Alfredo Jalife-Rahme
▲ Uno de los principales argumentos del presidente estadunidense para rescatar la abandonada infraestructura de su país es que es esencial para competir con China. Foto Afp
Jamie Dimon, mandamás del banco de inversiones JP Morgan, en su carta anual a sus accionistas, confiesa que algo ha pasado terriblemente mal en EU y China lo sabe perfectamente: los líderes chinos creen que EU está en declive y “desafortunadamente tienen gran parte de verdad (https://bit.ly/320L0IN)”.
A mi juicio, uno de los factores que han descarrilado a EU es la falta de inversión en su abandonada infraestructura.
Uno de los principales argumentos de Biden para financiar la abandonada infraestructura de EU por US$2.3 trillones –plan tildado de socialista por sus detractores– radica en ser esencial para que EU compita con China cuando EU no es más el líder (¡megasic!) del mundo porque no está invirtiendo, en clara alusión a su rezago geoeconómico (https://bit.ly/325JuF3). Biden no oculta que el gasto federal del gobierno en infraestructura se desplomó a 0.7% de su PIB, en paralelo a su declive de inversión publica en I&D.
Cabe destacar que el gasto militar de EU asciende a 3.4% de su PIB (https://bit.ly/3215LEb), que en realidad es el doble (6.8%) debido a su dispersa inversión en otros centros de investigación militar. Dependiendo de cómo se calcule, el gasto militar de EU es entre 5 a 10 veces mayor que su inversión en infraestructura.
En contraste, China invirtió en 2019 más de 6% de su PIB en infraestructura (https://bit.ly/3g1D4zc)”. Ya en 2018 la inversión en infraestructura de China era diez veces mayor a la de EU, según la OCDE.
Anthony Rowley considera que el plan de infraestructura de Biden reconoce audazmente el papel del sector público cuando “los impuestos a las trasnacionales de EU serán elevados para ayudar a financiar el mejoramiento de la infraestructura y el gasto de bienestar social (sic) que EU necesitará para alcanzar al puntero China (https://bit.ly/3a3xS9Y)”.
A juicio de Rowley el plan Biden es un reconocimiento tácito de que los sistemas financieros en las economías de mercado (sic), como la de EU, no son las mejor adaptadas para financiar el gasto publico (sic).
El proyectado gasto público de Biden por US$2.25 trillones (en anglosajón) –no confundir con el estímulo por la pandemia de otro tanto ni con el otro proyectado US$1 trillón para salud y educación– servirá para reparar la alicaída infraestructura de EU, de los cuales se estima que US$1.6 trillones provendrán de impuestos adicionales a las trasnacionales de EU escalonados en más de 15 años.
Rowley asienta que EU se encuentra detrás de la economía estatal china en los siguientes rubros: transporte doméstico (https://bit.ly/3uD07UU), energía y/o infraestructura digital de telecomunicaciones (https://bit.ly/3a0TSSU), y las Rutas de la Seda de China a escala global.
Al unísono de Jin Liqun, presidente del notable Banco AIIB (https://bit.ly/3dOMVpm), y de Naoyuki Yoshino, anterior decano del Asia Development Bank Institute, Rowley opina que la pobre infraestructura es comúnmente acompañada por una baja productividad cuando las economías de mercado anglosajonas ostentan un prejuicio ideológico contra la inversión pública.
Rowley arguye que el paquete Biden, que puede alcanzar alrededor de US$3 trillones, palidece con las decenas de trillones de dólares, por lo menos, que serán necesitados a escala global para la inversión en infraestructura en las décadas por venir.
En su libro Bases del futuro: la batalla global para la infraestructura (https://amzn.to/3d6L7sm), Rowley aduce que la mayoría de las economías más avanzadas del mundo han descuidado las inversiones en infraestructura básica con alto riesgo para su desarrollo social y económico.
Los parásitos financieristas que controlan los multimedia globalistas le hicieron una propagandista pésima fama a la inversión pública (sic) en infraestructura básica con tal de proseguir las egoístas ganancias individuales de la plutocrática bancocracia oligopólica de Wall Street, en detrimento de la aplastante mayoría de los ciudadanos, lo cual devela la congénita naturaleza antidemocrática del neoliberalismo global.
