lunes, 15 de junio de 2026

Putin y Zelensky piden a EU retomar su papel de mediador en la guerra.

Felicitan a Trump al cumplir 80 años
El presidente ruso advierte a Washington que en Francia los líderes europeos y el mandatario ucranio “presentarán todo completamente al revés”
Juan Pablo Duch.  Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 15 de junio de 2026, p. 25
Moscú. Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Ucrania, Volodymir Zelensky, felicitaron este domingo, en sendas llamadas telefónicas, a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en ocasión de su 80 aniversario natalicio, y usaron el motivo de la conversación como oportunidad para tratar de convencerlo, cada uno de ellos desde sus antagónicos intereses y visión de lo que está pasando, para que retome el papel de mediador en la guerra que mantienen los dos países eslavos.
Como suele ser habitual, el Kremlin ofreció una versión más extensa de la conversación de los presidentes a través de un comentario para la prensa de Yuri Ushakov, asesor en materia de política exterior y seguridad de Putin, destacando “la cordialidad que existe” entre los mandatarios, sin mencionar las controversias que enfrentan a Rusia y Estados Unidos.
Zelensky, de su lado, informó él mismo en redes sociales de la plática con Trump y dio a conocer que, tras las felicitaciones de rigor, acordó reunirse con el inquilino de la Casa Blanca durante la siguiente cumbre del G-7 en Francia.
“Hablamos de qué podemos hacer ahora para acercar la paz y yo informé al presidente (estadunidense) sobre los recientes sucesos en los campos de batalla y sobre cómo se ha fortalecido nuestra posición. Estuvimos de acuerdo en discutir con más detalle todo durante nuestro encuentro en la cumbre del G-7”, escribió Zelensky en redes.
Según Ushakov, Putin y Trump hablaron detenidamente sobre el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que se está preparando y “Donald Trump dijo que el acuerdo está cerca de concretarse y que confía que los resultados de las muy complejas pero exitosas negociaciones podrían darse a conocer hoy (domingo)”.
“Resultado aceptable”
Agregó: “en fin de cuentas, los esfuerzos de los negociadores estadunidenses, con ayuda de los mediadores paquistaníes y qataríes, hicieron posible alcanzar un resultado aceptable, subrayó Trump y expresó su agradecimiento por el interés mostrado por Rusia, en especial por sus propuestas para encontrar soluciones mutuamente admisibles”.
De acuerdo con Ushakov, “Rusia mostró su satisfacción por el hecho de que un conflicto que podía incendiar toda la región y más allá se está logrando, al parecer, apagar. Manifestó su disposición a seguir trabajando para estabilizar la situación y resolver las causas profundas, que requieren todavía una seria discusión”.
Asimismo, los líderes hablaron del “conflicto ucranio”, pero –en el relato de Ushakov– Putin no insistió más en la necesidad de retomar los “entendimientos de Anchorage (resumidos: que Ucrania abandone la parte de Donietsk que no controla Rusia a cambio de un alto el fuego)”, de los cuales Trump se desdijo hace tiempo, si es que se puede tomar con seriedad lo que el republicano acepta un día por la mañana y desconoce por la tarde.
En palabras de Ushakov, “Donald Trump de nuevo puso el acento en la necesidad de declarar un alto el fuego. Declaró que está dispuesto a influir en sus socios europeos y en Kiev, incluidos los contactos que habrá en la cumbre del G-7”. Putin subrayó que los recientes ataques ucranios contra infraestructuras civiles en territorio ruso dificultan un arreglo político “y Trump estuvo de acuerdo”.
Añadió: “Trump también recalcó que si se logra pronto poner fin a la guerra, entonces, supuestamente, se abrirían perspectivas para construir con nueva calidad las relaciones entre nuestros países”.
Putin, contó Ushakov, insistió en que “los intentos del régimen de Kiev” de atacar infraestructuras civiles en Rusia “no van a poder cambiar la situación crítica de Ucrania en los campos de batalla”.
El presidente ruso, conforme a su asesor, advirtió a Trump que “en Evian (Francia, sede de la cumbre del G-7) los líderes europeos y Zelensky, sin duda, tratarán de presentar todo completamente al revés y van a proponer ideas que sólo buscan alargar el conflicto y continuar los combates”.
Ushakov concluyó su comentario con un anuncio que calificó de importante: “los presidentes acordaron que los negociadores estadunidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, que ahora están inmersos en los asuntos iraníes, vengan a Moscú próximamente”.
