El pacto prevé la reapertura de Ormuz y el fin del plan nuclear del país islámico, asegura Trump
▲ En la plaza de Palestina en el centro de Teherán, una bandera de Irán fue sujetada a una estatua ante un cartel con la imagen de líderes de Hamas.Foto Ap
Afp, Reuters, Sputnik y Europa Press
Periódico La Jornada Domingo 2 de agosto de 2026, p. 16
Amán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que sus aliados en Medio Oriente acordaron los parámetros de un arreglo que ponga fin a la guerra con Irán y señaló que, por ahora, se abstendrá de ordenar nuevos ataques del Pentágono contra la república islámica.
El republicano añadió que el acuerdo en gestación “incluiría la apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz, y el fin de la amenaza nuclear de Irán.
“Con base en esta solicitud he aceptado, para el beneficio futuro del mundo y la supervivencia de un Irán exitoso y próspero, cancelar el ataque a condición de poder concretar rápidamente un acuerdo”, afirmó Trump en un mensaje en redes sociales.
Agregó que Israel ha aceptado sumarse a Estados Unidos en el compromiso de intentar completar el acuerdo con Irán que pondría fin a la guerra.
Horas antes, Washington llamó ayer a sus ciudadanos a estar preparados para abandonar la región en caso de una escalada en el conflicto.
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, afirmó en una entrevista con la cadena conservadora Fox News que el “régimen de Irán nunca se ha enfrentado a un presidente como Trump”.
Antes del nuevo anuncio del mandatario estadunidense, las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) indicaron que destruyeron tres cazas F-35 que desplegó el Pentágono en suelo jordano, comunicó la agencia de noticias IRNA.
También indicaron que como resultado del embate fueron “dañados otros tres”, sostuvo un reporte militar, sin mencionar víctimas mortales o heridos. El CGRI afirmó que sus fuerzas aeroespaciales atacaron con misiles balísticos un hangar para la reparación y estacionamiento de los F-35.
En conversaciones telefónicas con el jefe del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, y con el canciller turco, Hakan Fidan, el ministro de asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, señaló que su país respondería con firmeza a cualquier “agresión”, al mismo tiempo que abordó las posibles consecuencias de las “acciones desestabilizadoras” de Estados Unidos, expuso la cuenta de Telegram del diplomático.
Araghchi comunicó a su homólogo saudita, el príncipe Faisal bin Farhan, que cualquier ofensiva por parte de Washington y Tel Aviv, o la participación de países de la región en tales acciones, recibiría una “respuesta proporcionada”.
El comandante iraní del cuartel general Jatam al Anbiya, Ali Abdullahi, afirmó en un comunicado que cualquier país que se convierta en un “escudo defensivo” para Wa-shington “se quemará en el fuego de la guerra”, informó RT.
Aseguró que el gobierno estadunidense utiliza el capital, la riqueza, las infraestructuras vitales y los recursos estratégicos de los países musulmanes de la región como un “escudo defensivo” para sus fuerzas armadas, mientras fortalece “la maquinaria de guerra y la seguridad del régimen sionista”, calificando al gobierno israelí de “terrorista y asesino de niños”.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, emitió una nota oficial en la que elogió a los iraníes, a quienes consideró unos “héroes” por resistir el conflicto bélico estadunidense-israelí contra el país, reportó Al Jazeera.
En su cuenta de X, aseveró que a pesar de haber soportado “guerras, presión y hostilidades implacables” desde entonces, “el futuro de Irán será moldeado sólo por el
El mandatario situó el inicio de hostilidades en el asesinato del líder político de Hamas, Ismail Haniyeh, el 31 de julio de 2024, mientras se encontraba en Teherán para asistir a la ceremonia de investidura del propio Pezeshkian.
En riesgo la protección antimisiles de Israel
El jefe del comando Europeo de Estados Unidos, general Alexus Grynkewich, alertó al Pentágono sobre la escasez de fuerzas navales suficientes para continuar con la protección de Israel ante misiles balísticos entrantes, informaron fuentes oficiales a The Washington Post.
