Foto Marco Peláez Foto autor
Fabiola Martínez, Lilian Hernández y Alonso Urrutia
15 de agosto de 2024 14:05
Ciudad de México. En su primer discurso como Presidenta Electa de los Estados Unidos Mexicanos, la primera mujer en la historia en alcanzar este máximo cargo, Claudia Sheinbaum Pardo hizo un reconocimiento a la lucha de ellas “heroínas, tanto a las visibles como las millones de mujeres invisibles de generaciones y generaciones que han hecho posible que consigamos este alto reconocimiento”.
Ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre varias decenas de invitados especiales a la sesión solemne, dijo -en un mensaje velado frente a la reforma judicial en proceso- que el pasado 2 de junio, el pueblo de México “también decidió mayoritariamente un verdadero sistema de justicia, que sea igual para todas y todos los mexicanos. Un sistema que también comprenda la separación entre el poder económico y el poder de la justicia, un estado de derecho, por ello no debemos temer a la democracia, decía Juárez, la democracia es el destino de la humanidad, la libertad, su brazo indestructible”.
Para quienes sí tuvo un mensaje explícito fue para los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al señalar, desde el recinto donde en los próximos días se definirá la integración de ambas cámaras del Congreso de la Unión, que el electorado ya decidió al respecto.
“El 2 de junio el pueblo de México también plasmó su voluntad para la composición del congreso de la Unión, y es clara la norma electoral en la asignación de los legisladores de mayoría y de representación proporcional. Estoy convencida que las y los titulares del Poder Judicial en materia electoral conocen a profundidad este tema porque así han actuado en pasadas elecciones y sabrán respetar también la Constitución, las leyes y la voluntad del pueblo”.
Previamente, al inicio de su mensaje, Sheinbaum señaló que “es la primera vez en 200 años de la República que recibe el reconocimiento de Presidenta electa una mujer, Presidenta, con A. Como lo he dicho en otras ocasiones, no lo asumo como un triunfo individual o como el esfuerzo personal. El día de hoy marcado ya en la historia de México, no llego sola, llegamos todas”, expresó desde la tribuna de la Sala Superior del TEPJF, máxima instancia en la materia.
Después de recibir la constancia de mayoría de manos de Mónica Soto, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la Presidenta Electa ponderó el rasgo “histórico e inédito” del resultado de la elección del 2 de junio, cuando “nuestro movimiento”, recalcó, recibió 35 millones 924 mil 519 sufragios, equivalentes el 59.76 por ciento del total de la votación y 32 puntos por encima del segundo lugar.
Frente a ministros, la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, el pleno de la Sala Superior del TEPJF y de integrantes del gabinete actual y del que la acompañara en su tarea de gobierno, Sheinbaum subrayó que el pueblo de México mostró su conciencia cívica, su vocación democrática y su sentido republicano expresada con claridad y contundencia el día de la jornada electoral.
Señaló que llega a esta responsabilidad “nutrida” de la fuerza que proviene de nuestras ancestras, nuestras madres, nuestras hijas y nuestras nietas.
“Hoy llegamos todas y con ello me comprometo a luchar para seguir construyendo igualdad y libertad para todas las mujeres mexicanas, en especial para las más vulnerables y de cuidar, como lo hacemos las mujeres, responsablemente el porvenir de nuestra propia”.
Continuó con los significados de la elección del 2 de junio que deben ser honrados, en especial para los electores.
“La mayoría de la gente votó porque siga un gobierno honesto, de resultados, con amor a la patria y con amor al pueblo de México. Dicho de otra forma, la mayoría de las y los ciudadanos no quieren que regrese el gobierno de unos cuantos o la prepotencia o el influyentismo. No quieren que regrese ni la corrupción ni los privilegios. Ese es el mandato del pueblo de México y nos corresponde seguir haciéndolo realidad. Es decir, el mandato es claro, continuar y avanzar con la cuarta transformación de la vida pública de México que inició en 2018 el presidente Andrés Manuel López Obrador”.
Ello significa, agregó, seguir construyendo un México libre, en paz, de derechos, fraterno, soberano, democrático y justo.
“Concibo que la libertad con la que votaron las y los mexicanos es la que significa un gobierno que no reprime”, destacó.
