Foto: Ap Foto autor
la redacción
20 de julio de 2026 13:22
La administración del presidente Donald Trump solicitó los registros telefónicos de periodistas de The New York Times (NYT) y de algunos de sus familiares, como parte de una investigación para identificar las fuentes confidenciales que revelaron información sobre las capacidades de seguridad del nuevo avión presidencial Air Force One, donado por Qatar, informó este lunes el mismo rotativo, NYT.
De acuerdo con el diario, el Departamento de Justicia emitió citaciones contra proveedores de telefonía para obtener registros de llamadas y mensajes de texto de varios reporteros, así como de los cónyuges de dos de ellos e incluso de la madre de uno de los periodistas. La medida se sumó a citaciones emitidas el 10 de julio para obligar a los reporteros a declarar ante un gran jurado federal.
NYT presentó una moción ante un tribunal federal de Manhattan para anular las citaciones, al argumentar que el Departamento de Justicia violó sus propios lineamientos sobre investigaciones dirigidas a medios de comunicación y que las acciones buscan intimidar a periodistas y desalentar la cobertura sobre el gobierno.
La investigación comenzó después de que el periódico publicara que funcionarios federales expresaron preocupaciones sobre las capacidades de seguridad del nuevo Air Force One utilizado por Trump. El mandatario criticó públicamente esos reportes y la Casa Blanca ordenó al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, supervisar la pesquisa.
El diario también denunció que algunas de las citaciones abarcan registros telefónicos desde el 1 de enero, varios meses antes de la publicación de los reportajes, lo que, sostuvo, demuestra que el gobierno pretende identificar las redes de fuentes de sus periodistas más allá de esa investigación específica.
Las citaciones quedaron suspendidas mientras un juez federal resuelve la solicitud del periódico para invalidarlas. La audiencia fue programada para este jueves.
la redacción
20 de julio de 2026 13:22
La administración del presidente Donald Trump solicitó los registros telefónicos de periodistas de The New York Times (NYT) y de algunos de sus familiares, como parte de una investigación para identificar las fuentes confidenciales que revelaron información sobre las capacidades de seguridad del nuevo avión presidencial Air Force One, donado por Qatar, informó este lunes el mismo rotativo, NYT.
De acuerdo con el diario, el Departamento de Justicia emitió citaciones contra proveedores de telefonía para obtener registros de llamadas y mensajes de texto de varios reporteros, así como de los cónyuges de dos de ellos e incluso de la madre de uno de los periodistas. La medida se sumó a citaciones emitidas el 10 de julio para obligar a los reporteros a declarar ante un gran jurado federal.
NYT presentó una moción ante un tribunal federal de Manhattan para anular las citaciones, al argumentar que el Departamento de Justicia violó sus propios lineamientos sobre investigaciones dirigidas a medios de comunicación y que las acciones buscan intimidar a periodistas y desalentar la cobertura sobre el gobierno.
La investigación comenzó después de que el periódico publicara que funcionarios federales expresaron preocupaciones sobre las capacidades de seguridad del nuevo Air Force One utilizado por Trump. El mandatario criticó públicamente esos reportes y la Casa Blanca ordenó al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, supervisar la pesquisa.
El diario también denunció que algunas de las citaciones abarcan registros telefónicos desde el 1 de enero, varios meses antes de la publicación de los reportajes, lo que, sostuvo, demuestra que el gobierno pretende identificar las redes de fuentes de sus periodistas más allá de esa investigación específica.
Las citaciones quedaron suspendidas mientras un juez federal resuelve la solicitud del periódico para invalidarlas. La audiencia fue programada para este jueves.
El neomacartismo trasnacional se está restaurando: Díaz-Canel
De La Redacción
Periódico La Jornada Martes 21 de julio de 2026, p. 21
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó el informe divulgado ayer por el secretario de Estado, Marco Rubio: “el neomacartismo trasnacional que se reinstaura en Estados Unidos, desde una corriente claramente fascista, recurre a la mentira para generar pretextos sobre los cuales sostener agresiones contra Cuba y coartar libertades civiles en Estados Unidos”.
En sus redes sociales, el mandatario cubano señaló que “cree el ladrón que todos son de su condición” e indicó que el documento es “promovido por uno de los funcionarios más corruptos de la actual administración, de probados nexos con narcotraficantes y terroristas de Florida.
“Si un país ha espiado y agredido a otro a niveles obscenos ha sido Estados Unidos contra Cuba”, dijo.
