La Redacción
06 de octubre de 2026 12:31
Estados Unidos trasladó varios drones de ataque y reconocimiento MQ-9 Reaper desde África a Colombia y Ecuador para combatir a los cárteles latinoamericanos, informó este martes The New York Times, citando a funcionarios estadunidenses.
El costo de un sólo dron puede alcanzar los 50 millones de dólares, aunque no está claro cuántas aeronaves fueron desplegadas. También se informó que Estados Unidos enfrenta una escasez del dron MQ-9 Reaper tras las pérdidas sufridas durante el conflicto con Irán, donde fue destruida aproximadamente una cuarta parte de la flota.
Los MQ-9 Reaper se utilizan frecuentemente para ataques de precisión y pueden equiparse con cámaras de imagen térmica y equipos para interceptar comunicaciones electrónicas. Dentro del ejército estadunidense, el dron es apodado "cazador-asesino", agregó el informe.
En noviembre de 2025, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, lanzó la Operación "Southern Spear", dirigida contra los cárteles de la droga en América Latina. Como parte de esta operación, el ejército estadunidense ha estado atacando embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental que Washington acusa sin presentar pruebas, de estar vinculadas con los cárteles de la droga.
Los Independentistas ganan las elecciones de Quebec en Canadá y prometen nuevo referéndum
El líder del Partido Quebequense (PQ), Paul St-Pierre Plamondon, pronuncia un discurso tras ganar las elecciones para convertirse en el próximo primer ministro de Quebec, en Montreal, el 5 de octubre de 2026. Foto Afp Foto autor
Afp
06 de octubre de 2026 11:47
Montreal. El Partido Quebequense ganó las elecciones de este lunes en una provincia francófona de las diez de Canadá, con la promesa de organizar un nuevo referéndum sobre la independencia, en un regreso al poder tras más de una década en la oposición.
Su victoria supone un reto para el mensaje de unidad del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en medio de las tensiones comerciales con Washington y las tentativas separatistas de la rica provincia petrolera de Alberta.
Quebec, de nueve millones de habitantes y con un gobierno local con amplias competencias, eligió a los 127 diputados provinciales.
Con cerca de 28 por ciento de los votos, según los resultados casi definitivos, el Partido Quebequense se impuso a los liberales y los conservadores, y superó ampliamente a la Coalición Avenir Québec, el partido de centro-derecha en el poder desde 2018.
A medida que se publicaban los primeros resultados, sus partidarios reunidos en Montreal, cantaron "Le Québec, un pays", un famoso eslogan independentista.
El líder del partido, Paul Saint-Pierre Plamondon, un abogado de 49 años apodado "PSPP", se perfila como el nuevo primer ministro de la provincia. Sin embargo, no contará con la mayoría absoluta, lo que complicará la aplicación de su programa.
Ante sus partidarios, Plamondon insistió en la promesa de organizar un referéndum de independencia y afirmó que la provincia "merece" ser un país.
"Nos lo merecemos, nos lo merecemos en el mismo grado que todos los demás pueblos que tienen su país y su democracia", agregó.
"Construir un Quebec más fuerte está en el centro de nuestra misión de construir una Canadá más fuerte", declaró Carney en un mensaje en su cuenta de X tras la publicación de los resultados.
Agregó que tiene "muchas ganas de trabajar" con el nuevo dirigente de la provincia "para apoyar a las empresas y a los trabajadores de Quebec afectados por los aranceles" estadunidenses.
Kast pide 25 mil 600 mdd de endeudamiento externo para 2027 y corta programas sensibles
El proyecto de presupuesto fiscal para 2027 que presentó en Chile el presidente José Antonio Kast, desató un debate creciente conforme se conocen detalles, por ejemplo, una disminución de 10.1 por ciento del gasto en cultura, un alza de 190 por ciento para financiar la expulsión de migrantes.
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Aldo Anfossi, corresponsal
06 de octubre de 2026 19:50
Santiago. El proyecto de presupuesto fiscal para 2027 que presentó en Chile el presidente José Antonio Kast, desató un debate creciente conforme se conocen detalles, por ejemplo, una disminución de 10.1 por ciento del gasto en cultura, un alza de 190 por ciento para financiar la expulsión de migrantes, la eliminación del programa “Yo elijo mi PC” destinado a niños vulnerables, y una autorización para contratar deuda externa por 25 mil 600 millones de dólares.
