de la redacción
20 de septiembre de 2026 12:13
Ciudad de México. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que se encuentra ante un momento decisivo en la guerra contra Irán y planteó tres opciones para su gobierno: “aniquilar” al país, dejar que su economía se deteriore o alcanzar un acuerdo, en declaraciones al periodista de Fox News Trey Yingst, advirtió además que Irán “más les vale comportarse”.
Trump añadió: “mi pregunta es cuándo, y si es que lo haré, volaré por los aires todo Irán, y más les vale comportarse bien”, además, el mandatario señaló que evalúa reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, que se celebra esta semana en Nueva York.
Destacó que esta semana “no es diferente a cualquier otra semana en Medio Oriente”, a pesar de las advertencias emitidas a los ciudadanos estadunidenses en toda la región.
Y finalizó, al indicar que “algunos funcionarios iraníes se esconden como ratas y es imposible encontrar a alguien capaz de llegar a un acuerdo”.
American curios
David Brooks
▲ El movimiento Ocupa fue un gran referente de las movilizaciones juveniles en Estados Unidos. En gráfica del Instituto Sundance, imagen de 99%: La película colaborativa de Occupy Wall Street, incluida en la competencia de dicho festival en 2013.Foto Ap/Sundance
Ocupa Wall Street sacudió al uno por ciento hace 15 años en nombre del 99 restante. Tanto fue el temor a una expresión pacífica cuyo único objetivo era desenmascarar el poder político, económico y mediático dentro del país más rico de la historia, que la acción pacífica fue reprimida y desmantelada dos meses después por nadie menos que una de las figuras más representativas de ese uno por ciento, el entonces alcalde milmillonario Michael Bloomberg. Sabía bien que lo peligroso era que él y sus colegas emperadores financieros y políticos –lo que algunos llaman oligarcas– quedaran desnudos.
Empezó con un anuncio de que el 17 de septiembre de 2011 se realizaría una ocupación de Wall Street, la calle simbólica del poder financiero y donde está ubicada la Bolsa de Nueva York. De inmediato provocó alarma entre autoridades y se desplegó un ejército de policías que establecieron un perímetro de seguridad de varias cuadras alrededor de la bolsa, frenando la circulación por toda la zona porque se preparaban para sitiarla. Más maravilloso aún fue que las autoridades también decidieron “defender” el famoso toro de Wall Street, una escultura de bronce, símbolo de la bolsa, y hasta asignaron una patrulla para protegerla las 24 horas. No lograron evitar una toreada semanas después (https://theyesmen.org/project/ occupybullfight/video).
Al no poder ocupar físicamente Wall Street ese día, cientos de activistas marcharon hasta llegar al parque Zuccotti, a pocas cuadras, rebautizándolo como Plaza Libertad. Poco a poco establecieron una zona para dormir en tiendas de campaña, una cafetería, una clínica médica, una cocina popular, una biblioteca y una zona para tocar música, sobre todo tambores. Al inicio, los participantes eran en su mayoría estudiantes universitarios y jóvenes blancos, pero esa demografía empezó a cambiar con la llegada de sindicalistas primero y después jóvenes latinos, afroestadunidenses e inmigrantes. El círculo de tambores empezó a tomar nuevos ritmos (https://www.jornada.com.mx/2011/ 10/01/economia/023n1eco). Se convirtió en un eje de marchas, movilizaciones, acciones de desobediencia civil en la que participaban miles.
No había lideres, prevalecían los principios de horizontalismo y democracia asambleísta. Las autoridades de Nueva York prohibieron el uso de micrófonos y amplificadores de sonido de todo tipo, entonces se inventó el “micrófono humano”, donde cada círculo alrededor de un orador escuchaba, se daba la vuelta y en coro repetía el mensaje, y así, como olas las palabras llegaban hasta atrás de la asamblea. Obligaba a todos a escucharse entre sí.
También, como comentó la crítica social Rebecca Solnit, fue el primer momento desenchufado de una generación que había nacido con la era digital –se enamoraron y pelearon en tres dimensiones–. Hasta se publicó un periódico impreso, el Occupied Wall Street Journal, excelente por cierto (https://www.mcny.org/story/occupied-wall-street-journal).
La inspiración, según participantes y organizadores, fue la Primavera Árabe, los indignados de España y Francia, el levantamiento del EZLN y lo que regaló el movimiento altermundista desde la batalla en Seattle en 1999. Aunque duró sólo un par de meses en Nueva York –y eso que se multiplicó en 100 ocupaciones alrededor del país– y fue criticado por no tener objetivos concretos ni un plan, ese movimiento nutrió nuevas narrativas, iniciativas de ayuda mutua, proyectos contra la deuda médica y la estudiantil. Pocos años después, la campaña electoral del socialista democrático Bernie Sanders en 2016 y después 2020 que sacudió a las cúpulas políticas del país usó el esquema narrativo del 99 por ciento contra el uno por ciento.
Ocupa colocó como tema central la concentración de riqueza que sigue al centro de lo que es hoy día el país más económicamente desigual del mundo desarrollado, o como repite Sanders: “nunca antes en la historia estadunidense tan poca gente ha tenido tanta riqueza y tanto poder”, al convocar a una rebelión electoral contra la oligarquía.
Los ecos de Ocupa siguen retumbando en Wall Street y en las calles de Estados Unidos 15 años después.
Bruce Springsteen & Tom Morello. Ghost of Tom Joad. https://www.youtube.com/watch?v=B-c6GphpAeY
Hay otra manera de enfrentar la crisis global de vivienda: Brugada
Tras cuatro décadas de neoliberalismo, en la CDMX se impulsa una gran política en la materia // Mamdani desea trabajar con Claudia Sheinbaum
▲ Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX; Ana María Archila, de la Oficina de Asuntos Internacionales de la ciudad de Nueva York, e Yvonne Aki-Sawyerr, alcaldesa de Freetown (Sierra Leona), en la cumbre.Foto La Jornada
David Brooks y Jim Cason vCorresponsales
Periódico La Jornada Lunes 21 de septiembre de 2026, p. 34
Nueva York., Líderes y representantes de 34 ciudades de los países integrantes del Grupo de los 20, incluyendo la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se reunieron en Nueva York en la llamada Urban20 –iniciativa de diplomacia urbana que empezó en 2017– con el alcalde Zohran Mamdani como anfitrión de esta edición para abordar desafíos comunes y compartir soluciones y experiencias en torno a los temas del derecho a vivienda asequible, el cambio climático y defensa y protección de inmigrantes.
Mamdani, en su discurso inaugural el sábado, advirtió a los asistentes de los desafíos comunes, sobre todo el costo de la vida para las mayorías y del peligro que “nuestras ciudades no podrán permanecer como lugares donde gente trabajadora puede vivir y moldear, sino que se volverán museos que se pueden ver desde lejos”. Además del costo de la vida, la crisis climática también expulsa a los que no pueden pagar aire acondicionado y cuyos barrios se inundan, y con ello “la gente trabajadora se va, y todo lo que queda son los ricos que pueden pagar los costos, y las estatuas de mármol que no sudan bajo el sol”.
Además, “tenemos que lidiar con un momento en que el autoritarismo y movimientos de ultraderecha son ascendientes con el sentir antidemocrático surgiendo”. Acusó que eso incluye líderes “tanto en Estados Unidos como en el extranjero que hacen su misión de demonizar y aterrorizar a inmigrantes”, junto con el ataque sobre conquistas sociales y derechos civiles de todo tipo.
“No podemos permitir que este suceda”, insistió, y comentó que “el trabajo de hacer que nuestras ciudades pertenezcan a todos, sin importar cuánto gana alguien o de dónde vienen, es un propósito compartido…. Desde Copenhague hasta Milán y la Ciudad de México, qué oportunidad tan inmensa tenemos de ampliar la libertad a todos y comprobar que nuestra democracia no sólo vive en una urna, sino en mejoras materiales que entregamos a nuestras comunidades, y demostrar que el buen gobierno no es sólo una idea abstracta, sino una fuerza que se siente cada vez que… alguien pueda tener una vida digna en la ciudad que aman”. En su bienvenida, subrayó que ya que todos estos desafíos están interconectados, los presentes en esta reunión “sabemos que la solidaridad no es una consigna, es una práctica”.
Clara Brugada, en conferencia de prensa con Mamdani y otros dos alcaldes, uno de Roma y otra de Freetown, Sierra Leona, destacó que la Ciudad de México participa aquí para sumarse a “una alianza de ciudades comprometidas con construir ciudades democráticas, ciudades de refugio, ciudades constructoras de paz, ciudades que enfrentan las desigualdades construyendo derechos”. Recordó que la Ciudad de México ha estado en un proceso de transformación durante 30 años y que “yo vengo de un movimiento popular que se hizo gobierno”.