La presidenta electa recibió aplausos en medio de su mensaje en la palestra de esta Sala Superior.
Dijo que la Cuarta Transformación por la que votaron mayoritariamente los ciudadanos concibe como derecho y no como privilegios la educación, el acceso a la salud, la alimentación saludable, la vivienda digna, el salario justo y la pensión suficiente; es decir, eligieron un estado de bienestar y no regrese el sistema neoliberal.
También votaron por un México en paz. “Lo haremos con estrategia, no regresará la guerra contra el narco, seguiremos construyendo paz con justicia; un México fraterno”.
Igualmente, que nunca más se trate al pueblo de México con clasismo, discriminación y racismo o a las mujeres con machismo.
“Que nuestras raíces y nuestro destino están en la fraternidad, en el humanismo, en ser tratados siempre como iguales, un México soberano, libre, independiente. Quedó claro el 2 de junio, como lo dice la Constitución, desde los Sentimientos de la Nación, que la soberanía reside esencial y originalmente en el pueblo y que por eso el mandato no alejarse y que esa soberanía está siempre por encima de grupos o individuos por más poderosos que parezcan”.
Sheinbaum Pardo habló entonces de la democracia, como el poder emanado del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y con su voto reclama más democracia y justicia.
“Hay un mandato popular: justicia en el sentido amplio de la palabra significa justicia social, ambiental, para las mujeres, para todas las personas y también justicia igual para el pobre que para el rico. Es decir, el pueblo de México también decidió mayoritariamente un verdadero sistema de justicia, que sea igual para todas y todos los mexicanos”.
Ahí el aplauso – incluido el de la presidenta ministra, Norma Piña- hizo a la Presidenta electa pausar un momento el hilo de su discurso.
Luego, en el cierre de su discurso, refrendó su compromiso de gobernar con honestidad, respetando la independencia de los poderes.
“Gobernaré para todos y todos los mexicanos y tengan la certeza que nos sentiremos cada día de nuestro origen y también de nuestro porvenir. Nadie debe temer a nada, al contrario, el futuro es promisorio, somos un país de un pueblo extraordinario, único, maravilloso, estaremos a la altura de las circunstancias.
“Hago el compromiso de no defraudar y de poner todo mi empeño, mi conocimiento, mi corazón, mi esfuerzo, y hasta la vida misma para servir a mi patria y a mi pueblo. Que viva México”, expresó.
Fabiola Martínez, Lilian Hernández y Alonso Urrutia
15 de agosto de 2024 14:05
Ciudad de México. En su primer discurso como Presidenta Electa de los Estados Unidos Mexicanos, la primera mujer en la historia en alcanzar este máximo cargo, Claudia Sheinbaum Pardo hizo un reconocimiento a la lucha de ellas “heroínas, tanto a las visibles como las millones de mujeres invisibles de generaciones y generaciones que han hecho posible que consigamos este alto reconocimiento”.
Ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre varias decenas de invitados especiales a la sesión solemne, dijo -en un mensaje velado frente a la reforma judicial en proceso- que el pasado 2 de junio, el pueblo de México “también decidió mayoritariamente un verdadero sistema de justicia, que sea igual para todas y todos los mexicanos. Un sistema que también comprenda la separación entre el poder económico y el poder de la justicia, un estado de derecho, por ello no debemos temer a la democracia, decía Juárez, la democracia es el destino de la humanidad, la libertad, su brazo indestructible”.
Para quienes sí tuvo un mensaje explícito fue para los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al señalar, desde el recinto donde en los próximos días se definirá la integración de ambas cámaras del Congreso de la Unión, que el electorado ya decidió al respecto.
“El 2 de junio el pueblo de México también plasmó su voluntad para la composición del congreso de la Unión, y es clara la norma electoral en la asignación de los legisladores de mayoría y de representación proporcional. Estoy convencida que las y los titulares del Poder Judicial en materia electoral conocen a profundidad este tema porque así han actuado en pasadas elecciones y sabrán respetar también la Constitución, las leyes y la voluntad del pueblo”.