Anunciada por Kast la semana pasada -diciendo que prioriza crecimiento, trabajo, reconstrucción; seguridad; protección a niños; y “resguardo de los beneficios sociales”-, está apenas sabiéndose en detalle, pero luce llena de ideología: por ejemplo, elimina los programas de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG) y de Salud Trans (PST), pero suma una glosa para afirmación de género en menores.
En Ciencia, el dinero merma en 7.4 por ciento, mientras que para el programa “Tenencia Responsable de Animales de Compañía”, conocido como Ley Cholito, cae 86 por ciento desde 3.7 millones de dólares en 2026 a 500 mil dólares en 2027.
La controversia arrancó cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz -fanático promotor de un recorte fiscal de hasta 6 mil millones de dólares-, no consigue convencer acerca de en cuánto varía porcentualmente el gasto solicitado para 2027, respecto de los 90 mil 300 millones de dólares en 2026.
Primero Kast y luego Quiroz, dijeron que 1.5 por ciento más, pero no respecto del total autorizado para el año en curso, sino del gasto real ejecutado, monto a conocer al cierre del año fiscal en diciembre. Luego se dijo que sería de 2.7 por ciento en una minuta enviada a parlamentarios oficialistas; y ahora de 3.5 por ciento en otro escrito oficial.
Los cuestionamientos no vienen solo desde la oposición, también desde el oficialismo se pide revisar recortes, a lo cual Quiroz reaccionó diciendo “cálmense, vamos a tener la discusión y va a haber perfección del presupuesto”, pero advirtiendo que es innegociable mantener el gasto total y los objetivos macroeconómicos y de sostenibilidad fiscal.
La polémica se centyra en la supresión del plan Becas de Acceso a Tecnología, Información y Comunicaciones (TIC) , donde está el “Yo Elijo mi PC”, que en 2026 favoreció a 96 mil niños y jóvenes a un costo anual de unos 36 millones de dólares, y que para 2027 quedaría en cero.
“Yo era ministra cuando se entregaron por primera vez los computadoras. Era para todo el núcleo familiar la posibilidad de acceder a algo que estaba fuera de sus posibilidades. Los niños esperan que llegue ese momento, se mentalizan de que el próximo año les toca el computador, el primero de la familia en muchos casos”, reclamó la ex titular del Interior, Carolina Tohá.
La deuda pública externa de Chile alcanza a unos los 159 mil 200 millones de dólares (45 por ciento del PIB).
EU y Cuba: la fuerza no tiene la razón
Fulton Armstrong y Philip Brenner*
07 de octubre de 2026 00:02
El gobierno de Trump ha estado aplicando en Cuba su credo de que la fuerza tiene la razón. En su discurso en Naciones Unidas, el presidente Donald Trump apuntó a Cuba poco después de murmurar que podría “aniquilar a la república islámica (de Irán)” y enviar al pueblo iraní “al infierno sin posibilidad de sobrevivir”.
La intensificación de la política estadunidense de medidas de “presión extrema” para lograr el cambio de régimen en Cuba, en especial el bloqueo petrolero impuesto en enero, representa el ataque más severo de Estados Unidos desde que Fidel Castro marchó hacia La Habana, hace más de 60 años, aunque tiene pocas expectativas de un desenlace favorable a Washington.
Los pasos económicos, diplomáticos y militares estadunidenses para bloquear todo suministro de petróleo a la industria cubana de refinación y distribución –que permite sólo un pequeño embarque ruso y una variedad de pequeños envíos de productos terminados a clientes que pagan de contado– están causando una crisis humana de múltiples vías. El bloqueo abarca incluso los paneles solares, y los proveedores temerosos de las sanciones estadunidenses están reteniendo contenedores con alimentos, medicinas y otros artículos esenciales. Expertos legales afirman que estas medidas constituyen una violación del derecho internacional.
