Un sismo de magnitud 6.7 con epicentro en Ayacucho se sintió en varias regiones del sur sin reportes de daños.
Foto: X MidisPeru Foto autor
Ap y Reuters
20 de agosto de 2026 12:42
Lima. Un sismo de magnitud 7.2 sacudió este jueves el centro de Perú, informó el Instituto Geofísico de Perú (IGP), sin reportes de daños materiales ni heridos hasta el momento debido a la gran profundidad del epicentro del movimiento, según las autoridades.
El IGP dijo que el sismo se registró a 35 kilómetros de la localidad de Coracora, en los Andes del país, con una profundidad de 108 kilómetros. El Centro Alemán de Investigación en Geociencias informó que el sismo fue de magnitud 6.6.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que el sismo se produjo a las 13:00 horas y tuvo su epicentro a 38 kilómetros al noroeste de la ciudad de Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, región de Ayacucho.
El sismo se sintió en varias regiones del sur de Perú, incluido Ica y Arequipa.
El jefe del (IGP), Hernando Tavera, manifestó a medios locales que hasta el momento no se ha reportado daños materiales ni reportes de heridos en la zona del temblor.
"La información que se ha recolectado hasta el momento es que la población salió a las calles preocupadas, pero no hay impacto", dijo a la radioemisora RPP.
El país sudamericano se encuentra ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registra aproximadamente 85 por ciento de la actividad sísmica mundial.
20 de agosto de 2026 12:42
Lima. Un sismo de magnitud 7.2 sacudió este jueves el centro de Perú, informó el Instituto Geofísico de Perú (IGP), sin reportes de daños materiales ni heridos hasta el momento debido a la gran profundidad del epicentro del movimiento, según las autoridades.
El IGP dijo que el sismo se registró a 35 kilómetros de la localidad de Coracora, en los Andes del país, con una profundidad de 108 kilómetros. El Centro Alemán de Investigación en Geociencias informó que el sismo fue de magnitud 6.6.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que el sismo se produjo a las 13:00 horas y tuvo su epicentro a 38 kilómetros al noroeste de la ciudad de Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, región de Ayacucho.
El sismo se sintió en varias regiones del sur de Perú, incluido Ica y Arequipa.
El jefe del (IGP), Hernando Tavera, manifestó a medios locales que hasta el momento no se ha reportado daños materiales ni reportes de heridos en la zona del temblor.
"La información que se ha recolectado hasta el momento es que la población salió a las calles preocupadas, pero no hay impacto", dijo a la radioemisora RPP.
El país sudamericano se encuentra ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se registra aproximadamente 85 por ciento de la actividad sísmica mundial.
Calor extremo en Europa afectó a más de 80 millones de personas durante verano del 2026
Foto Afp Foto autor
Europa Press
20 de agosto de 2026 11:43
Madrid. Algunas zonas de Europa en las que viven 80 millones de personas superaron los 40 ºC al menos una vez entre el 15 de junio y el 15 de agosto, según un análisis de la Afp.
Esto representa el doble de lo registrado durante el caluroso verano de 2003 en Europa, excluyendo a Turquía, entre el 15 de junio y finales de agosto, según cálculos de la Afp basados en las temperaturas máximas diarias del Observatorio Europeo de la Sequía y los datos de población del Centro Común de Investigación.
El año 2026 también supera con creces los niveles observados en los veranos de 2022 y 2025 en el mismo período, cuando entre 55 y 60 millones de habitantes se vieron afectados por altas temperaturas.
Europa occidental vivió en 2026 el inicio de verano más caluroso jamás registrado, con un período de junio a julio que alcanzó niveles récord, en un contexto de olas de calor recurrentes, sequía generalizada e incendios devastadores, atizados por el calentamiento global.
Francia, España, Alemania e Italia, resienten las altas temperaturas
Desde mediados de junio, en distintos momentos del verano, las temperaturas de más de 40 °C afectaron a millones de personas en distintos países de Europa, incluidos 30 millones en Francia, 23 en España y 8 tanto en Alemania como en Italia.
