El 12 de junio 2026 se lanzó a la bolsa de valores la compañía SpaceX, de Elon Musk, fue el evento de ese tipo más grande de la historia financiera. No obstante, tiene un significado mucho más que solamente financiero. Es un indicador importante del avance del imperialismo tecnológico-militar, especialmente el de base estadunidense y lo que éste conlleva. Lejos de ser solamente un espejismo caro de cómo las élites irían a colonizar Marte pasando primero por la Luna, está ligado directa o indirectamente a eventos mucho más terrestres.
Por ejemplo, al avance de las peores ultraderechas en América Latina de la mano de intervenciones de bots y redes (no) sociales, como el chatbot Grok, de Musk, propiedad de SpaceX; también a la pérdida de soberanía de nuestros países en muchos aspectos debido a su entrega a las titanes tecnológicas, a las guerras basadas en inteligencia artificial y su uso con impunidad en el genocidio en Gaza, Líbano y más allá; al espionaje masivo de las poblaciones, a la invasión digital de nuestros territorios, cuerpos y mentes. Todos son aspectos que además inflan la burbuja financiera y las promesas irreales de futuro de la inteligencia artificial (IA). La oferta en bolsa aportó a SpaceX más de 85 mil millones de dólares en pocos días. SpaceX escaló así a ser una de las empresas de mayor valor bursátil global, con un precio inicial de 135 dólares por acción, que Nasdaq (la bolsa de valores que alberga a las gigantes tecnológicas) marcó luego en 150 dólares. En la misma semana escaló a más de 225 dólares, para volver a caer actualmente a un precio cercano a los 150 dólares.
Quienes más invirtieron en SpaceX fueron bancos y otras instituciones financieras, que, como Musk, son quienes tienen instrumentos para lucrar con la subida y bajada de las acciones, algo previsible debido a la altísima sobrevaloración de la empresa. Musk por su parte, aprovechó el alza para comprar la empresa Cursor de inteligencia artificial y evadir la fluctuación.
En el tránsito, SpaceX se ubicó entre las 10 empresas de mayor valor de mercado a escala global, con más de 2 billones de dólares de capital, convirtiendo a Elon Musk en el primer individuo de la historia con una fortuna personal que superó el billón de dólares (un millón de millones, trillion en inglés).
Oxfam analizó que la fortuna personal de Elon Musk concentra más riqueza que lo que tienen en conjunto 46 por ciento de la población más pobre del globo, unos 3800 millones de personas, y que si Musk gastara un millón de dólares al día, le llevaría 2 mil 740 años gastar esa fortuna. Estimó, además, que si pagara 10 por ciento de impuestos, se podría sacar de la pobreza extrema a toda la población mundial. Paradójicamente, Musk casi no paga impuestos y además recibe enormes subsidios a sus empresas en contratos con el gobierno de Estados Unidos. (https://tinyurl.com/Oxfam-Musk).
SpaceX no sólo es una empresa aeroespacial, también es dueña de Starlink, red de satélites de comunicación, que actualmente tiene más de 10 mil satélites en órbita, y de xAI, la empresa en la cual Musk integró a X (antes Twitter), a su asistente de IA, Grok, y a Colossus, un megacentro de datos ubicado en Tenesi, cuyos enormes impactos en agua y energía ya han desatado protestas locales.
SpaceX tiene contratos muy ventajosos con la NASA, ha construido los cohetes de transporte Falcon9 y sigue en pruebas del mucho mayor Starship, con los que promete establecer infraestructura interplanetaria. No obstante, tanto el sector aeroespacial como el de IA de SpaceX han venido dando pérdidas. (L. Bendensky, https://tinyurl.com/4jhtanjm). Lo único que en este momento da ganancias en SpaceX es la red satelital Starlink, que es un terrible ejemplo de la privatización de la órbita terrestre. En mayo 2026, SpaceX firmó nuevos acuerdos con el Departamento de Guerra de Estados Unidos para el uso de las capacidades de sus empresas en las fuerzas armadas, especialmente IA para la guerra y control.
También firmaron otras de las mayores tecnológicas: OpenAI, Google, Nvidia, Microsoft, Amazon, Oracle y Reflection (https://tinyurl.com/33kj3xh7). Starlink, con su amplia red de satélites, tiene un valor adicional, que ya ha sido usado antes por Musk para intervenir en guerras (https://tinyurl.com/Starlink-priva). SpaceX acumula en todas partes impactos ambientales, hídricos, energéticos y sociales, con violación repetida de normas ambientales.
