sábado, 16 de mayo de 2026

Zangoloteo a la madrileña.

José M. Murià
Desde que se supo que vendría se empezó a alborotar el gallinero por obra y gracia de la caterva de mexicanos, muy reducida por fortuna, que se aprestaron a olerle el trasero… con lo que no contaron es que eran muy pocos, aunque sí los había en cargos públicos de algunas provincias, de cuyo gobierno se han adueñado grupos muy conservadores.
Me da pena reconocer que Aguascalientes, entidad en la que tengo tantos amigos de patriotismo inobjetable, ahora se halla en este caso: su gabinete está densamente poblado de personajes de dudosa mexicanidad, incluyendo paisanos nuestros. Adinerados que pusieron pies en polvorosa ante el surgimiento de un gobierno mexicano más o menos progresista.
He tenido ocasión de toparme con ellos y debo aceptar que me dan asco…
Algunos hidrocálidos, de buena fe, le abrieron las puertas a la jefa de Madrid, sin tomar en cuenta su calaña pletórica de soberbia e ignorancia, sumamente parecida a la de los españoles franquistas de antaño.
No es un caso fortuito, pues el centro de España siempre ha adolecido de una fuerte tendencia a la ultra derecha, lo cual incita a una mayor admiración por sus pobladores que no lo son.
Aprovecho la ocasión para rendir homenaje a don Enrique Tierno Galván, seguramente el mejor alcalde de la capital española de todos los tiempos.
Característica de la ultraderecha española es también su ignorancia. Algún profesor de la onda franquista les dio clases y les inculcó una visión de América basada en su vocación metropolitana.
No es accidental que la tal Ayuso haya escogido a Hernán Cortés para dar fe de la visión que tiene la señora de nuestro país, mismo que, evidentemente, también ha dado muestra de su desconocimiento cabal. Soberbia paliza le dio en su parlamento una joven diputada que le explicó otras cosas de México de las que a todas luces la susodicha no tiene la más remota idea.
La joven de apellido Bergerot “le refregó por el hocico”, las tres o cuatro decenas de miles de españoles, de la mayor calidad casi todos, que se refugiaron en México para salvar su vida de las garras fascistas de los progenitores de la señora Ayuso. Casi todos fueron muy benéficos para México es cierto, pero también lo es que México lo fue, y mucho, para los acogidos y las acogidas.
La diputada española que le“zangoleteó el árbol genealógico” a la fulana en el congresoespañol, se lo refregó con gran elegancia. Yo pensé en el mejor caso que tengo a la mano del refugiado español del año 1939: mi maestro José Gaos, fallecido en el cumplimiento del deber en 1969. Pero la lista es muy larga y preciada…
De ellos no puede decir nadala tal Ayuso pues ni siquiera de-be saber de su existencia y, mu-cho menos, de su categoría.
Ahora bien, no le echemos toda la culpa a ella, la caterva de corifeos lambiscones que la llevaron y trajeron, adularon y apapacharon, tienen también mucho que ver en lo desafortunado de su viaje. Sin embargo, tenemos que reconocer que la breve gira dio por resultado una mengua del poco prestigio que ya de por sí tiene la derecha mexicana. Asimismo, sus de-subicadas intervenciones recientes, como la afirmación: “México no existió hasta que llegaron los españoles”, han abonado a lo mismo, la mala imagen de los derechistas.
Viéndolo bien, creo que la izquierda mexicana debería invitar a la ilustre madrileña de vez en cuando para que ayude a fortalecer sus filas. Me consta que esta idea se ha manejado, medio en broma medio en serio, por una importante hueste gubernamental mexicana.
Ojalá que todos los enemi-gos de nuestro sistema fueran del mismo talante. De haber residido en la capital de la República, a lo mejor habría ido al aeropuerto a despedirla enarbolando una pancarta que dijera: “¡Vuelva pronto!”. Estoy seguro de que sus actuales anfitriones serían los primeros en repudiarla.