En términos generales, el termómetro superó los 35 °C en regiones donde vive 80% de la población de Europa, es decir, unos 490 millones de personas. Las zonas montañosas, así como los países bálticos y el norte de Europa, fueron los lugares menos afectados.
Estas altas temperaturas se mantuvieron durante períodos particularmente largos, sobre todo en el sur y el oeste de Europa.
En España, se superaron los 35 °C al menos 50 días de los 62 analizados en zonas habitadas por más de 7 millones de personas. Esto representa casi cinco veces más habitantes afectados que el promedio de los cinco años anteriores en el mismo período.
En Francia, más de 20 millones de habitantes vivieron temperaturas superiores a 30 ºC durante al menos 21 días este verano, mucho más que en los cinco años anteriores. Un máximo de 4 millones de personas había vivido esta situación en 2022, entre mediados de junio y mediados de agosto.
El umbral de 35 ºC afectó a países que, por lo general, se libran de las olas de calor, como Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Polonia, y además los termómetros alcanzaron esta cota menos de diez veces desde mediados de junio.
Estas olas de calor excepcionales en Europa, el continente que se calienta más rápido, dejaron muchos muertos y el recuento todavía está en curso.
En España, el Instituto de Salud Carlos III de Madrid atribuyó cerca de 4 mil 500 fallecimientos debidos al calor entre el 1 de junio y el 19 de agosto, la cifra más alta en este período desde 2022.
En Alemania, la autoridad sanitaria estima que el número asciende a unos 14 mil hasta el 9 de agosto.
En Francia, las autoridades calcularon un balance provisional de más de 7 mil muertes en exceso desde mediados de junio hasta el 22 de julio, antes de otra ola de calor, que duró al menos 23 días.
Seis millones de personas en Somalia enfrentan inseguridad alimentaria aguda, dice la ONU
La entrada del Centro de Salud Feynuus, en las afueras de Mogadiscio, donde decenas de madres acuden diariamente con sus hijos para recibir atención nutricional del PMA.
Foto: AFP Foto autor
AP
20 de agosto de 2026 11:01
Mogadiscio. Seis millones de personas en Somalia enfrentan inseguridad alimentaria aguda, mientras que el Programa Mundial de Alimentos cuenta con apenas una décima parte de los recursos que tenía en 2022, cuando ayudó a evitar una hambruna en la nación de África oriental golpeada por la sequía y el conflicto, dijo a The Associated Press el jefe de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"Solo podemos hacer lo mínimo indispensable", afirmó el miércoles el director ejecutivo del PMA, Carl Skau, durante una visita a un centro de nutrición en las afueras de la capital, Mogadiscio. "Solo estamos proporcionando estos suministros nutricionales a los niños que realmente han sido los más afectados".
La reducción de fondos, debido a recortes en la ayuda internacional por parte de los donantes y al desvío de recursos hacia otras crisis humanitarias, significa que el PMA no puede ampliar su asistencia en Somalia, explicó Skau.
Millones de personas en riesgo, pero mucha menos ayuda
El PMA proyecta que 1.9 millones de niños menores de 5 años en el país sufrirán desnutrición aguda este año, incluidos casi 500 mil que requerirán tratamiento urgente por desnutrición aguda severa. En general, alrededor de 30 por ciento de la población enfrenta niveles críticos de inseguridad alimentaria, ha dicho la ONU.
"Tuvimos 10 veces más recursos que ahora", señaló Skau sobre la emergencia de hambre de 2022, causada por una sequía prolongada. "Pudimos intervenir y evitamos una hambruna aquí en Somalia".
"Sabemos lo que está pasando, tenemos la capacidad, tenemos la experiencia de lidiar con esto. Solo necesitamos los recursos ahora para hacerlo".
