Afp
05 de octubre de 2026 14:54
Washington. El presidente Donald Trump declaró este lunes que Estados Unidos retiró todos sus bombarderos B-1 de la base aérea británica de Fairford debido a "algunas amenazas", sin precisar cuáles.
"Hubo algunas amenazas y en lugar de tentar al enemigo (...) los movimos un poco, no muy lejos", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca.
Diez países de América alertan sobre “planes letales” de la república islámica en la región
Afp
Periódico La Jornada Martes 6 de octubre de 2026, p. 23
Washington. Estados Unidos, Canadá y otros ocho países de América Latina y el Caribe alertaron ayer sobre presuntos “planes letales” y “operaciones de influencia maligna” de Irán en la región. En un comunicado, se recordó que Estados Unidos y Paraguay acogieron un foro antiterrorista el mes pasado (CTTF, por sus siglas en inglés), y señala que ahora los 10 países firmantes desean condenar “las acciones terroristas y otras operaciones de influencia maligna en nuestro hemisferio llevadas a cabo por Irán y sus apoderados terroristas”.
El texto no da ningún ejemplo concreto de lo que llamó “esfuerzos hostiles”, que supuestamente incluirían “una serie de planes letales patrocinados por Irán y sus representantes, recaudación ilícita de fondos, injerencia política y actividades de influencia extranjera”.
Los otros países firmantes son Argentina, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. El CTTF, creado para compartir información sobre amenazas de seguridad, fue creado por Washington en 2019 y se celebra al menos una vez al año.
Mientras derecha brasileña disfruta triunfo, Lula reinicia su campaña
Afp, Ap, Sputnik y Reuters
Periódico La Jornada Martes 6 de octubre de 2026, p. 22
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó ayer de “gran victoria, ajustada, pero muy, muy grande” el triunfo del candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro sobre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil, donde habrá una segunda vuelta el 25 de octubre.
Trump, un antiguo aliado de la familia Bolsonaro, predijo que la segunda vuelta sería “una elección muy reñida”.
El candidato del Partido Liberal (PL) de 45 años obtuvo 56.1 millones de votos frente a 53.8 millones de Lula, del Partido de los Trabajadores (47.03 por ciento frente a 45.16), lo que significa que el líder izquierdista de 80 años tiene un gran reto por delante si quiere recuperarse en el balotaje que se efectuará en tres semanas.
Partido Liberal tendrá más que mayoría legislativa
El PL contará con el mayor grupo en el Senado, con 28 de sus 81 escaños. Sumando los de otros partidos de extrema derecha, la cifra asciende a 43, lo que otorga al movimiento la mayoría en la Cámara alta. Asimismo, consiguió 121 curules en la Cámara de Diputados y pasó de 15 a 28 en el Senado, lo que significa la mayor representación de un solo partido en ambas recintos en casi 40 años.
Nikolas Ferreira y Lucas Pavanato, dos jóvenes activistas bolsonaristas en las redes sociales, se convirtieron en los congresistas más votados de la historia de Brasil, al obtener más de 3 millones de votos.
Mientras tanto, los candidatos al Senado afines a Lula, entre ellos la ex ministra de Medio Ambiente Marina Silva; la veterana de la izquierda Benedita da Silva, y la ex titular de Planificación de Centro, Simone Tebet, sufrieron duras derrotas.
El politólogo Miguel Lago señaló a The Guardian que “la extrema derecha está creciendo de forma muy constante, elección tras elección”, y calificó los comicios de Brasil como las peores para los partidos centristas progresistas y moderados desde finales de los años 80.
Mientras, Flávio Bolsonaro celebró la “mayoría abrumadora” que su Partido Liberal obtuvo en el Congreso y sostuvo que la nueva composición legislativa favorece su eventual gobierno y agradeció sus felicitaciones al presidente de Argentina, Javier Milei.
En otro mensaje a Flávio, Milei escribió: “¡¡¡Del Manual...!!! Un comunista de izquierdas es eliminado por alguien de derechas y los mercados lo celebran con enormes ganancias… Que los izquierdistas que provocan pobreza se aparten del camino, estamos intentando darle un poco de brillo al continente. ¡MAGA!”
Por su parte, Lula inició su campaña por la segunda vuelta al abordar en X el tema de la seguridad y cómo afrontar el problema de la delincuencia.
Según la revista Forum, Estados Unidos habría interferido en los comicios a favor de Bolsonaro, afirmó el ex agente de la Agencia Central de Inteligencia John Kiriakou, aunque no presentó pruebas.
Organizaciones indígenas y ambientalistas en Brasil expresaron su preocupación por los resultados electorales del domingo, al advertir que los avances de la extrema derecha en el Congreso podrían amenazar a los pueblos indígenas, que desempeñan un papel clave en la protección de la Amazonia y otros ecosistemas brasileños.