En una notificación escrita, dirigida a altos mandos del Departamento de Guerra, señaló que sin otro destructor de la marina tendría que elegir la defensa de la “patria” estadunidense por encima de la de Israel. Por su parte, el Pentágono se negó hacer comentarios, en tanto que el mando europeo no respondió a solicitudes del Post.
Palestinos inspeccionan el lugar de un ataque aéreo israelí cerca del hospital de Al-Aqsa en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, el 1 de agosto de 2026.
Foto Ap Foto autor
Reuters
01 de agosto de 2026 10:17
Tel Aviv.- El Ejército israelí mató el sábado a dos palestinos en Gaza y destruyó dos almacenes cercanos a un hospital en los que se dice que se almacenaban medicamentos, en medio de la incertidumbre sobre si Israel aceptó el acuerdo alcanzado con Hamas sobre el desarme del grupo.
Las autoridades sanitarias palestinas dijeron que dos palestinos murieron en la zona de Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza, en el centro de la Franja, a causa de un ataque aéreo israelí. Un portavoz militar señaló que los objetivos eran militantes de Hamas, pero se negó a dar más detalles.
En un incidente anterior, un ataque aéreo israelí destruyó dos almacenes que el Hospital de los Mártires de Al-Aqsa utilizaba para almacenar medicamentos en Deir al-Balah, en el sur de Gaza, informó el Ministerio de Sanidad palestino en Gaza en un comunicado.
Varias horas después del ataque, el Ejército israelí dijo que había bombardeado un escondite de Hamas cerca del hospital que el grupo utilizaba para almacenar armas. Según un comunicado militar, también fueron atacados otros lugares de Gaza que, afirmó, eran utilizados por Hamas para almacenar armamento.
El Ejército dijo que los ataques fueron dirigidos por la agencia de inteligencia Shin Bet. No reveló ninguna prueba que respaldara la afirmación de que Hamas almacenaba armas en ninguno de esos lugares.
Las imágenes de Reuters del ataque en Deir al-Balah mostraban un cráter de varios metros de ancho que marcaba el lugar de la explosión, con escombros esparcidos por toda la zona —entre ellos, lo que parecían ser suministros médicos— cerca de un campamento de tiendas de campaña muy concurrido.
Otros dos almacenes que contenían medicamentos y la consulta externa del hospital resultaron dañados en el ataque, informó el Ministerio de Sanidad palestino. No se registraron de inmediato informes de heridos.
El hospital señaló que en los almacenes se guardaban suministros médicos esenciales utilizados para tratar a pacientes con insuficiencia renal sometidos a diálisis, junto con otros materiales como gasas utilizadas en el cuidado de heridas y tratamientos rutinarios.
"La ocupación israelí ha cometido un crimen atroz", dijo Khalil al-Daqran, médico del hospital, en referencia al ataque.
"En plena noche, (el Ejército) atacó un almacén que contenía suministros médicos para el hospital, y la ocupación lo destruyó por completo", declaró a Reuters.
Testigos afirmaron que el Ejército había emitido una advertencia de evacuación para la zona antes de llevar a cabo el ataque contra Deir al-Balah.
Los hospitales y otros lugares civiles gozan de protección en virtud del derecho internacional humanitario, aunque dicha protección puede perderse si se utilizan con fines militares. El Ejército israelí afirma que Hamas y otros grupos armados operan desde el interior de zonas e instalaciones civiles, incluidos los hospitales.
Fátima Sharab, de 34 años, una madre palestina desplazada con dos hijos que vive en una tienda de campaña cerca de los almacenes, dijo que el ataque destruyó las tiendas en las que se alojaban entre 60 y 70 personas que se habían refugiado allí.
Muchas personas que necesitaban atención médica se habían refugiado en las tiendas para estar cerca del hospital, explicó Sharab.