Hiperconcentración de la riqueza: el verdadero mal
De acuerdo con el Atlas del Mundo Offshore, ciudadanos mexicanos poseen fuera del país una riqueza equivalente al 9 por ciento del producto interno bruto del país (PIB); es decir, del valor total de los bienes y servicios finales producidos durante un año. Se trata de alrededor de 3 billones 267 mil millones de pesos, comparables con el 78 por ciento de la deuda externa de México. El Atlas, una iniciativa del Observatorio Fiscal de la Unión Europea para mejorar el debate mundial sobre la evasión y la elusión fiscal, muestra que recursos por 1.7 del PIB nacional se encuentran en Suiza, lo cual es un poderoso indicador de que el motivo principal para fugar todos esos recursos no es ni la incertidumbre jurídica ni la inestabilidad interna (pretextos habituales de las clases pudientes), sino la voluntad de defraudar al Estado los impuestos correspondientes.
Pese a que la cifra es colosal, debe remarcarse que las acciones, bonos, participaciones en fondos de inversión y depósitos bancarios asociados detectados por la UE son apenas una fracción de la riqueza concentrada por ricos y ultrarricos. Por ejemplo, se estima que en 2025 inversionistas mexicanos adquirieron inmuebles por valor de 4 mil 400 millones de dólares (76 mil 296 millones de pesos) sólo en Estados Unidos, y se sabe que en años recientes los más acaudalados han hecho de España el destino predilecto de sus capitales. además, el estudio no habla ni del valor de los activos que poseen dentro de México ni de aquellos que tienen en el exterior y que no fue posible rastrear.
La magnitud de estas fortunas es sólo una instantánea, pues para captar el significado del fenómeno es necesario atender también a la velocidad con que han crecido. Datos del Departamento del Tesoro estadunidense actualizados a febrero muestran que entre enero de 2020 y el mismo mes de 2026 la tenencia de mexicanos en valores de Estados Unidos pasó de 80 mil 55 millones de dólares a 237 mil 420 millones; un salto de 196.6 por ciento. En esos ocho años, el PIB nacional avanzó apenas 3.87 por ciento. La disparidad entre el crecimiento general y el de las grandes fortunas no es un fenómeno local. La organización Oxfam encontró que entre 2020 y 2023 casi dos terceras partes de toda la riqueza nueva generada en el planeta fueron acaparadas por el uno por ciento más pudiente, mientras 99 por ciento de la humanidad debió repartirse un tercio de la riqueza. Incluso esa imagen es engañosa, porque el 10 por ciento más rico se queda casi todo lo que no se apropia ese uno por ciento.
La conclusión es clara y conocida por más que se empeñen en ocultarla. Los propagandistas del neoliberalismo, incluidos académicos que deberían avergonzarse por los sesgos y conflictos de intereses de sus análisis falsamente científicos. En ausencia de políticas efectivas de redistribución de la riqueza, el crecimiento económico podría duplicarse o decuplicarse sin que las personas en situación de pobreza reciban beneficios perceptibles de la bonanza nominal, pues el modelo que estructura las finanzas planetarias está diseñado para transferir capital de la base hacia la cima de la pirámide socioeconómica. Por ello, antes de aplicar políticas que sacrifican derechos humanos y garantías sociales en aras del “crecimiento”, es imperativo corregir las injusticias sistémicas por las cuales la riqueza generada por todos es monopolizada por unos cuantos.

Coalición de EU solicita modificaciones al T-MEC
Organismos laborales acusan que gobiernos demócratas y republicanos han beneficiado a grandes empresas. Foto Ap   Foto autor
Jim Cason y David Brooks, Corresponsales
15 de mayo de 2026 08:01
Washington y Nueva York. Una poderosa coalición que representa a millones de miembros; legisladores demócratas, sindicatos nacionales automotrices y siderúrgicos, y organizaciones de defensa del consumidor anunciaron que se opondrán a cualquier renovación del T-MEC si no incluye modificaciones sustanciales, entre ellas mayores protecciones laborales en los tres países y medidas para evitar que China use a México y Canadá para exportar a Estados Unidos.
