Europa Press
09 de agosto de 2026 15:08
Ceuta. Más de 15 mil ceutíes participaron este domingo en una concentración convocada por las Cuatro Culturas, las principales confesiones religiosas de la ciudad, según cifras aportadas por los organizadores. Acudieron ciudadanos que profesan el cristianismo, el islam, el hinduismo y el judaísmo. Sus representantes pidieron "respuestas" a las autoridades españolas y europeas, y una "atención con urgencia" ante la crisis migratoria.
La concentración se celebró en la Plaza de la Constitución bajo el lema "Basta Ya. Ceuta no se rinde". Los concentrados defendieron la "convivencia" y la unidad de Ceuta, al portar banderas de España y de Ceuta, mientras coreaban consignas relacionadas con la situación migratoria y la defensa de la españolidad de la ciudad.
El acto contó con la presencia del presidente de la ciudad autónoma, el popular Juan Vivas, y de miembros de su gobierno, así como de representantes de Ceuta Ya!, PSOE y el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC). Vox no participó en la convocatoria.
Los representantes de las Cuatro Culturas leyeron un manifiesto en el que reclaman al gobierno de España, a las instituciones europeas y al resto de administraciones públicas una respuesta ante la situación que atraviesa Ceuta.
El presidente de la Comunidad Hindú y portavoz del comité organizador, Ramesh Chandiramani, fue el encargado de leer el texto. Antes de su intervención, los asistentes guardaron un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio, 83 sólo en aguas españolas.
Situación "extraordinarimente crítica"
Las Cuatro Culturas manifestaron su voluntad de ser "parte de la solución" y defendieron que la convocatoria se realizó para expresar aquello que une a los ceutíes "por encima de cualquier diferencia de credo, cultura, procedencia o tradición".
Así, han señalado que Ceuta vivió "una situación extraordinariamente crítica" tras lo que definió como "una violación de la integridad territorial".
Insistieron en que su reivindicación no nació "del rechazo a nadie, sino de la responsabilidad hacia todos" y situó la defensa de la convivencia como uno de los principales objetivos de la movilización.
La lección de los migrantes de Ceuta
David Penchyna Grub
La crisis migratoria desatada en Ceuta, el enclave español geográficamente situado en el norte de África, trasciende las fronteras hispanomarroquíes para consolidarse como un caso de estudio paradigmático de las dinámicas geopolíticas y sociales del siglo XXI. Más allá de las tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat o de la gestión de flujos en la frontera exterior de la Unión Europea, el episodio abre dos grandes reflexiones analíticas que exigen una mirada profunda desde la ciencia política y las relaciones internacionales.
En primer lugar, Ceuta ha dejado al descubierto el pernicioso y vectorizado efecto de la desinformación masiva en la movilidad humana contemporánea. Cerca de 70 mil personas decidieron lanzarse al mar empujadas por un rumor infundado y multiplicado exponencialmente en redes sociales: la supuesta concesión automática de la ciudadanía europea a quien lograse alcanzar la otra orilla. Este fenómeno evidencia cómo las plataformas digitales y los algoritmos de amplificación han dejado de ser meros canales de comunicación para convertirse en actores de distorsión estratégica. La desinformación, operando sobre un caldo de cultivo de vulnerabilidad socioeconómica y desesperación, no sólo altera la toma de decisiones individuales a escala masiva, sino que expone vidas humanas a riesgos extremos e instrumentaliza la esperanza con fines insospechados. Desde la perspectiva de la seguridad global, la manipulación de la información se configura hoy como un detonante incontrolable de crisis humanitarias y un recurso de desestabilización geopolítica.
En segundo lugar, el evento reafirma una certeza estructural: las crisis migratorias no son fenómenos coyunturales, sino una constante sistémica que no se va a detener. Frente a esta realidad, las fuerzas de derecha y extrema derecha –tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos– han capitalizado la presión migratoria para articular discursos nacionalistas, identitarios y de mano dura. Si bien el reforzamiento de las fronteras y la retórica antinmigrante han demostrado ser altamente redituables en el plano electoral, resultan técnicamente ineficaces para frenar el fenómeno.
