Pablo Gómez
07 de junio de 2026 00:04
La novísima inteligencia artificial (IA) es el uso, manejo y administración del conocimiento humano procedente de todas las generaciones y de todas partes del planeta. Su monopolización tendría que ser de suyo inaceptable, pues ésta, además de su inherente injusticia, traería como consecuencia una nueva forma de imperialismo capitalista, potencialmente más destructivo y peligroso que el sufrido desde finales del siglo XIX.
El problema no se plantea, sin embargo, en los escuetos términos humanos, sino dentro de las relaciones sociales de producción del mundo actual. El capitalismo no sucumbirá antes de que la IA tome por completo el timón del progreso material, por lo que las consecuencias de ésta pronto se harán presentes entre todos y en todas partes, mediante un renovado sistema de concentración y centralización de la producción y el capital: una oligarquía aún más poderosa y determinante.
Se requiere, por tanto, un sistema transicional de control de la administración del conocimiento acumulado de la humanidad.
Bernie Sanders, socialista estadunidense, legislador por Vermont durante 35 años y precandidato a presidente de Estados Unidos (2015), propone la creación de un fondo soberano de riqueza en ese país. Pronto iniciará en el Capitolio una ley que otorgaría al pueblo la propiedad de 50 por ciento de las acciones de las empresas de IA mediante un impuesto de una sola vez, pero no sobre las ganancias empresariales, sino de las acciones de cada empresa, tanto en el monto actual como en las sucesivas ampliaciones de capital.
No se trata de un nuevo intento de capitalismo popular, propuesto hace casi 100 años, sino un cambio de carácter estructural: los representantes populares de 50 por ciento del capital tendrían como uno de sus deberes en los consejos de administración evitar el uso de los avances en la IA para objetivos contrarios a los intereses colectivos, ya sea el sometimiento de gobiernos, la imposición de superganancias u objetivos bélicos, entre otros daños que se puedan causar por la utilización de un bien humano: todo el conocimiento.
Asimismo, las utilidades de ese 50 por ciento del capital serían destinados a propósitos establecidos mediante ley, mas no sólo para programas sociales –habría que ampliar la propuesta de Sanders–, sino también para reinversiones industriales que aumenten la riqueza social y el empleo. Al respecto, no sólo se trataría de sostener la tasa de acumulación, sino también de eludir el agio que se lleva las ganancias en forma de intereses.
Este fondo soberano de riqueza no es algo tan diferente a lo que se ha intentado con otros bienes colectivos, tales como el petróleo o patentes de dominio público, pero no sería un remedo de capitalismo de Estado ni de socialismo de Estado. Estaríamos hablando de una reforma transicional dentro del capitalismo abarcante en el que vivimos.
Una cuestión singular sería el trato a las empresas públicas, las cuales podrían operar también mediante partes sociales (acciones) del Estado y del pueblo, por mitades.
La cuestión más difícil sería el establecimiento de los comités para la administración de ese 50 por ciento de propiedad popular. Sin duda, tendrían que designarse mediante la participación del pueblo, pero de tal forma que se evitara la conversión de los mismos en una oligarquía incontrolable, como suele ocurrir con los actuales poderes públicos.
Como se trata de empresas de operación internacional, sería necesario hacer un reparto de beneficios. Por ello, esa reforma social para el futuro que ya llegó tendría que propagarse por medio de un pacto mundial.
El poder centralizado, la concentración de la riqueza, la expoliación de pueblos enteros, el uso del conocimiento para satisfacer intereses oligárquicos y la capacidad destructiva del sistema de apropiación y dominio son elementos que han estado presentes en el planeta, pero hoy tenemos en puerta algo más que todo eso: una omnipotencia que tenderá a no respetar límite alguno. Es tiempo de iniciar la corriente mundial que se proponga dar una salida social concreta al nuevo gran cambio tecnocientífico de la Tierra. Bernie Sanders la convoca.
La inteligencia artificial puede agravar los fraudes bancarios
México, listo para los pagos vía celular o reloj que prefiere el turismo
Julio Gutiérrez
Periódico La Jornada Domingo 7 de junio de 2026, p. 20
La inteligencia artificial (IA) puede convertir los fraudes de ingeniería social en una amenaza cada vez más sofisticada para usuarios e instituciones financieras, advirtió Jorge Alfaro, vicepresidente senior de instituciones financieras de Mastercard México, quien señaló que la industria acelera inversiones en tecnologías de autenticación y seguridad para contener riesgos de este tipo.
