lunes, 21 de septiembre de 2026

Mark Carney: Francia, Canadá, Estados Unidos y China deben pugnar por una IA "segura y eficaz."

El primer ministro canadiense, Mark Carney, habla durante una rueda de prensa conjunta con el presidente francés, Emmanuel Macron, en San Pedro y Miquelón, el 20 de septiembre de 2026, durante la visita de Macron a la colectividad francesa de ultramar de San Pedro y Miquelón. 
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Afp
20 de septiembre de 2026 16:25
Saint-Pierre. El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó el domingo que su país, Francia, Estados Unidos y China, cuatro naciones "en la vanguardia de la IA", deben "unir fuerzas" para que esta tecnología sea "segura y eficaz".
"Tenemos que unir fuerzas para asegurar una regulación adecuada y velar por que la IA sea segura y eficaz", dijo en un encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, en San Pedro y Miquelón, un territorio francés en el Atlántico Norte.
El encuentro entre ambos dirigentes se planteó como una reafirmación de la soberanía de ambos países frente al presidente estadunidense, Donald Trump.
El republicano amenaza regularmente con anexar Canadá y recientemente publicó un mapa de toda la región cubierta por la bandera estadunidense, incluido San Pedro y Miquelón.
"Creemos juntos que nuestros países son dos grandes naciones independientes y que quieren seguir siéndolo", dijo el presidente francés al recibir a Carney en este territorio ubicado a pocos kilómetros de Canadá.
La visita reafirma también el acercamiento del país norteamericano a la Unión Europea, días después de la propuesta lanzada por Bruselas de convertir a Canadá en el primer "miembro asociado" del bloque.

El vodevil de la IA
La valuación de ambas empresas de AI se ha elevado hasta cantidades multimillonarias. Al mismo tiempo que admiten riesgos que podrían ser catastróficos. Foto Afp Foto autor
León Bendesky
21 de septiembre de 2026 00:06
Bill Gates publicó recientemente una nota en la que alertaba sobre la situación de la inteligencia artificial: “La transición hacia la era de la IA será uno de los tiempos más turbulentos en la historia humana: ahora no nos estamos preparando adecuadamente para esta transición… No veo evidencias de que los líderes, expertos y comunidades estén confrontando los desafíos de manera adecuada. No hay plan para facilitar la entrada a la era de la IA”. 
Esta observación se ha convertido ya en un lugar común. El desarrollo de la industria mantiene su impulso, se acelera y tiene fracturas. Se ha generado incertidumbre sobre las consecuencias adversas de la tecnología y se han puesto de relieve sus riesgos sin que haya aún una perspectiva clara de su naturaleza y alcance. A ello se suma el recelo que provocan los personajes que diseñan e impulsan la IA y de un enorme poder económico. 
Ésta es una industria altamente dependiente del financiamiento, tanto para el propio desarrollo de la tecnología, como para el soporte de infraestructura que requiere, como es el caso de los centros de datos. La valuación de las empresas ha llegado a cifras extraordinarias en un entorno altamente especulativo y con repercusiones en el conjunto del sistema financiero global en cuanto a la asignación de los recursos y a la gran acumulación de deuda que se ha generado. 
En su edición del 13 de septiembre, el diario The Wall Street Journal publicó un reportaje con una cabeza a propósito que decía: “Cómo el choque entre el dinero y la seguridad ha creado una monumental crisis para la IA”. En medio hay una ríspida competencia entre las empresas tecnológicas y en especial la que mantienen OpenAI y Anthropic, mientras corren hacia su cotización pública en el mercado de valores. En tanto admiten que pueden perder el control de sus poderosos bots. La brecha de seguridad ha ocurrido recientemente también en Alphabet (Google) donde el reconocido Demis Hassabis ha tomado el mando como científico en jefe. 
Los hechos recientes detrás de esto se han seguido de cerca desde la denuncia que hizo el investigador de Anthropic Jacob Coxon el pasado 9 de septiembre sobre las graves consecuencias derivadas de la inseguridad de los modelos de la IA. Señaló que Anthropic y OpenAI estaban en una carrera para implementar la “superinteligencia” sin tener ningún plan de salida. 
Amodei y Altman, cabezas respectivas de dichas empresas, pidieron públicamente frenar el desarrollo de la tecnología, cuestión a la que se sumó también Musk, hasta contar con mecanismos adecuados de seguridad. El primero dijo explícitamente que habría que establecer una fuerte y obligatoria regulación gubernamental. 
Una referencia interesante en este sentido es que Alan Turing, pionero de la informática y la computación, precursor de la inteligencia artificial, declaró en la década de 1950: si esa tecnología se convertía en algo posible, podría tomar el control. Vaya, que una sorpresa no es. Amodei es una figura muy controvertida. Al tiempo que ha creado uno de los modelos más populares y utilizados en el mercado de la IA, como es Claude, y de ser protagonista en ese campo, es quien advierte de los peligros que representan dichos modelos. Dos de los investigadores de su empresa –Coxon y Hubinger– abrieron la disputa acerca de tales riesgos, cifrando en 10 por ciento la posibilidad de que la IA haga desaparecer a la humanidad. No son los primeros en decirlo. Geoffrey Hinton, Nobel de física y padrino de esta tecnología lo ha sostenido en repetidas ocasiones. Es realmente absurdo proponer tal cosa. ¿Qué significa 10 por ciento en cuanto a la posible extinción de los humanos? Tal debate no debería plantearse así de plano, ni siquiera al uno por ciento. 
Amodei impulsa a todo lo que da el poder de sus modelos y va de la mano de Altman. Tienen enfrente a los chinos cuyos modelos de IA se han descrito como versátiles, de buen funcionamiento y de menor precio, lo que representa una competencia relevante en la industria y en sus fuentes de financiamiento. 
La valuación de ambas empresas de AI se ha elevado hasta cantidades multimillonarias. Al mismo tiempo que admiten riesgos que podrían ser catastróficos. Primero plantearon que habría que posponer la salida a bolsa de Anthropic y Open AI mientras se aclaraba el asunto de la seguridad, ahora Amodei parece dispuesto a seguir adelante con su oferta pública inicial en noviembre próximo, pues ahora es una empresa privada. Vaya convicciones las suyas. Las presiones económicas y financieras son grandes y, así, la disputa por el poder dentro de la industria. 
Del lado de los inversionistas se cuestiona si las dos empresas pueden sostener su extraordinario ritmo de crecimiento, considerando que hay una mayor sensibilidad al precio de las acciones en el sector y, por supuesto, ante el potencial de la IA de destruir a la humanidad. 
Este es un vodevil. Y, mientras, no puede perderse de vista el significado de la IA, sus posibilidades y sus riesgos. Sobre todo si parece haber un consenso acerca de lo que significa transitar hacia la era de la IA, que como ha dicho Harari, representa un cambio sin precedente, pues la inteligencia artificial es un agente independiente que puede controlar el lenguaje, tomar decisiones autónomas y manipular el comportamiento humano.

Apagón masivo en Buenos Aires, Argentina, afecta a más de un millón de personas
Unos automóviles circulan por una calle durante un corte de electricidad en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, el 19 de septiembre de 2026. Foto Afp Foto autor
Reuters
20 de septiembre de 2026 10:33
Buenos Aires.- Un ⁠masivo ⁠apagón dejó sin luz a unos 600 mil hogares en la noche del sábado en la Ciudad de Buenos Aires y zona norte de la provincia ⁠de ​Buenos Aires, denunciaron los usuarios y ⁠las empresas distribuidoras de energía Edenor y Edesur aceptaron las afectaciones, según informó ‌la primera en su cuenta de X.
"El total de afectados ​superó el millón de ​personas", dijo Edenor ​en su cuenta ‌de X.
Según la empresa, el corte se extendió por cerca de cuatro horas.
Imágenes televisivas mostraban que la falta de luz afectó a semáforos, lo que produjo incidentes de ‌tránsito en algunos barrios.
Ambas empresas son las ⁠mayores distribuidoras de electricidad del país, con concesiones en ⁠la capital argentina y provincia de Buenos aires. La secretaría de energía de ​argentina no ​respondió a un ​pedido de Reuters de ‌comentarios.