Israel ha seguido llevando a cabo ataques contra Gaza desde que acordó el pasado octubre un alto el fuego mediado por Estados Unidos, lo que ha provocado la muerte de 1222 palestinos en los últimos nueve meses. Las autoridades sanitarias palestinas afirman que muchas de las víctimas mortales eran mujeres y niños. Hamás rara vez da a conocer el número de sus bajas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que se había producido un avance decisivo en su plan para poner fin a la guerra, al que tanto Israel como Hamas se adhirieron el año pasado y que se inició con el alto el fuego.
Trump dijo que Hamas, que gobernó Gaza durante casi dos décadas antes de llevar a cabo el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel —que desencadenó la guerra de Gaza—, había aceptado deponer las armas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aún no se ha pronunciado públicamente, mientras que su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, ha calificado el acuerdo de inaceptable y ha afirmado que Israel debe seguir aplicando su política de asesinar a los líderes de Hamas.
La Junta de Paz de Trump, creada para poner en práctica su plan para poner fin a la guerra de Gaza, publicó el jueves una hoja de ruta en la que se esbozan los pasos finales para llevar a cabo la iniciativa. El documento establece que Israel cesará las operaciones militares como parte de su compromiso con el plan de 20 puntos de Trump, que firmó el año pasado.
Reuters
01 de agosto de 2026 10:17
Tel Aviv.- El Ejército israelí mató el sábado a dos palestinos en Gaza y destruyó dos almacenes cercanos a un hospital en los que se dice que se almacenaban medicamentos, en medio de la incertidumbre sobre si Israel aceptó el acuerdo alcanzado con Hamas sobre el desarme del grupo.
Las autoridades sanitarias palestinas dijeron que dos palestinos murieron en la zona de Sheikh Radwan, en la ciudad de Gaza, en el centro de la Franja, a causa de un ataque aéreo israelí. Un portavoz militar señaló que los objetivos eran militantes de Hamas, pero se negó a dar más detalles.
En un incidente anterior, un ataque aéreo israelí destruyó dos almacenes que el Hospital de los Mártires de Al-Aqsa utilizaba para almacenar medicamentos en Deir al-Balah, en el sur de Gaza, informó el Ministerio de Sanidad palestino en Gaza en un comunicado.
Varias horas después del ataque, el Ejército israelí dijo que había bombardeado un escondite de Hamas cerca del hospital que el grupo utilizaba para almacenar armas. Según un comunicado militar, también fueron atacados otros lugares de Gaza que, afirmó, eran utilizados por Hamas para almacenar armamento.
El Ejército dijo que los ataques fueron dirigidos por la agencia de inteligencia Shin Bet. No reveló ninguna prueba que respaldara la afirmación de que Hamas almacenaba armas en ninguno de esos lugares.
Las imágenes de Reuters del ataque en Deir al-Balah mostraban un cráter de varios metros de ancho que marcaba el lugar de la explosión, con escombros esparcidos por toda la zona —entre ellos, lo que parecían ser suministros médicos— cerca de un campamento de tiendas de campaña muy concurrido.
Otros dos almacenes que contenían medicamentos y la consulta externa del hospital resultaron dañados en el ataque, informó el Ministerio de Sanidad palestino. No se registraron de inmediato informes de heridos.
El hospital señaló que en los almacenes se guardaban suministros médicos esenciales utilizados para tratar a pacientes con insuficiencia renal sometidos a diálisis, junto con otros materiales como gasas utilizadas en el cuidado de heridas y tratamientos rutinarios.
"La ocupación israelí ha cometido un crimen atroz", dijo Khalil al-Daqran, médico del hospital, en referencia al ataque.
"En plena noche, (el Ejército) atacó un almacén que contenía suministros médicos para el hospital, y la ocupación lo destruyó por completo", declaró a Reuters.
Testigos afirmaron que el Ejército había emitido una advertencia de evacuación para la zona antes de llevar a cabo el ataque contra Deir al-Balah.