Previamente, al inicio de su mensaje, Sheinbaum señaló que “es la primera vez en 200 años de la República que recibe el reconocimiento de Presidenta electa una mujer, Presidenta, con A. Como lo he dicho en otras ocasiones, no lo asumo como un triunfo individual o como el esfuerzo personal. El día de hoy marcado ya en la historia de México, no llego sola, llegamos todas”, expresó desde la tribuna de la Sala Superior del TEPJF, máxima instancia en la materia.
Después de recibir la constancia de mayoría de manos de Mónica Soto, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la Presidenta Electa ponderó el rasgo “histórico e inédito” del resultado de la elección del 2 de junio, cuando “nuestro movimiento”, recalcó, recibió 35 millones 924 mil 519 sufragios, equivalentes el 59.76 por ciento del total de la votación y 32 puntos por encima del segundo lugar.
Frente a ministros, la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, el pleno de la Sala Superior del TEPJF y de integrantes del gabinete actual y del que la acompañara en su tarea de gobierno, Sheinbaum subrayó que el pueblo de México mostró su conciencia cívica, su vocación democrática y su sentido republicano expresada con claridad y contundencia el día de la jornada electoral.
Señaló que llega a esta responsabilidad “nutrida” de la fuerza que proviene de nuestras ancestras, nuestras madres, nuestras hijas y nuestras nietas.
“Hoy llegamos todas y con ello me comprometo a luchar para seguir construyendo igualdad y libertad para todas las mujeres mexicanas, en especial para las más vulnerables y de cuidar, como lo hacemos las mujeres, responsablemente el porvenir de nuestra propia”.
Continuó con los significados de la elección del 2 de junio que deben ser honrados, en especial para los electores.
“La mayoría de la gente votó porque siga un gobierno honesto, de resultados, con amor a la patria y con amor al pueblo de México. Dicho de otra forma, la mayoría de las y los ciudadanos no quieren que regrese el gobierno de unos cuantos o la prepotencia o el influyentismo. No quieren que regrese ni la corrupción ni los privilegios. Ese es el mandato del pueblo de México y nos corresponde seguir haciéndolo realidad. Es decir, el mandato es claro, continuar y avanzar con la cuarta transformación de la vida pública de México que inició en 2018 el presidente Andrés Manuel López Obrador”.
Ello significa, agregó, seguir construyendo un México libre, en paz, de derechos, fraterno, soberano, democrático y justo.
“Concibo que la libertad con la que votaron las y los mexicanos es la que significa un gobierno que no reprime”, destacó.
La presidenta electa recibió aplausos en medio de su mensaje en la palestra de esta Sala Superior.
Dijo que la Cuarta Transformación por la que votaron mayoritariamente los ciudadanos concibe como derecho y no como privilegios la educación, el acceso a la salud, la alimentación saludable, la vivienda digna, el salario justo y la pensión suficiente; es decir, eligieron un estado de bienestar y no regrese el sistema neoliberal.
También votaron por un México en paz. “Lo haremos con estrategia, no regresará la guerra contra el narco, seguiremos construyendo paz con justicia; un México fraterno”.
Igualmente, que nunca más se trate al pueblo de México con clasismo, discriminación y racismo o a las mujeres con machismo.
“Que nuestras raíces y nuestro destino están en la fraternidad, en el humanismo, en ser tratados siempre como iguales, un México soberano, libre, independiente. Quedó claro el 2 de junio, como lo dice la Constitución, desde los Sentimientos de la Nación, que la soberanía reside esencial y originalmente en el pueblo y que por eso el mandato no alejarse y que esa soberanía está siempre por encima de grupos o individuos por más poderosos que parezcan”.
Sheinbaum Pardo habló entonces de la democracia, como el poder emanado del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y con su voto reclama más democracia y justicia.
“Hay un mandato popular: justicia en el sentido amplio de la palabra significa justicia social, ambiental, para las mujeres, para todas las personas y también justicia igual para el pobre que para el rico. Es decir, el pueblo de México también decidió mayoritariamente un verdadero sistema de justicia, que sea igual para todas y todos los mexicanos”.
Ahí el aplauso – incluido el de la presidenta ministra, Norma Piña- hizo a la Presidenta electa pausar un momento el hilo de su discurso.
Luego, en el cierre de su discurso, refrendó su compromiso de gobernar con honestidad, respetando la independencia de los poderes.