También expuso que “son públicas las partidas millonarias que anualmente se destinan a los programas de cambio de régimen en Cuba, apelando lo mismo a la subversión que al terrorismo. La historia registra episodios criminales, incluyendo plagas y enfermedades introducidas en Cuba, el dengue hemorrágico que cobró la vida de 101 niños, el derribo de un avión con 73 personas a bordo, las bombas en hoteles, los intentos de magnicidio o la guerra sicológica”.
Calificó de nuevo como “genocida” el bloqueo que ha recrudecido Washington, y reiteró que Cuba no “se ha propuesto afectar la seguridad nacional de Estados Unidos”.
“Ilegítimo” y “sirviente de EU”, desestima Petro al mandatario electo
Asume liderazgo de la izquierda en Colombia; denuncia cómo “con dinero de Netanyahu se robaron” los comicios
▲ Gustavo Petro pronunció su último discurso como presidente tras el desfile militar por el Día de la Independencia.Foto Xinhua
Jairo Gómez Especial para La Jornada
Periódico La Jornada Martes 21 de julio de 2026, p. 22
Bogotá. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró este lunes “oposición total y abierta” al gobierno del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, luego de desestimarlo por “ilegítimo” y calificarlo de “sirviente de Estados Unidos”.
Sentenció que “el gobierno de Colombia no será de Colombia, será de Donald (Trump) y de Marco (Rubio)”, en alusión al secretario de Estado estadunidense.
De la Espriella, quien asumirá el gobierno el próximo 7 de agosto, es cuestionado por haber jurado lealtad a Washington luego de aplicar la nacionalidad estadunidense.
El saliente presidente Petro habló “para despedirse del pueblo” en un escenario inusual considerado un enclave de votantes “petristas” al sur de Bogotá, zona habitada mayoritariamente por clases populares.
“Asumo, desde hoy, el liderazgo de la oposición de izquierda en el país y anuncio que presidiré el Pacto Histórico, porque el nuevo presidente de Colombia fue elegido fraudulentamente”, desafió Petro.
“El presidente se llama Iván Cepeda”, zanjó Petro, no obstante reconocer que “en los próximos días alguien asumirá el gobierno”, concluyó despectivamente ante una multitud que coreaba “volverá, Petro volverá…”.
Petro reveló que ya presentó denuncia sustentada y con pruebas sobre el fraude electoral en Colombia el pasado 21 de junio.
“Demostramos, con 70 mil testigos digitales, cómo con el dinero del genocida Netanyahu se robaron las elecciones en Colombia, además en complicidad con el registrador (autoridad electoral) y los hermanos Bautista (dueños de la empresa privada que controla el software electoral) que deben ir a la cárcel”, denunció el presidente saliente.
Petro encabezó el desfile militar con el que se conmemoró este 20 de julio el Día de la Independencia Nacional, para, posteriormente, acudir a la sede del Congreso de la República que inauguró el periodo 2026-2030.
Frente al nuevo Congreso –103 senadores y 182 representantes a la Cámara–, Petro cuestionó la apertura de relaciones diplomáticas con Israel, gobierno con el cual rompió tras el genocidio en Gaza, anunciada por De la Espriella.
“No es posible que se quiera volver a relaciones con un genocida como (el primer ministro de Israel, Benjamin) Netanyahu quien asesinó más de 23 mil niños y niñas. Eso no lo quería Cristo. Quien respalda a un genocida, terminará provocando un genocidio en su propio país”, sentenció Petro.
Soberanía o servidumbre: la batalla por el control de la IA
Javier Aranda Luna
El mundo asiste a una encrucijada sin precedente donde la técnica ya no sólo ejecuta, sino que procesa, decide y simula la razón humana.
En diciembre de 2014, cuatro años antes de morir, Stephen Hawking ya nos había advertido que “el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) completa podría significar el fin de la raza humana”. Para el astrofísico, una vez que los humanos desarrollen la IA, “ésta se despegará por sí sola y se redefinirá a un ritmo cada vez mayor; los humanos, limitados por una lenta evolución biológica, no podrían competir y serían superados”. Desde entonces el debate sobre la IA ha estado cada vez más presente en la plaza pública.
Grandes pensadores como Noam Chomsky o Byung-Chul Han, científicos y escritores han reflexionado al respecto: desde la visión del peligro existencial hasta la reflexión filosófica sobre el sentido del pensamiento humano.
