jueves, 29 de agosto de 2024

El presidente nombra a jueces federales en EU y los ratifica el Senado

Jim Cason y David Brooks   Corresponsales
Periódico La Jornada  Jueves 29 de agosto de 2024, p. 8
▼ En gran parte de Estados Unidos los jueces son elegidos por voto popular. En algunos estados, los comicios no son partidistas, en otros los candidatos se afilian a un partido y en algunos más los gobernadores los nombran, pero se someten a la relección al fin de su primer periodo.
Washington y NY., La mayoría de los estados de la Unión Americana elige a sus jueces, y la Constitución establece que todo juzgador federal debe ser nombrado por el presidente y ratificado por el Senado.
A escala local, hay varios sistemas para seleccionar a togados en todos los niveles. Por ejemplo, 20 estados lo hacen mediante elecciones no partidistas, otros nueve por comicios donde los candidatos son afiliados a un partido, y en siete más primero son nombrados por el gobernador para un primer periodo, pero después deben someterse a relección, según datos compilados este mes por el centro no partidista Brennan Center for Justice. En otros estados, el gobernador o la legislatura nombran a jueces y en otros se emplea un sistema híbrido.
Unas 14 entidades los seleccionan del Tribunal Estatal Supremo, y hay otros sistemas para seleccionar a jueces a tribunales de apelación estatales.
La Constitución de Estados Unidos requiere que todo juez federal, desde la Suprema Corte, las cortes de apelación y tribunales federales sean nominados por el presidente y ratificados por el Senado, y sus plazos son vitalicios.

La viabilidad política de la ultraderecha en México
Bernardo Barranco V.
El resultado electoral de junio de 2024 transformó radicalmente el horizonte político de México. El triunfo demoledor de Morena y sus aliados quebrantó profundamente a los partidos que integraron la oposición. Ahora sufren una crisis anímica y de brújulas extraviadas. Ideológicamente la oferta extraña de alianza de PRI, PAN y PRD fracasó. Las históricas derrotas se decantaron en descalabros de identidad y tradición de los partidos. El pragmatismo del PAN, por ejemplo, lo llevó a condescender con principios ideológicos antes inimaginables. Su rechazo al aborto se matizó durante la campaña. El PAN se corrió más al centro. Ahora muchos militantes plantean recuperar la llama original del panismo como una corriente conservadora socialcristiana.
Bajo esta premisa, Eduardo Verástegui fundamentó su discurso fundacionista de un nuevo partido de la ultraderecha. Afirmó en el discurso de clausura de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el pasado fin de semana en la CDMX: “Nos encontramos en un momento crucial de nuestra historia y México nos llama a poner en acción nuestro amor por nuestra nación. Llegó la hora de actuar, pero no en una película, sino en la vida real. Actuar con valores en el día a día. México es una nación forjada en las luchas… Los valores que han sido el faro, que han guiado a nuestra nación durante décadas, están siendo desafiados por ideologías que buscan imponer los mismos políticos de siempre”.
Verástegui, en un video de hace meses, sostuvo: Sueño un México que le permita a Dios ser el centro de nuestra nación. Es una afirmación provocadora, anticlimática en términos de laicidad. Es el lanzamiento oficial del partido de Verástegui. Aunque ya lo había anunciado, formaliza ahora ante sus aliados y padrinos la creación un partido de ultraderecha en México. Verástegui no va solo; tendrá el apoyo del catolicismo y pentecostalismo conservador estadunidense. En su intervención volvió a criticar al gobierno catalogando a sus miembros de zurdos corruptos, y a la oposición de inexistente, llamándola opoficción. En el país, dijo, no hay una verdadera opción de derecha. El PAN es un partidito de derechita cobarde, ha perdido el rumbo, ha declinado sus orígenes, ha extraviado su identidad. Por ello, sigue Verástegui: “Debemos reconstruir la derecha… construir un movimiento conservador que promueva la libertad y la defensa de los valores mexicanos”. Prometió que muy pronto se iniciará la restauración, ojo con este término, de un nuevo partido: Verás que sí, en consonancia con su apellido. La creación de la nueva plataforma política descansará en el Movimiento Viva México y en agrupaciones civiles vinculadas al Yunque.
Al señalar que la derecha está huérfana, Verástegui reconoce el fracaso de muchos ultraderechistas católicos que venían del Yunque, de los Tecos y de otros grupos políticos de extrema derecha que eligieron afiliarse al PAN desde fines del siglo pasado, sobre todo en el periodo de Vicente Fox, y terminaron por conformar el ala más dura de ese partido. Muchos terminaron mimetizándose de la cultura política de corrupción y privilegios. La opción conservadora se fue debilitando por las tentaciones pragmáticas y jugosas prerrogativas adormecedoras. También inhibió la construcción de movimientos de extrema derecha en México.
Muchos analistas e historiadores ven poco viable que cuaje una opción de extremismo político católico. Estos movimientos fueron derrotados cultural, ideológica y militarmente desde el siglo XIX por los liberales. En el siglo XX la guerra cristera fue sometida por los militares sonorenses, actores y herederos de la Revolución Mexicana.
Otros analistas reprochan la política cultural y moral del presidente Andrés Manuel López Obrador como conservadora. Éste reivindica la familia tradicional, se ha enfrentado al feminismo, en sus primeros tres años enalteció los valores religiosos y bíblicos; colmó a los ciudadanos con la Cartilla moral, de Alfonso Reyes; enalteció la economía moral y casi no se involucró en temas como el aborto y los derechos de las minorías sexuales. ¿Para qué crear un partido radical si el Presidente ha secuestrado parte de sus causas?
Como buen actor, Verástegui ha construido un personaje. Su libreto se fundamenta en la crisis de los partidos opositores. Su irrupción, no es un accidente, es reflejo de una atmósfera del fin e inicio de nuevos ciclos en la vida política de la nación. Verástegui no está solo, cuenta con la red de apoyos políticos y financieros de Donald Trump. Dispone de la solidaridad de Jair Bolsonaro, Giorgia Meloni, Steve Bannon, Salvador Abascal, Marine Le Pen, Lech Walesa, Javier Milei, el senador Ted Cruz, el presidente de Hungría, Viktor Orban, y Ricardo Salinas Pliego, entre muchísimos otros.
En el mundo entero la ultraderecha es una amenaza real. Parte de supuestos como la decadencia moral de las sociedades contemporáneas y la necesaria recuperación de los valores religiosos fundantes para que Dios actúe y sea el centro de la historia. Y nos preguntamos ¿por qué México parece ir en sentido contrario? ¿Por qué es remoto pensar que se erija con peso electoral la ultraderecha? Desde mediados del siglo XX parece que nos hemos vacunado ante el radicalismo de las derechas. Bueno, eso decían en España y Vox es una amenaza latente. También en Argentina: siete meses antes de las elecciones era un absurdo pensar que Milei sería presidente.