Los apagones duran 20 horas diarias y toda la red nacional ha colapsado seis veces de enero a la fecha. Numerosos reportes de prensa indican que los hogares carecen de agua porque las bombas no funcionan sin electricidad. Los pacientes que requieren atención hospitalaria están falleciendo y se estima que 100 mil personas no pueden recibir cirugías esenciales. Sin combustible para los camiones, la basura se apila en las esquinas de las ciudades, lo que incrementa la propagación de mosquitos portadores de una variedad de enfermedades, entre ellas chikunguña, dengue y zika. El sistema eléctrico es vulnerable desde hace mucho tiempo debido a anteriores medidas de embargo, como las prohibiciones de ventas de repuestos con 10 por ciento o más de contenido estadunidense, y también por inconsistentes políticas del gobierno. Pero las nuevas acciones de Washington han sido, con mucho, la causa decisiva de la crisis actual.
La premisa subyacente en la política estadunidense desde la década de 1960 es provocar un levantamiento popular que conduzca al derrumbe del gobierno. Los 60 a 70 millones de dólares que gasta Washington cada año en programas de información y otras operaciones sicológicas dirigidas a la isla, sobre todo por medio de las redes sociales, apuntan claramente a fomentar el descontento, y sin duda muchos cubanos culpan más a su gobierno que a Estados Unidos por la falta de reformas significativas en años recientes.
Sin embargo, el gobierno conserva fortalezas residuales que le han permitido resistir la presión estadunidense durante estos nueve meses. Las estoicas y a menudo creativas estrategias de supervivencia de la gente indican que, aunque desea un cambio que mejore las condiciones de vida, no quiere que sea un cambio dictado por Washington o Miami. El gobierno ha emprendido y comenzado a implementar significativas reformas económicas –a la velocidad de la luz, en comparación con el pasado– que dan al sector privado un nuevo y enorme espacio para operar, aceptan la inversión extranjera (incluso de expatriados) con muy pocas condiciones, y por fin comienzan a desmantelar empresas estatales ineficientes.
Funcionarios del gobierno advierten que no están adoptando el capitalismo, pero sus declaraciones reflejan creciente aceptación de los mecanismos del mercado, descentralización y compromiso de sacar a los burócratas del camino de los ciudadanos. Si bien señalan que Vietnam y China tenían condiciones drásticamente diferentes cuando adoptaron reformas económicas, en la década de 1980, no vacilan en indicar que avanzan con claridad hacia una economía mixta similar a la de esos países. La gente no sentirá alivio por un tiempo, pero el cambio está en el aire.
El gobierno estadunidense parece pensar que ganará esta carrera contra el tiempo, que Cuba “caerá” o “colapsará” antes de que se puedan sentir los beneficios de la reforma. Hace todo lo que puede por avivar el fuego en la isla, incluso mediante amenazas de intervención militar. Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, quieren hacer de Cuba un “Estado fallido”, pero no quieren enfrentar las consecuencias del desastre humano que su agresión está creando. En respuesta al deterioro de las condiciones, se estima que entre 1.5 y 2 millones de cubanos han emigrado en los cinco años recientes, sobre todo a España y América Latina. Pero esas opciones se están agotando, y sin duda Trump y Rubio no quieren que los cubanos suban a los botes y lleguen a las costas de Florida.
Aun si Estados Unidos lograra su sueño de provocar el “colapso del régimen”, la isla no caerá en su regazo como una fruta madura. Llevará décadas reparar el daño económico, infraestructural y social, y cualquier nuevo régimen enfrentará serios desafíos a su legitimidad como títere de Washington y batallará para mantener el orden. De hecho, probablemente la caída del gobierno beneficiaría a operadores disciplinados y ortodoxos, más que a ciudadanos deseosos de democracia pero carentes de experiencia. En este momento no existe un escenario agradable, pero el menos desagradable sería dejar que los cubanos, sin excluir expresamente al partido en el poder, decidan su propio destino. Los cubanos quieren el cambio, pero quieren que sea evolutivo.
*Fulton Armstrong fue oficial de inteligencia nacional para América Latina y director de asuntos interamericanos en el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, ahora es académico en la American University. Philip Brenner es profesor emérito de relaciones internacionales e historia en la American University.
Traducción: Jorge Anaya