El directivo explicó que, si bien los mecanismos de fraude evolucionan de forma constante, la preocupación se concentra en la forma en que la IA potencia los engaños dirigidos a los clientes de los servicios financieros.
“Con la inteligencia artificial, el tema de ingeniería social se puede volver mucho más crítico”, afirmó Alfaro en entrevista.
Ante este escenario, sostuvo, la procesadora de pagos trabaja en desarrollar herramientas que permitan verificar con mayor precisión la identidad del usuario al momento de realizar una transacción y reducir las posibilidades de desfalco.
Los fraudes de ingeniería social consisten en técnicas mediante las cuales los delincuentes manipulan o engañan a las personas para obtener información confidencial, como contraseñas, claves bancarias o códigos de verificación.
Engaño simple, pero daño enorme
Entre las modalidades más comunes se encuentran las llamadas telefónicas falsas, los mensajes de texto que suplantan a instituciones financieras y los correos electrónicos apócrifos que buscan que el usuario entregue sus datos personales. La creciente sofisticación de estos esquemas obliga a las instituciones financieras y a las empresas tecnológicas a reforzar sus mecanismos de protección.
De acuerdo con Alfaro, las empresas ahora se ven en la obligación de establecer más mecanismos de seguridad para que los usuarios no pierdan sus recursos. En su caso, usan mecanismos como son la autenticación o tecnologías basadas en biometría, así como sistemas de tokenización que sustituyen los datos reales de una tarjeta por códigos únicos para proteger la información financiera.
El directivo enfatizó que, aunque México cuenta con condiciones para realizar pagos digitales de forma segura, será necesario mantener las inversiones en tecnología para reforzar las capas de protección frente a amenazas cada vez más complejas.
“Tenemos que seguir invirtiendo para asegurar que en el futuro todas estas capas de seguridad sigan siendo mucho más sólidas y robustas”, apuntó Alfaro.
Y de cara al Mundial de Futbol, que arranca el jueves, Mastercard prevé un incremento en el uso de pagos digitales y sin contacto en México, impulsado por la llegada de visitantes extranjeros acostumbrados a utilizar tarjetas, teléfonos celulares y relojes inteligentes para realizar compras y consumos cotidianos.
Alfaro comentó que, en los años recientes, los participantes del sistema financiero modernizaron las terminales punto de venta e incorporaron soluciones que facilitan este tipo de operaciones. “Estamos ya listos para aumentar la cantidad de pagos que se hacen con el celular o relojes inteligentes”.
Gran parte de los comercios ya dispone de la infraestructura necesaria para aceptar pagos sin contacto, mientras el sector busca homologar la experiencia para que cualquiera haga transacciones de forma sencilla independientemente del medio que utilice.
“Cualquier extranjero podrá utilizar su tecnología o su tarjeta en México”, expuso Alfaro, y añadió que ya es posible concretar operaciones con tarjetas internacionales incluso en los sistemas de transporte público del país.
Crece la deuda pública a un ritmo mayor que la economía
El gobierno ha reducido su gasto en infraestructura
Lo relevante es si el gobierno contará con espacio presupuestario para cumplir sus obligaciones: analistas
Dora Villanueva
Periódico La Jornada Domingo 7 de junio de 2026, p. 16
La deuda pública en México está creciendo casi dos veces más rápido que la economía del país. De octubre de 2024 al cierre del primer trimestre de 2026, la obligaciones del país en su medida más amplia crecieron 12.4 por ciento en términos nominales, mientras la economía avanzó 4.6 por ciento, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y los del producto interno bruto (PIB) difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Es decir, los pasivos del país aumentaron 168.9 por ciento, o 1.7 veces más rápido que la economía en un año y medio. Este comparativo no toma el crecimiento real de ninguno de los indicadores –es decir, su avance una vez descontada la pérdida de poder adquisitivo por la inflación–, pero sí refleja el crecimiento dispar que han tenido ambos datos en un mismo periodo con un endeudamiento que supera el avance de la actividad económica.
Con base en datos de Hacienda, la medida más amplia de la deuda pública creció 2 billones 68 mil 329.7 millones de pesos en ese año y medio al pasar de 16 billones 730 mil 504.2 millones a 18 billones 798 mil 833.9 millones en lo seis trimestres de esta administración.
Mientras el PIB en valores corrientes, que reporta el Inegi, avanzó apenas en un billón 558 mil 558.5 millones de pesos, de 33 billones 897 mil 302.4 millones de pesos a 35 billones 455 mil 860.9 millones .