Los hospitales y otros lugares civiles gozan de protección en virtud del derecho internacional humanitario, aunque dicha protección puede perderse si se utilizan con fines militares. El Ejército israelí afirma que Hamas y otros grupos armados operan desde el interior de zonas e instalaciones civiles, incluidos los hospitales.
Fátima Sharab, de 34 años, una madre palestina desplazada con dos hijos que vive en una tienda de campaña cerca de los almacenes, dijo que el ataque destruyó las tiendas en las que se alojaban entre 60 y 70 personas que se habían refugiado allí.
Muchas personas que necesitaban atención médica se habían refugiado en las tiendas para estar cerca del hospital, explicó Sharab.
Israel ha seguido llevando a cabo ataques contra Gaza desde que acordó el pasado octubre un alto el fuego mediado por Estados Unidos, lo que ha provocado la muerte de 1222 palestinos en los últimos nueve meses. Las autoridades sanitarias palestinas afirman que muchas de las víctimas mortales eran mujeres y niños. Hamás rara vez da a conocer el número de sus bajas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves que se había producido un avance decisivo en su plan para poner fin a la guerra, al que tanto Israel como Hamas se adhirieron el año pasado y que se inició con el alto el fuego.
Trump dijo que Hamas, que gobernó Gaza durante casi dos décadas antes de llevar a cabo el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel —que desencadenó la guerra de Gaza—, había aceptado deponer las armas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aún no se ha pronunciado públicamente, mientras que su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, ha calificado el acuerdo de inaceptable y ha afirmado que Israel debe seguir aplicando su política de asesinar a los líderes de Hamas.
La Junta de Paz de Trump, creada para poner en práctica su plan para poner fin a la guerra de Gaza, publicó el jueves una hoja de ruta en la que se esbozan los pasos finales para llevar a cabo la iniciativa. El documento establece que Israel cesará las operaciones militares como parte de su compromiso con el plan de 20 puntos de Trump, que firmó el año pasado.
Los nuevos aranceles de Trump son una oportunidad para contraatacar
▲ Mercancías cruzan fronteras con más aranceles.Foto Ap
Nueva York. Aquí va de nuevo. El presidente estadunidense, Donald Trump, está subiendo y bajando aranceles a su antojo, violando acuerdos internacionales que él mismo firmó y, casi con toda seguridad, infringiendo la ley federal. La única diferencia esta vez es que tiene un nuevo pretexto para abusar de los aranceles: acabar con el trabajo forzoso.
Por supuesto, la administración tiene razón al afirmar que se está haciendo muy poco respecto al trabajo forzoso. Pero su supuesta preocupación es una farsa. Con los nuevos aranceles que siguen de cerca los que Trump impuso basándose en la balanza comercial, ¿acaso debemos creer que los déficits comerciales bilaterales están, casualmente, altamente correlacionados con el uso de trabajo forzoso?
Después de que la Corte Suprema anulara los aranceles anteriores de Trump (https://t.ly/nR_lr), la administración impuso aranceles temporales de 150 días –ya declarados ilegales por los tribunales, pero aún en apelación incluso después de que expiraran a finales de julio– y ahora estos nuevos tras una supuesta “investigación” sobre la presunta falta de control de los abusos laborales en otros países. Como era de esperar, China, desde hace tiempo sospechosa de producir bienes con trabajo forzoso, ha quedado impune. Con su control de las tierras raras y los minerales críticos, China puede atacar a Trump cuando quiera. Cuando otro país tiene los medios y la voluntad de contraatacar, Trump siempre se acobarda (del acrónimo TACO). Esta vez, ni siquiera se molestó en provocar una pelea con los chinos.
El problema, en su país
Además, si a Trump le preocupara realmente el trabajo forzoso, abordaría el problema en su propio país. Al fin y al cabo, Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo un centro de trabajo forzoso, debido a la laguna legal de la 13 Enmienda de la Constitución estadunidense: «Ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria, salvo como castigo por un delito del que la parte haya sido debidamente condenada, existirán dentro de Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción».