La postura punitiva ignora la fuerza motriz del orden internacional contemporáneo: la búsqueda incesante de seguridad, dignidad y mejores oportunidades para familias completas frente a la desigualdad global, la inestabilidad política y el cambio climático. Ningún muro, despliegue militar o narrativa de disuasión tiene la capacidad de anular el impulso humano fundamental de migrar cuando el entorno de origen resulta insostenible.
Por estas razones, la historiografía social y la sociología política aciertan al denominar al presente periodo como el “Siglo de las Migraciones”. Sin embargo, este siglo es también, por definición, el de una profunda fricción: Se trata de la tensión inevitable entre aquel que lo deja todo atrás impulsado por la necesidad y la expectativa de un futuro mejor, y la comunidad receptora del otro lado de la frontera que exige que nada cambie, abogando por la preservación de su statu quo, su identidad sociocultural y la clausura total de sus límites territoriales.
Este choque entre el derecho a la movilidad –o la purasupervivencia– y la soberaníaestatal basada en la exclusión territorial representa el gran dilema normativo e institucional de nuestro tiempo. La gestión fronteriza no puede seguir abordándose bajo premisas del siglo XIX ni reduciéndose a reactivas maniobras de contención. Mientras el orden global mantenga sus abismales brechas de desarrollo y la desinformación siga distorsionando la percepción de lasrealidades migratorias, encla-ves como Ceuta continuarán siendo el escenario donde colisionen las promesas de la globalización y las resistencias del Estado-nación. El verdadero desafío de la comunidad internacional noradica en apagar los focos de crisis con retórica electoral,sino en reformular la gober-nanza global de las migracio-nes bajo principios de cooperación multilateral, responsabilidad compartida y un realismo político que asuma la movilidad humana no como una anomalía a erradicar, sino como un rasgo definitorio de nuestra era.
El planeta sufre las consecuencias del cambio climático
Hasta el momento en España 40 incendios forestales han arrasado casi 190 mil hectáreas, cinco veces más que el año pasado.
Foto Europa Press Foto autor
Iván Restrepo
10 de agosto de 2026 00:04
Desde hace 75 años, Francia no registraba un incendio forestal de la magnitud del que, finalmente, fue controlado en el Departamento de Gironda, al suroeste del país y cerca de la capital vinícola de Burdeos. Sólo quedan algunos focos activos, pero el daño es de grandes dimensiones: el fuego consumió 42 mil hectáreas de bosque de pinos, destruyó unas 250 viviendas especialmente en la costa atlántica. El número de personas que tuvieron que dejar sus hogares fueron 220 mil. Aunque sin confirmación oficial, los afectados señalan como inicio del fuego a una chispa proveniente de una máquina destrozadora de madera.
Otro incendio en el Departamento de Var, también en el sureste del país, consumió más de 5 mil hectáreas, 90 por ciento de su arbolado. Girona y Var reciben a decenas de miles de visitantes con motivo de las vacaciones de verano. Allí tienen sus lugares de descanso figuras muy conocidas del medio artístico, como el actor George Clooney. Tuvo que abandonar su vivienda precipitadamente.
Se calcula que este verano los incendios en Francia consumieron ya unas 120 mil hectáreas, a lo que se agrega los estragos de tres olas de calor intenso que dejaron casi 6 mil víctimas mortales. Y a la par, sequedad en la tierra, bajo caudal en varios ríos y afectaciones en cultivos tradicionales, como las plantaciones de vid.
Igualmente grave es lo que sucede en España: hasta ahora 40 incendios forestales arrasaron casi 190 mil hectáreas, cinco veces más que el año pasado. El mayor, en Ávila, con 50 mil hectáreas. Tambien enormes los de la comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Castellón, Huelva, Almería y Guadalajara. Suman 14 las víctimas mortales y obliga a la evacuación de pueblos enteros. El fuego continúa en algunas regiones. Hasta hoy más de 92 mil personas han tenido que dejar sus hogares.