A la luz del tamaño de una economía que en el año y medio reciente ha caminado por debajo de lo usual, los pasivos públicos aumentaron 4.1 puntos porcentuales del PIB: de 48.8 por ciento al cierre del tercer trimestre de 2024, justo en la bisagra del inicio de la actual administración, a 52.9 por ciento al concluir el primer trimestre de 2026, basado en los informes de la secretaría.
Ese comparativo se hace hasta marzo a fin de que sea compatible con los datos del PIB nominal que Inegi publica cada trimestre. No obstante, Hacienda ya actualizó sus informes de finanzas y deuda públicas a abril de 2026.
Los datos a ese mes muestran que la deuda pública –medida por el Saldo Histórico de los Requerimiento Financieros del Sector Público (SHRFSP)– creció más de un billón 150 mil millones de pesos a lo largo de un año, para llegar a 18 billones 680 mil 848 millones, que “representan la mitad de la economía del país”; es decir, 50 por ciento del PIB. De acuerdo con Hacienda, “la deuda pública de México se mantiene bajo control y alineada con la capacidad de pago del país. Es técnicamente impreciso evaluar su evolución únicamente a partir de montos nominales en pesos, ya que la sostenibilidad de la deuda debe analizarse en relación con el tamaño de la economía, su composición, costo financiero, plazo promedio y perfil de vencimientos”.
Más allá de cómo pretende la dependencia que se divulguen sus datos, Hacienda subraya que este avance “se mantiene en línea con la tendencia histórica y con el crecimiento del PIB nominal, que es la variable que refleja la capacidad de la economía y de las finanzas públicas para atender los compromisos financieros del país”.
De acuerdo con los datos públicos de Inegi sobre el crecimiento del PIB nominal, la deuda está creciendo más rápido que la economía no sólo en monto bruto, sino 168.9 por ciento más rápido cuando se cuentan con cifras comparables.
Especialistas explican que la relación deuda/PIB es un indicador importante, pero por sí sola no basta para determinar si los pasivos de un país son sostenibles; sobre todo en un contexto en el que la economía mexicana ha tenido “expansiones modestas”.
“La razón deuda/PIB es un indicador importante, pero por sí sola no basta para determinar si la deuda de un país es sostenible. De hecho, una de las principales lecciones que han dejado las crisis fiscales en el mundo es que no existe un umbral único a partir del cual la deuda se vuelve problemática; lo que realmente importa es la capacidad que tiene el gobierno para financiarla y estabilizarla en el tiempo”, expone Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Monex.
Detalló que más allá de la proporción del SHRFSP –la medida más amplia de la deuda– con relación al PIB, las agencias calificadoras normalmente realizan un análisis que involucra el peso del costo financiero, la capacidad de generar superávit del balance primario –es decir, la brecha entre ingresos y gastos antes del pago de intereses–, así como la trayectoria de los ingresos y el margen fiscal.
Hacienda destacó que el balance primario presupuestario alcanzó en abril “un superávit de 171 mil millones de pesos, en contraste con el déficit previsto para el periodo”, mientras “la gestión activa de la deuda permitió que el costo financiero se ubicara 68 mil millones de pesos por debajo de lo programado”. Hasta abril se gastaron 392 mil 140.2 millones en este rubro, 3.4 por ciento menos que el año pasado.
James Salazar, subdirector de Análisis Económico en Kapital Grupo Financiero, sostiene que si bien el costo financiero se estabilizó, al haberse reducido el nivel de las tasas de interés tanto en el mercado interno como externo, “lo hizo a un nivel muy alto”. Para 2026 están presupuestados un billón 572 mil 73 millones de pesos en costo financiero de la deuda.
A la par, lo que está haciendo el gobierno federal con el propósito de que la deuda no se dispare como proporción del PIB, “aunque no lo ha logrado evitar por completo, es reducir algunos rubros que no están establecidos a nivel constitucional y que son relativamente fáciles de mover, lo que a la larga es muy costoso para el país, como la inversión pública”, amplió Salazar.
Hasta abril, la inversión física del sector público cayó 18.4 por ciento, casi al mismo grado que la reducción de los primeros cuatro meses del año pasado, que fue 19 por ciento (bit.ly/3QfMX0B). Hacienda sostiene que esta caída responde al calendario de ejecución del gasto público y espera que con el plan de la Federación para infraestructura en el país se destinarán más recursos a este rubro.
“La situación es complicada, sobre todo por esta cuestión de que no está creciendo la economía, entonces no hay forma de dónde sacar los ingresos que necesitas para financiar todo este rígido gasto que ya tienes establecido”, sostiene el economista de Kapital.