Este lenguaje se utilizó tristemente en el sur segregacionista para defender el uso de cuadrillas de presos encadenados, y sigue siendo objeto de abusos en gran parte de Estados Unidos, donde menos de una cuarta parte de los estados prohíben el trabajo forzoso. Estados Unidos representa apenas 5 por ciento de la población mundial, pero concentra una cuarta parte de los presos del mundo (https://t.ly/1lafK). Según uno de los estudios más exhaustivos sobre el trabajo forzoso en Estados Unidos (https://t.ly/raE2i) (realizado por Michael Poyker), casi 1.4 millones de reclusos estadunidenses trabajaban en 2005 (https://t.ly/-deKA), de los cuales unos 600 mil lo hacían específicamente en el sector manufacturero, lo que representaba 4.2 por ciento de la fuerza laboral manufacturera total en ese momento. (Quienes deseen comprender mejor el sistema de trabajo forzoso en Estados Unidos deberían ver el documental de Ava DuVernay de 2016, 13th).
Cuando Trump impuso aranceles arbitrariamente al resto del mundo el año pasado, describió la medida como “recíproca”. Pero en este nuevo contexto, la reciprocidad exigiría aranceles elevados sobre los productos fabricados en estados estadunidenses que aún explotan el trabajo penitenciario.
Los nuevos aranceles contra la Unión Europea son especialmente difíciles de justificar, ya que una ley de la UE de 2024 (la directiva sobre la debida diligencia en materia de sostenibilidad corporativa https://t.ly/KHOOZ) ya prohibía la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, incluidos los producidos por subcontratistas. En otra muestra más de hipocresía, el secretario de Comercio estadunidense, Howard Lutnick, afirmó anteriormente que la ley de la UE imponía “cargas negativas innecesarias” a las empresas estadunidenses y que, por lo tanto, su país estaba dispuesto a considerar “todas las herramientas comerciales imaginables (https://t.ly/bTh2C)”.
La UE debería denunciar esta hipocresía y no ceder. Debería imponer aranceles recíprocos a productos fabricados en Estados Unidos que más mano de obra penitenciaria utilizan.
Extensa lista
La lista de productos y empresas que, según se informa, emplean mano de obra penitenciaria en algún punto de su cadena de suministro es extensa e incluye a importantes empresas estadounidenses, como Burger King, Cargill y Walmart (https://t.ly/QwFxF). Si las acciones de Trump motivan a la UE a investigar el trabajo forzoso en Estados Unidos, estará prestando un servicio a los trabajadores estadunidenses. (Lamentablemente, casi nadie en la UE ha dicho nada al respecto; lo único que hemos escuchado es un suspiro de alivio porque Europa no se vio más afectada).
La hipocresía no termina ahí. Para justificar los nuevos aranceles contra Canadá, Trump invocó una disposición de la infame Ley Arancelaria Smoot-Hawley, de 1930, que permite a Estados Unidos responder a los aranceles discriminatorios. Pero recordemos que todo el sistema de la Organización Mundial del Comercio se basa en la no discriminación, un principio que las políticas arancelarias de Trump han desafiado flagrantemente. En este caso, Canadá impuso aranceles a los productos estadunidenses en represalia por los aranceles discriminatorios de Trump.
Una vez más, Trump está socavando el derecho internacional en un intento por apropiarse de una mayor parte del valor inherente a las cadenas de suministro globales, perjudicando así la economía estadunidense. Que nadie lo olvide: los aranceles no son más que un impuesto distorsionador que perjudica a los consumidores estadunidenses y a la competitividad de Estados Unidos.