Grecia también registra graves incendios. La combinación de altas temperaturas y fuertes vientos dan lugar a un escenario complejo este agosto. El pasado julio, hubo 73 frentes activos repartidos por diferentes regiones. Los datos más recientes mencionan más de 230 incendios. Uno de ellos arrasó la isla de Creta. Van más de 110 mil las hectáreas arrasadas por el fuego y la muerte de 5 personas. Entre las áreas críticas figuran centros vacacionales cuyos visitantes tuvieron que ser evacuados.
Mientras tanto, la ola de calor sigue haciendo estragos en otras partes de Europa. Desde la semana pasada afecta a Hungría, Austria, Rumania y Eslovenia, con temperaturas superiores a los 41 grados y grave sequía. En Rumania, el ejército hizo una explosión controlada en el lecho del río Danubio para renviar mayor caudal para la única central nuclear del país: Cernavoda. Necesita esa agua para refrigerar su ciclo térmico y evitar desconectar su segundo reactor. El primero fue desconectado ante la sequía que sufre el país. Tan aguda que el gobierno decretó Estado de Alerta Nacional hasta el 31 de agosto.
Y por carencia de agua del Danubio fue apagada por completo Paks, única central nuclear de Hungría. En tiempos normales aporta un tercio de la electricidad que requieren las actividades de dicha nación. El río mencionado sufre un descenso notable por una larga sequía y una evaporación mucho mayor de la normal debido a las elevadas temperaturas. También ocurre con el Rin (en su nivel histórico más bajo) y el Po.
En América el calor y los incendios están igualmente presentes. En la provincia canadiense de Columbia Británica, arden más de 20 mil hectáreas. Limita con el estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos, donde más de 60 mil personas fueron evacuadas para protegerlas de los incendios, como el que azola Spokane. Son cientos las viviendas quemadas.
Entre las causas de los incendios y las altas temperaturas en Europa, destaca el cambio climático. A él se atribuye una lluviosa primavera, lo que favoreció el crecimiento inusual de pastizales y matorrales. Pero las intensas olas de calor de mayo y junio secaron pronto esa vegetación y la convirtieron en un potencial combustible. Se suman los vientos cambiantes y la sequía extrema y prolongada. Algo que los expertos en clima no tuvieron en cuenta oportunamente.
Los gobiernos ocultan la causa central de lo que sucede: el consumo creciente de hidrocarburos y carbón, pilares que sostienen el depredador modelo energético vigente. Por eso, el futuro no es nada alentador para todo el mundo.
Incendios forestales tienen en vilo a residentes del oeste de EU y Canadá ante posibles desalojos
▲ Bomberos combaten el fuego en Bald Range, cerca de Summerland, en la provincia canadiense de Columbia Británica.
Foto Afp
Ap y Europa Press
Periódico La Jornada Lunes 10 de agosto de 2026, p. 24
Victoria. Incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y Canadá mantenían ayer a los residentes en vilo a la espera de posibles órdenes de evacuación, mientras otros, ya habían sido obligados a abandonar sus hogares sin saber qué encontrarán a su regreso.
En el oeste de Canadá, más de 20 mil personas se vieron obligadas a evacuar comunidades a lo largo del lago Okanagan, en la Columbia Británica, durante el fin de semana, mientras un incendio forestal de rápida propagación destruía viviendas, forzando rescates por vía aérea de decenas de personas.
En Estados Unidos, bomberos combaten tres incendios en el área de Spokane, Washington, desde hace más de una semana mientras continúan con las labores de limpieza cerca de las líneas de contención.
