La guerrera feliz sale de Chicago con la vista en la Casa Blanca // La política migratoria con México sólo se abordará después de noviembre // Apoyo de Washington a la invasión de Israel a Gaza, tema controversial
▲ La vicepresidenta y candidata presidencial demócrata, Kamala Harris, con su esposo, Douglas Emhoff, al final de la Convención Nacional Demócrata.Foto Afp
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Viernes 23 de agosto de 2024, p. 21
Chicago. Kamala Harris salió triunfante de Chicago en su objetivo de consolidar el apoyo casi total del Partido Demócrata a su campaña presidencial y con bases entusiastas, que no sólo incluyen a los militantes sino a varias de las figuras políticas y culturales más reconocidas de su país.
La por ahora vicepresidenta fue bautizada como la guerrera feliz, quien ofrece una voz más joven y una visión de lo posible si es electa, en contraste con el mensaje oscuro y siniestro de su opositor Donald Trump.
Más allá de su mensaje, su candidatura por definición es histórica: primera mujer negra en postularse a la Casa Blanca y que, después de esta convención y el giro positivo en las tendencias electorales por ahora, posiblemente será la primera presidenta.
En la cuarta y última noche de la Convención Nacional Demócrata, los oradores, videos y los cuentos fueron dedicados a la historia de una hija de migrantes –padre jamaiquino y madre india– criada en California y Canadá, trabajó en un McDonalds para pagar sus estudios universitarios de leyes, llegó a ser fiscal en San Francisco y después procuradora general de California, se convirtió en madrastra de los hijos de su esposo, Doug Emhoff, después fue electa senadora federal para llegar a ser la primera mujer y persona de ascendencia africana en ser vicepresidenta
En esta elección, nuestra nación tiene una oportunidad preciosa y fugaz de superar la amargura, el cinismo y las batallas divisorias del pasado, explicó Harris. No como miembros de un partido o facción, sino como estadunidenses.
Hablando en la arena del United Center, donde juega el famoso equipo de basquetbol Toros de Chicago, Harris declaró: Seré una presidenta que nos una en torno a nuestras más altas aspiraciones. Una presidenta que lidera y escucha, que es realista, práctica, que tiene sentido común y que siempre luchará por el pueblo estadunidense. Desde los tribunales hasta la Casa Blanca, ese ha sido el trabajo de mi vida.
Ante los coros de ¡Ka-ma-la, Ka-ma-la!, retomó su guion estrenado hace sólo un mes, cuando fue proclamada candidata, pero ya bien ensayado, recordando a todos su experiencia como una fiscal firme pero sin abandonar la compasión, quien sabe cómo enfrentar a criminales, a hombres que abusan de mujeres, empresarios que roban –referencias obvias a su contrincante Donald Trump–. Y repitiendo las frases que se han vuelto consignas de la campaña: Cuando luchamos, ganamos. Como ha sido a lo largo de esta convención, las propuestas de política se quedaron sin gran detalle y abordaron desde la defensa del derecho al aborto, la asistencia para vivienda y el apoyo de los derechos sindicales hasta reducciones de impuestos para la clase media. Esa estrategia es a propósito, dicen analistas y asesores aquí.
Existe un cálculo político para permanecer deliberadamente ambiguos sobre varios de los temas centrales, comentó un analista y asesor de la candidata en entrevista con La Jornada.
La política del buen vecino espera mejor momento
A la pregunta de qué hará Harris en el corto plazo en los temas de migración y relaciones con México, el asesor explicó que probablemente ella esperará hasta después de la elección para decidir cómo proceder en torno a estos temas. Con México, la migración y el comercio serán temas claves sobre los cuales tendrá que tomar decisiones poco después de llegar a la Casa Blanca.
Pero está por verse si Harris y su compañero de fórmula, Tim Walz, pueden mantener esta ambigüedad durante la contienda. Su contrincante Trump viajó ayer a la frontera con México para resaltar lo que acusa son los fracasos para controlar esa línea por parte del presidente Joe Biden y a quien llama la zar de la frontera Harris.
Sobre estos ataques, Harris recordó: me enfrenté a los cárteles que trafican armas y drogas y seres humanos. Agregó que resucitará el acuerdo bipartidista sobre seguridad fronteriza, que enviaría más agentes de Patrulla Fronteriza y que permitiría al presidente suspender solicitudes de asilo. Pero a la vez ofreció, en respuesta a demandas de los defensores de derechos migrantes, que impulsará algún tipo de reforma migratoria. Podemos crear un camino vía méritos a la ciudadanía y asegurar nuestra frontera al mismo tiempo.
En el ámbito de política exterior, no abandonó la misión aparentemente sagrada de Estados Unidos. Como comandanta en jefe, yo aseguraré que Estados Unidos siempre tenga la fuerza de lucha más fuerte y letal del mundo, declaró. Fortaleceremos, no abdicaremos, nuestro liderazgo global. Los militantes respondieron como siempre: U-S-A, U-S-A.
Por mucho, el tema más controversial dentro y fuera de la convención esta semana es el apoyo estadunidense incondicional a Israel en su guerra en Gaza. Promotores de un alto el fuego y el fin del envío de armas estadunidenses a Israel advierten que no podrán movilizar a votantes en apoyo de la candidata demócrata sin alguna señal de que ella buscará poner fin al cheque en blanco estadunidense para Israel.
Si al llegar el 6 de noviembre, acabamos perdiendo esta elección, no tendremos a nadie más a quien culpar que a nosotros por la manera en la que decidimos incluir o excluir ciertas voces, advirtió la diputada federal Ilhan Omar, en entrevista con el noticiero digital Zeteo. Condenó en particular al presidente Biden por continuar con el envío de armas a Israel mientras dice favorecer un alto el fuego. Es una ridiculez decir que estamos trabajando cada día para lograr un cese el fuego, y al mismo tiempo enviar las armas que están creando las hostilidades.
Este jueves, la presión sobre la campaña de Harris para tomar una posición diferente sobre Gaza se intensificó con varios palestino-estadunidense realizando una protesta física frente de la arena, y con el sindicato automotriz nacional UAW sumándose al reclamo para que se permitiera a una voz palestina-estadunidense hablar desde el podio ante la convención –petición que fue negada por el partido–.
El cineasta Michael Moore se sumó a la demanda ayer, declarando que si queremos que la guerra en Gaza llegue a su fin, no podemos enterrar nuestras cabezas o ignorar las voces de los palestino-estadunidenses en el Partido Demócrata. Si queremos paz, si queremos una democracia real, y si queremos ganar esta elección, el Partido Demócrata debe permitir que un orador palestino-estadunidense sea escuchado desde el podio de la Convención Nacional Demócrata esta noche (ayer).
Ninguna voz palestina-estadunidense fue invitada al podio, pero Harris sí dedicó parte de su discurso a Medio Oriente. Siempre estaré comprometida con el derecho de Israel a defenderse, declaró. Agregó que ella y el presidente trabajan de manera incesante porque es la hora de lograr un acuerdo para elregreso de los rehenes y un cese el fuego. Agregó que “lo que ha ocurrido en Gaza en estos 10 meses es devastador. Tantas vidas inocentes perdidas, la escala del sufrimiento rompe el corazón… El pueblo palestino debe lograr su derecho a la dignidad, seguridad, libertad y autodeterminación”.
La noche culminó con una sensación histórica, como también una esperanza urgente: que una mujer está en camino de ser la primera presidenta y que en esta elección el pueblo podrá frenar el avance del proyecto neofascista. Eso tal vez amerita un poco de alegría.
Más plural y progresista, la convención de demócratas
Llama la supernación a la unidad frente amenazas internas y externas
David Brooks y Jim Cason Corresponsales
Periódico La Jornada Viernes 23 de agosto de 2024, p. 22
▲ El entrenador de basquetbol Steve Kerr y los cantantes Pink y Stevie Wonder, entre otras celebridades, mostraron el mosaico de esta plataforma política.Foto Ap y Afp
Chicago. Después de cuatro días de la Convención Demócrata Nacional, que culminó con la coronación de la hija de inmigrantes Kamala Harris, mucho ha cambiado con un nuevo impulso y, por primera vez con un panorama electoral positivo para los demócratas, las tendencias en las encuestas lo registran.
Harris ahora está empatada o ganando la contienda. Se trata de un cambio logrado en un solo mes desde que Joe Biden era candidato y estaba al borde de una muy posible derrota.
Tal vez el indicador más claro es la creciente histeria de Donald Trump, el adversario en las urnas, expresada en sus cada vez más tontas declaraciones: Ella fue comunista, es comunista y será comunista, acusa a Harris cada día, algo que, más allá de ser falso, parece ser un ataque posiblemente caduco del político viejo que creció en la guerra fría.
Y es que aquí en la convención en Chicago nació un optimismo ausente durante la campaña de Biden y, con ello, cambió la narrativa en los medios y en las calles sobre la elección. De repente, se pusieron en jaque las ambiciones y pronósticos republicanos, y con únicamente 11 semanas antes de elección del 5 de noviembre, el cambio es esencial para los demócratas.
El mosaico de las bases y militantes del Partido Demócrata es una expresión visual de la diferencia entre los partidos. Aquí en Chicago, tanto el desfile de oradores como los 20 mil participantes en la arena subrayaron el llamado a la unidad a pesar de diferencias, que fue uno de los mensajes retóricos principales para marcar un contraste con los republicanos y su convención abrumadoramente blanca.
Políticos latinos –algunos con expresiones en español–, afroestadunidenses, asiáticos, gays, musulmanes, judíos y más se combinaron con estrellas del mundo de los espectáculos y deportes.
Por cierto, se podría decir que los que más provocaron el júbilo del público fueron los no políticos, como el músico Stevie Wonder, las Chicks, Pink y el entrenador de basquetbol Steve Kerr, entre otros.
También se notó en la ruta sonora de esta fiesta política, desde rock y country hasta motown, R&B y rap, aunque no blues, la música más identificada con Chicago (quizá porque choca un poco con uno de los temas de la convención, que es la felicidad, una decisión de alguien que no entiende el blues).
Hubo momentos que ofrecían algunas interrupciones cómicas, por ejemplo: referencias a la matriarca del partido, la ex presidenta de la Cámara baja Nancy Pelosi, a quien le colocaron el apodo de La Madrina –en el sentido de El Padrino– por su manejo férreo del poder partidario, incluyendo, aunque no se dijo públicamente, su papel ya conocido en poner fin a la candidatura de Joe Biden y trasladarla a Harris.
Sin embargo, si algo tuvieron en común las dos convenciones fue esa extraña obsesión con la familia de los candidatos. A diferencia de otros países, los esposos, hijos, nietos de los candidatos de pronto son parte del enfoque: quien podría ser el primer esposo de una presidenta estadunidense, Doug Emhoff, marido de Harris, ofreció un discurso que incluyó hasta cómo conoció románticamente a su esposa.
El presidente Biden fue presentado por su hija. Los hijos de ambos políticos fueron captados por las cámaras, y también participaron en videos trasmitidos aquí para hablar de sus padres. Nadie los eligió, pero son protagonistas en las pugnas electorales.
Y como es de esperarse, no falta el patriotismo fácil. En cada convención se coreaba, cuando se elogiaba a este país: U-S-A, U-S-A. Cada noche empezaba con el himno nacional, el juramento de lealtad y, en la versión republicana, con expresiones marciales. Mucho énfasis se colocó en el heroísmo de los que son y fueron militares, con algunos de los oradores afirmando que ellos arriesgaron sus vidas en lugares como Afganistán e Irak para defender a la libertad y su país. No mencionaron las consecuencias de estas aventuras bélicas estadunidenses. Aquí se usó repetidamente para criticar la cobardía de Trump, quien evadió el servicio militar con un pretexto médico.
En ambas, se repitió sin cesar que este país es el elegido por Dios, cada noche pedían la bendición del ser divino, y esa mezcla de religión y política tenía lugar al inicio y al final de cada noche, incluso en voces de líderes religiosos. Se trata probablemente de la democracia más religiosa del mundo.
Con tanto patriotismo, odas al sueño americano, referencias a este país como la nación indispensable del mundo y, como se expuso repetidamente: una fuerza del bien, resultaban un poco desconcertante las referencias a esta elección como un momento existencial donde estaba en riesgo el futuro del superpoder. Según lo que se dijo en ésta y la otra convención (la republicana), hay amenazas por todas partes dentro y fuera del país. Una vez más, dejaron la impresión de que es un superpoder muy asustado.
Aquí no se decide nada, algo que decepciona a los novatos entre los delegados, no entienden que una convención es nada más un comercial muy largo, un espot publicitario.
Una superproducción bajo control
Es una superproducción obviamente realizada por profesionales del mundo de espectáculo.
Casi todo está coreografiado, nada fuera del control de la campaña presidencial y la cúpula máxima del partido, aunque a veces hay interrupciones mínimas y breves, como las que expresan disidencia sobre el apoyo estadunidense al genocidio perpetrado por Israel en la franja de Gaza.
Hay algo de pan y circo, pero también es la única vez cada cuatro años que cada partido se reúne a escala nacional, donde se pueden expresar de cierta manera diversas corrientes, como fue el caso aquí con legisladores y funcionarios progresistas y sus aliados en movimientos de derechos y libertades civiles, y donde a pesar de la prioridad política de mostrar unidad con los candidatos, se registran algunas de las luchas internas y externas en el país más poderoso del mundo.
Existen niveles dentro de la convención. Hay asientos especiales para invitados importantes, donantes y otros asistentes distinguidos; también hay secciones con trago gratis, por ejemplo el área Captain Morgan.
Empresas y grupos de interés poderosos han comprado suites con cocineros y meseros, y para los más especiales hay fiestas privadas con entretenimiento exclusivo. A pesar de la retórica desde el podio, no todos aquí son iguales.
En África, todos mueren de risa al ver a Estados Unidos, comenta un taxista de Uganda en Chicago al conversar sobre el dinero que domina la elección, la retórica falsa y, sobre todo, Donald Trump, quien, opina, ha aplicado el modelo autoritario de varios líderes de aquel continente.
Reitera trump Ataques contra indocumentados
▲ Acompañado de familiares de víctimas “atacadas y asesinadas por extranjeros irregulares liberados en Estados Unidos por la ‘camarada’ Kamala Harris, la candidata presidencial demócrata de izquierda radical”, Donald Trump celebró ayer en Sierra Vista, un acto de campaña en las afueras de Phoenix, Arizona, en la frontera con México. Reiteró que los migrantes son violadores, narcotraficantes y asesinos. La elección en noviembre es simple: Kamala Harris traerá a cientos de miles más de indocumentados violadores, traficantes de drogas y asesinos, pero el presidente Donald Trump mantendrá a esas personas fuera de nuestro país, y los enviará de vuelta a sus países, donde pertenecen, expuso el magnate, informó CNN en Español.Foto Ap
Periódico La Jornada Viernes 23 de agosto de 2024, p. 23


