martes, 27 de agosto de 2024

Intensa ofensiva rusa daña la infraestructura energética de Ucrania.

Misil impacta en hidroeléctrica de Kiev
Servicios de emergencia trabajan en restablecer el suministro de agua y luz
Juan Pablo Duch   Corresponsal
Periódico La Jornada   Martes 27 de agosto de 2024, p. 30
Moscú. Dejar Ucrania a oscuras parece ser la meta que se fijó Rusia al lanzar ayer durante 10 horas más de 100 misiles, incluidos hipersónicos, balísticos y de crucero, y similar número de drones contra instalaciones energéticas, incluida la hidroeléctrica de Kiev, en 15 de las 24 regiones administrativas del vecino país.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, calificó este ataque, masivo y combinado, de uno de los mayores desde que empezó la guerra y subrayó su crueldad al querer dañar la infraestructura civil más crítica en la mayoría de nuestra regiones, de Járkov a Kiev y Odesa.
La defensa antiaérea de Ucrania aseguró haber derribado 102 de los 117 misiles y 99 de los 109 drones lanzados por Rusia.
La presa de la hidroeléctrica de Kiev sufrió el impacto de un misil, pero las autoridades aseveraron que es imposible destruir con proyectiles de ese tipo el dique, que contiene las aguas del embalse del río Dnipró, cuyo derribo causaría una catástrofe en la capital ucrania.
Zelensky dijo que los servicios de emergencia están volcados en reparar las instalaciones dañadas para restablecer a la brevedad el suministro eléctrico y de agua potable en las zonas donde se produjeron apagones.
Aunque es prematuro saber el número de víctimas, de modo preliminar el primer ministro ucranio, Denis Shmihal, adelantó a la prensa de su país que se tiene conocimiento de cinco casos de muerte y una treintena de heridos, así como numerosos edificios y vehículos afectados por los impactos directos o fragmentos caídos.
Por su parte, durante esta madrugada, Ucrania atacó con drones las regiones rusas de Saratov, Kursk, Briansk, Belgorod, Tula, Orlov, Riazán y Volgogrado, de acuerdo con los reportes de aparatos aéreos no tripulados derribados, 20 en total, que proporcionó el ministerio ruso de Defensa.
El gobernador de Saratov, Roman Busarguin, informó que dos drones impactaron en sendos rascacielos de reciente construcción en las ciudades de Saratov (37 pisos) y Engels (25 pisos), situadas una en frente de otra, en los márgenes izquierdo y derecho del río Volga.
Tomando en cuenta que otros drones llegaron hasta el aeródromo militar de Engels-2, a cuatro kilómetros del río, que sirve de base para bombarderos Tu-160 y Tu-95MC, el impacto en los edificios de viviendas pudo deberse a dos razones: o los ucranios, al programar la trayectoria de vuelo, se basaron en mapas anteriores que no incluían los rascacielos, uno habitado desde 2015 y el otro a partir de 2021, o los recursos rusos de combate electrónico desviaron esos drones, opina el experto ruso Yan Matveyev.
¿Respuesta a la invasión de Kursk?
No queda claro si el ataque de ayer a 15 regiones de Ucrania fue la respuesta inevitable que el presidente ruso, Vladimir Putin, prometió en su momento por la invasión ucrania de la región rusa de Kursk desde el pasado 6 de agosto, donde 20 días más tarde continúan los combates sin grandes variaciones en los días recientes: los ucranios intentan avanzar un poco más, los rusos tratan de evitarlo.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, declaró la mañana de ayer que sin duda habrá una respuesta, pero lo hizo horas después de que, de acuerdo con estimaciones de la defensa antiaérea de Kiev, 11 Tu-95MC y seis Tu-22M3 habían terminado de lanzar sus misiles y bombas guiadas, igual que cuatro buques de guerra y un número no determinado de sistemas terrestres de misiles.
En cambio, Andrei Kartapolov, presidente del comité de Defensa de la Duma o Cámara de Diputados federal, consideró que este ataque es parte de nuestra respuesta por la provocación de Kursk, y habrá más.