Las cuadrillas en el área de Spokane continuaban ayer con “operaciones de limpieza” cerca de las líneas de contención, y ninguno de los incendios había crecido, de acuerdo con un comunicado.Los incendios, que han ardido durante una semana, han dañado o destruido alrededor de 920 estructuras.
Mientras, un hombre fue arrestado esta semana y fue acusado de provocar uno de los tres incendios en el área de Spokane.
En Asia, el tifón Dolphin golpeó la costa oriental de China anoche después de obligar a más de 300 mil personas a reubicarse de forma preventiva y a los dos aeropuertos de Shanghái a cancelar más de mil 300 vuelos. La tormenta llevó fuertes lluvias al norte de Taiwán el día anterior.
En Filipinas, cinco personas fueron rescatadas y siete permanecían desaparecidas después de un alud que golpeó tres casas en la ciudad turística montañosa del norte de Baguio el domingo. El deslizamiento de tierra fue provocado por días de fuertes lluvias monzónicas, que se intensificaron por Dolphin, dijeron funcionarios.
El gobierno de Indonesia envió aviones y cientos de bomberos para combatir un incendio en un popular parque nacional, uno de un número creciente de fuegos forestales que el país enfrenta durante una temporada inusualmente seca.
El mayor incendio reportado esta semana ha quemado unas 176 hectáreas del monte Bromo, dentro del Parque Nacional Bromo Tengger Semeru, en la provincia de Java Oriental, uno de los destinos turísticos más conocidos de Indonesia.
Y el gobierno de Rumanía informó que podrá mantener en funcionamiento durante al menos nueve días más el segundo reactor nuclear de la central de Cernavoda después de que las recientes voladuras y el hundimiento de cuatro barcazas en el río Danubio lograron aumentar el caudal unos cuantos centímetros.
Hay derrotas que contienen victorias
Una derrota puede contener muchos triunfos. Es el caso de la demanda de Legacy Vulcan contra México.
Foto Cuartoscuro / Archivo Foto autor
Manuel Pérez Rocha L.*
10 de agosto de 2026 00:02
Una derrota puede contener muchos triunfos. Es el caso de la demanda de Legacy Vulcan contra México. A reserva de conocer el laudo final, que se debería hacer público inmediatamente, se ha anunciado que México pierde el caso por una cantidad “mínima”, en comparación con la demanda original; un 1 por ciento de mil 500 millones de dólares (mdd). Aunque parezca un triunfo, considero que sigue siendo una derrota, pues el fallo es en contra de México. Hay que recordar como un mantra: en el sistema de resolución de disputas de inversionistas a Estados, estos últimos no ganan nada. Acaso pueden no perder o perder sólo un poquito, como en el caso de Vulcan.
Es un caso parecido al de la demanda de la también minera estadunidense (de subsuelos marinos) Odyssey, que ganó en 2024, 37.1 mdd a México, cuando demandaba más de mil 300 mdd. Aunque parezcan triunfos, con estos fallos se arrecia el asedio corporativo y se engrosa la lista de demandas en contra de México.
En un comunicado del Movimiento Indígena Maya Peninsular y del Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), se explica bien esta disyuntiva entre perder y ganar: “Es un resultado aparentemente favorable para México pero la lucha sigue”. Se congratulan, por supuesto, por los esfuerzos de haberse hecho escuchar: “La voz de las comunidades mayas entró al arbitraje internacional. Fue una pieza clave para que esa perspectiva formara parte del expediente (del tribunal del Ciadi)”.
Según Araceli Domínguez, representante de GEMA, “lo que tenemos claro es que fue la movilización comunitaria, dentro y fuera del país, la que consiguió que la voz de las comunidades llegará al tribunal y se integrará formalmente el expediente arbitral”. Quetzal Tzab González, dirigente maya, fue quien presentó el amicus curiae, pese a la oposición de la empresa, lo que permitió incorporar la perspectiva de las comunidades afectadas por la explotación de roca caliza en Playa del Carmen.