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Grupos supremacistas convocan a una gran manifestación hoy en EU
Dos localidades en Rhode Island ganan litigio para ser ciudades santuarios
▲ Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) es uno de los movimientos más importantes en la historia reciente de Estados Unidos. La imagen, en Hennepin, Minneapolis, donde continúa el juicio contra el ex oficial Derek Chauvin, acusado por el homicidio del afroestadunidense George Floyd.Foto Ap Europa Press y Reuters
Periódico La Jornada Domingo 11 de abril de 2021, p. 18
Los Ángeles. Grupos supremacistas blancos convocaron para este domingo manifestaciones en ciudades de todo Estados Unidos con el eslogan Las vidas blancas importan, en alusión al movimiento Las Vidas Negras Importan, abanderado por agrupaciones antirracistas y uno de los más importantes de las décadas recientes.
Los mítines fueron convocados en Facebook y la aplicación de mensajería encriptada Telegram, y tienen previsto comenzar a las 13 horas de cada ciudad. Por lo pronto, hay convocatorias en Nueva York, Fort Worth, Texas, Chicago, entre otras ciudades, y en Albuquerque, Nuevo México, donde también se convocó a contramanifestaciones.
La policía de las urbes designadas está en máxima alerta ante la posibilidad de enfrentamientos entre ambos grupos, como confirmó un portavoz del Departamento de policía de Raleigh, en Carolina del Norte, donde se espera otra manifestación supremacista, informó el semanario Newsweek.
Un vocero policial aseguró a la publicación que en Raleigh y otras ciudades se rastrean posibles convocatorias a marchar de grupos de extrema derecha, mientras autoridades en el estado de Ohio dijeron que se prepara una protesta frente al ayuntamiento de la ciudad de Columbus, donde ya se tiene preparado un contingente antimotines.
No obstante, no hay nada que indique por ahora que las marchas, si es que tienen lugar, serán tan concurridas como la letal Unamos a la Derecha, en la que marcharon miles de neonazis, miembros del Ku Klux Klan, y extremistas de derecha tomaron las calles en Charlottesville, Virginia, en agosto de 2017.
Estas manifestaciones coinciden con el juicio en curso al ex agente de policía Derek Chauvin, acusado del asesinato del ciudadano afrodescendiente George Floyd en Minneapolis el año pasado, durante una detención.
En el sur de California, en Hun-tington Beach y el condado de Orange, los departamentos de policía aseguraron que tienen todo preparado para asegurar la seguridad pública ante anuncios del Ku Klux Klan local de que participarán en la movilización, informó la revista Forbes.
Según mensajes enviados por Telegram obtenidos por el periódico local Orange County Register, las movilizaciones de mañana tienen como meta revivir la conciencia racial blanca y unificar a los blancos contra del odio hacia ellos. Queremos mostrar nuestro apoyo a las víctimas blancas del crimen interracial.
En Albuquerque se convocó a una protesta contra el evento de los Proud Boys Las Vidas Blancas Importan.
En Dakota del Norte circularon volantes de papel y en redes sociales para llamar a la marcha pacífica y se invitó a los participantes a llevar cubrebocas u otro tipo de máscara para garantizar el anonimato.
El gobierno del presidente Joe Biden es presionado por una legisladora demócrata clave, Elissa Slotkin, para que considere la designación de grupos supremacistas blancos foráneos como terroristas extranjeros sujetos a acciones del gobierno de Estados Unidos.
Si la administración de Biden tomara este paso sin precedente o incluso una designación menos estricta, ayudaría a frenar a las peligrosas organizaciones supremacistas blancas, argumentó Slotkin en una carta al secretario de Estado, Antony Blinken, a la que tuvo acceso Reuters.
En tanto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró una apelación contra el fallo de una corte que determinó que el gobierno federal no puede obligar a dos ciudades en Rhode Island a convertir a su policía local en virtuales agentes federales de migración.
El alcalde de Providence, Jorge Elorza, y la alcaldesa de Central Falls, Maria Rivera, señalaron en una nota de prensa que el Departamento de Justicia abandonó la apelación, presentada por el gobierno del entonces presidente Donald Trump, informó el diario The Providence Journal. El Departamento es dirigido ahora por el secretario de Justicia Merrick Garland, nombrado por Biden.
Las dos ciudades entablaron una demanda en agosto de 2018 luego de que el gobierno de Trump requirió que los beneficiarios del subsidio federal de asistencia a la justicia Edward Byrne Memorial cooperaran con las autoridades en la puesta en marcha de las leyes federales de inmigración.
Ambas localidades se han declarado ciudades santuarios y no piden a sus fuerzas policiales que apliquen las políticas federales de inmigración.