El ministerio ruso de Defensa difundió un comunicado que señala: Esta mañana (lunes), las fuerzas armadas de la Federación Rusa lanzaron un ataque masivo con armas de precisión de largo alcance basadas en aire y mar, aviación táctica operativa y drones contra instalaciones críticas de infraestructura energética que apoyaban el funcionamiento del complejo militar-industrial de Ucrania.
Precisó que el ataque se centró en subestaciones eléctricas en las regiones de Kiev, Vinnitsa, Zhitomir, Jmelnitski, Dniepropetrovsk, Poltava, Nikolayev, Kirovograd y Odesa.
Agregó: nuestras fuerzas armadas atacaron estaciones de compresión de gas en las regiones de Lvov, Ivano-Frankovsk y Járkov, que garantizan el funcionamiento del sistema de transporte de gas de Ucrania.
Ataques de similar magnitud se recuerdan varios. Por mencionar algunos, el 29 de diciembre de 2023 Rusia lanzó 122 misiles de distinto tipo y 36 drones y apenas unos días después, el 2 de enero de 2024, repitió el golpe con igual número de aparatos aéreos no tripulados y misiles.
Y antes de los comicios presidenciales en Rusia, Putin prometió responder a los bombardeos ucranios de la región de Belgorod y lo hizo, el 22 de marzo de este año, con 90 misiles y 60 drones.

Israel paraliza las tareas de ayuda de la ONU en Gaza
Disminuye 85% la provisión de agua en la franja
Tel Aviv ordena evacuar Deir Balah, donde está el centro de operaciones del organismo // No hay a dónde ir... estamos destinados a morir, dice palestina desplazada
▲ Palestinos abandonan el hospital de Al Aqsa, en Deir Balah, donde se refugiaban de los bombardeos israelíes.Foto Afp
Andy Gregory
The Independent   Periódico La Jornada
Martes 27 de agosto de 2024, p. 29
Tel Aviv., La Organización de Naciones Unidas se ha visto obligada a detener sus operaciones de ayuda humanitaria en Gaza, advirtió un alto funcionario, después de que Israel emitió nuevas órdenes de evacuación para la ciudad de Deir Balah.
En momentos en que la ronda más reciente de pláticas de alto nivel para un alto el fuego en la guerra de 10 meses –desencadenada por la incursión de Hamas en Israel el 7 de octubre– terminó el pasado domingo sin un acuerdo final, Israel emitió una orden más de evacuación en parte de Deir Balah que, afirma, ahora es considerada una peligrosa zona de combate.
Autoridades de la ciudad informaron que 250 mil personas han sido desplazadas ahí en semanas recientes; muchas familias se han visto forzadas a dormir a la intemperie en caminos y en la playa cercana, y la ONU advirtió de una disminución de 85 por ciento en la provisión de agua debido a que sólo tres de los 18 pozos de la ciudad se mantienen en operación.
Y un alto oficial de la organización, en declaraciones anónimas a Reuters ayer, advirtió: esta mañana hemos dejado de operar en Gaza en el reparto de ayuda humanitaria, porque “no podemos hacer entregas en las condiciones en que nos encontramos.
No nos iremos (de Gaza) porque la gente nos necesita allá, expresó el funcionario, y añadió que el personal en el terreno ha recibido instrucciones de tratar de encontrar una forma de seguir operando.
Intentamos equilibrar la necesidad de la población con la necesidad de seguridad del personal de la ONU, añadió.
Anteriormente, indicó, la organización reubicó en Deir Balah su centro de operaciones en la franja y la mayor parte de su personal, después de que Tel Aviv ordenó la evacuación de Rafah. ¿Adónde nos vamos ahora?, preguntó el funcionario. El espacio para operar se restringe cada vez más.
Una palestina comentó que ella y sus hijos han sido desplazados 11 veces.