Brasil, elecciones y problemas de la izquierda
Foto Europa Press Foto autor
Magdiel Sánchez Quiroz*
06 de octubre de 2026 00:05
El resultado de las elecciones en Brasil sorprendieron a la mayoría de las personas que se autodefinen de izquierda. ¿Cómo es posible que el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, hoy preso por intentar un golpe de Estado contra Lula, haya ganado? La respuesta inmediata desde ese sector fue: por la guerra cognitiva, la injerencia de Estados Unidos y la manipulación de las iglesias pentecostales.
Es una respuesta simple que da tranquilidad. Se asume que las mayorías se encuentran enajenadas por el tipo de mensajes que consumen por el celular, sin reparar en que es el mismo medio por el que los activistas se informan, interactúan y tratan de convencer a otras personas.
Para Estados Unidos es prioritario que gane Jair Bolsonaro. Los importantes yacimientos de hidrocarburos –en especial los del presal–, los abundantes minerales y tierras raras, la biodiversidad, el agua y las tierras fértiles son el botín que quiere. Necesita también controlar el rol geopolítico que tiene Brasil en América Latina y minar las alianzas que sostiene con China y otros países. Pero el resultado de las elecciones no es tan distante de las encuestas previas, casi todas ellas declararon a Lula ganador, pero por un margen tan minúsculo que entra en los rangos de error de las mismas. Incluso Trump evitó posicionarse a favor de Bolsonaro en los últimos días porque podría ser contraproducente.
Sin duda el peso de las iglesias pentecostales en Brasil es muy fuerte. Todos los partidos buscan hacer alianzas con sus dirigentes (incluido el Partido de los Trabajadores de Lula). Hay un conjunto de corrientes dominantes dentro del neopentecostalismo que favorece a la ultraderecha y cerró filas con Bolsonaro. Pero las relaciones entre religión y política son más complejas. Durante la dictadura en Brasil de los años 60 a 80, casi 90 por ciento de la población era católica. La Teología de la Liberación fue tan sólo una expresión minoritaria, comprometida, radical y con arraigo en los territorios, que remaba a contracorriente del poder instituido. Casi un siglo antes, fue en el noreste de Brasil donde emergieron las insurrecciones populares con objetivos emancipatorios más potentes y alimentados por ideas mesiánicas.
Un elemento relevante por el que Bolsonaro Jr atrajo votantes es que logró apropiarse de la inconformidad social. Se presentó un disidente, crítico de las estructuras jurídicas y de los políticos tradicionales. Las fuertes acusaciones por corrupción en su contra quedaron en segundo plano. Para muchos votantes pudo más el votar en contra del poder instituido. Promete cosas peligrosas y absurdas, pero también habla de cuestiones que preocupan a la gente.
El abstencionismo fue muy grande.
No votaron 33 millones de brasileños.
Empero: ¿hasta qué punto las grandes mayorías creen que a través de las elecciones se puede cambiar la sociedad?
¿La gente participa en las elecciones creyendo que en ellas se juega su vida?
¿Qué tan grave puede ser para una persona votar por un candidato de ultraderecha si está acostumbrada a que todos los productos que consume en el supermercado tienen sellos que le avisan que son malos para su salud?
Lula es el mayor líder popular de Brasil por más de 40 años. Pero su partido se encuentra fragmentado. Carece de vida y fuerza orgánica. Fuera de Lula no tiene personajes que logren conectarse con las masas. Los partidos de derecha y ultraderecha se quedaron con la mayoría del Congreso Nacional y del Senado.
Por su parte, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) demostró una fuerza electoral propia. Logró la relección de varios gobernadores del noreste que asumieron sus demandas. Ocho militantes suyos fueron electos como congresistas. Desde las elecciones pasadas, el MST compite en comicios a través del registro del PT. Sus campañas, sin embargo, ponen en el centro sus propias demandas y sus símbolos. Sus militantes hacen un trabajo de base intenso y permanente.
El noreste pobre votó por Lula, mientras el sur rico por Bolsonaro. La lucha de clases existe. Sus formas de expresión ocurren de múltiples y complejas formas. Los resultados de las elecciones demuestran que para hacer que los pobres, dominados y explotados opten por un candidato que les favorezca en sus necesidades, hacen falta algo más que campañas electorales y políticas sociales como las que Lula construyó en sus mandatos previos.
Lula tiene posibilidades de vencer en la segunda vuelta y llegar a su cuarto gobierno. Tendrá que llegar a acuerdos con sectores de la burguesía que se le oponen. De triunfar, será el mandato más alineado a la derecha que haya tenido. No será su voluntad, es el estado de las fuerzas. A pesar de ello, su triunfo será esperanzador.
*Filósofo, coordinador de las Obras escogidas de Fernando Martínez Heredia