viernes, 14 de agosto de 2026

Entre flores y banderas, Moscú honra la memoria de Fidel Castro.

El vicecanciller ruso añadió que “Fidel se convirtió en líder del movimiento por la liberación frente al dictado, por la afirmación del humanismo, líder de la libre expresión de la voluntad de los pueblos y de la auténtica soberanía de los Estados”. 
Foto: misiones.cubaminrex.cu/ Archivo   Foto autor
Juan Pablo Duch, corresponsal
13 de agosto de 2026 14:25
Moscú. Frente a la estatua de Fidel Castro en la capital rusa, en una plaza que lleva el nombre del líder de la Revolución de Cuba, cientos de moscovitas se dieron cita este jueves para depositar flores rojas y rendirle homenaje en ocasión del centenario de su natalicio.
Organizado por el Partido Comunista de Rusia y la embajada de Cuba, el acto contó con la asistencia del viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Riabkov, quien, al hacer uso de la palabra en representación de las autoridades rusas, destacó: “Fidel Castro seguirá siendo para siempre uno de los símbolos más destacados de su época, una figura de alcance verdaderamente universal. Es todo un referente moral y ético reconocido en la defensa de los principios de justicia e igualdad. Gracias a su ejemplo de vida abnegada, los pueblos de muchos países alcanzaron la independencia y eligieron su propio camino de desarrollo”.
Apuntó: “Era un firme defensor de la creación de un nuevo orden mundial multipolar y, aunque en su época no se hablaba en esos términos, lideró y previó mucho de lo que está sucediendo y, estoy seguro, seguirá ocurriendo en el camino hacia la liberación de las ataduras imperialistas”.
Para Riabkov, “El nombre de Fidel está indisolublemente ligado a las principales corrientes del desarrollo político y social del mundo de la segunda mitad del siglo XX y de las primeras décadas del siglo XXI”.
El vicecanciller ruso añadió que “Fidel se convirtió en líder del movimiento por la liberación frente al dictado, por la afirmación del humanismo, líder de la libre expresión de la voluntad de los pueblos y de la auténtica soberanía de los Estados”.
El diplomático señaló: “A pesar del endurecimiento sin precedentes de la presión sancionadora de Washington sobre La Habana, a la que se ha sumado recientemente un agresivo bloqueo energético, los dirigentes cubanos, siguiendo al pie de la letra los principios de Fidel Castro, demuestran una fortaleza y un valor excepcionales a la hora de defender su soberanía y llevar a cabo una política exterior independiente”.
Subrayó: “La imposición de nuevas medidas restrictivas es una muestra de la impotencia de Estados Unidos, y no logrará doblegar la voluntad del pueblo cubano".
Riabkov elogió “la valentía, la firmeza, la tenacidad, la fe en sus propias fuerzas y la comprensión de su propia identidad con las que el pueblo cubano lleva ya 70 años superando pruebas inimaginables frente a las ambiciones hegemónicas y depredadoras de la élite estadunidense, lo que merece un respeto inmenso”.
Al referirse a los nexos que unen a Rusia y Cuba, el vicecanciller recalcó: “Juntos hemos demostrado una vez más que ninguna sanción es capaz de obstaculizar el diálogo entre pueblos y culturas, ni la atracción entre personas espiritualmente afines”.
Porque, agregó, “a pesar de todas las dificultades que nos plantean nuestros adversarios, a pesar de los intentos de frenar el impulso de nuestra cooperación mediante la intimidación y el chantaje político, no nos rendimos ni nos rendiremos”.
Riabkov terminó así sus palabras: “Rusia siempre ha estado y estará al lado de Cuba. Estamos dispuestos a tenderle nuestro hombro amigo. ¡Viva nuestra amistad, probada por el tiempo!”.
Por su parte, el embajador cubano, Enrique Orta González, recordó que “Fidel engendró en el pueblo cubano un cariño especial hacia el pueblo ruso. Fue el artífice de nuestra relación de hermandad inquebrantable. El comandante realizó 10 visitas a la URSS y en todo momento destacó la admiración hacia el pueblo ruso, al que le atribuía una profunda valoración a la paz, gran generosidad y nobleza humana”.
El jefe de la legación cubana se refirió a las amenazas que enfrenta Cuba, las calificó de “graves y cada vez más palpables”. Dijo que el prolongado bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra La Habana, vigente por casi siete décadas, se ha endurecido en los últimos meses, lo que ha reafirmado aún más su carácter genocida. “El cruel bloqueo impuesto contra el pueblo cubano ha multiplicado el daño humanitario infligido a la población”, enfatizó.
De acuerdo con Orta González, “Cuba responderá con la dignidad y la firmeza que ha demostrado nuestro valiente pueblo. Aprendimos de Fidel que la libertad, la justicia y la dignidad son principios que no se pueden negociar. El humanismo de Fidel, su ética revolucionaria, su dignidad y su integridad de carácter, su sentido de la justicia y su antiimperialismo son los pilares fundamentales de la actuación cubana”.
Uno de los organizadores del acto, Guennadi Ziuganov, líder del Partido Comunista de Rusia, indicó que “para nosotros Fidel Castro es un modelo y un ejemplo a seguir en estos tiempos difíciles. (...) Venció a todos, nos mostró cómo hay que luchar, vivir y vencer”.
Los asistentes, muchos de los cuales portaban banderas cubanas y camisetas alusivas al centenario de Fidel, escucharon la traducción de la canción “El Necio”, del cantautor cubano Silvio Rodríguez, y el tema interpretado en español por el Conjunto Grenada, grupo musical ruso que, desde hace más de cincuenta años y con varias generaciones de integrantes, tiene un amplio repertorio centrado en canciones de América Latina.
La ceremonia, que comenzó con un minuto de silencio en honor del líder de la Revolución de Cuba, concluyó cuando el vicecanciller Riabkov y el embajador Orta se acercaron para extender las cintas de las ofrendas florales, colocadas al pie del monumento, realizado en bronce por el escultor Aleksei Chebanenko, donde se puede ver a Fidel Castro de pie sobre una roca, en la que se inscribe de forma estilizada un mapa de la Mayor de las Antillas.

Repudia Japón visita de Putin a las Islas Kuriles
▲Foto Afp
Afp
Periódico La Jornada   Viernes 14 de agosto de 2026, p. 23
Rusia y Japón intercambiaron duras críticas ayer tras la primera visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a las islas Kuriles que fueron tomadas por el ejército soviético en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial. En Iturup, una de las islas en disputa, Putin visitó una escuela y una planta procesadora de pescado, e incluso degustó caviar. “Qué buen clima tienen aquí, es como un resort”, declaró Putin. Tokio rechazó el viaje del líder del Kremlin, al asegurar que “hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra Sanae Takaichi. El embajador de Rusia en Japón fue convocado en protesta.