“Dejé atrás a la mitad de mis hijos, y ahora estoy aquí con los más pequeños y mi hija. Sólo Dios puede ayudarnos… no tengo dinero para transporte; iré a la zona 17, donde mi familia se está quedando conmigo. Me llevé a mis hijos y tres se quedan. No tengo idea dónde”, añadió.
Las nuevas órdenes han obligado a muchas familias y pacientes a dejar el hospital Al Aqsa, principal instalación médica en el centro de Gaza, donde se han refugiado cientos de miles de residentes y desplazados, por temor a los bombardeos. Si bien Israel ha informado a los funcionarios de salud que no se requiere evacuar las instalaciones, el hospital se encuentra en la zona cubierta por el aviso de evacuación, y ayer se podían ver personas saliendo del nosocomio y de las áreas cercanas, algunas llevando pacientes en camillas o cargando niños enfermos.
Estamos destinados a morir, dijo a la agencia Ap Fátima Attar, al salir de terrenos del hospital. No hay adónde ir. Ningún lugar seguro.
Médicos Sin Fronteras (MSF) señaló que una explosión a unos 250 metros del hospital, el domingo, aceleró el éxodo.
En consecuencia, MSF está considerando si suspende la atención a los heridos por el momento, mientras trata de mantener el tratamiento para salvar vidas, informó la organización filantrópica.
El hospital indicó que antes de la orden de evacuación atendía a más de 600 pacientes. Ayer quedaban sólo unos 100, entre ellos siete en cuidados intensivos y ocho en el pabellón de niños.
Mientras continúa la ofensiva israelí, un funcionario estadunidense informó que las pláticas de alto nivel para un alto el fuego y un acuerdo para el retorno de los rehenes capturados el 7 de octubre terminaron en El Cairo sin un acuerdo final, después de cuatro días. Sin embargo, las conversaciones continuarán en niveles inferiores en los próximos días, en un esfuerzo por zanjar las diferencias.
Un alto funcionario estadunidense comentó que las pláticas fueron constructivas, pero Osama Hamdan, funcionario de Hamas, afirmó que ese comentario es falso y está dirigido a promover la votación en la próxima elección presidencial. Hamas informó que rechazó nuevas condiciones impuestas por Israel durante las pláticas.
La guerra con Hezbollah
Israel y el grupo militante libanés Hezbollah intercambiaron fuego intenso la mañana del domingo, pero se abstuvieron de encender una temida guerra abierta, al dar indicios de que sus hostilidades más intensas en meses habían llegado a su fin.
Hezbollah afirmó haber impactado en un centro de inteligencia israelí cerca de Tel Aviv como parte de un bombardeo de cientos de cohetes y drones; en tanto, Israel sostuvo que sus docenas de disparos habían sido preventivos, para evitar un ataque mayor. Ninguno de los dos bandos ofreció evidencias.
El líder de Hezbollah, Hassán Nasrallah, señaló que el ataque, en respuesta al asesinato israelí de un alto comandante militar en Beirut, el mes pasado, se había retrasado para dar oportunidad a las pláticas de alto el fuego en Gaza, de modo que grupos asociados, apoyados por Irán, pudieran analizar con Teherán la conveniencia de atacar a Israel todos a la vez.
Añadió que Hezbollah se reserva el derecho de responder en una ocasión posterior si los resultados del ataque del domingo no son suficientes. Añadió que sus aliados hutíes en Yemen –y el mismo Irán– aún no han respondido. Pero dijo en un mensaje al pueblo libanés: en la etapa actual, el país puede tomar un respiro y relajarse.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseveró que su ejército eliminó docenas de cohetes que iban dirigidos al norte de Israel y derribó tres drones que se enfilaban al centro del país, y añadió: Repito: no es el final de la historia.
David Mencer, vocero del gobierno israelí, afirmó que Hezbollah había sufrido un golpe devastador con los ataques israelíes, y advirtió que la situación actual de decenas de miles de israelíes desalojados de sus hogares no es sostenible. Prometió que Israel devolverá a su población a su territorio soberano.
Con información de agencias
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya