Foto @CancilleriaARG /Argentina Foto autor
Sputnik
13 de octubre de 2026 11:36
Buenos Aires. El Gobierno de Argentina pidió medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para impedir que Reino Unido explote hidrocarburos en la plataforma de las islas Malvinas.
"Nuestro país solicitó al Tribunal que el Reino Unido: Impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto "Sea Lion", anunció la Presidencia en un comunicado.
La referida corte es un órgano judicial independiente creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, encargado de resolver controversias entre Estados sobre la interpretación y aplicación de dicha normativa.
A finales de septiembre pasado, el Gobierno argentino otorgó dos semanas de plazo a Reino Unido para que interrumpa cualquier proyecto de exploración o explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, ocupadas por ese país desde 1833, bajo la advertencia de que se encuentran sobre la plataforma continental argentina.
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13 de octubre de 2026 11:36
Buenos Aires. El Gobierno de Argentina pidió medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para impedir que Reino Unido explote hidrocarburos en la plataforma de las islas Malvinas.
"Nuestro país solicitó al Tribunal que el Reino Unido: Impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto "Sea Lion", anunció la Presidencia en un comunicado.
La referida corte es un órgano judicial independiente creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, encargado de resolver controversias entre Estados sobre la interpretación y aplicación de dicha normativa.
A finales de septiembre pasado, el Gobierno argentino otorgó dos semanas de plazo a Reino Unido para que interrumpa cualquier proyecto de exploración o explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, ocupadas por ese país desde 1833, bajo la advertencia de que se encuentran sobre la plataforma continental argentina.
Visita oficial de los reyes de España a Ceuta en plena crisis migratoria
El rey Felipe VI y la reina Letizia durante una visita al enclave español de Ceuta, el 13 de octubre de 2026. Foto Afp Foto autor
Armando G. Tejeda, corresponsal
13 de octubre de 2026 11:31
Madrid. Ceuta recibió este martes la primera visita oficial de los reyes de España, Felipe VI y Letizia, desde que el monarca asumió la jefatura del Estado, en el año 2014, que se convirtió en un baño de masas con apelaciones constantes a la “españolidad” de la ciudad autónoma, que está inmersa en una crisis migratoria tras la entrada masiva de 72 mil personas en julio pasado procedentes de Marruecos y del África subsahariana y en la que murieron 142 migrantes.
Los reyes de España visitaron Ceuta por primera vez y 19 años después de la última visita de un monarca español, tras la que realizó el rey Juan Carlos I en el año 2007 y que provocó un conflicto diplomático con Marruecos, que decidió retirar a su embajador ante lo que tildaron de “provocación”, ya que defienden la titularidad territorial de Ceuta y Melilla.
En esta ocasión la visita se sucede en medio de la crisis migratoria que vivió la ciudad a finales de julio y que todavía persiste, ya que se calcula que de las 72 mil personas que entraron al unísono el 30 de julio pasado todavía hay más de 13 mil deambulando por sus calles y bosques y en los centros de acogida temporal de migrantes levantados por el gobierno español, del socialista Pedro Sánchez, para alojar alrededor de 6 mil 500 mientras se resuelve su expediente de asilo o residencia.
Los reyes españoles fueron recibidos por miles de personas con vítores y aplausos y que inundaron la ciudad de banderas españolas y ceutís, reivindicando su condición de “frontera europea” con África. Ceuta, al igual que Melilla, están enclavadas en el norte del continente africano, colindando con Marruecos y son españolas desde hace cinco siglos a pesar de que en esa región vivían sobre todo poblaciones beréberes.
Rey de España defiende la soberanía
El rey Felipe VI defendió durante su discurso que “la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles”. El presidente de Ceuta, el conservador Juan Jesús Vivas, pidió a los reyes que les ayuden a “alumbrar la salida de la crisis” provocada por lo que calificó como “invasión” y que ha convertido a la ciudad, según él, en “una olla a presión que, en cualquier momento, puede estallar”.
Tanto la derecha como la extrema derecha han definido la crisis migratoria de Ceuta como una “invasión”, al igual que han hecho grupos neofascistas violentos que han protagonizado ataques indiscriminados contra los asentamientos improvisados de los migrantes, como cuando le prendieron fuego varias de las chozas que había en la playa del Trampolín con todas las pertenencias dentro y poniendo en riesgo la vida de los propios migrantes.