En Londres, el primer ministro británico, Keir Astarmer anunció que las fuerzas armadas británicas abordaron y detuvieron un petrolero sancionado que se sospecha forma parte de la flota clandestina rusa, que transporta petróleo en violación de las sanciones internacionales por la guerra de Moscú en Ucrania, manifestó este domingo el primer ministro británico. Fue el primer operativo de las fuerzas británicas de esta naturaleza, y Zelensky agradeció la confiscación, reportó Afp.

American curios
Circos
David Brooks
▲ Como el brincolín de las fiestas infantiles, el jardín de la Casa Blanca albergó el octágono de la UFC, donde Trump organizó su celebración de 80 años.Foto Afp
Con golpes de puños, patadas, llaves de lucha libre y lo que llaman artes marciales mixtas, los gladiadores mostraron su talento de violencia frente a un mandatario con ilusiones, al parecer, de ser un emperador romano, quien junto con unos 4 mil espectadores gozaron un espectáculo de sangre, todo para el autofestejo del cumpleaños del presidente del superpoder.
La estructura masiva de la arena de combate, un octágono, fue construida sobre uno de los jardines de la Casa Blanca, con el mandatario diciendo que la obra era comparable con la Torre Eiffel. El espectáculo costará unos 60 millones de dólares, reportó The New York Times. Trump compró acciones en la empresa encargada. La fiesta de sus 80 años es sólo una parte de su incesante urgencia de imponer su imagen y marca en todo lugar (https://www.jornada.com.mx/2026/06/ 11/mundo/025n1mun).
Es un circo romano armar espectáculos constantes de gran visibilidad, presentarse donde están los reflectores y anunciar repetidamente de que, gracias al jefe maximus, las cosas nunca han estado mejor. Es la edad de oro.
De cierta manera es la receta de control de pan y circo, pero aquí mientras se ofrece el circo se roban el pan. La concentración de riqueza –se acaba de coronar el primer billonario de la historia– sigue sin precedente desde hace un siglo junto con una corrupción oficial nunca antes vista en las capas más altas del gobierno. Unos pocos se están haciendo cada vez más ricos mientras a los demás se les ofrecen nuevos actos circences.
Sin embargo, hay momentos en que el circo se invierte y se vuelve una fiesta popular donde no está invitado el emperador ni su círculo. Es lo que acaba de suceder con el triunfo de los Knicks de Nueva York para coronarse campeones de la liga profesional de basquetbol (NBA), algo que no habían logrado hacer desde hace 53 años. Estallaron los festejos en todos los barrios de la ciudad, con fiestas callejeras retumbando entre los rascacielos de lujo a las colonias más pobres y donde la alegría colectiva se compartió en cientos de idiomas y acentos de la comunidad global de esta metrópolis. Una consigna evolucionó para acabar –con rima en inglés– en “mi alcalde es musulmán, mi bagel es judío, hasta el Papa está de nuestro lado, los Knicks (ganan) en cinco (de los siete partidos)”.
En tanto, el gran maestro de ceremonias (aún) no es todopoderoso. Después de perder apelaciones a un fallo, se procede en remover su nombre que impuso sobre el Centro Kennedy, con aplausos del público mientras se empezaba a quitar el nombre del ocupante de la Casa Blanca.
Y mientras él se autofestejaba, una reina del espectáculo y del activismo, Jane Fonda, programó un evento que sirve de contraprograma al oficial, llamado Rise Up, Sing Out, que se efectuó y trasmitió al mismo tiempo que el circo de la Casa Blanca. Entre los artistas participantes estaban Patti Smith, Bette Midler, Julia Roberts y Rufus Wainwright, entre otros; todo, en oposición a la agenda derechista y en defensa de los derechos y libertades civiles. El anfitrión fue el Comité para la Primera Enmienda, organización primero fundada por cineastas contra el macartismo, incluyendo el padre de Jane, Henry Fonda, junto con Humphrey Bogart, Lauren Bacall y Frank Sinatra, entre otros, y ahora resucitado para enfrentar al régimen en Washington (https://www.committeeforthefirstamendment.com/) y la coalición No Kings, entre otras. Fonda, a sus 88 años, llama por “la no cooperación” con la agenda de este gobierno. “Tenemos que convertirnos en embajadores de un futuro irresistible donde todos serán respetados y cuidados por su gobierno… vamos a cambiar esto” (https://www.youtube.com/watch?v=F9JHwdf8tlI).