“Hoy, el presidente Trump está en China literalmente con un avión repleto de oligarcas que buscan enriquecerse más”, acusó Lori Wallach, directora de ReThink Trade e influyente analista de comercio quien ayudó a formular la resolución legislativa.
“Demasiadas de las políticas de comercio de Trump se han tratado primero con los oligarcas”, y agregó que durante los últimos años, las políticas comerciales de gobiernos tanto de demócratas como de republicanos han beneficiado a las grandes empresas mientras dañan a los trabajadores.
La “Resolución de Comercio Justo para familias trabajadoras”, introducida formalmente a la Cámara baja ayer, arrancó con 25 legisladores patrocinadores y el apoyo de sindicatos y organizaciones de consumidores que representan a millones de miembros en Estados Unidos.
“Por más de 40 años, la defectuosa política comercial estadunidense ha enriquecido a intereses empresariales a expensas de trabajadores, consumidores, pequeñas empresas, granjeros y nuestro medio ambiente”, afirmó la diputada Rosa De-Lauro, quien redactó la resolución.
“Cuando visitan mi distrito, ven plantas siderúrgicas cerradas, plantas automotrices cerradas”, explicó la diputada Debbie Dingell de Michigan. “Por demasiado tiempo, las políticas comerciales en este país han sido elaboradas por las grandes empresas”.
Aranceles no ayudan a los trabajadores
Señaló que Trump hizo campaña reconociendo este mismo problema, pero indicó, ahora como presidente, sus aranceles no están beneficiando a gente trabajadora y no han creado una economía internacional más justa para los trabajadores.
“El T-MEC necesita ser renegociado, punto”, enfatizó Dingell. “Y nos vamos a asegurar que China no se localice en México o Canadá para que diga que sus productos son norteamericanos”, subrayando la preocupación de que China pudiera impactar el empleo estadunidense.
DeLauro agregó que aunque el mecanismo de respuesta rápida dentro del T-MEC ha ayudado a fortalecer sindicatos independientes en México, requiere ser fortalecido.
Los 10 puntos de una reforma del T-MEC propuestos hoy repiten en gran medida esfuerzos anteriores que incluyen mayores derechos para los sindicatos y protecciones ambientales, demandas de que la política comercial estadunidense se enfoque en apoyar el empleo en Estados Unidos, y medidas específicas sobre el comercio de medicamentos, productos agrarios y un llamado para elaborar “barreras” contra el traslado de empleos al extranjero a través de la Inteligencia Artificial.
El representante del sindicato automotriz UAW, Rajiv Sicora, declaró que buscarán movilizar a los más de un millón de sus agremiados en apoyo a esta resolución y amenazó a cualquier legislador que se atreva a no patrocinar esta iniciativa con que el sindicato no apoyará su relección. El sindicato siderúrgico USWA, como la organización de protección de consumidores con su millón de miembros, se comprometió a hacer lo mismo.

México SA
De “pactos” y “compromisos” // Saqueo y riqueza “exportable” // ¿Quiénes son los responsables?
Carlos Fernández-Vega
▲ Capitales mexicanos van y vienen de Nueva York, pasando por diversos paraísos fiscales, sin impulsar el desarrollo de México. La imagen, en Wall Street.Foto Afp
Cada que se reúnen con el titular del Ejecutivo federal en turno –sin importar modelo económico ni partido al que pertenezca–, la cantaleta de los integrantes autóctonos de la selecta cúpula empresarial es la misma: “Nos la jugamos con México”, “aumentaremos la inversión en nuestro país”, “impulsaremos el crecimiento y el desarrollo”, “incrementaremos la generación de empleo” y demás retórica asociada.
Tales “encuentros” (tanto en Los Pinos, antes, como en Palacio Nacional, ahora, y en distintos foros de la iniciativa privada) siempre abundantes en “promesas” y “compromisos a favor de México”. Por ejemplo, cómo olvidar aquel Pacto de Chapultepec (promovido por Carlos Slim y bautizado como Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo), firmado por la cúpula y el gobierno del “cambio” allá por 2005 (cercana ya la sucesión presidencial), que congregó a más de 500 empresarios de “primer nivel” y a su achichincle Vicente Fox.