"No bajaremos los brazos": estudiantes protestan nuevamente en Francia; Greta Thunberg se une a reclamos
La policía utilizó un cañón de agua para dispersar a los manifestantes durante una protesta de estudiantes de secundaria cerca de la Catedral de Saint-Louis-des-Invalides en París, el 13 de octubre de 2026.
Foto: Afp Foto autor
Afp
13 de octubre de 2026 10:29
París. Decenas de miles de personas, entre ellas la activista sueca, Greta Thunberg, protestaron de nuevo este martes en Francia para exigir mejores condiciones en los liceos, al considerar insuficiente la respuesta del gobierno a sus reclamos desde finales de septiembre.
Esta semana de movilizaciones se anuncia crucial. Precede a los 15 días de vacaciones de otoño, pero podría sumarse a las protestas del sábado contra la carestía de la vida, en este convulso último año de mandato del presidente centroderechista, Emmanuel Macron.
Al inicio de la marcha en París, que registró enfrentamientos puntuales entre la policía y miembros de grupos radicales conocidos como black bloc, el líder de la organización estudiantil USL, Ryad Rani, llamó a unirse a las protestas del sábado: "no bajaremos los brazos".
Entre 16 mil 500 y 480 mil personas marcharon este martes por las calles, según el gobierno y los organizadores respectivamente.
Las tendencias difieren respecto a la semana anterior, cuando sindicatos y universitarios también se sumaron a las marchas. Entonces, los organizadores anunciaron 450 mil, una cifra que las autoridades rebajaron a 266 mil manifestantes, en una de las mayores protestas estudiantiles desde mayo de 1968.
La nueva jornada de movilización comenzó con el bloqueo de liceos. Las autoridades cerraron preventivamente unos 200 de los 3 mil 700 que cuenta el país, indicó el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray.
Thunberg, "orgullosa"
En uno de los epicentros de la movilización, el liceo Paul Éluard de Saint-Denis, al norte de París, los estudiantes contaron desde primera hora de la mañana con el apoyo de Greta Thunberg, quien se dijo "enormemente orgullosa" de su lucha.
"Nos están robando nuestro futuro y, como hemos podido comprobar aquí, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan. Esto envía un mensaje a los jóvenes: 'en nuestra sociedad, ustedes no son una prioridad'", aseguró.
Los alumnos que protestan tienen en su mayoría entre 15 y 18 años; estudian el último ciclo de secundaria, una estresante etapa previa a los estudios superiores, y su educación obligatoria estuvo marcada por los confinamientos del covid en 2020.
Sus reclamos son variados: la falta de remplazo de profesores ausentes, horarios de clase de hasta diez horas por día con huecos, aulas deterioradas e inadaptadas al cambio climático y un sistema de acceso a la universidad, Parcoursup, visto como poco transparente.
A finales de la semana pasada, el ministro de Educación anunció la rápida contratación de tres mil profesores sustitutos, pero para las organizaciones estudiantiles es una medida insuficiente y reclaman un plan de 10 mil millones de euros (11 mil 200 millones de dólares) para los liceos.
"¿Por qué hay tanto dinero para la defensa, pero no para la juventud?", se preguntó Jonas, de 17 años, en Burdeos. "¡Somos el futuro!", coreaban los manifestantes en Lens, donde la semana pasada un joven perdió una mano como consecuencia de una granada aturdidora utilizada por las fuerzas de seguridad.
"Calma" y "orden"
Esta movilización, mayormente pacífica, se ha visto salpicada por choques entre policías y manifestantes, que dejaron cientos de heridos: más de 200 estudiantes, unos 800 policías y 147 miembros del personal educativo, según las autoridades.
La policía abrió además 36 investigaciones internas contra agentes por presuntos hechos de violencia, indicó una fuente policial.
Las protestas deben realizarse "en calma, con orden y respetando tanto las personas como los bienes", avisó el lunes Macron, quien acusó al partido de izquierda radical La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon de querer "aprovecharse" de la ira de los jóvenes.