Al colocar las bases de lanzamiento de sus cohetes a 30 kilómetros de la frontera, usa a México como terreno de amortiguación y vertedero de desechos para el lanzamiento de sus cohetes, lo cual va a aumentar exponencialmente. (https://tinyurl.com/space-mex)
SpaceX y Elon Musk son ejemplos obscenos, pero no únicos, de esta fase del capitalismo tecnomilitar basada en la desigualdad extrema, la invasión de territorios, la devastación ambiental y cultural, junto a la creación de dependencia y sumisión de gobiernos, instituciones y personas por medio de la industria digital y la inteligencia artificial.
Cristeros contra maestros
José M. Murià
Nuestra generación creció en un ambiente en el que la figura del maestro era muy respetada, quizá porque entonces sobrevivían muchos rescoldos y vívidos recuerdos de aquella heroica escuela rural mexicana que, con penurias y limitaciones extremas, realizó un gran esfuerzo por llevar las primeras letras y las operaciones aritméticas fundamentales a rincones de insospechada marginación y abandono. Eran tiempos que recibían ilusionados la construcción de un plantel y la llegada de los correspondientes mentores.
Fueron tiempos en que México concretó grandes esfuerzos educativos que dieron pie al llamado “milagro” en el que nuestro país alcanzó niveles de crecimiento nunca vistos.
En cambio, ahora, que en la mayor parte del país las escuelas no faltan ni los profesores tampoco y que la profesión docente se ha burocratizado y, en general, hemos perdido la mística de que educando engrandecíamos a la patria, incluso se ha puesto de moda el vituperio de los maestros y el menosprecio por su quehacer cotidiano.
Pasamos por dos sexenios de enemigos de la educación laica y popular establecida por nuestra Constitución y nos tocó incluso que las autoridades en materia educativa vituperen al gremio magisterial en su conjunto.
No negamos que se puedan encontrar muchos ejemplos que les den la razón, pero quienes hemos vivido inmersos en la docencia pública casi toda nuestra vida profesional o al menos hemos estado muy cerca de ella y conocemos bien el terreno, por cada ejemplo nocivo que se nos pone al frente, nos faltan dedos para mencionar a mentores verdaderamente admirables y venerables, todavía hechos para una gran entrega y recio compromiso educativo y social.
Otra variable que nos ha traído “el cambio” que se produjo en el año 2000, al que Jalisco se adelantó todo un lustro, que en el fondo conservó intacto el deterioro socioeconómico de la sociedad y cada vez se ha puesto más al servicio de unos pocos el creciente y evidente deterioro de las mayorías, fue el rescate de aquel movimiento denominado “cristero” de los últimos años 20 y principios de los 30, que en muchos sentidos significó una intentona de anular conquistas revolucionarias y de que se recuperara lo que había menguado de la fuerza del clero con el advenimiento de las Leyes de Reforma y del Estado liberal mexicano.
En tiempos recientes, hemos visto contra los maestros el mismo vituperio de los años 30. A algunos de aquellos profesores tuvimos el privilegio de conocerlos y admirarlos inclusive aún dentro del aula y después, lo que es peor, nos tocó ver que se justifiquen las agresiones de que fueron víctimas en aquel tiempo. Parece ser que se regresa a la época en que, aun desde el púlpito, se defendía el derecho de matar.
A manera de ejemplo podríamos recordar el empeño cardenalicio por emprender un proceso de canonización masiva que culminó el 21 de mayo de 2000. Fueron 26 los nuevos santos, 19 de los cuales eran oriundos de la misma arquidiócesis de Guadalajara que ahora es pastoreada por Juan Sandoval Íñiguez. Es éste el mismo prelado que emprendió la construcción del gigantesco Santuario de los Mártires que, en 2008, se vio beneficiado con la famosa “macrolimosna” del gobierno de Jalisco, con la cual se ganó a pulso el jefe del Poder Ejecutivo del estado el mote de Góber piadoso.
El 20 de noviembre de 2005, no sé si para hacer mofa de la Revolución Mexicana o para honrar la memoria del dictador español Francisco Franco, fallecido el mismo día 30 años antes y uno de los hombres que más crímenes cometió con la bendición de la Iglesia católica, fueron beatificados 13 laicos por su “sacrificio” pro cristero, nueve de los cuales eran oriundos del mismo arzobispado.
Todo gira en torno a una época que va desde 1927 hasta por lo menos 1940, en la que la historia de la educación de Jalisco está bañada por mucha sangre, especialmente cuando no se piensa en los altos jerarcas, los planes de estudio y las gestas urbanas, y se fija la vista en quienes salieron a las trincheras rurales en aras de sus ideales de mejor educación para niños y jóvenes mexicanos.