Quiroz subraya que lo “relevante no es sólo cuánto debe México hoy, sino si la economía crecerá lo suficiente, si los ingresos públicos serán capaces de acompañar ese crecimiento y si el gobierno contará con espacio presupuestario para cumplir sus obligaciones sin que la deuda continúe aumentando de manera indefinida”.
Regresó a cifras positivas en abril la producción en la Refinería Olmeca
Dos Bocas aportó 13.8 por ciento del total de crudo procesado en el primer cuatrimestre: Pemex
▲ Las instalaciones tabasqueñas trabajan aún a sólo 48 por ciento de su capacidad.Foto Presidencia
Alejandro Alegría
Periódico La Jornada Domingo 7 de junio de 2026, p. 21
La producción de combustibles en la refinería Olmeca de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue de 163 mil barriles diarios en abril, un aumento de 3.41 por ciento frente a marzo, informó la empresa.
El desempeño positivo durante el cuarto mes de 2026 sucede después de tres contracciones mensuales. Además, en el primer cuatrimestre ocurrieron diversos incidentes en la refinería conocida comúnmente como Dos Bocas.
En su variación anual, mostró un avance de 81.86 por ciento.
La producción de la refinería Olmeca representó 15.48 por ciento del total de petrolíferos de la empresa mexicana en el lapso de referencia, que promedió un millón 53 mil barriles diarios.
La capacidad de producción de Olmeca sólo fue de 47.97 por ciento, a cuatro años de haber sido inaugurada y a uno de producir de forma oficial. Estas instalaciones están diseñadas para producir hasta 340 mil barriles diarios de combustibles. Sólo en noviembre y diciembre de 2025 alcanzó un promedio superior a 200 mil barriles cada día.
De acuerdo con Pemex, en abril la producción de gasolinas promedió 71 mil barriles diarios, nivel que se tradujo en un incremento de 7.99 por ciento frente a los 66 mil barriles diarios de marzo.
De ese total, 54 mil barriles diarios corresponden a carburante regular o Magna ultra bajo en azufre, mientras 17 mil barriles diarios fueron gasolina roja o Premium.
En el intervalo reportado, se elaboraron 69 mil barriles diarios de diésel en las instalaciones ubicadas en el municipio de Paraíso, en Tabasco, un incremento de 6.47 por ciento respecto a los 64 mil barriles de marzo.
Del total, casi 7 mil barriles diarios corresponden al diésel UBA, mientras los 57 mil restantes fueron del tipo ecológico.
Respecto al proceso de petróleo, que se refiere al conjunto de procedimientos para separar los componentes útiles del energético y convertirlo en productos como combustibles, fue de 147 mil barriles diarios, que mostró un desplome de 21.34 por ciento frente a los 187 mil de marzo, mientras la refinería tiene capacidad para procesar hasta 340 mil barriles cada día.
La refinería de Dos Bocas sólo aportó 13.8 por ciento del total de crudo procesado en el lapso de referencia, el cual fue de un millón 7 mil barriles diarios.
En abril ocurrió un incendio en el área de almacenamiento de coque, un residuo derivado de la refinación del petróleo, el cual no dejó, según Pemex, personas lesionadas ni daños estructurales mayores en la planta.
Este incidente ocurrió apenas unas semanas después de una explosión en la misma refinería a mediados de marzo.
Pemex ha indicado que estos accidentes no han afectado la operación en las instalaciones ni los resultados de su producción.
Las aerolíneas de todo el mundo se enfrentan a costos de combustible más elevados, impulsados por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha estrangulado el suministro de combustible para aviones y ha interrumpido corredores aéreos clave, lo que ha obligado a realizar costosos desvíos.
Foto: @IATA Foto autor
Reuters
06 de junio de 2026 18:51
Río de Janeiro. El fuerte aumento de los precios del combustible para aviones, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, probablemente empuje a más aerolíneas a la quiebra y acelere la consolidación del sector este año y el próximo, declaró el sábado el presidente de la asociación mundial de aerolíneas.
Las aerolíneas de todo el mundo se enfrentan a costos de combustible más elevados, impulsados por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha estrangulado el suministro de combustible para aviones y ha interrumpido corredores aéreos clave, lo que ha obligado a realizar costosos desvíos.
Las aerolíneas de bajo costo han sido unas de las más afectadas, al carecer de fuentes de ingresos con márgenes más elevados, como las cabinas premium, los viajeros de alto poder adquisitivo y los programas de fidelización de tarjetas de crédito.