A menos de siete meses de la elección presidencial para escoger a su sucesor, que lidera la ultraderechista, Marine Le Pen en los sondeos, las protestas estudiantiles y la respuesta policial protagonizan el debate político.
Todo ello en un contexto de malestar sobre el poder adquisitivo y cuando el gobierno busca adoptar en el Parlamento un presupuesto para 2027 con un fuerte ajuste fiscal para reducir los elevados niveles de déficit y deuda públicos.
El primer ministro anunció que presentará enmiendas para retomar "algunas de las propuestas formuladas" por los estudiantes en una consulta en línea, que en su mayoría señalan los horarios sobrecargados y los problemas de infraestructura.
Reprimen con gases lacrimógenos y agua protesta estudiantil en Albania
La policía de Albania dispersó con gases lacrimógenos una protesta estudiantil por altas cuotas universitarias. Foto Ap Foto autor
La, redacción y Sputnik
13 de octubre de 2026 17:37
La policía de Albania dispersó con gases lacrimógenos y cañones de agua una protesta de cientos de estudiantes frente al Ministerio de Educación, en Tirana, que dejó seis agentes y una periodista heridos, así como 23 detenidos, informó Al Jazeera.
"Durante los disturbios, resultaron dañadas la valla, la puerta principal y las ventanas del Ministerio de Educación. Resultaron heridos seis agentes de policía y un periodista. Los siete se encuentran fuera de peligro. Fueron detenidas 23 personas", indicó el diario Albanian daily.
Los jóvenes exigieron la renuncia del primer ministro, Edi Rama, y denunciaron las elevadas cuotas universitarias, las condiciones de estudio, la falta de apoyos económicos y las escasas perspectivas laborales tras graduarse. También expresaron su inconformidad con la desigualdad social y las políticas económicas del gobierno.
La policía antidisturbios albanesa lanzó gases lacrimógenos y cañones de agua contra cientos de estudiantes que protestaban por las condiciones educativas y sociales en la capital, Tirana.
Las autoridades pidieron a los manifestantes que dejaran de atacar el ministerio, aunque algunos asistentes continuaron agrediendo a los agentes con cócteles molotov, petardos, piedras y otros objetos contundentes, según el comunicado.
“Lo que Albania necesita es una revolución, un cambio, un derrocamiento total del sistema, porque esto no puede seguir así”, declaró la manifestante Luljeta Kola.
Añadió que existe una profunda brecha social entre ricos y pobres en el país.
Las movilizaciones antigubernamentales se mantienen desde mayo, impulsadas por el rechazo a un proyecto de turismo de lujo vinculado con la familia del presidente estadunidense Donald Trump. La iniciativa avivó denuncias de presunta corrupción y falta de transparencia, así como las demandas de renuncia de Rama.
La voz de la valentía, en reconocimiento a Navi Pillay
El Nobel de la Paz a Navi Pillay reconoce una trayectoria de defensa de los DH en un momento crítico para el derecho internacional. Foto Ap Foto autor
Alicia Bárcena Ibarra
14 de octubre de 2026 00:05
El Premio Nobel de la Paz a Navi Pillay llega en un momento en que el derecho internacional atraviesa una de sus pruebas más difíciles. La guerra, las violaciones a los derechos humanos y la creciente tendencia a imponer la fuerza por encima de las normas que nos hemos dado como comunidad internacional ponen en entredicho décadas de construcción multilateral. Por eso, reconocer a una mujer que ha dedicado su vida a combatir la discriminación, defender la dignidad humana y exigir justicia tiene hoy un significado que trasciende su extraordinaria trayectoria.
Al conocer la noticia, Navi hizo referencia a la valentía necesaria para decir la verdad. Una reflexión sencilla, pero de enorme profundidad. Porque la verdad, cuando incomoda al poder, rara vez encuentra un camino fácil. Y porque la justicia no avanza únicamente gracias a quienes proclaman grandes principios, sino también a quienes tienen el coraje y la perseverancia de convertirlos en derechos efectivos.
Navi pertenece, igual que yo, a una generación que vivió años de grandes transformaciones, pero también de profundas desigualdades. Para las mujeres, abrirse paso en los espacios académicos, profesionales y de decisión, suponía todavía enfrentar barreras que hoy pueden parecer lejanas, aunque muchas persisten. Desde trayectorias distintas, hemos visto cómo las mujeres conquistaron espacios antes reservados casi exclusivamente a los hombres y contribuyeron a transformar las instituciones que las habían excluido.