“Gobernaré para todos y todos los mexicanos y tengan la certeza que nos sentiremos cada día de nuestro origen y también de nuestro porvenir. Nadie debe temer a nada, al contrario, el futuro es promisorio, somos un país de un pueblo extraordinario, único, maravilloso, estaremos a la altura de las circunstancias.
“Hago el compromiso de no defraudar y de poner todo mi empeño, mi conocimiento, mi corazón, mi esfuerzo, y hasta la vida misma para servir a mi patria y a mi pueblo. Que viva México”, expresó.
Tiempo de transformación, tiempo de mujeres
Claudia Sheinbaum Pardo es ya la presidenta electa de México después de que recibió la constancia de mayoría por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). De este modo, el próximo 1º de octubre la morenista se convertirá en la primera mujer en encabezar el Poder Ejecutivo federal mexicano, así como en la persona elegida para desempeñar la Presidencia con el mayor número de votos.
En la sesión solemne en que se certificaron los resultados de la elección y en el mensaje que posteriormente dirigió a sus correligionarios, Sheinbaum destacó tres motivos: la lucha de las mujeres para romper con la exclusión sistemática contra ellas y alcanzar la equidad en todos los ámbitos de la vida, el anhelo de transformación expresado de manera inequívoca por los votantes, y su lealtad a la persona y al proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador.
En su primer discurso como presidenta electa, reiteró que no llega sola, sino que llega con todas las mujeres y se comprometió a velar por todas las mexicanas, en particular las más vulnerables. Asimismo, recordó la lucha de las heroínas, tanto las visibles como los millones de mujeres invisibles de generaciones y generaciones que han hecho posible que consigamos este alto reconocimiento.
Ciertamente, no es poco que en un país donde se mantienen con deplorable arraigo una cultura misógina y una desigualdad estructural una mujer sea elegida para ocupar el máximo cargo público, por lo que el contundente triunfo de la ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México cobra una dimensión que trasciende a su persona y a su partido.
En cuanto a la continuidad del proyecto de transformación en curso, remarcó que la mayoría de las y los ciudadanos no quiere que regrese el gobierno de unos cuantos, la prepotencia o el influyentismo; no quiere que regresen la corrupción ni los privilegios.
La reforma al Poder Judicial fue un tema central de sus alocuciones. Ante ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que desde hace meses se dedican de tiempo completo al intento de anular la voluntad popular, Sheinbaum Pardo destacó que un verdadero sistema de justicia debe comprender la separación entre el poder económico y el poder de la justicia, sin temer a la democracia. Más tarde, reafirmó su palabra de impulsar la elección de ministros, magistrados y jueces, puesto que es un mandato emitido por los ciudadanos en las urnas.
De este modo, dio un nuevo varapalo a quienes esperaban que, una vez pasados los comicios, la presidenta electa diera la espalda a los ideales de la Cuarta Transformación y a su dirigente histórico.
Quienes deseaban presenciar una traición, se toparon con una declaración de principios: la ex lideresa estudiantil no sólo confirmó que el mandato democrático es continuar y avanzar con la cuarta transformación de la vida pública de México que inició en 2018, sino que además rechazó cualquier deslinde respecto a su antecesor, porque para ella ha sido, es y será un honor estar con Obrador.
Se trata de mensajes sin duda cargados de esperanza para quienes votaron por ella y para la amplia mayoría de mexicanos que encuentra en el actual mandatario el primer referente de la vida pública.
Kamala Harris busca escapar de la sombra impopular de Biden
Mantiene imagen de unidad, pero aspira a marcar diferencias y ganar
▲ Biden y Harris hicieron ayer en Maryland el primer acto de campaña juntos desde que el primero fue presionado por su partido para ceder la estafeta en la contienda presidencial contra Donald Trump.Foto Ap
Jim Cason Y David Brooks Corresponsales
Periódico La Jornada Viernes 16 de agosto de 2024, p. 25
Chicago. Pocos días antes de que los demócratas se congreguen en Chicago para su convención nacional, la vicepresidenta Kamala Harris está buscando escapar de la sombra impopular de su aún jefe Joe Biden, moderar sus posiciones más progresistas de cuando era senadora y enfocar su mensaje en la economía, todo parte de un esfuerzo urgente para definir su candidatura presidencial a menos de tres meses para las elecciones nacionales.