Las consecuencias de la actual escasez de alimentos, que también es resultado de la sequía, el conflicto y el desplazamiento de personas, se ven en el Centro de Salud Feynuus, en el distrito Kahda de Mogadiscio. Decenas de mujeres que cargaban bebés esperaban bajo un gran árbol o se agolpaban a lo largo de la galería del establecimiento de lámina corrugada en busca de ayuda.
Dentro, trabajadores de salud colocaban a los niños en una eslinga azul para pesarlos, los evaluaban para detectar desnutrición y distribuían alimentos terapéuticos.
Una madre desesperada cuenta su historia
Halima Mohamed Hassan, madre de seis hijos, caminó casi 3 kilómetros cargando a su hijo desnutrido de 4 años. Está embarazada y no ha comido en dos días. Su último alimento fue arroz blanco.
Los trabajadores de salud trataron al niño con un alimento especial rico en nutrientes, mientras Hassan dijo que sus otros hijos también estaban desnutridos, pero que no pudo llevarlos al centro.
"No podía cargarlos a todos", expresó.
Hassan huyó de la región de Lower Shabelle hace cuatro meses, después de que su esposo muriera por desnutrición, relató. La comida y el agua escasearon, y el conflicto hizo cada vez más peligroso que la familia se quedara.
Ella y sus hijos caminaron durante cuatro noches antes de llegar a un campamento para personas desplazadas internas en las afueras de Mogadiscio.
Hassan ahora comparte un refugio improvisado con su madre viuda y los otros cuatro hijos de su madre. Las dos mujeres buscan trabajos ocasionales lavando ropa en vecindarios cercanos para alimentar a su hogar de 12 personas.
Un centro de salud hace lo posible por ayudar
El centro Feynuus recibe entre 250 y 350 pacientes al día, principalmente mujeres y niños desplazados de regiones fuera de Mogadiscio, dijo Abdirahman Barkhad, director de programas de Youth Link Somalia, que opera el centro.
Barkhad indicó que unos 10 centros de salud y nutrición cercanos habían cerrado debido a una reducción del financiamiento humanitario, lo que incrementó la presión sobre los que permanecen.
"Hemos visto a niños desplomarse, porque sus familias no tienen suficiente comida", manifestó.
Mohamud Moallim Abdulle, comisionado de la Agencia Somalí de Gestión de Desastres, describió la situación alimentaria del país como "extremadamente alarmante".
Dijo que se estima que 1.85 millones de niños están desnutridos, mientras que alrededor de 6 millones de personas están afectadas por la sequía, y 2 millones necesitan asistencia con urgencia.
No saben de dónde saldrá su próxima comida
Skau dijo que las madres con las que se reunió esta semana en la localidad de Burhakaba describieron la sequía, la inseguridad y también el aumento de los precios de los alimentos como los principales factores que impulsan la crisis. Algunas habían perdido sus cosechas y huyeron de sus hogares. Otras caminaron durante tres o cuatro horas para llegar a centros de salud, porque los trabajadores humanitarios no podían llegar hasta ellas.
"Hablando con mujeres con ocho a diez hijos", contó Skau. "No saben de dónde va a salir la próxima comida".
La inseguridad, con Somalia enfrentando una insurgencia de 20 años del grupo extremista al-Shabab, también encarece las operaciones humanitarias. El PMA debe usar aeronaves en zonas donde el personal y los suministros no pueden viajar con seguridad por carretera, y algunas comunidades son inaccesibles, dijo Skau.
Agregó que el conflicto en Oriente Medio estaba aumentando la presión al elevar los precios del combustible y los alimentos, limitar los insumos agrícolas y desviar financiamiento hacia otras emergencias.
Después de que su hijo recibió algo de comida en el centro, Hassan comenzó el camino de regreso al campamento donde viven. Sus otros cinco hijos seguían esperando y con hambre, dijo, y tendría que volver con ellos de uno en uno.