El grupúsculo que se apropió de México (los apellidos de siempre rodeados de sus “líderes políticos”) firmó el “pacto” y llenó de humo el recinto: “Contribuiremos a redistribuir el ingreso. Postergar un acuerdo de unidad nacional que postule el estado de derecho, el desarrollo, la inversión y el empleo sería una irresponsabilidad histórica que profundizaría inequidades y problemas sociales; estas convicciones son las que nos han reunido ahora”.
Hasta eso, a esa secta hay que reconocerle que sí invirtió, aunque mayoritariamente en otros países, no en México, para “impulsar el crecimiento y el desarrollo” y “redistribuir el ingreso”. Y como el citado, muchísimos más, todos los años, con todos los jefes del Ejecutivo. Ahora, transcurridas poco más de dos décadas, ¿cuál es el resultado concreto de aquel “pacto”?
Sencillo. La Jornada (Dora Villanueva) lo sintetiza así: “Una riqueza de mexicanos equivalente a poco más de 9 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional se encuentra fuera del país, en centros financieros, y es transferida en forma de acciones, bonos, participaciones en fondos de inversión y depósitos bancarios asociados, de acuerdo con el Atlas del Mundo Offshore. Con base en los estimados del PIB nominal que publica el Inegi, ese 9 por ciento equivalía, al cierre de 2025, a cerca de 183 mil millones de dólares, monto igual a 78 por ciento de la deuda externa de México en el mismo periodo, según la Secretaría de Hacienda”.
Y al desglosar el total, queda claro que “prácticamente 50 por ciento del patrimonio financiero extraterritorial de los hogares mexicanos (alrededor de un billón 670 mil millones de pesos, equivalentes a 4.6 por ciento) se encuentra en Estados Unidos; 0.65 en los centros financieros de Europa; 2.1 en Asia y 1.7 en Suiza, en todos los casos como proporción del PIB, de acuerdo con la plataforma del Observatorio Fiscal de la Unión Europea”.
En el primer inventario de magnates mexicanos entre los multimillonarios marca Forbes, allá por el cierre de la década de 1980, sólo dos aparecían: Emilio El Tigre Azcárraga, de Televisa, y Bernardo Garza Sada, cabeza del Grupo Monterrey (ambos favorecidos hasta la ignominia por los gobiernos de aquellos ayeres). No eran los únicos, pero sí los más picudos. Incluso López Portillo utilizó fondos públicos (alrededor de mil millones de dólares, al tipo de cambio de la época, por medio de Banobras) para “rescatar” al Grupo Monterrey y así evitar su quiebra.
Ya con Salinas de Gortari en Los Pinos, apareció Carlos Slim (1991, mil 600 millones de dólares, con Telmex en el bolsillo) y Garza Sada se evaporó. Para 1994, cierre de su sexenio, el número de magnates se incrementó a 24, que poseían una fortuna conjunta de 41 mil 900 millones de dólares. Y de ahí para adelante, siempre sin parar, en una carrera desbocada para ver quién era el papá de los pollitos y quién mordía el polvo.
En el último reporte de Forbes (2026 con información de 2025), otra vez aparecen 24 magnates (algunos de ellos con apellidos distintos a los originales), con una fortuna conjunta de 267 mil 300 millones de dólares, 60 por ciento más que el año previo, o si se prefiere, 639 por ciento por arriba de 1994. Sin embargo, casi la mitad de este último monto quedó en una sola cartera, la de Slim, magnate que vio crecer su fortuna de mil 600 millones de dólares en 1994 a 125 mil millones en 2025, es decir, la friolera de 7 mil 812.5 por ciento.
Las rebanadas del pastel
Entonces, queda la duda: ¿quiénes han tenido, tienen la capacidad de “exportar” esa catarata de recursos? ¿Acaso obreros, campesinos, maestros, estudiantes, ciudadanos de a pie?
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com