Las guerras arancelarias de Trump no han propiciado la relocalización de la producción manufacturera. De hecho, los empleos en el sector manufacturero estadunidense han disminuido en 75 mil desde su segunda investidura (https://t.ly/xc0gf,)tras un aumento durante la presidencia de Joe Biden. En términos nominales, el déficit comercial estadunidense en bienes ha aumentado durante el segundo mandato de Trump, alcanzando un máximo histórico de 1.24 billones de dólares (https://t.ly/vdsDN). Esto no sorprende a ningún economista. Los déficits comerciales multilaterales dependen menos de los aranceles que de variables macroeconómicas claves, como el ahorro nacional interno, un indicador que los déficits fiscales récord de Trump han debilitado.
Trump se sale con la suya con sus tácticas intimidatorias porque demasiadas personas, tanto en su país como en el extranjero, se han rendido ante él. La mayoría de las empresas y gobiernos rivales han llegado a la conclusión de que es mejor ceder y aceptar las condiciones que defender sus propios intereses. Pero Trump es como cualquier otro líder autoritario: hay que temerle. Cuanto más tiempo el mundo le dé lo que necesita, mayor será el desastre que nos espera a todos.
* Premio Nobel de Economía, es ex economista jefe del Banco Mundial, ex presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente de Estados Unidos, profesor universitario en la Universidad de Columbia y autor, más recientemente, de El camino a la libertad: economía y la buena sociedad ( WW Norton & Company, Allen Lane , 2024).
Derechos de autor: Project Syndicate, 2026.
www.project-syndicate.org
Resistencia en los tribunales debilita ofensiva de Trump contra los medios de comunicación
Afp, Ap, Reuters y The Independent
Periódico La Jornada Domingo 2 de agosto de 2026, p. 18
Nueva York., Tras sus victorias iniciales contra las cadenas ABC y CBS, la ofensiva judicial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra los medios de comunicación perdió fuerza frente a los tribunales y organizaciones periodísticas que resisten las presiones y reivindican la libertad de prensa.
El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) anuló, a finales de julio, las citaciones a declarar a periodistas de The New York Times que escribieron artículos sobre la seguridad del nuevo avión presidencial, luego de que un juez federal consideró deficiente el trabajo jurídico de la administración y concluyó que violaba las protecciones otorgadas a los periodistas y sus fuentes.
Por otro lado, dos demandas por difamación presentadas por el magnate avanzan con dificultad, una contra The New York Times por artículos y un libro sobre el origen de su fortuna; y otra contra The Wall Street Journal por un artículo sobre una carta subida de tono dirigida al depredador sexual Jeffrey Epstein.
Estas decisiones contrastan con los acuerdos millonarios que ABC y CBS aceptaron en demandas de Trump en diciembre de 2024 y en julio de 2025, por 15 millones de dólares y por 16 millones de dólares, respectivamente, en medio de la estrategia de demandas y amenazas del republicano y su gobierno para intimidar y censurar a la prensa, como se reportó en La Jornada (https://shorturl.at/JTILb).
“Los medios reconocen que deben imponerse al presidente y defender a los reporteros y a sus redacciones”, afirmó el director del Centro para la Libertad de Expresión de la universidad estatal de Middle Tenesi, Ken Paulson.
En otro caso, la BBC, a la que el Trump reclama 10 mil millones de dólares por un supuesto montaje engañoso de uno de sus discursos, adoptó una estrategia que exige que el magnate aporte documentos financieros para poder cuantificar los daños sufridos.
“Ese es el elemento disuasorio más importante de todos para un hombre que se ha resistido a los intentos por examinar su imperio y su situación financiera”, indicó Paulson.
Falta de pruebas
Otra demanda de Trump que fracasó por falta de pruebas claras es la que se presentó contra el ex atleta olímpico, David Hearn, acusado de dañar deliberadamente el estanque reflectante del Monumento a Lincoln que fue renovado a propuesta del republicano para celebrar los 250 años de independencia de su país.
El magnate criticó la evaluación de la fiscal federal, Jeanine Pirro, de que los daños en el estanque fueron el resultado de una construcción deficiente y no obra de vándalos, por lo que este viernes el DOJ retiró la demanda contra Hearn.