Por supuesto, la prioridad es una imagen de unidad en público. Este jueves, Biden y Harris realizaron actos conjuntos por primera vez desde que el presidente finalmente cedió ante las presiones del liderazgo del partido y abandonó su esfuerzo cada vez más tambaleante de relección.
Pero el hecho de que esta primera reunión en público entre el presidente y la vicepresidenta y ahora candidata haya tomado tres semanas refleja el hecho de que Harris cree que se necesita distanciar del cada vez más viejo presidente que sigue siendo poco popular en varias partes del país.
Un 55 por ciento de los estadunidenses desaprueba como Biden está ejerciendo su presidencia, cifra sólo poco más alta que el 52 por ciento que desaprueba al ex presidente y candidato republicano Donald Trump, según un promedio de encuestas nacionales calculado por ABC News. Harris es más popular que ambos políticos.
Harris no lo dirá directamente en público, pero sus asesores lo dicen en privado: desea romper con Biden, explican los periodistas de polítitca Mike Allen y Jim Vanderheidel sitio Axios.
Soluciones a la economía de las familias
Reconociendo que la economía, sobre todo la inflación y el precio de productos básicos, son un tema clave para el electorado, Harris está buscando dar un giro al mensaje de Biden cuando era candidato que enfatizaba la amenaza a la democracia que representa Trump a uno que se enfoca más en temas económicos cotidianos para las mayorías.
El acto conjunto de este jueves, por cierto, se enfocó en asuntos relativos al abuso de empresas al elevar precios a productos básicos, incluyendo farmacéuticos.
Pero Harris no tiene en sus planes dedicar mucho tiempo a eventos públicos con Biden. En la convención nacional demócrata, que durará cuatro días la próxima semana, Biden –el presidente del país y por lo tanto, el demócrata supremo– sólo tiene programado hablar ante su partido la primera y siempre la menos importante noche del gran espectáculo político. Es una hora menos relevante que la ofrecida al ex presidente Barack Obama, quien hablará la segunda noche, o Bill Clinton, quien tomará el micrófono el miércoles. La vicepresidenta y candidata presidencial será coronada el jueves al culminar el magno evento.
En este país, no es sorprendente que en medio de un ciclo electoral los políticos se alejen de políticas impopulares de sus aliados, pero la velocidad con la cual la cúpula demócrata parece estar abandonando a Biden está asombrando a los medios y comentaristas y aparentemente hasta al propio mandatario.
Biden ha comentado a sus asesores y socios más cercanos que está aceptando las razones por las cuales salió de la contienda electoral el mes pasado, pero aún siente frustración con miembros de su propio partido que él cree que lo sacaron, reportó Politico esta semana. Según versiones, Biden está particularmente enfadado con la ex presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi por no decirle abiertamente que ella estaba promoviendo su fin.
Aunque Pelosi niega que haya llamado a otros líderes para sacarlo de la contienda, reconoció en una entrevista con The New Yorker que expresó a quienes le hablaban que tiene que haber un cambio en el liderazgo. Y en varias entrevistas en las recientes dos semanas, Pelosi admitió que había expresado que el equipo electoral del presidente no era muy competente: nunca quede muy impresionada con su operación política.
Palabras filosas de su correligionaria
Esas son palabras filosas de la gran dama de la cúpula demócrata de 84 años de edad sobre un presidente de su propio partido. Biden, cuando uno de sus asistentes le preguntó por Pelosi, respondió que ella hizo lo que tenía que hacer para darle a los demócratas la mejor oportunidad para ganar en noviembre, y agregó que a Pelosi le importa el partido y no los sentimientos, reportó Politico.
También se informa que Biden tiene resentimiento con el ex presidente Obama, su ex jefe cuando era vicepresidente, porque aparentemente no lo defendió cuando otros en el partido empezaron a promover su salida de la candidatura.
El otro líder principal del instituto político, el jefe de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, otro quien en privado instó al jefe de la Casa Blanca a abandonar su esfuerzo de relección, declaró a Politico, en una expresión clásica de un político acuchillando a otro con palabras bonitas: “Biden es un patriota y sentó un ejemplo para todos los estadunidenses al poner –una vez más– a su país por encima de todo lo demás”. El rey está muerto, larga vida al rey.