Morena se une al Partido Socialista de España contra la ultraderecha mundial
Néstor Jiménez
Periódico La Jornada   Jueves 29 de agosto de 2024, p. 10
Morena firmó un convenio de colaboración con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con el objetivo de estar unidos contra la estrategia de la ultraderecha en el mundo, que tienen conexiones internacionales, así como impulsar políticas progresistas en los dos países.
Tienen en el Partido Socialista a un aliado para dar la batalla a la ultraderecha, en lo lógico y lo político; a un socio para combatir estrategias y fuerza ante los desafíos; a un amigo para celebrar el triunfo del progreso, tanto en España como en México, y un hermano para seguir creciendo y compartiendo durante los próximos años, sostuvo ayer el secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, al presentar detalles del acuerdo para la formación, la organización y la solidaridad entre ambos institutos políticos.
En conferencia de prensa junto con el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, y el presidente del Instituto Nacional de Formación Política, Rafael Barajas, El Fisgón, el político español aseveró que hay una ola reaccionaria que recorre el planeta y que sólo busca cancelar derechos sociales y blindar los privilegios a unos pocos a costa del sufrimiento de la gran mayoría.
Alertó, además, que su amenaza es real y grave; no sólo buscan frenar el progreso y postergar las grandes transformaciones sociales, sino volver atrás en los avances en los derechos que ya hemos conquistado.
Como ejemplo, expuso que los gobiernos de derecha se han caracterizado por desacreditar los sistemas públicos de salud o de pensiones, con la intención de obligar a la contratación de seguros privados. Combatimos al mismo enemigo, la ultraderecha que se ha instalado a escala internacional, y las mismas mentiras, a uno y otro lado del océano, agregó.
Consultado sobre si los empresarios españoles les han expresado tener alguna preocupación, respondió: “me atrevo a decirle que ninguna, ninguna preocupación.
Viendo la reacción de algunos de los que se oponen a la propuesta de la reforma (judicial), igual es que van por el buen camino. Yo les quiero decir que desde Europa no nos hemos posicionado en contra; ningún país europeo, ni la Unión Europea, se ha posicionado en contra de la reforma que están haciendo, dijo Cerdán, quien expresó que respeta las iniciativas que se debaten en el Congreso de la Unión.
A la vez, apuntó que desde el PSOE coinciden con la visión de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, a quien definió como un referente internacional.
En tanto, durante la conferencia de prensa, el dirigente nacional morenista se refirió a la incorporación de los dos senadores electos del PRD a la próxima bancada del partido guinda en ese órgano legislativo.
Nosotros no tenemos negociaciones en lo oscurito. Lo que nos une a quienes estamos en este proyecto, en este movimiento, son ideales, valores, y compartimos un proyecto de nación, aseguró Delgado.