Es por ello que, frente a la irrupción de la IA y su vertiginoso perfeccionamiento, dos de las figuras con mayor peso institucional y moral del mundo –el presidente chino, Xi Jinping, y el papa Francisco, en su momento– han fijado su postura de manera clara. Aunque proceden de geografías ideológicas distantes, sus discursos convergen en una urgencia compartida: la necesidad de evitar que el algoritmo programado por empresas cobijadas por el presidente Trump usurpe el control del destino humano.
Desde el Vaticano, el papa Francisco enfocó el fenómeno no como mero salto técnico, sino como “revolución cognitivo-industrial”. En su histórico discurso ante los líderes del G-7, el Pontífice expuso el riesgo esencial que entraña ceder la capacidad de juicio a las máquinas: “condenaríamos a la humanidad a un futuro sin esperanza, si quitáramos a las personas la capacidad de decidir sobre sí mismas y sus vidas, condenándolas a depender de las elecciones de las máquinas”.
El Pontífice tenía claro que la tecnología jamás es neutral. Su propuesta exige una algorética que mantenga la dignidad de la persona en el centro y proscriba usos irreversibles, pues “ninguna máquina debería elegir jamás quitar la vida a un ser humano”.
En el polo opuesto del mapa geopolítico, Xi Jinping aborda la cuestión desde la soberanía, la gobernanza global y el desarrollo compartido. En su propuesta marco, el mandatario trazó la visión de Pekín buscando equilibrar el impulso técnico con la prevención del riesgo: “Debemos trabajar juntos para mantener la seguridad de la IA. Los países deben promover el desarrollo de la IA basándose en el principio de centrarse en el ser humano y de la IA para el bien... para garantizar que ésta evolucione en una dirección propicia para el progreso de la civilización humana”, según su Iniciativa de gobernanza global de la IA, presentada en el tercer Foro de la Franja y la Ruta, Pekín, de octubre de 2023.
Y más recientemente en la Conferencia Mundial de IA 2026, Xi Jinping presentó una iniciativa que sienta las bases para un desarrollo respetuoso de la soberanía nacional de las normas de datos de cada país. Su memorable discurso en Shanghái de hace unos días es clave al respecto. Sintetizó su doctrina en cuatro pilares: innovación abierta, seguridad bajo control humano, inclusión cultural y gobernanza multilateral. Además, anunció medidas concretas para transferir tecnología de predicción meteorológica por IA a más de 30 países y capacitar a 5 mil expertos del Sur global.
La visión de ambos líderes es las de dos estadistas preocupados por el futuro, pero requieren que otros actores, otros países, asuman la misma responsabilidad.
El peligro de no hacerlo no es una especulación digna de Philip K. Dick o Isaac Asimov: es una amenaza inminente de deshumanización, desempleo masivo, desinformación automatizada y autonomía letal en los conflictos armados. Permitir que la arquitectura del futuro sea diseñada en la penumbra de un puñado de salas de juntas en Silicon Valley o bajo la batuta exclusiva de un aparato estatal es un suicidio geopolítico programado. Si la gobernanza del algoritmo queda en manos de un solo gobierno o a merced del beneficio corporativo, la brecha global no sólo se ensanchará: se volverá insalvable, convirtiendo a naciones enteras en meros siervos del código ajeno.
El margen de maniobra se agota. La IA encierra una promesa colosal para erradicar enfermedades, optimizar recursos y multiplicar el saber humano, pero ese potencial sólo florecerá si la respuesta es colectiva, abierta y ferozmente democrática. No hay tiempo para la tibieza ni para los monopolios morales o económicos. O la humanidad toma el mando de manera conjunta y somete la técnica al bien común o seremos espectadores pasivos de nuestra subordinación. El código no puede dictar el destino: la decisión debe seguir siendo nuestra. La culpa de no hacerlo, diría el poeta, no está en las estrellas, sino en nosotros mismos que nos sometemos a ellas.
Multan a AliExpress con 550 mde
Reuters
Periódico La Jornada Martes 21 de julio de 2026, p. 20
Bruselas. AliExpress, de Alibaba, recibió una multa récord de 550 millones de euros (unos 11 mil millones de pesos) por parte de la Unión Europea (UE) por no haber tomado medidas contra la venta de productos ilegales, peligrosos y falsificados en su plataforma.
Es la tercera multa impuesta por la Comisión Europea en virtud de la histórica Ley de Servicios Digitales de la UE, que exige a las plataformas en línea de gran tamaño que redoblen sus esfuerzos para combatir los contenidos ilegales y nocivos. La Comisión acusó a AliExpress en junio del año pasado de incumplir un requisito clave de la DSA: evaluar y mitigar los riesgos de la difusión de productos ilegales.
