martes, 21 de febrero de 2023

Las barbas a remojar: sismos de Turquía-Siria.

Jesús Manuel Macías M.* y Aurelio Fernández Fuentes**
Dos sismos de magnitud 7.8 y 7.5 azotaron una amplia región del sur de Turquía en sus límites con Siria, ocasionando una enorme cantidad de colapsos de edificios residenciales en varias ciudades y, hasta el momento, se contabilizan cerca de 40 mil fallecimientos. Se conoce sobradamente la enorme peligrosidad sísmica de esa región, aunque los estudios de efectos adversos de los sismos han subestimado sus potencialidades. Sin embargo, se ha tenido claro el factor de vulnerabilidad de las edificaciones, ya que se sabía que no habían sido construidas apegadas a las normas existentes, con todo y las limitaciones señaladas. Financiamientos para investigación sísmica e ingenieril han sido erogados desde instancias municipales hasta de organizaciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, y sus productos difundidos. El problema es que los desastres tienen un componente esencialmente social que debe ser, también de manera esencial, incorporado al entendimiento de potenciales desastres. Éstos no son espontáneas apariciones de desgracia humana, son versiones negativas de ciclos del devenir humano.
La región afectada por los sismos en cuestión tiene características importantes que contribuyeron a la configuración de ese desastre, ya catalogado como el más grande de Europa por funcionarios de la Organización Mundial de la Salud. Además de la alta sismicidad la condición geopolítica que define inestabilidad política regional, con serios problemas de desarrollo socioeconómico y en condiciones permanentes de conflicto armado. Esto vale más directamente para el territorio sirio, pero también aplica a la parte turca que ha mantenido asedio de las potencias del llamado occidente global. Turquía es un miembro estratégico de la OTAN que, sin embargo, no se pliega a los dictados de la élites que gobiernan esa organización militar trasnacional, y el presidente turco sobrevivió un intento de golpe de Estado en 2016 y a la animadversión de los controles mediáticos que dan cuenta pormenorizada del desastre actual.
Otra circunstancia que ha intervenido en la magnitud del desastre turco es su modelo de gestión de emergencias inútil para la prevención y que deriva de la vinculación europea y sus paradigmas de cómo enfrentar los riesgos de desastre. Desde luego, la incorporación inherente de ese famoso concepto tan difundido por su capacidad de simulación (fingimiento) que es el de resiliencia, como la creación de fortalezas antiriesgo termina por ser desenmascarado por los propios desastres. Poner las barbas a remojar no es mala idea.
Desde luego que la huella del neoliberalismo está presente y en primer lugar entre las causas centrales del desastre turco-sirio. Los llamados Tigres de Anatolia o capital verde o capital islámico modelaron los ámbitos urbanos turcos que introdujeron cambios importantes en las políticas económicas nacionales para conformar arreglos de gobernanza local favorables a las empresas, entre las que destacaron las inmobiliarias. Por otro lado, la búsqueda de responsables obvios e inmediatos de la tragedia no ha tardado y la aprehensión de los más de 130 involucrados en la construcción ilegal de edificios vulnerables al colapso sísmico se ha hecho presente. Son personas las judiciables, pero también es un sistema de relaciones sociales y económicas que las ha permitido. El proceso del desastre en Turquía y Siria continúa su marcha y la conversión de la tragedia en una magna crisis humanitaria está en fase de desarrollo. Poner las barbas a remojar nos recuerda que similares procesos de desmesura del capital de las inmobiliarias se han sufrido en la Ciudad de México y en otras urbes importantes, como Puebla y Guadalajara. En el primer caso, el reconocimiento formal del gobierno de la ciudad de al menos 415 inmuebles vulnerables a fuertes sismos, así como la deuda aún no saldada del todo para las decenas de personas fallecidas y para quienes perdieron bienes por los sismos de 2017, nos obliga a renfocar el problema del llamado cartel inmobiliario en la Ciudad de México como un ejemplo de esos procesos de urbanización potencialmente desastrosos que ocurren en todo el país.
En Turquía se arrestaron a responsables de edificios colapsados y, en contraste, en nuestra nación no se ha logrado aún arribar a la identificación y judicialización de los causantes reales de esas muertes. Ése es un tema clave, es medular para prevenir desastres y es tan importante como la investigación en sismología, la ingeniería estructural y los cuestionables intentos de expansión de la alerta sísmica y sus temibles sirenas.
* Investigador del Ciesas-México   ** Director del Cupreder-BUAP

Samir Flores: cuatro años sin justicia
El 20 de febrero de 2019, el activista indígena morelense Samir Flores Soberanes, integrante de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos y fundador de Radio Amiltzinko, fue asesinado a balazos frente a su casa, en su natal Amilcingo. Hasta la fecha, el crimen sigue impune y la investigación no presenta ningún avance.
Cabe recordar que en su momento el homicidio de Flores Soberanes cobró una relevancia particular ante la opinión pública, ya que tuvo lugar con el telón de fondo del conflicto por la planta eléctrica de ciclo combinado en Huexca, construida en su mayor parte en el sexenio anterior, y a cuya terminación y puesta en marcha se oponían diversas organizaciones locales, en las cuales la víctima tenía una participación destacada. No se han encontrado indicios de que el asesinato pudiera estar vinculado con ese asunto; en cambio, han ido surgiendo datos que apuntan a la posible autoría del Comando Tlahuica, un estamento de la delincuencia organizada que opera en Morelos bajo el amparo de grupos políticos todavía poderosos.
El único elemento sólido e indiscutible que podría llevar al esclarecimiento de la muerte de Samir Flores es la actuación de la fiscalía local, encabezada por Uriel Carmona Gándara, la cual se ha esforzado en imposibilitar la acción de la justicia en ese y en otros casos. De entrada, apenas seis días después de perpetrado el homicidio de Amilcingo, esa institución autónoma extravió el arma con la que fue ultimado el activista y en lo sucesivo no ha querido o no ha podido avanzar en las pesquisas.
El propio gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, declaró en septiembre de 2020 que Carmona Gándara tiene ya la investigación, pero no la quiere soltar porque hay mucha gente involucrada; ojalá que realmente se abra y que tenga los suficientes pantaloncitos para declarar quiénes fueron los asesinos de Samir Flores. Días más tarde, el mandatario estatal reiteró que el fiscal de su estado tiene miedo y que por eso no revelaba lo que sabía.
Cabe recordar que Carmona Gándara fue electo en 2018 por el Congreso estatal, en el que la primera fuerza era la bancada del Partido de la Revolución Democrática, a propuesta del ex gobernador Graco Ramírez, integrante de ese partido, para un periodo de nueve años. Desde entonces, el fiscal ha sido señalado en diversas ocasiones por su mal desempeño en numerosas circunstancias; por ejemplo, el manejo de cadáveres en las fosas clandestinas de Tetelcingo, con implicaciones de desaparición forzada, así como los abusos de poder de sus escoltas y la revictimización de ocho jóvenes asesinados en la colonia Antonio Barona de Cuernavaca. Asimismo, Carmona Gándara fue señalado de encubrimiento en el feminicidio de la joven capitalina Ariadna López Díaz, cuyo cadáver fue hallado en octubre del año pasado a las fueras de Tepoztlán, y de quien la fiscalía morelense afirmó que había muerto por una grave intoxicación alcohólica y broncoaspiración y que en realidad fue golpeada hasta que murió a causa de traumatismo múltiple.
Las tentativas por sacar del cargo a Carmona Gándara no han dado resultado. Cuando se intentó someterlo a juicio de desafuero en el Congreso de la Unión, obtuvo de manera inexplicable un amparo que evitó el procedimiento; fallaron también los intentos por removerlo en el legislativo de su estado, y en noviembre pasado el Congreso de la Ciudad de México exhortó a su homólogo morelense a que destituyera al cuestionado fiscal.
En suma, todo indica que el asesinato de Samir Flores cayó en el agujero negro de la Fiscalía General de Morelos y que no será posible esclarecerlo y hacer justicia en tanto no se consiga la salida –y tal vez, la imputación penal– de su titular, exponente de esa generación de fiscales estatales blindados que gobernadores del régimen pasado dejaron en varias entidades del país, acaso con el propósito de cubrirse las espaldas y lograr, ellos también, una impunidad duradera.

Países con grandes deudas, uno de los temas centrales en la reunión del G-20
Reuters   Periódico La Jornada 
Martes 21 de febrero de 2023, p. 17
Berlín. Las perspectivas de la economía mundial y la situación de los países altamente endeudados serán los principales temas de debate en las reuniones del Grupo de los 20 (G-20) a celebrarse esta semana en India, declaró el lunes el ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner.
China, en particular, desempeña aquí un papel importante, declaró Lindner. China es, con diferencia, el mayor acreedor de muchos países muy endeudados de África y Asia, y se le ha presionado repetidamente para que haga concesiones.
Los ministros de Finanzas y los jefes de los bancos centrales del G-20 se reunirán del 22 al 25 de febrero para debatir los crecientes problemas de endeudamiento de los países en desarrollo debido a la pandemia y a la guerra de Ucrania.
India apoya la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y Estados Unidos para que el llamado Marco Común –una iniciativa del G-20 lanzada en 2020 para ayudar a los países pobres a retrasar el pago de la deuda– se amplíe para incluir a los países de renta media.
Lindner sostiene que este marco debe probarse primero con los países pobres antes de ampliarlo a los de renta media. No podemos dar el tercer paso sin dar el segundo, señaló. Sin embargo, Lindner añadió que ve mucho potencial en el Marco Común, por lo que ahora hay que sentar a la mesa a todas las partes interesadas para decidir conjuntamente qué instrumento se elige.
Ningún país puede eludir su responsabilidad, advirtió, aunque sin mencionar de forma explícita a China.