, de cómo les encantó México, que los trataron tan bien y que gracias a eso regresaron muchas veces a visitar el país. Tenemos que asegurarnos de que se les da una experiencia excelente a todos y que se conviertan en nuestros embajadores. Si esa gente va a México y les compartimos un poco de la gran hospitalidad mexicana, estoy convencida de que se van a ir enamorados del país. Y esa gente nos va a recomendar, va a regresar y nos va a ayudar muchísimo en el turismo a llegar al objetivo que quiere la presidenta Sheinbaum” de estar entre las cinco naciones con mejores índices en este sector.
Guevara también presentó un informe sobre el turismo en España, que supondrá alrededor de 302 mil millones de dólares en 2026, entre gasto directo, inducido e inversión, lo que supone 3.7 por ciento más que en el año anterior. Y se calcula que de esa cantidad, alrededor de 137 mil millones de dólares serán gasto directo de los viajeros en España, con un alza de 5.3 por ciento, y el resto, inversiones y efectos inducidos.
Del perfil de los viajeros que más gastan en España, destacó a los procedentes de América Latina, sobre todo de México, que han convertido a la nación ibérica en general, y a Madrid en particular, en uno de sus destinos preferidos. “La cantidad de turistas que vienen de México, Colombia, Brasil y Argentina es muy relevante. Los tres más numerosos obviamente son europeos, por la cercanía: Gran Bretaña, Alemania, Francia, pero después de ellos siguen los latinoamericanos. Y aquí los mexicanos y latinoamericanos cuando vienen gastan mucho y tienen un nivel de consumo más elevado que el resto de los turistas de otros países”, explicó Guevara.
De acuerdo con el estudio presentado, España es el principal destino por gasto de los visitantes internacionales, más de 120 mil millones de euros, aunque Francia registra un mayor número de viajeros de otros países (107.3 millones en 2025 frente a 96.8 de España).