Brugada, una de las oradoras principales en la mesa sobre el tema de vivienda, recordó a los asistentes que ella primero llegó a Nueva York hace casi 40 años, en 1987, en el Día Internacional de los Sin Techo, “como activista social… venimos en marcha… con las mismas demandas de hoy y con la misma consigna: sin vivienda no hay paz”. Y comentó que ahora como alcalde “siguen esas luchas sociales por vivienda”. Pero después de cuatro décadas de neoliberalismo, donde la vivienda era otra mercancía más, ahora se impulsa una “gran política de vivienda”, enfatizando que “queremos demostrar que hay otra manera de enfrentar la crisis global de vivienda. Frente a la ciudad mercancía, defendemos ciudades para ser vividas, frente a la especulación proponemos la comunidad para crear una ciudad asequible para las y los trabajadores”.
En la conferencia de prensa, Brugada afirmó que “estamos aquí para compartir las problemáticas que enfrentamos las ciudades con las afectaciones de los retos globales”. Entre los proyectos que resaltó para las transformación de la ciudad, además de un sistema integral de cuidados, Brugada indicó que las Utopías son parte de una transformación del espacio público donde todos “acceden a sus derechos de manera gratuita”. Señaló que esa es una experiencia que desea compartir con otras ciudades para ver “un proyecto que combate a la desigualdad”. Invitó a Mamdani y a otros a ir a México para verlos.
En la conferencia de prensa, Mamdani, preguntado sobre la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, afirmó que desea “trabajar con Sheinbaum como con otros líderes de México”, porque lo que estamos afirmando es “que las crisis que enfrentamos son crisis globales, y eso es cierto para la Ciudad de México, para Roma, para Freetown y para la ciudad de Nueva York”. Agregó que “hemos observado con admiración la iniciativas de la presidenta Sheinbaum y la manera en que ella está abordando los mismos temas del costo de vida y la importancia y necesidad de la dignidad en las vidas de la gente trabajadora”.
Por otra parte, reiteró su mensaje a la comunidad mexicana en Nueva York de que “ésta es su casa”, y repitió que se ha sumado al llamado de la abolición de la agencia federal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y que ésta es una ciudad “santuario” para migrantes, o sea, donde la orden es la no cooperación del gobierno municipal con las autoridades federales sobre inmigración.
El futuro, en las ciudades
Los intercambios formales e informales entre gobiernos de algunas ciudades de algunos de los países del G-20 y otras invitadas ofrecieron la imagen de que el futuro del multilateralismo progresista en tiempos de una ola aislacionista-nacionalista de derecha en gobiernos nacionales está en las ciudades.
Brugada comentó a este diario la importancia de esta reunión con Mamdani: “en este momento, en este contexto político de las relaciones entre México y Estados Unidos”, como de regresión mundial en torno a los derechos, “construir alianzas internacionales entre ciudades democráticas es de vital importancia y es por eso que estoy acá”.
Esta conferencia fue también el estreno de Mamdani –por ahora superestrella político progresista de Estados Unidos– en un foro internacional, justo en vísperas del inicio del debate anual entre mandatarios en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, donde el alcalde se encontrará con algunos jefes de Estado. Cabe destacar que Mamdani, el joven alcalde inmigrante, socialista y musulmán, se ha convertido en una figura de referencia política nacional con un perfil que crece a escala internacional.
Los alcaldes de Roma, Barcelona, Milán y sus homólogos o representantes de los gobiernos de ciudades desde Buenos Aires, Sao Paulo, Montreal, Estambul, Denver, Osaka y más, participaron en las mesas sobre las tres prioridades de esta edición del U20: vivienda asequible, abordar la crisis del clima y manejar la migración apoyando a esas comunidades con “dignidad y humanidad” [http://urban20.org/]
En su comunicado final, aprobado por consenso al culminar ayer el Urban 20, los alcaldes o sus representantes concluyeron que “como alcaldes de ciudades U20, afirmamos que las ciudades no son receptores pasivos de las políticas globales, sino arquitectas del mundo que desean”. [https://www.nyc.gov/content/dam/nycgov/mayors-office/downloads/pdf/press-releases/2026/U20-2026_Communique_Print.pdf?].