La historia de Navi tiene, además, una dimensión profundamente conmovedora.
Nació y creció en una Sudáfrica gobernada por el apartheid, donde el origen racial determinaba los derechos, las oportunidades y hasta los lugares que una persona podía ocupar. Eligió el derecho como camino para enfrentar aquella injusticia. Y años después, cuando Nelson Mandela llegó a la presidencia y Sudáfrica comenzó a construir su democracia, Navi fue nombrada jueza del Tribunal Superior de su país.
Pocas trayectorias expresan con tanta claridad el sentido de una transformación histórica: una mujer que había vivido bajo un sistema de discriminación institucionalizada pasaba a formar parte de la justicia de una nueva Sudáfrica. No era solamente una conquista personal. Era la demostración de que las sociedades pueden cambiar y de que las instituciones, cuando recuperan su sentido ético, pueden convertirse en instrumentos de igualdad y libertad.
Su compromiso trascendió las fronteras de su país. En el Tribunal Penal Internacional para Ruanda participó en una decisión histórica que reconoció que la violencia sexual podía constituir un acto de genocidio. Aquella sentencia abrió un camino para miles de mujeres cuya experiencia de violencia había permanecido durante demasiado tiempo al margen de la justicia internacional. Más adelante, desde la Corte Penal Internacional y como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, continuó defendiendo la universalidad de los derechos y la responsabilidad de los estados frente a su violación.
Nuestros caminos coincidieron en el ámbito de Naciones Unidas en julio de 2008, ella como Alta Comisionada de Derechos Humanos y yo como Secretaria General Adjunta de Administración. Y si algo hemos aprendido durante esos años, es que el multilateralismo no es una construcción perfecta y que la ONU enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia.
Construye consensos difíciles, con intereses contrapuestos, con avances que parecen demasiado lentos frente a la urgencia del sufrimiento humano. Pero también representa uno de los mayores esfuerzos de nuestra historia por sustituir la imposición de la fuerza por la fuerza del derecho.
Las Naciones Unidas nacieron de las ruinas de una guerra mundial, de la conciencia de que la paz no podía descansar únicamente en el equilibrio entre las potencias y de que la dignidad humana debía convertirse en una responsabilidad compartida. Su razón de ser sigue siendo más necesaria que nunca.
Me preocupa que, en el escenario internacional actual, se normalice la idea de que existen vidas que merecen más protección que otras, o de que los principios del derecho internacional pueden invocarse o ignorarse según las conveniencias políticas. La universalidad de los derechos humanos no admite que su aplicación dependa del poder de los estados o de la condición de las víctimas.
Por eso considero que el reconocimiento a Navi Pillay llega en un momento particularmente importante. Su trayectoria nos recuerda que la justicia no puede ser selectiva y que las instituciones internacionales deben responder, ante todo, a las personas. Nos recuerda también que el derecho no es solamente un conjunto de normas: es una conquista de generaciones que lucharon contra la esclavitud, el colonialismo, la discriminación racial, la desigualdad entre mujeres y hombres y tantas otras formas de exclusión.
Durante mucho tiempo, las mujeres fuimos vistas principalmente como víctimas de los conflictos, de la violencia y de la discriminación. Navi pertenece a una generación de mujeres que contribuyó a cambiar esa mirada. No sólo reclamaron justicia: participaron en su construcción. No sólo exigieron un lugar en las instituciones: ayudaron a transformarlas. Su contribución ha ampliado nuestra comprensión de los derechos humanos y de lo que significa una paz verdadera.
Celebro profundamente este reconocimiento a Navi Pillay. Lo hago con admiración por una mujer que ha dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos y con una convicción que mis años en Naciones Unidas no han hecho sino fortalecer: el derecho internacional y las instituciones multilaterales sólo tienen sentido si están al servicio de las personas, si protegen a quienes más lo necesitan y si son capaces de poner límites al poder. En un mundo donde estos principios vuelven a estar en disputa, la trayectoria de Navi nos recuerda por qué vale la pena defenderlos.
*Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, ex secretaria ejecutiva de la CEPAL