A muchos maestros revolucionarios y posrevolucionarios, abanderados de la educación oficializada por la Constitución, les tocaron situaciones muy difíciles de resistencia e intolerancia, popular y oficial, azuzada siempre por algún tentáculo de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Excusas no faltaron para las agresiones. Primero, la aprobación del dichoso artículo tercero y la entronización del laicismo: aquí el acoso fue con amenazas de excomunión, boicot y demás acciones pacíficas, pero después, en plena Guerra Cristera, supuestamente en defensa de la religión, menudearon las escuelas quemadas y los maestros acosados y agredidos; finalmente las razones serían la educación sexual, la coeducación, el reparto agrario, la creación de escuelas Artículo 123 y la escuela llamada socialista. Aquí las agresiones fueron mayores…
Con frecuencia se esgrimió la idea de que los crímenes habían sido perpetrados por delincuentes del orden común: salteadores y gavilleros. Puede que haya sido así en algunos casos, aunque los beneficios económicos que pudieran haberles dejado los acometidos son verdaderamente escuálidos y muy poco atractivos, pero ahora tenemos claro que las manos instigadoras y alentadoras de tales actos estaban muy cerca del agua bendita y, por más de una vía, contaban con la aquiescencia y de plano hasta el patrocinio y la bendición de la jerarquía eclesial.
Podredumbre
Fabrizio Mejía Madrid
Pensé en dedicar este texto al futbol y la extraña sensación del tiempo que nos genera, pero sucedió algo grave. Esta semana, dos diarios nacionales tuvieron que aceptar que habían publicado textos difamantes con base en fabricaciones de mentiras. No las difundieron por interés periodístico, sino para dañar la reputación de personas y sus familias en su búsqueda de ensuciar trayectorias políticas y a figuras claves en la cultura nacional. En el caso menos grave, Excélsior aseguró que un senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, tenía un hijo no legalizado trabajando en su nómina del Congreso. Por su parte, El Universal desplegó una entrevista falsa con Carlos Monsiváis en la que se asegura que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador se prostituía en su juventud. Ambas causaron genuina indignación y llevaron a estos dos medios, fundados hace más de un siglo, a retractarse.
Pero el asunto no termina con una disculpa. Quien difunde calumnias para denigrar a una persona pública genera dos procesos que confluyen: agita a los odiadores anónimos de las redes y les valida sus aversiones políticas que, de otra forma, no obtienen alimento nuevo, y al mismo tiempo facilita que alguien que cometió un delito de a de veras, como evadir impuestos, saquear dinero público, dejar operar a la CIA ilegalmente o hacer un fraude electoral argumente, cuando las pruebas sean difundidas, que también se trata de fabricaciones. La mentira no se publica para engañar, sino para que se dude de que ya algo pueda ser verdad.
El tema es grave, porque hay una línea que se cruzó. Como ciudadanía, venimos de las campañas de odio del “Peligro para México” en 2006 y de la Operación Berlín en 2018. Más aún, de ambos diarios centenarios se han desmentido asuntos tan delicados como unos falsos cables de la embajada de Estados Unidos sobre nexos entre narcos y políticos de izquierda, falsas inundaciones y sobrecostos en obras emblemáticas del anterior sexenio, que las vacunas contra el covid eran piratas, devaluaciones inminentes del peso mexicano que nunca ocurrieron, desplome en las inversiones privadas que tampoco, que México se había quedado sin fondo de desastres o sin sistema judicial o electoral, entre otros cientos. Pero con lo de Monsiváis y López Obrador se cruzó la línea del abuso del derecho a la información. La Presidenta calificó esto de “podredumbre”.
Inventar una entrevista de un personaje con autoridad moral tiene, por lo menos, tres efectos nocivos. Las entrevistas fabricadas son un arma para la desinformación política, porque abusan de la supuesta autenticidad del testimonio de primera mano. Mientras las noticias falsas tradicionales se basan en textos no verificados, una entrevista fabricada implanta una narrativa falsa directamente en boca de una figura pública, un oponente político o un supuesto experto. Esta táctica explota la vulnerabilidad sicológica por la que las personas confían naturalmente más en las citas personales y los formatos de preguntas y respuestas directas que en los informes de terceros. Es decir, se destruye la credibilidad de lo testimonial. El segundo daño es al debate político. Una entrevista falsa obliga a los políticos reales a dedicar tiempo valioso en los medios a defenderse de citas ficticias, en lugar de hablar sobre sus planes y desempeño. El tercer damnificado es la propia base a la que se dirige la entrevista ficticia. El público que la da por buena y la comparte, confirma y refuerza su repulsión hacia los rivales. En este caso, se pone en juego la homofobia, un discurso de odio que ha tenido consecuencias mortales para sus víctimas.