Esas comunidades exigen, como se expone en el reportaje de Patricia Vázquez en este diario, que recoge el comunicado, que se publique el laudo sobre Calica y se garantice la reparación de los daños en la selva de Quintana Roo, perpetrados por la empresa Vulcan, dueña de la mina Calica (La Jornada, 6 de agosto). Entre estas exigencias se incluye “que el cierre de la extracción sea definitivo. Ninguna negociación puede incluir la entrega a Vulcan de nuevos predios ni de nuevos bancos de material en la región o en cualquier otra parte de la República Mexicana. El laudo no repara el acuífero. La selva no vuelve. Los cenotes no sanan solos. Esa reparación la seguiremos exigiendo ante las autoridades, litigando en los tribunales mexicanos y organizándonos en las comunidades. Durante años nos dijeron que no existíamos. Un tribunal internacional acaba de dejar por escrito lo contrario”. Sin duda, un triunfo dentro de la derrota.
Es de felicitarnos por el papel del gobierno mexicano en la defensa del caso Vulcan. La defensa logró esquivar un pago descabellado. Sin embargo, como se expone en la Radiografía de las Demandas inversionista-Estado, recién actualizada (junio 2026) por el Transnational Institute y el Institute for Policy Studies (https:// isds-americalatina.org/mexico/), las demandas de Odyssey y de Vulcan son lejos de ser casos aislados. México tiene decenas de demandas pendientes por miles de mmd. La más reciente ha sido interpuesta por Cadence Minerals y REM, registrada el 29 de julio pasado. La empresa británica posee una participación de 30 por ciento del proyecto Sonora Litio que fue cancelado por el gobierno mexicano. El 70 por ciento restante pertenecía a la empresa china Ganfeng que ya había demandado a México. Los montos son desconocidos.
De manera inaudita, Accesss Business Group también ha interpuesto una segunda demanda a México por la supuesta expropiación de tierras en Jalisco. En la realidad, fue una devolución de tierras dictada por una resolución presidencial obediente a la reforma agraria de 1939, bajo el presidente Lázaro Cárdenas.
En su primera demanda, que perdió, Access exigía la astronómica cantidad de 2 mil 700 mdd, pero fue desestimada por falta de jurisdicción. Se desconocen aún los términos bajo los cuales Access vuelve a demandar a México.
Por estas y por todo el cúmulo de demandas, es más que urgente revisar todo el entramado de tratados internacionales de inversión que tiene México. Me parece grave la afirmación que hace la Secretaría de Economía (SE) al final de su comunicado, en torno al fallo en el Ciadi, del caso Vulcan. Dice que “el gobierno de México refrenda su compromiso a favor de la inversión extranjera que trae innovación, buenos salarios y protección al ambiente, así como con el respeto a las reglas y procedimientos contenidos en los tratados internacionales como elemento fundamental para brindar la certidumbre jurídica que hace posible el desarrollo económico”. (ver boletín de la SE, https://tinyurl.com/ ywdcee8t).
Es una tremenda contradicción pretender que la inversión extranjera puede traer “buenos salarios, innovación y protección al ambiente” cuando las empresas gozan de esas “reglas y procedimientos” que les permiten justamente evadir esos objetivos. A la “certidumbre jurídica” de las empresas se debe de anteponer la seguridad jurídica del propio Estado y de las comunidades que defienden sus territorios, su agua, y su medio ambiente. El caso Vulcan lo ha demostrado. La empresa bien se puede ir con sus muchos o pocos millones de dólares sin resarcir nada del daño que ha causado a las comunidades aledañas a Playa del Carmen, como Torres de la Paz. Pero como nos dicen los líderes Areceli y Quetzal en su boletín, ¡sí existimos! (ver documental . https:// www.youtube.com/watch?v=MoJP5n-0_ z4). Un triunfo es, sin duda, el haber demostrado una vez más que no se debe desestimar el poder de los pueblos.
*Institute for Policy Studies (www.ips-dc.org)