En cuatro años, automotrices chinas conquistan 26.7% del mercado de vehículos nuevos
En 2022 no tenían ni 1% de la producción
Jared Laureles y Alexia Villaseñor
Periódico La Jornada   Lunes 21 de septiembre de 2026, p. 15
En apenas cuatro años, las automotrices chinas pasaron de tener una presencia marginal a disputar más de una cuarta parte del mercado de vehículos nuevos en México: su participación saltó de menos de uno por ciento en 2022 a 26.7 por ciento en 2026, señalaron académicos y especialistas en el sector.
No obstante, la expansión, que actualmente involucra a 25 marcas agrupadas en 14 corporativos, ya comienza a repercutir en las condiciones laborales de las armadoras instaladas en el país con ajustes en la producción, reducción de plantillas, mayores cargas de trabajo y una tendencia a contener salarios y prestaciones, y a la eliminación de cláusulas en contratos colectivos, advirtieron.
Wildebaldo Gómez Zuppa, economista de la Universidad Nacional Autónoma de México, detalló que la industria nacional, considerando autopartes, ensamble y terminal, acumula un recorte de más de 100 mil empleos en los últimos dos años. “En la pandemia 2020-2021, las automotrices chinas no detentaban ni el uno por ciento del mercado; este proceso de crecimiento, en los últimos cuatro años, empieza de manera acelerada en 2022 y en 2026 alcanza 26.7 por ciento”.
Cierre de plantas, el primer efecto
Este cambio también ocurre en un contexto de menor producción automotriz en México. Entre enero y agosto de 2025 se fabricaron 2 millones 664 mil vehículos, en tanto que en el mismo periodo de 2026, la cifra fue de 2 millones 645 mil unidades, una caída de 0.72 por ciento, mencionó.
Entre los primeros efectos de la creciente competencia de automotrices chinas están el cierre de la planta Nissan Civac en Morelos en marzo, que dejó una pérdida de más de 4 mil puestos directos e indirectos, y el despido de casi 800 trabajadores de Volkswagen en Puebla este mes, apuntó Luis Rangel, investigador del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (Cilas).
“El escenario que estamos temiendo es que los grandes corporativos carguen los costos a los trabajadores, reducción de personal e incrementos de las cargas de trabajo sin conceder aumentos salariales dignos”, recalcó.
Sobre los aranceles impuestos por Estados Unidos, Rangel señaló que sólo podrían ralentizar la expansión de las automotrices chinas, pero no frenarla, debido a sus importantes ventajas en costos. En México este proceso podría avanzar más lentamente debido a la estrecha integración económica con el país vecino.
Héctor de la Cueva, coordinador del Cilas, subrayó que la transición hacia los vehículos eléctricos implicará también una reducción en la demanda de mano de obra en el sector y, por tanto, la creación de menos empleos. Ante este escenario, dijo que uno de los principales retos será recalificar y capacitar a los trabajadores para que puedan incorporarse a las nuevas cadenas de producción.
Modelos híbridos y eléctricos, su fortaleza
El avance de las automotrices chinas en México está estrechamente ligado a su fortaleza en la producción de vehículos híbridos y eléctricos, segmento en el que han desarrollado una ventaja tecnológica de una década frente a fabricantes tradicionales como Nissan, Ford, Volkswagen, General Motors y Toyota, que llegaron a dominar 50 por ciento del mercado, pero ahora son las que más han perdido terreno, afirmó Gómez Zuppa.
Esto se explica, abundó, porque ofrecieron vehículos con nuevas tecnologías de propulsión y alta conectividad con precios hasta 40 por ciento menores que los de competidores estadunidenses y europeos, los cuales inicialmente orientaron estas innovaciones en modelos premium, en tanto que los fabricantes chinos las incorporaron también a vehículos dirigidos al consumo masivo.