El perjuicio también es para el público que, sin estar de antemano sesgado en contra, lee y escucha una misma falsedad hasta que le resulta familiar, como lo de que López Obrador asesinó a su hermano. Hay propensión a que tomemos por sabido y conocido algo que, en realidad, es una mentira repetida. En 2010, un estudio con 5 mil 200 participantes en Estados Unidos demostró que si se les enseñaban noticias fabricadas apoyadas con textos, imágenes y audios fabricados, la mitad aseguraba que los recordaba como reales, como si les hubieran sucedido. La falsa memoria se alimenta de historias que, si son congruentes con actitudes y evaluaciones previas de los encuestados, pueden generar en ellos sensaciones de familiaridad y reconocimiento. Pero más allá: si la fuente se presenta como confiable, entonces aumenta el porcentaje de personas que aceptan como verdadero lo que perciben como conocido. Y esa presentación como confiable de Excélsior y, sobre todo, de El Universal es la que cruza la línea definitiva. Es como el diagnóstico falso de un doctor para sacar dinero al paciente: se rompen tanto la ética profesional –lo que la sociedad espera de él– como la credibilidad en el resto de los médicos. En el caso de El Universal, además de reproducir sin pudor una entrevista falsa ya publicada en otros años, le agregaron un párrafo sobre la prostitución del ex presidente cuando era joven. A la vileza le añadieron una cucharada de ruindad.
Estos medios no cometieron un error. Tienen la obligación profesional de verificar antes de difundir una noticia o una entrevista y, por supuesto, no tienen derecho a agregarle un párrafo de su cosecha. Se revela así su intención deliberada de dañar a las personas involucradas, pero también de crear un ambiente de incertidumbre que expanda un cinismo, una desaprensión, una despolitización frente a la esfera pública, incluyendo a unos medios que ya ni siquiera respetan lo que se supone que hacen, que es informar. Y luego, hasta le agregaron una calumnia más.
El asunto puede tornarse complejo. Con el uso de la inteligencia artificial (IA), las deepfakes crean momentos, dichos y acciones que nunca existieron. Como audiencias, no tenemos las herramientas para saber si estamos siendo engañados por una manipulación digital. Los estudios recientes arrojan los mismos datos: la mitad de los expuestos a un video fabricado creen que es verdad. A escala estadística, es como echar un volado. Los otros dos datos son igualmente relevantes: 16 por ciento creen en la veracidad de lo falso y 35 por ciento están inciertos, que es justo el propósito de quienes crean engaños animados. Los checadores de datos que se supone deben existir en cualquier medio que publica, si hacen su trabajo se fijan en el contexto, si lo que se dice es falso o verdadero. La deepfake plantea un problema distinto: si existe o no en la realidad. Es algo complejo en vista de la capacidad cada vez mayor de reproducir gestos, voces y acentos. Eso plantea la urgencia de que se legisle para evitar que haga más daño a la civilidad. Si los privados se han instalado en la desvergüenza y la falta de escrúpulos, el Estado y las propias compañías de IA están obligadas a garantizarnos algún tipo de salvaguarda.
Ve Felipe VI futuro muy próspero entre México y España
Arturo Sánchez Jiménez y Juan Carlos G. Partida Corresponsal
Periódico La Jornada Sábado 27 de junio de 2026, p. 9
En su rueda de prensa diaria en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que el primer tema abordado en la conversación con Felipe VI fue la reivindicación de los pueblos originarios y su papel en la identidad nacional. Señaló que 28 millones de personas en México se reconocen como indígenas, que en el país se hablan 69 lenguas y que las culturas prehispánicas son un elemento fundamental de la construcción nacional contemporánea.
“Para nosotros es un asunto de identidad nacional, de reconocimiento y de no a la discriminación. Es cuestión de dignidad para México”, afirmó.
La Presidenta agregó que Felipe VI le comentó que en la próxima Cumbre Iberoamericana, prevista para noviembre en Madrid, una de las mesas estará dedicada a los pueblos originarios y manifestó interés en continuar la colaboración sobre ese tema. Asimismo, rechazó que exista contradicción en la política de su gobierno hacia España, y calificó el encuentro como “muy cordial”, tras describir al monarca como “una persona muy sencilla”.
Entre los acuerdos alcanzados figura la realización en España de tres exposiciones dedicadas a los refugiados de la República Española, Sor Juana Inés de la Cruz y la cultura maya, además de conversaciones sobre comercio, economía y la defensa de la autodeterminación de los pueblos y la paz.
En Guadalajara, donde asistió al partido entre España y Uruguay del Mundial, Felipe VI destacó ante integrantes de la comunidad española residente en México que los lazos entre ambos países rebasan el ámbito gubernamental y descansan en los intercambios humanos, económicos y culturales.
“Es de lo que hay que hablar, sobre todo de futuro, trabajar por él, crear mejores condiciones para nuestros compatriotas acá y allá”, expresó. Como parte de su agenda en Jalisco, el monarca también sostuvo una reunión con el gobernador Pablo Lemus Navarro, con quien abordó proyectos de cooperación.