La presión ya se está dejando sentir: la aerolínea de bajo costo estadunidense Spirit Airlines quebró el mes pasado, y no será la última, afirmó Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el principal organismo comercial del sector.
“Por desgracia, creo que habrá algunas aerolíneas a las que les resultará muy difícil hacer frente a este elevado precio del combustible”, señaló Walsh a Reuters en la cumbre anual de la IATA en Río de Janeiro. Agregó que espera que algunas aerolíneas quiebren y que otras sean adquiridas por compañías más grandes.
También se prevé que las aerolíneas protejan sus márgenes recortando rutas no rentables, mientras que es poco probable que bajen pronto las tarifas, que se han disparado desde el estallido de la guerra de Irán, apuntó Walsh.
Aun así, la presión no supone el fin del modelo de aerolíneas de bajo costo, que sigue prosperando fuera de Estados Unidos, donde las tres grandes compañías —United Airlines, Delta Air Lines y American Airlines— están desplazando a los competidores de bajo costo, señaló Walsh.
“No creo que el modelo de bajo coste haya fracasado; de hecho, más bien al contrario”, afirmó, poniendo como ejemplo los buenos resultados de Ryanair en Europa.
Hay un acuerdo de gran envergadura que Walsh no ve posible: la audaz propuesta del director ejecutivo de United Airlines, Scott Kirby, de comprar a su archirrival American Airlines y crear un gigante de la aviación estadunidense. La idea, que salió a la luz a principios de este año, no llegó a concretarse a pesar de que Kirby la planteó al presidente, Donald Trump.
“No creo que eso vaya a suceder. Creo que los obstáculos normativos serían muy importantes. No sé si se trataba de un esfuerzo genuino por llevar a cabo una consolidación o si Scott solo intentaba generar expectación en los medios”, afirmó Walsh.
Reuters
06 de junio de 2026 18:51
Río de Janeiro. El fuerte aumento de los precios del combustible para aviones, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, probablemente empuje a más aerolíneas a la quiebra y acelere la consolidación del sector este año y el próximo, declaró el sábado el presidente de la asociación mundial de aerolíneas.
Las aerolíneas de todo el mundo se enfrentan a costos de combustible más elevados, impulsados por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha estrangulado el suministro de combustible para aviones y ha interrumpido corredores aéreos clave, lo que ha obligado a realizar costosos desvíos.
Las aerolíneas de bajo costo han sido unas de las más afectadas, al carecer de fuentes de ingresos con márgenes más elevados, como las cabinas premium, los viajeros de alto poder adquisitivo y los programas de fidelización de tarjetas de crédito.
La presión ya se está dejando sentir: la aerolínea de bajo costo estadunidense Spirit Airlines quebró el mes pasado, y no será la última, afirmó Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el principal organismo comercial del sector.
“Por desgracia, creo que habrá algunas aerolíneas a las que les resultará muy difícil hacer frente a este elevado precio del combustible”, señaló Walsh a Reuters en la cumbre anual de la IATA en Río de Janeiro. Agregó que espera que algunas aerolíneas quiebren y que otras sean adquiridas por compañías más grandes.
También se prevé que las aerolíneas protejan sus márgenes recortando rutas no rentables, mientras que es poco probable que bajen pronto las tarifas, que se han disparado desde el estallido de la guerra de Irán, apuntó Walsh.
Aun así, la presión no supone el fin del modelo de aerolíneas de bajo costo, que sigue prosperando fuera de Estados Unidos, donde las tres grandes compañías —United Airlines, Delta Air Lines y American Airlines— están desplazando a los competidores de bajo costo, señaló Walsh.
“No creo que el modelo de bajo coste haya fracasado; de hecho, más bien al contrario”, afirmó, poniendo como ejemplo los buenos resultados de Ryanair en Europa.
Hay un acuerdo de gran envergadura que Walsh no ve posible: la audaz propuesta del director ejecutivo de United Airlines, Scott Kirby, de comprar a su archirrival American Airlines y crear un gigante de la aviación estadunidense. La idea, que salió a la luz a principios de este año, no llegó a concretarse a pesar de que Kirby la planteó al presidente, Donald Trump.
“No creo que eso vaya a suceder. Creo que los obstáculos normativos serían muy importantes. No sé si se trataba de un esfuerzo genuino por llevar a cabo una consolidación o si Scott solo intentaba generar expectación en los medios”, afirmó Walsh.