México, SA
Mexicanos decadentes // ¿Soberanía? ¿Qué es eso? // Ministros traumados
Carlos Fernández-Vega
▲ El presidente Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia de prensa matutina de ayer en el salón Tesorería de Palacio Nacional.Foto Presidencia
No sorprende, pero no por ello deja de ser vergonzoso e indignante: mexicanos ( whitexicans, la mayoría, y aspirantes a serlo sin posibilidad alguna de lograrlo) que exigen la inmediata cuan salvadora intervención del vecino del norte, por tener, según dicen, el derecho de violar la soberanía nacional y meterse donde nadie lo ha llamado. Y aseguran que así es porque el gobierno mexicano firmó un tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, de tal suerte que al cliente lo que pida, y por ello son felices.
Pues bien, los cavernícolas que así se expresan ni siquiera conocen el contenido del Tratado entre México, Estados unidos y Canadá (T-MEC) que utilizan como bandera para justificar sus sueños húmedos intervencionistas, pero ahí están, duro que te dale, pues dicen que este mecanismo permite que gringos y canadienses (éstos siempre en calidad de perrito faldero de los primeros) hagan lo que les venga en gana en territorio mexicano (para eso tienen a sus procónsules en este país) y así lo firmó el naco que gobierna. Rudimentarios, sin duda, y todavía lo presumen.
Pues bien, para su desencanto, el capítulo 8 del T-MEC, en su segundo enunciado, establece claramente: En el caso de México, y sin perjuicio de sus derechos y remedios disponibles de conformidad con este Acuerdo, Estados Unidos de América y Canadá reconocen que México reserve su derecho soberano de reformar la Constitución y su legislación interna, y si bien dicho capítulo aborda el tema de los hidrocarburos (reconocimiento de la propiedad directa, inalienable e imprescriptible del Estado mexicano… de conformidad con la Constitución mexicana), el derecho soberano que menciona es para todo lo demás, incluidas, por ejemplo, reformas como la del Poder Judicial. Y fue aceptado por los tres países.
Bien harían Ken Salazar y Graeme Clark en dar una leída al texto del tratado de marras, el cual también establece que las partes confirman su pleno respeto por la soberanía y el derecho soberano a regular con respecto a asuntos atendidos en este capítulo de conformidad con sus respectivas constituciones y derecho interno en pleno ejercicio de sus procesos democráticos.
Para los rudimentarios whitexicans, sus seguidores y el coro organizado (todos apologistas del clasismo y el racismo), que serían felices con una invasión gringa, lo anterior les representa un severo problema, sobre todo de entendimiento, porque no les cabe en la cabeza eso de la soberanía (¿con qué se come?), pues les fascinan las monarquías, sueñan con Maximiliano, aborrecen el país en el que viven y, peor aún, el texto aludido es en español, idioma que prácticamente desconocen.
Bien lo dijo ayer el presidente López Obrador: “Como en el tratado se establece que debemos de mantener políticas conjuntas en materia económica-comercial, entonces ellos (los apologistas) dicen: ‘¡Ah!, como se tiene un tratado, pues ya son como estados asociados, ya México no tiene su independencia, no es soberano, ya no puede modificar su Constitución, no puede reformar las leyes’. De veras, es un tiempo decadente”. El T-MEC, dijo, no es para que México se convierta en un apéndice, en una colonia, en un Estado asociado.
Pero más allá de los apologistas de la intervención foránea, ayer la presidenta electa Claudia Sheinbaum invitó al Departamento de Estado y al embajador Salazar a que expliquen el interés que tienen en la reforma al Poder Judicial. Ellos tienen que decir por qué. Dicen que interviene en el T-MEC y no es cierto; en ningún lugar de éste viene el tema del Poder Judicial; no tienen por qué estar interviniendo de esta manera en algo que le corresponde exclusivamente a los mexicanos y mexicanos, y eso no significa que deba haber tensiones de ninguna manera”.
Para refrescarles la memoria, la futura mandataria subrayó que durante toda la campaña, de mi parte, de los senadores, de diputados, siempre estuvo el planteamiento de la elección popular de jueces ministros y magistrados del Poder Judicial. Es decir, no es algo nuevo, y cuando se gana por una mayoría tan contundente es evidente que hay un mandato del pueblo de que se cumpla lo que se planteó durante la campaña, que es la reforma del Poder Judicial; tenemos que ser muy claros de lo que (sólo) corresponde a los mexicanos.
Las rebanadas del pastel
Traumático para el grueso de los ministros ha sido toparse en las escalinatas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con los trabajadores de a pie que llevan años y años laborando en la institución, y nunca los vieron ni escucharon. ¡Ayuda sicológica para Norma, Luis, Alberto y conexos!
X: @cafevega   cfvmexico_sa@hotmail.com