Y ahora, la Copa Mundial ofrece otro campo de batalla entre la alegría colectiva popular y el manejo del espectáculo por el poder. A ver quién gana.
No todos los circos son romanos ni tampoco todos tienen que ver con mantener quietos a los pueblos con entretenimiento y migajas. A veces juntar a la gente puede ser un juego peligroso para los que creen que son los maestros de estas ceremonias.
Paul Simon & Rhiannon Giddens. American Tune. https://www.youtube.com/watch?v=67pyIglP79U&list=RD67pyIglP79U&start_radio=1

El momento Musk
Elon Musk, CEO de SpaceX, cuya imagen se proyecta de forma remota desde la sede de SpaceX en Starbase, Texas, habla antes del lanzamiento de la oferta pública inicial (OPI) de SpaceX. 
Foto Afp.  Foto autor
León Bendesky
15 de junio de 2026 00:05
Después de la esperada jornada de colocación de las acciones de SpaceX, el viernes pasado, la empresa de Elon Musk alcanzó un valor de 2.1 billones de dólares y se convirtió así en la sexta empresa pública (con acciones que cotizan en la bolsa de valores) más grande de Estados Unidos. 
En la puja inicial, las acciones alcanzaron un precio de 161 dólares, por encima de los 135 establecidos originalmente. Y Musk se convirtió en el primer billonario. Esta transacción financiera estuvo apoyada por una serie de bancos y empresas de inversión que obtuvieron grandes ganancias. 
Esto ocurre con una empresa que en 2025 tuvo ingresos de 18 mil millones de dólares, pero una pérdida neta de 4.9 mil millones. No obstante, ha levantado grandes expectativas con respecto a su rentabilidad futura, un tiempo que es, obviamente, incierto. Y en un negocio en el que de las tres partes que lo componen: cohetes, satélites e IA, es la tercera la que predomina. 
Es notoria la capacidad de Musk para atraer la atención, empujar su discurso hasta confines que parecen exóticos y conseguir el apoyo para sus proyectos que, en el caso de SpaceX, van desde mandar grandes cohetes al espacio, poner en órbita centros de datos para la inteligencia artificial, hasta crear una ciudad en Marte de hasta un millón de habitantes. 
La revista The Economist señala que los nuevos inversionistas están comprando una especie de apuesta sustentada en que hay una gran cantidad de ganancias potenciales en el espacio, que una gran parte de ella tiene que ver con la industria de la inteligencia artificial y que está organizada de manera que Musk retiene el control completo de la empresa; es decir controla siempre la mayoría de las acciones. La expectativa de todo este embrollo financiero y culto a la ganancia y la especulación es indicativa del modo en que opera el capitalismo actual. 
En una nota publicada por Paul Krugman encara la operación de SpaceX de manera muy crítica. Define el éxito del negocio de Musk a partir de que persiste en captar nuevos inversionistas porque se exhibe como exitoso y así reiteradamente atrae nuevos inversionistas. Y dice que el término que lo describe es el de un esquema Ponzi, en este caso no sustentado en autos, cohetes o inteligencia artificial sino basado primordialmente en la creencia en Musk y lo llama un Ponzi humano. 
Agrega que la gran habilidad de Musk consiste en crear caparazones financieros y apalancar influencias políticas. Duro diagnóstico, acertado y muy distinto de los más críticos de diverso origen. 
De los negocios de Musk, Tesla y Starlink (la constelación de satélites de Internet) son proyectos exitosos, pero la riqueza de Musk se sostiene en la creencia sobre su genio, que ha llevado a apilar recursos en acciones de las empresas que el controla. Hoy, la empresa de inteligencia artificial xAI anexada al proyecto SpaceX está rezagada respecto a las grandes firmas, como Google, OpenAI y Anthropics. 
Un aspecto que destaca en esta enorme operación financiera y que caracteriza a la industria tecnológica, representada en extremo por las llamadas Siete Magníficas, es la obsesión pública con la riqueza extrema. 
El nombre de Musk queda asociado a la atracción que provoca lo desmesurado, sustentado en una visión extendida de la potencia de la tecnología y, también, del poder que representa como herramienta de control social y político. Que Musk sea el primer billonario no es algo para celebrar, como ocurrió en Wall Street.